lunes, 25 de julio de 2011

Iglesias de Jaén. Iglesia de Santiago Apóstol de SANTIAGO DE LA ESPADA


 Fachada principal de la Iglesia de Santiago Apóstol de Santiago de la Espada
(foto: archivo propio)

Hoy, día de Santiago Apóstol, patrón de España, dirigimos nuestra mirada hacia la buhardilla de esta preciosa casa que es la Provincia de Jaén. 
Santiago de la Espada es el núcleo de población más importante del municipio de Santiago-Pontones, fusionados ambos en 1975, y con sus 1.360 metros de altitud, es, no sólo el pueblo más alto de Jaén, sino también uno de los más altos de la geografía nacional. También es el más alejado de la capital de la provincia, y en donde se encuentran los abrigos rupestres más antiguos pertenecientes a la época del Paleolítico, por cierto declarados en la actualidad, todos ellos, Patrimonio de la Humanidad por la Unesco. Y si retomamos las comparaciones domésticas, no sólo la buhardilla por la altitud, sino también el jardín de la Casa por pleno derecho, pues su término municipal atesora la mayor cantidad de masa forestal de la provincia... Pero ya tendremos ocasión en otros artículos de hablar de todas éstas y aún más particularidades que nos brinda este singular municipio de la Provincia de Jaén.
En esta ocasión nos ocuparemos del edificio que presenta el mayor interés artístico del municipio: la Iglesia Parroquial de Santiago Apóstol.

UN POCO DE HISTORIA

Estas tierras del Nordeste de la Provincia de Jaén, en plena Sierra de Segura, fueron conquistadas a los árabes hacia el año 1247 por la Orden de Santiago pasando a formar parte de los dominios de la misma. No obstante, el núcleo de Santiago de la Espada se formó como tal hacia el siglo XV, por parte de ganaderos procedentes de Siles y de la zona de Soria y Cuenca, que buscaban los pastos de verano en estas zonas altas de la sierra, y fue fundada en torno al año 1525 con la denominación de "El Hornillo", precisamente en alusión al horno donde los pastores cocían el pan en sus primeras estancias, aunque el nombre oficial dado por la Encomienda de Santiago fue el de "Puebla de Santiago". No será hasta el último tercio del siglo XVIII cuando la villa adopte su actual denominación: Santiago de la Espada.
Pueblo y también parroquia deben su nombre a la Orden de caballería. El templo se construyó en sustitución de una antigua ermita dedicada al Apóstol. Data del siglo XVI, aunque con influencias del último gótico levantino, palpable también en otros templos de la comarca de la Sierra de Segura como son los casos de Benatae y Génave. 

LA IGLESIA DE SANTIAGO APÓSTOL

El templo es de planta basilical, con disposición Este-Oeste. Consta de una única y amplia nave cubierta con armadura de par e hilera de tradición mudéjar sostenida por arcos diafragmas de medio punto que apoyan sobre semicolumnas. En los pies se alza el artístico coro de madera, en alto.

Interior del templo parroquial
 (foto: archivo propio)

Coro de madera en los pies del templo
(foto: archivo propio)

Puerta con arco de medio punto de acceso a la capilla bautismal,
en la planta baja de la torre campanario. A la derecha, escalera de subida al coro.
(foto: archivo propio)

En el exterior destaca la robusta torre, de planta cuadrada, el único elemento que presenta mampostería regular. Presenta dos grandes cuerpos, sobre basamento, albergando el superior cuatro huecos para campanas en cada lado y un reloj. Se cubre con teja árabe a cuatro aguas. Las dos portadas del templo son sencillas, de arco de medio punto y dovelas bien talladas, una a los pies y la otra en el lado de la Epístola. Hubo otra portada, en la fachada norte (lado del Evangelio), hoy cegada.

Restos de la portada en la fachada norte
(foto: archivo propio)


En 1763 hubo de reconstruirse el edificio, y de esta época es el magnífico retablo mayor, de estilo barroco, y que supone junto al de Villarrodrigo las dos mejores obras retablísticas de la comarca por su antigüedad y calidad de su factura. Presenta la particularidad de que no llegó a dorarse. Consta de un único cuerpo y ático. Esbeltas columnas salomónicas -cuatro en el primer cuerpo y dos en el ático- estructuran la obra. En el ático preside y destaca, en un marco rectangular, la escultura policromada de bulto redondo de un Santiago Matamoros, que responde a la iconografía típica, destacando entre sus atributos la espada. El retablo se  corona con una decoración vegetal con la cruz de la Orden de Santiago en en el centro.



Retablo Mayor de la Iglesia de Santiago Apóstol. Santiago de la Espada
(foto: archivo propio)



Torre campanario y fachada norte de la Iglesia. En primer término, estatua del Sagrado Corazón.
(foto: archivo propio)

Santiago lanza sus campanas al viento, que retumban en  los riscos cercanos. Y allá, en las altas Sierras de Segura, la "iglesia de las montañas" tañe orgullosa sus sones, sabedora de ser la más cercana a Dios en esta bendita tierra jiennense...





jueves, 14 de julio de 2011

Arquitectura Civil en Jaén. La Torre del Reloj de ARQUILLOS

Hay relojes y relojes. Mejor dicho, hay formas y formas de mirar un reloj. Ellos, por suerte o por desgracia, sólo marcan los segundos, los minutos, las horas..., el implacable Tiempo, en fin, inexorable, que no pasa igual para todo el mundo, pues unos se lo toman con filosofía, mientras que a otros produce un estrés malsano. Por otro lado, hay que tener en cuenta la ubicación física de este hipotético reloj, público se entiende, dado que dicho estrés o ansiedad aumenta proporcionalmente al tamaño del núcleo urbano en donde se encuentre situado. En resumidas cuentas, hace mayores estragos en sus habitantes el reloj de Times Square de Nueva York que el reloj de, pongamos por caso, la Plaza de Arquillos, en la provincia de Jaén. Y de resultas de todo esto, es evidente que son mucho más inteligentes los arquilleros que los neoyorkinos, porque si los primeros se construyeron un reloj en su día, fue para que cumpliera la función que estrictamente deben cumplir los relojes, ya que si se quiere vivir más y mejor, a aquéllos hay que hacerles el caso justo y preciso. Y si no, comparen la esperanza de vida de los habitantes de Arquillos con la de los de Nueva York.


Ubicación de la Torre del Reloj en la Plaza de su nombre. Arquillos
(foto: archivo propio)

A pesar de ser la población más joven de las que componen la comarca del Condado de Jaén, Arquillos ha sabido conservar buenas muestras arquitectónicas de su pasado colonial de la época de Carlos III. Quizás la más interesante, sobre todo desde el punto de vista simbólico, sea esta construcción de finales del siglo XVIII, la torre del Reloj.
Situada en la Plaza de su nombre, junto a la Avenida de Andalucía, la torre es toda ella de cantería regular y bien tallada. Posee planta cuadrada y arranca desde un zócalo. De sus dos cuerpos, el primero tiene el doble de altura, y en él se abre una pequeña puerta de entrada con arco de medio punto con dovelas almohadilladas. Sobre ella, se sitúa  una ventana saetera que se repite en los otros tres lados de este primer cuerpo. Una triple moldura separa el primero del segundo cuerpo, en el que aparecen el reloj en el lado oeste y una pequeña ventana cuadrada, en el este. Delgadas y sencillas pilastras dóricas enmarcan cada uno de los flancos de este segundo cuerpo. Sobre la cornisa se levanta una estructura artesanal de hierro, añadida en 1884 para albergar la campana y la veleta. 
Es un elemento arquitectónico inusual en el contexto de las Nuevas Poblaciones. Las horas las marcaban los campanarios de las iglesias, normalmente. Si bien éstas ocupaban un lugar importante en el entramado urbano de estas localidades, tanto o más lo hacían edificios civiles del tipo ayuntamiento o palacio. Es habitual encontrar el poder religioso (iglesia) enfrentado al poder civil (ayuntamiento), en sus dos acepciones, quiero decir, enfrentados y en frente físicamente el uno del otro. Es el caso de Aldeaquemada. En La Carolina encontramos el Palacio del Intendente Olavide junto a la Iglesia pero en una posición visual preeminente respecto a ésta, ya que la avenida que conduce a la Plaza ofrece como telón de fondo la fachada del Palacio, mientras que la Iglesia queda oculta, lo cual tiene una clara lectura. En Arquillos, el poder civil adoptó forma de Torre del Reloj, siendo, como ya se ha indicado, inusual en las Nuevas Poblaciones, aunque la intención también se revela clara en este caso, pues la torre es, junto a la airosa espadaña de la Iglesia, los dos únicos elementos que destacan visualmente por encima de los tejados del caserío.

Torre del Reloj. Arquillos
(foto: archivo propio)


Puerta de entrada y ventana saetera. Torre del Reloj de Arquillos
(foto: archivo propio)


Reloj y estructura metálica que corona la torre
(foto: archivo propio)

 
Muchas miradas se han posado en la esfera de este reloj en los muchos años que lleva funcionando, y muchas lo seguirán haciendo, pues este reloj ha marcado y marcará los tiempos de los arquilleros, aunque eso sí, sin prisas, sin estrés...



Bibliografía:

- VVAA. Jaén, Pueblos y Ciudades. Jaén, 1997.


Enlaces de interés:

- www.arquillos.es