miércoles, 25 de abril de 2012

Iglesias de Jaén. Iglesia de Nuestra Señora de la Cabeza de HUESA

Fachada principal en el lateral del templo. 
Iglesia parroquial de Nuestra Señora de la Cabeza. Huesa
(foto: archivo propio)

Vista del lado Este y torre de la parroquia de Huesa
(foto: archivo propio)

Huesa es una pequeña población de la Sierra de Cazorla situada sobre el valle del Guadiana Menor, en el Sureste de la Provincia de Jaén y haciendo frontera ya con la vecina Provincia de Granada. Hoy, día 26 de Abril, la localidad celebra con una romería la fiesta de su Patrona, Nuestra Señora de la Cabeza. Precisamente bajo su advocación se encuentra el bien patrimonial más destacado de este pueblecito serrano: su iglesia parroquial.

Nuestra Señora de la Cabeza, Patrona de Huesa
(foto: archivo propio)


UN POCO DE HISTORIA

El templo se sitúa en la parte más elevada de la población, en el barrio, de tipología musulmana, que fue origen de la misma, y que surgió en torno al castillo, hoy desaparecido. Huesa fue conquistada definitivamente a los musulmanes en la tardía fecha de 1455. Dada su posición fronteriza y, por ende, peligrosa, hasta la conquista de Granada de 1492, la construcción en la población de un templo definitivo para el culto debió dilatarse hasta finales del siglo XV, cuando al parecer se hizo una pequeña iglesia gótica contruida de urgencia y que no resistió el paso del tiempo.
A principios del siglo XVIII, los hueseños construyen una ermita bajo la advocación de Nuestra Señora de la Cabeza. Debido al crecimiento y desarrollo de la población en esta centuria, el Arzobispo de Toledo Don Francisco Antonio de Lorenzana y Buitrón decide mediante decreto erigir una parroquia en Huesa en el año 1778, conviriténdose así la ermita en parroquia, tras lo cual dan comienzo las obras de construcción de un nuevo templo, símbolo del crecimiento y la renovación urbanística que venía experimentando la localidad desde mediados de la centuria. Hay que recordar que Huesa pertenecía al Adelantamiento de Cazorla, señorío dependiente del Arzobispado de Toledo, de ahí que fuera este prelado toledano el responsable de la erección de varias parroquias en el Arciprestazgo de Cazorla en el último cuarto del XVIII (Huesa, Hinojares, Chillúevar...). 
La Iglesia de Huesa ha tenido que ser restaurada en varias ocasiones hasta la actualidad a pesar de su corta existencia.

LA IGLESIA DE NTRA. SRA. DE LA CABEZA

La planta del edificio es de una sola nave rectangular y de cabecera plana, cubierta con bóveda de lunetos, típica en la arquitectura del siglo XVIII. Se compone ésta de una bóveda de cañón rebajada que al ser cruzada en los diferentes tramos, separados por los correspondientes arcos fajones, por otras bóvedas similares dejan a los lados unos características formas triangulares curvadas que alojan un ventanal circular. En el caso de Huesa, los ventanales sólo aparecen en el lado del Evangelio. Al exterior, la cubierta presenta una estructura a dos aguas y teja árabe. En los muros laterales se abren pequeñas hornacinas con arco de medio punto para albergar imágenes.
Anexa a esta nave principal se contruyó una capilla del Sagrario, obra contemporánea en forma de nave de longitud similar a la principal, más estrecha y baja que ésta, de cubierta adintelada y con dos accesos con arco de medio punto a la misma, uno a la altura de la capilla mayor en la cabecera y otro aproximadamente en la mitad de la nave. Esta nave-capilla del Sagrario posee también acceso propio o independiente en los pies.

Interior del templo. Nave cubierta con bóveda de lunetos
(foto: archivo propio)
 
Nave-Capilla del Sagrario en el interior del templo
(foto: archivo propio)

Retablo y Altar Mayor con la imagen de la titular del templo y Patrona de Huesa, 
Nuestra Señora de la Cabeza.
(foto archivo propio)

El exterior está encalado, salvo por el ladrillo visto que enmarca puertas y ventanas. De sillería regular en piedra alternada con hileras de ladrillo es el elemento más destacado y antiguo del conjunto: la torre-campanario, de base cuadrada, que culmina en un cuerpo de campanas diferenciado por una moldura, con cuatro huecos de arco de medio punto y cubierto a cuatro aguas.
Las portadas del templo son sencillas, de arco de medio punto la del lado del Evangelio, que da a la Plaza, y adintelada la de los pies, que da a un pequeño jardincillo con fuente al que se accede desde la calle por un pórtico en ladrillo de triple arco de medio punto.
Del siglo XVIII son también las imágenes de los patronos de la localidad, Nuestra Señora de la Cabeza y San Silvestre, y una talla de Jesús Nazareno, que se guardan en esta parroquia.

Torre-campanario de la Iglesia de Huesa
(foto: archivo propio)

Portada de los pies del templo y espadaña en ladrillo
(foto: archivo propio)

Arco de entrada en ladrillo situado en la Calle Iglesia
(foto: archivo propio)


Bibliografía:

- Asturiano Molina-Niñirola, Fco. Javier. Cordón Cortés, Luis. La Parroquia de Ntra. Sra. de la Cabeza de Huesa.
- VVAA. Jaén. Pueblos y Ciudades. Jaén, 1998.



miércoles, 11 de abril de 2012

"Andaluces de Jaén" de Miguel Hernández, Himno oficial de la Provincia. Un recorrido por la presencia del Poeta en tierras jiennenses


Miguel Hernández en Jaén en la Primavera de 1937

ANDALUCES DE JAÉN,
HIMNO OFICIAL DE LA PROVINCIA

El pasado 28 de Marzo se cumplían exactamente 70 años de la muerte del gran poeta y dramaturgo alicantino Miguel Hernández Gilabert (Orihuela, 30 de Octubre de 1910 - Alicante, 28 de Marzo de 1942).
El poeta del pueblo, "genial epígono de la Generación del 27" en palabras de Dámaso Alonso, tuvo una breve pero especial etapa vital que transcurrió en la Provincia de Jaén en la primavera de 1937. A esta tierra de Jaén también estuvo ligado por lazos conyugales al casarse con Josefina Manresa Marhuenda, natural de Quesada, localidad en la que vino al mundo el 2 de Enero de 1916.
En estas fechas en las que se cumplen 70 años de su muerte y 75 de su paso por Jaén, Miguel Hernández vuelve a ser noticia por la acertada iniciativa de la Diputación Provincial de convertir el famoso Andaluces de Jaén en el himno oficial de la Provincia, gracias a la cesión de los derechos del poema por parte de la familia del autor. De esta manera, el poema que ya nació siendo un himno que traspasó fronteras, se convertirá en el símbolo sonoro de un Jaén que se ha sentido identificado con él desde el mismo momento en que fueron alumbrados sus versos. El día 29 de Febrero se aprobó la iniciativa por unanimidad en el pleno de la Diputación. Se inician así los trámites en el marco de la Ley de Propiedad Intelectual y la Ley de 2003 que regula los símbolos, tratamientos y registro de las entidades locales de Andalucía, para que la composición Andaluces de Jaén, basada en el poema Aceituneros de Miguel Hernández se convierta en el himno oficial de la Provincia de Jaén. El proceso está previsto que finalice en 2013 (año en que se cumple el bicentenario de la creación de la Diputación Provincial jiennense), una vez que estén listos los arreglos musicales, que correrán a cargo del pianista y compositor Don Santiago José Báez Cervantes, dentro de un convenio con el Conservatorio Superior de Música de Jaén, realizándose una versión concertante y otra reducida del himno para su posterior grabación y edición.

Miguel Hernández arengando a las tropas republicanas en el Frente Sur.
Marzo de 1937

MIGUEL HERNÁNDEZ EN JAÉN

Pero, ¿cuál es el motivo de la presencia de Miguel Hernández en tierras de Jaén? El poeta llega a Jaén a mediados del mes de Febrero de 1937 enrolado en el "Altavoz del Frente", un órgano encargado de la propaganda de la zona republicana, a las órdenes de Vittorio Vidali, conocido por el nombre de Comandante Carlos Contreras. En Jaén, Miguel participa activamente en la organización y fundación del periódico "Frente Sur", ligado a Altavoz, en donde escribirá varias poesías y artículos. Desempeñará paralelamente labores culturales y propagandísticas, para lo cual viajará por algunos pueblos de la Provincia donde estaba situado el frente (se cree que el poeta estuvo en Lopera y Porcuna, entre otras localidades), declamando sus poemas a los soldados y ejerciendo de cronista de guerra.

Placa conmemorativa en la casa donde residió Miguel Hernández en Jaén
(foto: archivo propio) 

Tras una fugaz escapada a Orihuela para casarse con Josefina (9 de Marzo), Miguel regresa a Jaén, a donde llega acompañado ya de su esposa en luna de miel el día 11 de Marzo. La pareja se instala en la sede del Altavoz del Frente, una casa requisada a los Marqueses de Blanco-Hermoso, en la actual Calle Francisco Coello, popularmente conocida en la capital como Calle Llana. Allí, Miguel puede demostrarle a Josefina la verdadera envergadura de su labor en el frente, y ésta le ayudará pasando a máquina sus escritos y poesías. Su frenética actividad no le impide al poeta pasear con su esposa por la ciudad o por Jabalcuz, donde Miguel solía bañarse en una alberca. Pero también es una estancia donde Hernández asiste a la tragedia del campesino andaluz y a la extrema pobreza de las gentes de Jaén.
En Jaén conocen al poeta José Herrera Petere y a su mujer Carmen Soler Llopis (recién casados también), al poeta Pedro Garfias Zurita, al diputado comunista Pedro Martínez Cartón, y al dibujante Andrés Martínez de León, entre otros artistas que en estos momentos se dan cita en Jaén.

Miguel y Josefina durante su estancia en Jaén. Marzo de 1937

Miguel dicta sus escritos a Josefina en la terraza de la casa de la Calle Llana de Jaén.
Marzo de 1937

El 19 de Abril Josefina marcha a Cox, localidad alicantina de la que es oriunda su familia (ella había nacido en Quesada porque su padre, guardia civil, es destinado allí). Su madre, gravemente enferma, requiere sus cuidados. La madre de Josefina muere el 22 de Abril y Miguel viaja por unos días a Cox para el entierro. Después Miguel regresa solo a Jaén, ya que Josefina ha de quedarse en el pueblo para cuidar de sus hermanos huérfanos. La correspondencia de estos momentos refleja la tristeza de ambos. Josefina se encuentra muy abatida por la muerte de su madre. Miguel intenta consolarla en sus cartas recordándole su estancia en Jaén. Pronto acaba esta situación cuando Miguel recibe carta de su esposa anunciándole su embarazo, acontecimiento que dará lugar a poemas tan hermosos como la Canción del esposo soldado.
A finales del mes de Abril y principios de Mayo se intensifica la actividad bélica con capítulos de especial crudeza como el acaecido en la campaña del Santuario de la Virgen de la Cabeza, en Andújar, donde el Capitán Santiago Cortés de la Guardia Civil de Jaén resiste el asedio de los republicanos junto a decenas de guardias civiles y sus familiares. Miguel Hernández estará presente en los últimos días del asedio, que finaliza el 1º de Mayo, y relatará para Frente Sur y otros periódicos republicanos la crónica de estos hechos a través de varios artículos: La rendición de la Cabeza, Los traidores del Santuario de la Cabeza, Sobre la toma de la Cabeza. La estancia del poeta en Jaén termina el 9 de mayo de 1937, cuando el Altavoz se dirige a Castuera, en Badajoz, para continuar con su proyecto.

ACEITUNEROS

Una parte importante y significativa de la producción literaria de nuestro poeta fue alumbrada aquí en Jaén, en forma de poesía, prosa e incluso teatro. En el número 9 de la Calle Llana concibió poemas tan significativos como Aceituneros, El sudor, Campesino de España o Jornaleros, que luego conformarían el núcleo sustancial de Viento del pueblo, considerada una de sus obras paradigmáticas y cuyo significado trascendió las fronteras de su tiempo. Algunos de sus versos fueron utilizados como consignas exportadas, incluso, a otros ámbitos bélicos foráneos.

Portada de Viento del Pueblo, 1937

El 21 de Marzo de 1937 sale a la luz el número 1 del periódico Frente Sur, que tendría una periodicidad de dos números por semana. En dicha primera edición aparece publicado el poema que hoy nos ocupa: Aceituneros. Como se ha indicado, este poema sería incluido más tarde en Viento del pueblo, que Miguel Hernández dedicaría al ya enfermo y postrado Vicente Aleixandre, publicándose en Septiembre de 1937 en Valencia. En un deseo de Hernández de crear un maridaje entre imagen y palabra, la obra es ilustrada con fotografías de Tina Modotti, dirigente del Socorro Rojo Internacional (cuyo servicio de publicaciones editaría el libro) y compañera de Vittorio Vidali. Las pruebas del libro son corregidas por nuestro poeta durante los días de estancia en Jaén de finales de Abril, como se desprende de la correspondencia mantenida con su esposa.
El olivo se convierte para Miguel Hernández en un símbolo universal, y lo utiliza como metáfora del hombre y la mujer campesinos, del trabajo, del sustento... Es el fruto mismo de la tierra, es lucha, es libertad, es vida.
En este Aceituneros que todos los jiennenses hemos escuchado desde niños, versionado musicalmente más tarde por Paco Ibáñez o Jarcha, se identifica la esencia misma de esta tierra que tanto entendió y quiso Miguel Hernández, y en sus versos el poeta y Jaén quedaron unidos para siempre, como irremediablemente unidos se sienten los jiennenses a su tierra cada vez que lo leemos y cantamos.
Vaya mi especial dedicatoria a todos los andaluces de Jaén...

Andaluces de Jaén,
aceituneros altivos,
decidme en el alma: ¿quién,
quién levantó los olivos?

No los levantó la nada,

ni el dinero, ni el señor,
sino la tierra callada,
el trabajo y el sudor.

Unidos al agua pura

y a los planetas unidos,
los tres dieron la hermosura
de los troncos retorcidos.

Levántate, olivo cano,

dijeron al pie del viento.
Y el olivo alzó una mano
poderosa de cimiento.

Andaluces de Jaén,

aceituneros altivos,
decidme en el alma: ¿quién
amamantó los olivos?

Vuestra sangre, vuestra vida,

no la del explotador
que se enriqueció en la herida
generosa del sudor.

No la del terrateniente

que os sepultó en la pobreza,
que os pisoteó la frente,
que os redujo la cabeza.

Árboles que vuestro afán

consagró al centro del día
eran principio de un pan
que sólo el otro comía.

¡Cuántos siglos de aceituna,

los pies y las manos presos,
sol a sol y luna a luna,
pesan sobre vuestros huesos!

Andaluces de Jaén,

aceituneros altivos,
pregunta mi alma: ¿de quién,
de quién son estos olivos?

Jaén, levántate brava

sobre tus piedras lunares,
no vayas a ser esclava
con todos tus olivares.

Dentro de la claridad

del aceite y sus aromas,
indican tu libertad
la libertad de tus lomas.





Bibliografía:

- Salas Romo, Eduardo. ¿De quién son estos olivos? Presencias y experiencias jiennenses de Miguel Hernández, artículo publicado en Piedras lunares. Homenaje a Miguel Hernández. Jaén, 2010.
- Diarios: Jaén, Ideal, El País, El Mundo.




domingo, 8 de abril de 2012

Jaén, tierra de Jesús Nazareno ( I )

Cargas con la Cruz, Jesús, y llevas sobre tu hombro el peso de los pecados de esta tierra de Jaén que tanto te venera y ama. Judea de olivos y montañas, regada por un Jordán de vida, cada primavera contemplas con respeto y recogimiento el deambular de Él, Jesús "el Nazareno", Jesús "el Jaenero", por las Vías Dolorosas en que se convierten las estrechas calles de todos y cada uno de tus pueblos.
Y es que no creo que haya en el Mundo mayor devoción a Jesús Nazareno que en mi tierra del alma, que te adora, reza y se encomienda a Tí, Jesús de Jaén, epicentro del terremoto de Fe que te profesa cada pueblo, cada aldea, de esta bendita Jaén Nazarena. 

Albanchez de Mágina

Aldeaquemada

Nuestro Padre Jesús Caído, de la Cofradía de la Esperanza
Andújar

Nuestro Padre Jesús Nazareno
Arjonilla

Nuestro Padre Jesús de las Tres Caídas,
de la Cofradía de la Santa Vera-Cruz
Arjonilla

Nuestro Padre Jesús Nazareno de la Cofradía de la Vera Cruz Baeza

Nuestro Padre Jesús Nazareno
de la Cofradía de la Cruz de Santa Elena.
Baeza

Campillo de Arenas

Carchelejo

Cazalilla

Fuensanta de Martos 

Hornos de Segura

Huesa

La Iruela

Nuestro Padre Jesús de la Caída, 
de la Cofradía de La Clemencia
Jaén

Nuestro Padre Jesús Nazareno "El Abuelo"
Jaén

Nuestro Padre Jesús Nazareno "El Abuelo"
Jaén

Lahiguera

Mancha Real

Mengíbar

Noalejo

Orcera

Pegalajar

Siles

Torredonjimeno

Torreperogil

Vilches

 Nuestro Padre Jesús de la Caída
Villacarrillo

Nuestro Padre Jesús Nazareno
Villacarrillo

Villanueva de la Reina

Villargordo

Villarrodrigo


Fotografías: Jesús Molina Gimeno

 

martes, 3 de abril de 2012

Del Jaén perdido... "Iesus Nazarenus Rex Iudaeorum". Cristo del Calvario de BAEZA


Grupo escultórico del Calvario de Baeza anterior a 1936

Este año de 2012 la Venerable e Ilustre Cofradía del Santísimo Cristo del Calvario y Nuestra Señora de la Amargura de Baeza celebra el 50 Aniversario de la llegada de un nuevo grupo escultórico del Calvario al seno de la Hermandad.
Las imágenes que apreciamos en la fotografía y que traemos hoy al recuerdo desaparecieron en la Guerra Civil. La Cofradía había sido fundada en 1916 al desmembrarse el paso del Calvario de la Cofradía de la Vera Cruz, con la que venía procesionando desde antiguo. A lo largo del tiempo en que esta escuadra formó parte de la Cofradía de la Vera Cruz, a este Cristo se le conoció con distintas advocaciones: Cristo de las Gracias, Cristo de la Lanzada, y definitivamente Cristo del Calvario. Un incendio en 1926 en la Iglesia de la Santa Cruz, donde esta cofradía tiene su sede canónica, y la guerra del 36, acabaron con imágenes y enseres. Tras la contienda, la Cofradía del Calvario no se reorganiza hasta el año 1960, en que la familia Jurado encarga un nuevo grupo escultórico al escultor gaditano Juan Luis Vassallo Parodi, quien lo culmina en 1962, logrando una magnífica obra contemporánea de inspiración barroca pero evidentes líneas modernas.
La antigua talla que podemos ver en la fotografía era posiblemente de la escuela granadina del siglo XVII, del círculo de Pedro de Mena, sin embargo los ladrones que en los últimos tiempos acompañaban al Cristo eran de taller valenciano de finales del siglo XIX y venían a sustituir a los antiguos, contemporáneos del Cristo, y que se encontraban deteriorados. De taller valenciano son también las imágenes de la Virgen y San Juan al pie de la Cruz, claramente desproporcionadas con respecto al conjunto.
El Cristo, de una poderosa anatomía, aparecía muerto en la Cruz. Tenía peluca de pelo natural y un paño de pureza bordado en tela sobre el tallado en madera.
A partir de su reorganización, la Cofradía ha seguido compartiendo con la de la Vera Cruz, no sólo sede canónica, sino también el horario de la estación de penitencia en la madrugada del Viernes Santo. Desde hace ya algunos años procesiona en solitario, acompañado de la talla de Nuestra Señora de la Amargura, que se incorpora a la Hermandad en 1989, año también de la aprobación de los nuevos estatutos.


Bibliografía:

- VVAA. La Semana Santa en el Recuerdo. Diario Jaén - CajaSur.
- Programa Semana Santa de Baeza 2008.

  

lunes, 2 de abril de 2012

En los Fogones de Jaén. HABAS ESPARRAGADAS


Ya comienza a haber habas del terreno, estupendas para este plato típico de la Cuaresma.

Fotografía: María Cristina Gimeno


Ingredientes:

- Tres kilos de habas.
- Una rebanada de pan, del día anterior.
- Dos dientes de ajos.
- Una hoja de laurel.
- Una pizca de cominos.
- Una cucharada rasa de pimentón dulce.
- Cuatro huevos (uno por persona).
- Aceite de oliva virgen extra (medio vaso).
- Vinagre (una cucharada).
- Sal


Modo de hacerlo:

El primer paso será pelar las habas. Si son tiernas, se utilizan también las cáscaras, lo que aquí en Jaén llamamos "habas con pantalones". En la sartén ponemos el aceite y freímos los ajos y la rebanada de pan. Los sacamos del aceite; el picatoste lo ponemos en agua para que se ablande y los ajos los colocamos en un mortero con un poco de sal y los machacamos. 
En el aceite donde hemos frito los ajos y el pan echamos las habas, a las que habremos puesto sal previamente. Añadimos el laurel y el pimentón, dando algunas vueltas para que no se queme. Añadimos los ajos machacados con una pizca de cominos y sal.
El picatoste que habíamos dejado en remojo lo machacamos también en el mortero, le ponemos el vinagre y se lo añadimos también a las habas. 
Echamos un poco de agua para que cuezan las habas hasta que estén tiernas y rectificamos de sal. No debemos dejar el guiso muy seco pues hay que cuajar los huevos. 
Esta receta también podemos hacerla, además de con espárragos y habas, con espinacas o acelgas, con cualquiera de ellas estará buenísima.

Buen provecho