martes, 6 de octubre de 2015

El Puente de Ariza en ÚBEDA


Puente de Ariza sobre el río Guadalimar
(foto: archivo propio)
¿CÓMO LLEGAR?

Desde Úbeda hay que tomar la carretera autonómica A-301 La Carolina-Úbeda. A 8 km. sale un desvío a la izquierda (punto kilométrico 39). Se trata de la antigua carretera, que desciende hasta el embalse del Giribaile, y que cruzaba el río Guadalimar en dirección Norte-Sur por el histórico puente objeto de nuestro artículo. Este último tramo, de 4,3 km., se encuentra en mal estado de firme y hay que ir despacio.

Puente de Ariza desde la carretera vieja que desciende al valle del río Guadalimar
(foto: archivo propio)

UN POCO DE HISTORIA

En el contexto de la pujanza económica que vive Úbeda en el siglo XVI, este puente se construyó por iniciativa del Concejo de la ciudad -que lo sufraga en su totalidad- para mejorar sus comunicaciones con Levante y La Mancha a través de la comarca del Condado. El encargado de las trazas fue el arquitecto Andrés de Vandelvira, mientras que el cantero ubetense Antón Sánchez se ocuparía de su construcción. Las obras comienzan en 1563 y están prácticamente concluidas en 1575.
Vandelvira tenía experiencia previa en este tipo de construcciones de ingeniería desde que trabajara en Cuenca junto a su suegro, el maestro cantero Francisco de Luna, autor del puente de San Pablo de aquella ciudad -hoy desparecido y sustituido por otro-, en el que Vandelvira también participó. En las mismas fechas en que comienzan las obras del puente de Ariza, el de Alcaraz presenta también las trazas de otro puente, sobre el río Guadalmena (entre los términos de Siles y Montiel), actualmente desaparecido.
En la cartografía hasta finales del siglo XVIII, este puente era indicado con el nombre de "Puente Nueva". No será hasta principios del siglo XX cuando aparezca con su actual denominación.

El Puente de Ariza en una fotografía de 1866 realizada por Jean Laurent
(Biblioteca Nacional)

El puente se modifica en el siglo XIX, concretamente en el año 1847, rectificando las rasantes para eliminar la fuerte pendiente de las dos rampas originales que convergían en la parte central y que le conferían un aspecto en punta, mucho más acusado que el que hoy en día tiene. También se suprimen los pretiles de obra, sustituyéndolos por barandas de metal y se reconstruyen algunos de los tajamares, cambiando su aspecto de redondeados a puntiagudos.
En la segunda mitad del siglo XIX se le añaden dos grandes taludes en los extremos realizados al plantearse el actual trazado de la carretera con una curva de entrada y otra de salida del puente, en contraste con el camino original recto.
La puesta en funcionamiento del embalse del Giribaile en 1997 supuso la desviación de la antigua carretera C-3217 Úbeda-Arquillos. La nueva carretera A-301 incluyó un nuevo puente aguas arriba, más elevado, para salvar la cola del pantano en esta zona. Cuando el embalse alcanza su nivel máximo, el antiguo puente de Ariza queda sumergido bajo las aguas, y sólo es visible en épocas de sequía o, en ocasiones, durante el verano.
En 1993 fue incoado expediente para su declaración como Monumento.
La belleza de sus cuidadas proporciones, la obra de cantería empleada y su autoría reconocida en el gran arquitecto Andrés de Vandelvira, hacen del puente de Ariza una de las obras de ingeniería más importantes del renacimiento andaluz y español.


EL PUENTE DE ARIZA

El Puente de Ariza se encuentra edificado a una cota de 320 m. sobre el nivel del mar. Úbeda, que se encuentra a una distancia de 12 km. por carretera, se eleva a 750 m. de altitud, por lo que el desnivel es ligeramente pronunciado en el descenso al valle del Guadalimar desde la ciudad.
Construido en piedra arenisca cortada en sillarejo, este puente renacentista responde sin embargo a la tipología de "lomo de asno", más propia de la Edad Media. Y es que su paso no es llano sino compuesto de doble rampa que converge en la parte central, sobre el arco principal.
Su estructura es simétrica, formada por cinco ojos con arcos de medio punto y bóveda de cañón, siendo el central el de mayores dimensiones (32,7 m. de luz o anchura), reduciéndose en tamaño y altura los restantes hacia los extremos. En esta época se construyeron otros puentes con la singularidad de la gran luz de sus bóvedas centrales, como el de Marmolejo (Jaén) o los de Montoro y Benamejí (Córdoba).
Sus dimensiones se completan con una longitud de 99,5 m., anchura de 6,3 m. y altura máxima de 17 m.
Los pilares del puente se asientan en basamentos de hormigón y cal. Debajo de uno de los arcos laterales (margen izquierda del río) existe otro arco ligeramente más estrecho y posiblemente más antiguo, correspondiente quizás a un proyecto anterior, del año 1512, que no llegó a ejecutarse.
Posee cuatro tajamares -contrafuertes que reparten el agua-. Los de la margen izquierda son, angular aguas arriba, y semicircular aguas abajo. Los de la margen derecha son ambos angulares e irregulares en su forma.

Fachada Oeste del Puente de Ariza
(foto: archivo propio)

Fachada Este del Puente Ariza
(foto: archivo propio)

Detalle de la fachada Oeste. Nótese el arco más antiguo debajo del segundo ojo del puente.
(foto: archivo propio)

La decoración del puente es muy sobria, limitándose a una sencilla moldura semicircular por encima de las dovelas de los arcos. En la fachada Oeste, en la clave del segundo arco (margen izquierda) aparece el único relieve, consistente en una figura antropomorfa alada no identificada, algo desgastada, en la que algunos han querido reconocer la imagen de San  Miguel Arcángel, patrón de la ciudad de Úbeda desde su conquista cristiana en el siglo XIII.

Relieve en la dovela clave y adyacentes con la figura antropomorfa alada
que posiblemente sea la representación de San Miguel, patrón de Úbeda.
(foto: archivo propio)


SALVAR EL PUENTE DE ARIZA

Desde finales de los años 90 del siglo pasado, varias han sido las iniciativas para la recuperación del puente de Ariza de su tumba subacuática mediante su traslado a otra ubicación. El deterioro del puente se hace latente con el paso del tiempo, ya que el agua, el mayor disolvente del mundo, está empezando a dañar su estructura.
Hubo un proyecto inicial de traslado en 1997, cuando la presa del Giribaile comenzó a embalsar agua. El Ministerio de Medio Ambiente, cuya titular entonces era Isabel Tocino, destinó 800 millones de pesetas para desmontar el puente piedra a piedra y reconstruirlo en las inmediaciones de la Ermita del Gavellar o de Nuestra Señora de Guadalupe, patrona de la ciudad. El traslado nunca llegó a ejecutarse. Desde entonces, la sociedad civil de Úbeda e incluso diversas asociaciones de defensa del Patrimonio a nivel provincial han reclamado sin éxito la actuación urgente para salvar este monumento, que sigue durmiendo bajo las aguas a la espera de un pronto rescate que las distintas administraciones le niegan.


Bibliografía:

- Martínez Peñarroya, José. Paisaje y Arquitectura renacentista en el valle del Guadalquivir: el Puente de Ariza (Úbeda). Revista Arqueología y Territorio Medieval. Universidad de Jaén, 2000.