domingo, 5 de junio de 2016

Por los pueblos de Jaén. SANTIAGO DE CALATRAVA


Vista parcial de Santiago de Calatrava
(foto: archivo propio)


SANTIAGO DE CALATRAVA

Escudo de Santiago de Calatrava
Localización: Oeste de la Provincia de Jaén.
Comarca: La Campiña.
Población: 797 hab. (2015).
Superficie: 47,66 km2.
Densidad: 16,72 hab./km2.
Altitud: 386 m.
Gentilicio: Santiagueño/a.
Límites: al N. con Higuera de Calatrava; al E. con Torredonjimeno; al SE. con Martos; al SO. con Baena; al NE. con Valenzuela.
Distancia a la capital: 44 km.
Accesos: JV-2121 (Torredonjimeno) y J-213 (Martos), que enlazan con la JV-212 hasta Santiago; J-211 (Porcuna, Higuera de Calatrava); JA-4313 (Valenzuela); JV-2111 (Baena, enlaza con la A-305).

Sorprende a veces, más teniendo en cuenta los tiempos que corren, el carácter desprendido y amable de un completo desconocido con respecto a otro. Eso se ve ya poco en las urbes, incluso en los pueblos grandes. Sin embargo, en los pequeños lugares es todavía más común de lo que pensamos. Se trata de una cuestión inversamente proporcional, según mi experiencia, según la cual cuanto más diminuto es el asentamiento humano, más humanidad se respira. Así, de nuevo salió a mi encuentro la generosidad propia del jiennense, esta vez en un pueblo perdido de las olivareras campiñas de esta tierra, ocupadas desde hace milenios por el ser humano. Ese ser humano, heredero de íberos, romanos, moros y cristianos, se me presentó en Santiago en clave femenina y por triplicado. Al observar curioso cómo tomaba algunas fotografías a los exteriores de la iglesia, un venerable anciano se acercó y, tras una breve conversación en torno a los motivos de mi presencia por aquellos pagos, me indicó solícito la puerta a la que tenía que llamar para que me abrieran la iglesia y fotografiar el interior.
Fue así como conocí a la primera protagonista, Luisa, un compendio de amabilidad, a la que no le importó aparcar sus quehaceres domésticos para cumplir mi petición, a pesar, como decía antes, de ser un completo desconocido. Cogió tranquilamente las llaves de la iglesia y juntos nos encaminamos calle abajo en busca de otra gran mujer, Antonia, la sencillez personificada, algo más tímida, una de esas buenas personas que se atisban a la legua. Mientras Luisa abría la puerta de la iglesia se sumó al grupo María, otra encantadora mujer, muy cordial en el trato.
Y así, las tres Marías y Jesús entraron en el templo. Estuvimos conversando un buen rato. Hablamos de la iglesia de Santiago, de la Iglesia universal, del poco tirón que tiene entre los jóvenes, de la falta de compromiso de los propios católicos... y me dí cuenta de que en estos pueblos pequeños, esas tres buenas mujeres representaban a una generación que no tiene apenas relevo, especialmente en la encomiable labor que desempeñan en el cuidado del patrimonio y la transmisión de tradiciones. Porque si muchas de estas iglesias rurales siguen en pie, no se debe en la mayoría de los casos a las administraciones públicas ni a los obispados, sino al afán y al esfuerzo económico de personas como ellas que forman parte de ese ejército que a mí me gusta llamar la "Iglesia de a pie".
Vaya dedicado este artículo a Luisa, Antonia y María, por su generosidad y amabilidad y por hacerme pasar un rato muy agradable en mi visita a Santiago de Calatrava.

Luisa (izquierda), Antonia (centro) y María (derecha) delante de la puerta de la Iglesia


GEOGRAFÍA. ECONOMÍA

Un azulejo con la efigie de un caballero de la Orden de Calatrava
nos da la bienvenida a esta localidad de La Campiña jiennense.
(foto: archivo propio)

El municipio de Santiago de Calatrava se encuentra enclavado en la zona Sur de La Campiña jiennense, en contacto con la vecina Provincia de Córdoba.
Se trata de un territorio de suaves lomas, en una zona de contacto entre la parte meridional de la cuenca del Guadalquivir y el frente septentrional de las Cordilleras Béticas, sobre materiales margosos, calcáreos y areniscas de diversas edades geológicas.
La máxima altura del municipio se alcanza en el cerro de la Dehesilla (560 m.), en su zona sureste, y la cota más baja junto al cauce del Arroyo Salado, en la parte más occidental del término sobre el límite provincial con Córdoba (280 m.). 
El mencionado Arroyo Salado, uno de tantos en la zona caracterizado por su salobridad, es el principal curso de agua. Atraviesa el término municipal de Este a Oeste, dividiéndolo prácticamente en dos mitades, y es afluente del Arroyo Salado de Porcuna, que a su vez lo es del Guadalquivir. Junto a sus riberas y en las orillas de las carreteras y caminos se da la poca vegetación natural -esencialmente arbustiva- que subsiste en medio del mar de olivos, a la que se asocia una fauna típica, especialmente avícola, en franco retroceso.
La economía del municipio gira en torno al olivarprincipal fuente de ingresos de sus habitantes, y la industria almazarera. El 70% de la superficie del municipio está ocupada por el olivar, siendo el restante 30% tierras de labor. Los cultivos herbáceos (cereales, girasol), antes abundantes, están desapareciendo poco a poco del campo santiagueño.

Recreación de un molino de rulo en una plaza de Santiago de Calatrava,
con un azulejo en su base que muestra las labores relacionadas con el olivar.
(foto: archivo propio)

Tierras de labor y olivares al fondo en el término municipal de Santiago de Calatrava
(foto: archivo propio)

La población que tuvo Santiago de Calatrava a mediados de los años 40 del siglo XX era el cuádruple de la actual (800 hab.), lo que nos da idea de la sangría migratoria que desde entonces afecta al municipio. Las aldeas de Santiago -San Bartolomé y La Serna-, hoy despobladas, llegaron a tener en aquellos momentos más de dos centenares de habitantes censados. Otros problemas que acucian al municipio son el lento pero inexorable envejecimiento de la población, el paro, la excesiva especialización de la economía o las malas comunicaciones por carretera.

Plaza de la Constitución y Ayuntamiento de Santiago de Calatrava
(foto: archivo propio)


HISTORIA

Los primeros testimonios de la presencia humana en tierras de Santiago se remontan al Bronce Final (I milenio a.C.), cuando aparecen pequeños asentamientos de reducidas dimensiones y sin fortificar, dependientes de centros de mayor envergadura como Porcuna o Torreparedones. En la etapa ibérica (siglos II y I a.C.) algunos de esos asentamientos se fortifican atendiendo al modelo de turris, como el Cerro de la Estrella o el Cortijo de Toledo.
Durante la dominación romana destacó el asentamiento de Cerro Boyero (siglo I d.C.), con muralla, aljibes, canalizaciones de agua, etc., aunque pronto se impondría el modelo de ocupación y explotación del territorio en base a las villas, entre las que destaca la del Cortijo del Argamasón.
También podemos hablar de varios asentamientos de reducidas dimensiones en el término municipal durante la época islámica. De todas estas alquerías, dependientes del distrito o iqlim de Martus (Martos), sólo perviviría la de Santiago tras la conquista cristiana.
En torno al año 1228 el rey Fernando III entregará Santiago al señorío militar de la Orden de Calatrava, pasando a formar parte de la Encomienda de Martos. La situación fronteriza del lugar con respecto al reino nazarí de Granada propició un clima inseguro durante buena parte de la Baja Edad Media. En la crónica del Condestable de Castilla -residente en la ciudad de Jaén-, Don Miguel Lucas de Iranzo, se narra el episodio de razia nazarita que tuvo lugar en 1471 y que afectó, entre otras, a la población de Santiago de Calatrava, ocasionando gran número de muertes y el saqueo de las viviendas y de la iglesia del lugar.
Tras el fin de la guerra de Granada, el siglo XVI (al menos los dos primeros tercios) trajo consigo un crecimiento del núcleo de población y una mejora de la economía, una época de bonanza que no volvería a experimentar Santiago de Calatrava al menos hasta el siglo XIX, cuando todavía la producción cerealista predominaba sobre la olivarera. Pero será la primera mitad del siglo XX la que traiga la gran transformación del núcleo de población, tanto urbanística como demográficamente, a pesar de todos los episodios de conflictividad laboral y social que estallarán en la guerra civil (1936-39). Los primeros años del franquismo, marcados por la miseria y el hambre, acentuaron poco a poco la emigración, produciéndose una lenta sangría que aún a día de hoy la localidad arrastra.

PATRIMONIO MONUMENTAL

Iglesia de Nuestra Señora de la Estrella

Fachada meridional de la Iglesia y portada principal
(foto: archivo propio)

Se trata de un edificio realizado en piedra dispuesta en sillería regular. Las obras finalizaron en 1723. Consta de planta rectangular y una sola nave cubierta con artesonado de madera, abriéndose en el lado del Evangelio amplias capillas. Tras un gran arco toral de medio punto se encuentra el presbiterio de planta cuadrada, elevado sobre gradas y cubierto con una hermosa cúpula de media naranja sobre pechinas.
En el exterior destaca la portada principal, lado de la Epístola, que es sencilla a la par que elegante. Se abre con arco de medio punto enmarcado por pilastras cajeadas que sostienen una entablamento. En el segundo cuerpo, frontón partido que deja en el centro una hornacina con la imagen de la titular del templo, Nuestra Señora de la Estrella. A ambos lados de la portada se abren sendos ventanales abocinados y polilobulados. En la fachada de los pies del templo (occidental) resalta un cuerpo en el que se abre una sencilla puerta con arco de medio punto y un ventanal sobre ella, rematando el conjunto una airosa espadaña de dos cuerpos.

Interior de la Iglesia parroquial
(foto: archivo propio)

La Iglesia se asienta sobre una amplia plaza o lonja sobreelevada delimitada por muro de piedra y baranda de forja. En un ángulo de la misma se sitúa una fuente barroca decorada con un artístico azulejo.

Fuente en el chaflán de la lonja de la iglesia
(fuente: archivo propio)

Otros edificios de interés

En la Plaza de la Constitución, frente a la Iglesia, se levanta el que fuera antiguo Ayuntamiento de la  localidad, de estilo regionalista de 1917. Es una construcción de tres plantas que culmina en un cuerpo en ladrillo para albergar reloj y campana que remarca la verticalidad del edificio.
En la parte oriental de la misma plaza de la Constitución, más arriba de la iglesia parroquial, se alza el nuevo Ayuntamiento. Edificio también de carácter regionalista, es de linea apaisada, abriéndose en la planta baja un pórtico de tres arcos de medio punto por donde se accede y rematando la fachada principal una espadaña en piedra con el escudo del municipio.
En la Calle La Corte, muy cerca de la Iglesia parroquial, se encuentra el antiguo pósito del siglo XVIII (1781), que posteriormente fue cárcel.
Destacan también en el centro de la población ejemplos de arquitectura doméstica de finales del siglo XIX y principios del XX, algunos incluso anteriores como la casa de Conchita Calmaestra en C/ La Corte, posiblemente del siglo XVIII.
A las afueras de Santiago, por la carretera que conduce a Torredonjimeno y Martos, se encuentra la casa cuartel de la Guardia Civil, un ejemplo de arquitectura funcionalista y moderna en este tipo de edificios, alejado de los típicos modelos de la posguerra.

Fachada del Ayuntamiento Nuevo
(foto: archivo propio)
 
Edificio del Antiguo Ayuntamiento
(foto: archivo propio)

Antiguo Pósito del siglo XVIII
(foto: archivo propio)
 
Casa de Conchita Calmaestra
(foto: archivo propio)
 
Casa cuartel de la Guardia Civil
(foto: archivo propio)
 
FIESTAS, GASTRONOMÍA, COSTUMBRES

El patrón de Santiago de Calatrava es San Sebastián, al que se le profesa gran devoción. El día de su festividad, 20 de Enero, se celebra procesión por las calles del pueblo, procesión que se repite en las fiestas mayores que tienen lugar en torno al 25 de Julio, onomástica de Santiago apóstol, en cuyo honor recibe la localidad su nombre.
En la víspera de la Candelaria, día 2 de Febrero, es tradición encender en la plaza una enorme hoguera en torno a la cual los vecinos comen y beben, cantan y bailan.
Desde los años 40 del siglo pasado los santiagueros festejan al patrón de los agricultores, San Isidro, el 15 de Mayo, con romería incluida que en la actualidad se desarrolla en el paraje conocido como "El Caño". Aquí se levanta una pequeña ermita y se desarrolla la jornada de convivencia organizada por la Hermandad.

San Sebastián, patrón de Santiago de Calatrava
(foto: archivo propio)

La gastronomía típica de Santiago de Calatrava participa de los platos que se elaboran en esta zona de La Campiña, en contacto como sabemos con la vecina provincia de Córdoba. De allí toma, por ejemplo, el salmorejo. Un plato con personalidad, por su contundencia calórica, es el llamado "relleno" o "mondongo", hecho con el estómago del cerdo el cual se rellena de carne picada, jamón, otros embutidos, pan rallado, huevo duro, perejil y especias. Atado para que no se salga, se echa al caldo del cocido para que cueza y consumir después como uno más de sus vuelcos. Es típico tomarlo en el periodo previo a la Cuaresma, tiempo éste de más ayuno y guisos sin carne. Precisamente durante la Cuaresma son propios los potajes de verduras y el bacalao en salsa.
La repostería tradicional se compone de ricos pestiños en Semana Santa y para la festividad de Todos los Santos se preparan buñuelos, batatas cocidas con almíbar de membrillo, ciruela y pasa, y las exquisitas gachas dulces, aquí acompañadas curiosamente de nueces fritas.

Calle Jaén
(foto: archivo propio)
 
Fachada occidental de la iglesia de Nuestra Señora de la Estrella
(foto: archivo propio)

Una calle de Santiago de Calatrava
(foto: archivo propio)

Centro Cultural "Villa de Santiago",
un moderno edificio en la zona nueva de la localidad que destaca por su hermoso auditorio.
(foto: archivo propio)

Bibliografía:

- VVAA. Jaén, Pueblos y Ciudades. Jaén, 1997.

Enlaces de interés:

Ayuntamiento de Santiago de Calatrava