Ermitas y Santuarios de Jaén. La Ermita de la Inmaculada Concepción de MANCHA REAL


Ermita de la Inmaculada Concepción de Mancha Real
(foto: archivo propio)

UN POCO DE HISTORIA

De las muchas ermitas que tuvo Mancha Real en otros tiempos, San Sebastián, San Francisco, la Encarnación, San Marcos y la Inmaculada, hoy sólo quedan en pie las dos últimas.
En la encrucijada del camino de Jaén a Baeza con el camino Real que conducía a Granada a través del Puerto y Pegalajar, existió un humilladero llamado de la Concepción, situado extramuros de la villa. Existe la creencia, reforazada por una inscripción en la fachada de la ermita, que afirma que la misma fue construida por orden de los Reyes Católicos cuando pasaron por aquí con dirección a Granada. Pero esta teoría hay que desecharla por varios motivos. En primer lugar, es poco probable que los Reyes Católicos fundaran una ermita en mitad de la nada, pues Mancha Real aún ni existía en esa época (la villa es fundada en 1537, siendo Carlos I rey de España). Por otro lado, los Reyes Católicos hacen una parada en Úbeda en 1489, antes del inicio de la campaña de la toma de Baza (Granada), y parece lógico que tomaran la ruta del pasillo del Guadiana Menor que accede más directamente a aquella zona del nordeste granadino. En cualquier caso, la factura del edificio nos habla de una época posterior, posiblemente de mediados del siglo XVII.
En las actas del Concejo de la villa correspondientes al siglo XVI se habla de la existencia del mencionado Humilladero de la Concepción. Un humilladero es una cruz o imagen que se colocaba en los límites del término de villas y lugares o a la entrada de las mismas con objeto de que las gentes se detuvieran allí a rezar, de ahí su nombre. En el acta municipal de 17 de Enero de 1563, el concejo de Mancha Real ve la necesidad urgente de arreglar la Calle Maestra, principal de la villa, por el mal estado que presentaba especialmente en invierno, dificultando el tránsito de personas y bestias y "...la procesión al omylladero desta villa ques en la fiesta de la limpia concepción de nª Señora no puede pasar...". Es interesante el dato aportado, pues se habla ya en época temprana de una procesión el día de la Inmaculada por las calles de Mancha Real. Los humilladeros tenían con frecuencia una cubierta para proteger la cruz o imagen en cuestión, a veces una capilla. Si bien en el documento de 1563 no se habla de ermita, sí es posible que hubiera algún tipo de estructura más sencilla en donde colocar una imagen. Este argumento se refuerza por otro documento de 1597, el de los estatutos de la Cofradía de Nazarenos de Santa Elena y Nuestro Padre Jesús Nazareno, en los que se dice que la procesión tenía que hacer estación de penitencia en determinados lugares: Parroquia, ermita de San Sebastián, ermita de San Marcos, iglesia del convento de los Padres Carmelitas y Humilladero de la Concepción. Ello nos hace sospechar que en este lugar se albergaba una imagen de la Inmaculada ante la cual se hacía la estación de penitencia.
Pero para ver reflejado el término "ermita" propiamente dicho en algún documento, nos tenemos que situar a mediados del siglo XVII. En el testamento de Doña Inés de Aranda, que lleva fecha de 1652, ésta deja la cantidad de 10.000 maravedís para la construcción de la Capilla de la Virgen del Rosario que se estaba haciendo por entonces en la Parroquia de San Juan Evangelista de Mancha Real, pero con la obligación de que "se diga misa cantada perpetua a la Concepción de Nuestra Señora que se venera en su ermita". De lo que se deduce que mediada la centuria, la ermita de la Concepción ya estaba construida.
Las referencias tanto a la ermita como a la imagen se hacen más frecuentes a partir de principios del siglo XVIII. En el acta del Concejo de 1 de Marzo de 1706 se acuerda realizar procesión extraordinaria desde su santuario a la Parroquia y fiesta solemne a Nuestra Señora de la Limpia y Pura Concepción "...para que Dios Nuestro Señor de feliz viaje a Su Majestad y victoria a sus católicas armas contra sus enemigos" (se refiere a Felipe de Anjou de la casa Borbón, que reinaría como Felipe V, enfrentado por el trono español en la Guerra de Sucesión Española al Archiduque Carlos de Austria). En el acta de 13 de Enero de 1737 se acuerda realizar procesión y misas extraordinarias en rogativa por la pertinaz sequía y la mala situación del campo. En Agosto de 1758 se hace lo propio, en esta ocasión en rogativa para el exterminio de la langosta que asolaba los campos manchegos. En Julio de 1762, la Villa acordó "que el día del Señor Santiago Apóstol, Patrón de España, se traiga en procesión a la Santísima Virgen María de la Purísima Concepción de la ermita a la Iglesia Parroquial desta villa y como Patrona y Abogada se haga una fiesta con sermón".
En 1795, siendo administrador de la ermita el presbítero Luis de Ochoa, se acometen unas obras de reparación que afectan al camarín y a la casa del ermitaño. En un documento de este año se hace una curiosa relación de los bienes de la ermita: un olivar, dos hazas y algunas ovejas, donaciones de particulares devotos de la Inmaculada.
La última restauración se acomete en 1981. Unos años más tarde, en 1987, la ermita se incluye en la demarcación de la Parroquia de la Encarnación, que había sido construida en 1973 aunque no comenzó su andadura independiente de la Parroquia de San Juan Evangelista hasta 1985.


Fachada principal de la ermita
(foto: archivo propio)


Imagen de la Inmaculada Concepción
(foto: archivo propio)



LA ERMITA DE LA INMACULADA
 
El edificio es de pequeñas dimensiones, de planta rectangular, cubierta con bóveda rebajada y tejado a dos aguas, reforzando los gruesos muros contrafuertes exteriores. Está construida en sillares de piedra regularmente dispuestos en las esquinas, mientras el resto permanece encalado. El aspecto exterior se completa con una sencilla portada a los pies, de arco de medio punto en ladrillo, y una espadaña también del mismo material. La casa del ermitaño se encuentra adosada en el lateral, en el lado de la Epístola, y tras su rehabilitación hace unos años es casa parroquial donde habita el párroco de La Encarnación. 
El interior es de una sóla nave, con testero plano y pequeño coro a los pies y en alto. En el presbiterio, un amplio ventanal de arco de medio punto a modo de retablo comunica con el camarín, de planta cuadrada, cubierto con bóveda semiesférica sobre pechinas ricamente decorada con pinturas de angelotes y temática vegetal. Este camarín fue restaurado en Mayo de 1916. 
La imagen de la Señora que alberga es de talla completa, en madera policromada, de dulce rostro, con la iconografía típica de las Inmaculadas del XVII que estableciera el imaginero Alonso Cano con su famosa Inmaculada del Facistol de la Catedral de Granada, con la que ésta guarda muchas semejanzas. No obstante, la Inmaculada que hoy contemplamos es posterior a la Guerra Civil y sustituye a la anterior desaparecida.



Vista del interior. Al fondo, camarín de la Inmaculada 
(foto: archivo propio)


Imagen de la Inmaculada Concepción en su camarín
(foto: archivo propio)


Bóveda del camarín de la Inmaculada
(foto: archivo propio)

Procesión de la Inmaculada por las calles de Mancha Real
(foto: archivo propio)


La Inmaculada Concepción entrando en la ermita el día de su procesión
(foto: archivo propio)



La ermita de la Inmaculada Concepción de Mancha Real en un día de nieve
(foto: archivo propio)


Bibliografía:

- Jiménez Cobo, Martín. Mancha Real, Historia y Tradición. 1983.
- Troyano Viedma, José Manuel. Mancha Real. En Revista Sumuntán. Nº 5, 1995.



En los Fogones de Jaén. SOPA DE MENUDILLO

Hoy cocinaremos en nuestros fogones un primer plato muy típico de nuestra provincia: "Sopa de menudillo".



Foto: María Cristina Gimeno Ramos


Ingredientes:

- Un cuarto de menudillos de pollo.
- Una cebolla.
- Tres cucharadas soperas de aceite de oliva virgen.
- Unas cuantas rebanadas de pan duro.
- Sal.
- Un litro de agua.
- Un huevo.


Modo de hacerlo:

En una paila, cacerola, se pone el aceite y cuando esté caliente se añade la cebolla partida en trocitos y se "pocha", cuidando de que no se queme. A continuación se añaden los menudillos, ya salados, en trozos, y se refríen. Una vez refritos se le echa el litro de agua y la sal. Cuando los menudillos estén tiernos se le pone las rebanadas de pan muy finitas y el huevo batido y se sirve bien caliente. Esta sopa seguro que os hará entrar en calor y es muy fácil de hacer.


Buen provecho



Arquitectura Civil en Jaén. El Ayuntamiento de NOALEJO


Ayuntamiento de Noalejo
(foto: archivo propio)

En el número 1 de la espaciosa Plaza de España de la localidad de Noalejo, situada al Sur de la Provincia de Jaén, rozando ya el límite con la vecina de Granada, se levanta este singular edificio elegante y de buena traza que, en realidad, no fue diseñado como casa consistorial.

UN POCO DE HISTORIA

Se construyó a finales del siglo XVI y principios del XVII como priorato bajo la advocación de la Asunción. Un priorato era un establecimiento monástico, de menor entidad, que estaba bajo el amparo y dependencia de una abadía. En este caso, este pequeño priorato dependía de la Abadía de Alcalá la Real. Para entender esta situación es necesario retroceder en el tiempo unas décadas hasta la propia fundación de la villa en la primera mitad del siglo XVI. Dicha fundación se hizo a instancias de Doña Mencía de Salcedo, dama noble al servicio de la Emperatriz Isabel de Portugal, esposa de Carlos V, que poseía un rico y extenso patrimonio en estas tierras del sur de Jaén y norte de Granada. De esta manera, Noalejo nace siendo villa de señorío, condición que no perderá hasta bien entrado el siglo XIX. Por otra parte, esta zona había sido durante la Edad Media tierra de frontera entre cristianos y nazaríes y, tras la Reconquista, se produjo un conflicto jurisdiccional entre los obispos de los reinos de Jaén y Granada, interesados en la adscripción de la nueva parroquia. El conflicto se solventó en 1568 encargando cautelarmente la tutela espiritual y religiosa de Noalejo a la cercana Abadía de Alcalá la Real, dependencia que se mantuvo hasta la supresión de la misma en 1851, pasando dicha tutela a manos del obispado jiennense. No obstante, el edificio pasa a ser Casa del Concejo a comienzos del siglo XVIII. Ha sufrido dos reformas desde entonces, una en 1845 y la más reciente de 1983.


Fachada del Ayuntamiento de Noalejo
(foto: archivo propio)


EL EDIFICIO

Está hecho a base de sillarejo irregular, y dotado de tres cuerpos o plantas, de menor altura la superior que se asemeja a una cámara, destacando la gran cornisa volada en madera. Se cubre con teja árabe a dos aguas. Los vanos son adintelados y, aunque de diferentes tamaños, se disponen a eje. Destaca la portada principal, de aspecto eclesial, con puerta enmarcada por pilastras. Sobre ella, un vano destacado enmarcado por una moldura decorada con bolas, y rematando una hornacina-venera con la imagen de San Francisco de Paula, devoción particular de la fundadora de la villa, Doña Mencía de Salcedo. El primer piso cuenta también con un balcón corrido, seguramente añadido posteriormente, para que los munícipes puedan comunicarse con el pueblo o presidir actos públicos. Destaca en el lateral una pseudotorre que alberga el reloj municipal y en altura la espadaña con campana, rematada por clásico frontón triangular con pináculos.
Es en conjunto un edificio armónico, singular por la particularidad de incorporar los más recientes elementos arquitectónicos propios de la tradición civil y municipalista con los primigenios religiosos.


Portada principal del Ayuntamiento
(foto: archivo propio)


San Francisco de Paula en la hornacina central
(foto: archivo propio)


Espadaña y reloj del Ayuntamiento de Noalejo
(foto: archivo propio)



Bibliografía:


- VVAA. Jaén, Pueblos y Ciudades. Jaén, 1997.