Miércoles Santo en BAEZA. Cofradía de la Caída.


HERMANDAD Y COFRADÍA PERPETUA DE JESÚS NAZARENO DE LA CAÍDA Y MARÍA SANTÍSIMA DE GRACIA Y ESPERANZA


Escudo de la Cofradía
Año de fundación: 1698
Sede canónica: Iglesia conventual de Santa María Magdalena.
Imágenes Titulares: Cristo de la Caída (atribuido a José de Mora o a su círculo, siglo XVII); María Stma. de Gracia y Esperanza (Bartolomé Alvarado Carrasco, 1964).
Hábito: Túnica y capirote marrón, capa color marfil, cíngulo morado.
Salida: Miércoles Santo por la tarde.






Paso de Jesús de la Caída por las calles de Baeza
(foto: archivo propio)


LA COFRADÍA

Esta Cofradía fue fundada en el convento y colegio de San Basilio de la Orden de los Carmelitas Descalzos en el año 1698. La devoción por Jesús Nazareno con la Cruz a cuestas estaba íntimamente ligada a la Orden del Carmelo tras su reforma en la segunda mitad del siglo XVI. Santa Teresa de Jesús y San Juan de la Cruz ya se mostraron fieles seguidores de la iconografía nazarena. En este convento tuvo su sede previamente la cofradía de Jesús Nazareno y la Cruz de Santa Elena, que por desavenencias con la comunidad se trasladó al convento de la Merced. La nueva cofradía de Jesús de la Caída vino a ocupar el vacío que había dejado aquélla otra tras su marcha, para lo cual los Descalzos cedieron una talla de Jesús Caído que se encontraba en la clausura del convento y que se mostraba los Domingos de Cuaresma a los fieles, que le tenían gran devoción.
Con la Desamortización de Mendizábal y la supresión del convento, en 1835 cofradía e imagen pasan a la iglesia del convento de clarisas de Santa Catalina Mártir, donde Jesús de la Caída dispondrá de un camarín propio. En 1868 las monjas son expulsadas del convento y el edificio pasa al ayuntamiento de la ciudad, que lo utilizará como cárcel pública. En 1876 se permite que las monjas ocupen de nuevo su convento. Durante esos años, las clarisas fueron acogidas por sus hermanas las Agustinas Recoletas del convento de Santa María Magdalena. Obviamente también la talla de Jesús Caído y, por ende, su cofradía, habían pasado a este nuevo emplazamiento, que será el definitivo hasta la actualidad, pues las clarisas, agradecidas por el cariñoso trato recibido en aquellos años de incertidumbre, dejaron que la talla se quedara en el convento de la Magdalena.
Actualmente se rige la hermandad por nuevos estatutos aprobados el 25 de Enero de 1993 por el Obispo de Jaén Don Santiago García Aracil.
En 1998, cuando se cumplía el III Centenario fundacional de la cofradía, el Ayuntamiento de Baeza le otorgó la máxima distinción con la Medalla de Oro de la ciudad. En ese mismo año se concedía la distinción de Hermano Mayor Honorario de la cofradía a la institución Centro Ocupacional "Virgen de la Esperanza" de Baeza.

IMÁGENES TITULARES

JESÚS NAZARENO DE LA CAÍDA

Primer plano de la talla de Jesús de la Caída 
(foto: archivo propio)

Se trata de una de las mejores tallas de esta iconografía de la Pasión de Cristo en el panorama imaginero nacional. Es una imagen completa de bulto redondo, de estilo barroco y escuela granadina, atribuida a los escultores José Risueño o José de Mora (finales del siglo XVII - principios del XVIII). Destaca por su impresionante y perfecta anatomía, una cuidada ejecución que le confiere una extraordinaria calidad artística. El expresivo rostro contribuye aún más si cabe a su excepcionalidad. La figura está completamente tallada a excepción de la cabellera, por lo que la parte superior de la cabeza es lisa para alojar una peluca postiza. Sujeta la cruz con el brazo izquierdo mientras apoya la mano derecha sobre una roca esférica.
Se han realizado varias intervenciones en la imagen, especialmente en el siglo XX, destacando la última, entre 1994 y 1995, por la empresa ECROA, especializada en la restauración de obras de arte, y a instancias de la Dirección General de Bienes Culturales de la Consejería de Cultura de la Junta de Andalucía.

Cristo de la Caída tras su última restauración, mostrando su portentosa anatomía
(foto: Consejería de Cultura de la Junta de Andalucía)

Jesús lleva túnica de terciopelo morado, bordada en oro por las clarisas de Santa Catalina. En años alternos la talla procesiona mostrando el esplendor de su anatomía. La corona y potencias de plata son del siglo XIX. Un hermoso querubín, de Manuel Hernández León (1988), sostiene el extremo de la cruz de Cristo, obra también del mismo autor y año.
Tras la guerra, Jesús procesionaba sobre trono de madera sobredorada, que iba a ruedas. En 1988 estrena nuevo paso en madera de caoba de los hermanos López de Torredonjimeno portado por costaleros. Actualmente procesiona sobre magnífico trono neobarroco en madera de cedro real obra del artista sevillano Manuel Guzmán Bejarano, finalizado en 2007. El dorado del trono se debe al taller granadino de Cecilio Reyes Espínola. Luce cuatro faroles plateados en las esquinas obra del granadino Rafael Moreno.
En la estación de penitencia, el paso es acompañado por música de capilla.
 
MARÍA SANTÍSIMA DE GRACIA Y ESPERANZA

Primer plano del rostro de María Santísima de Gracia y Esperanza
(foto: archivo propio)

Es obra del escultor ubetense Bartolomé Alvarado Carrasco de 1964 y restaurada por el mismo en 1997.
El paso, portado por costaleros, es de alpaca plateada realizado en los talleres malagueños de Cristóbal Martos. El palio es de terciopelo verde bordado en oro por Javier García y Martín Suárez, de Jaén. Los candelabros de cola son obra del cordobés Francisco Díaz Roncero. El resto de la candelería es de los talleres de orfebrería de Lucena.
Debido a las reducidas dimensiones de la puerta del templo, el palio ha de ser montado en la calle una vez que sale la Señora. En la estación de penitencia se acompaña de banda de música.

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Bibliografía:

- "Semana Santa de Baeza". Revista de la Agrupación Arciprestal de Cofradías (varios números).
- VVAA. Semana Santa en Jaén. Tomo 3º. Sevilla, 1991.

Miércoles Santo en BAEZA. Cofradía de LA COLUMNA


COFRADÍA RELIGIOSA DEL SANTÍSIMO CRISTO DE LA COLUMNA Y MARÍA SANTÍSIMA DE LA SALUD, AMARGURA Y ESPERANZA "NUESTRA SEÑORA DE LAS LÁGRIMAS"

Escudo de la Cofradía
Año de fundación: indeterminado (posiblemente en el siglo XVII).
Sede Canónica: Iglesia Parroquial de El Salvador.
Imágenes Titulares: Cristo de la Columna (Amadeo Ruiz Olmos, 1948); Ntra. Sra. de las Lágrimas (Luis Álvarez Duarte, 1986).
Hábito: túnica color marfil; capirote y bocamangas morados; cíngulo amarillo.
Salida: Miércoles Santo por la tarde.


Paso de misterio del Santísimo Cristo atado a la Columna por las calles de Baeza
(foto: archivo propio)

LA COFRADÍA

Se tiene constancia documental de la devoción que a mediados del siglo XVII se le profesaba en Baeza a una talla de Jesús amarrado a la columna, que es la que estuvo procesionando en la ciudad hasta los fatídicos acontecimientos de la guerra civil española, cuando fue destruida. El documento más antiguo que atestigua tal devoción tiene fecha de 1648. Es lógico pensar que existiera una cofradía asociada al culto de dicha imagen, pero éste es un punto aún sin confirmar, pues tampoco se conoce fecha de fundación. Documentos del siglo XIX nos hablan de "grupo de devotos" y no de "cofradía" o "hermandad", no sabemos si por extinción o desorganización de la cofradía debido a las convulsiones políticas y revolucionarias de esta centuria o porque aquélla, realmente, nunca existió.
La antigua imagen del Cristo de la Columna, posiblemente de escuela granadina, estuvo radicada en la parroquia de San Vicente Mártir, extinguida tras la desamortización de Mendizábal y posteriormente desaparecida. Tras el abandono de la parroquia, la imagen pasa a la iglesia del Hospital de la Concepción, donde se encontraba en 1843 según consta en un comunicado del presbítero Don José Camacho al vicario eclesiástico de la Diócesis de Jaén.
Antes de la guerra civil, procesionaba junto con las cofradías de la Oración en el Huerto, Humildad y el Mandato (que representaba la escena del Lavatorio) el Jueves Santo.
En los años 40 se reorganiza la cofradía, con sede canónica en la Parroquia de El Salvador. Hubo unos estatutos del año 1943 que no llegaron a aprobarse por parte del Obispado en los que se especificaba que la cofradía debía regirse por los mismos hasta localizar los antiguos o fueran aprobados los presentes. En el año 1948 se adquiere una talla de Jesús amarrado a la Columna del imaginero Amdeo Ruiz Olmos.
La crisis que afectó al mundo cofrade en los años 70 pasó factura a esta cofradía. En 1980 un grupo de jóvenes se hace con las riendas de la junta de gobierno con la intención de reorganizarla. El patrimonio cofrade con el que se encuentran se limitaba a la talla de Cristo, 40 túnicas de penitente y una Cruz de Guía.
Hasta el año 1982, Jesús salía en un paso con ruedas en madera sobredorada. A partir de la Semana Santa de este año comienza a procesionar sobre andas en madera de nogal obra del escultor local Salvador López.
En 1986 se incorpora a la cofradía la imagen mariana de Nuestra Señora de las Lágrimas que procesionó por primera vez en la Semana Santa de 1989.
El 24 de Marzo de 1988 son aprobados sus actuales Estatutos por el Obispado de Jaén.
En el año 2010 se nombra a la Casa Real española Hermana Mayor Honoraria de la Cofradía.

Nuestra Señora de las Lágrimas en su estación de penitencia el Miércoles Santo por la tarde
(foto: archivo propio)

IMÁGENES TITULARES

JESÚS ATADO A LA COLUMNA


Primer plano del rostro de Jesús atado a la Columna
(foto: archivo propio)
 
Se trata de una talla en madera policromada ejecutada por el imaginero valenciano Amadeo Ruiz Olmos en 1948. Representa a Jesús atado a la columna en el momento de ser flagelado. Destaca por su expresión serena, con la cabeza inclinada hacia abajo. En el año 1983 es restaurado por el sevillano Juan Abascal Fuentes, quien le aplica una nueva policromía ante el estado de deterioro que presentaba la anterior.
La imagen procesionaba sola hasta que la Cofradía proyecta un paso de misterio incluyendo las imágenes de un soldado romano y un sayón (obras del escultor cordobés Alfonso Castellano Tamarit, de 2007). El grupo escultórico procesiona en un nuevo paso tallado en madera obra del también cordobés José Carlos Rubio Valverde.

NUESTRA SEÑORA DE LAS LÁGRIMAS


Rostro de Nuestra Señora de las Lágrimas
(foto: archivo propio)
 
En el año 1986 la Cofradía se plantea sumar una advocación mariana. Nuestra Señora de las Lágrimas es una imagen de candelero salida de la gubia del escultor sevillano Luis Álvarez Duarte, prototipo de las dolorosas sevillanas, de rostro joven y dolor contenido. Procesiona bajo palio en trono de alpaca plateada con varales de los talleres de Viuda de Villarreal (Sevilla), portado por costaleros. Los bordados del palio original fueron confeccionados por las monjas Clarisas de Santa Catalina de Baeza. Los actuales bordados se han realizado en los talleres de la propia hermandad.
El torero y cofrade Juan Antonio Ruiz "Espartaco" donó un traje de torear a partir del cual se confeccionó una saya de vestir para la Virgen.

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Bibliografía:

- Semana Santa de Baeza. Publicación de la Agrupación Arciprestal de Cofradías (varios números).
- VVAA. La Semana Santa en el Recuerdo. Diario Jaén / Caja Sur.
- VVAA. Semana Santa en Jaén. Tomo 3º. Sevilla, 1991.

Jaén de Película. "LA BECERRADA", película rodada en SABIOTE


"LA BECERRADA"

CARTEL DE "LA BECERRADA"
Año: 1963
Duración: 96 min.
Director: José María Forqué
Guión: Jaime de Armiñán, José María Forqué, Ricardo Muñoz Suay.
Género: comedia / toros.
Protagonistas: Fernando Fernán Gómez, Amparo Soler Leal, Nuria Torray, María José Alfonso. Con la colaboración de los diestros Antonio Ordóñez, Antonio Bienvenida, Juan García "Mondeño".
Escenarios jiennenses: Sabiote.



   
SINOPSIS

San Ginés de la Sierra, un pueblecito perdido en el interior de Andalucía, posiblemente en tierras de Jaén, sufre una pertinaz sequía que pone en peligro las cosechas y la economía de las familias de campesinos. En el pueblo hay un convento de monjas, las cuales regentan, además, un asilo llamado "El hogar del vencido", donde reside un grupo de entrañables ancianos. Debido a la alarmante escasez de limosnas, tampoco el centro marcha bien. Para resolver los apuros económicos del asilo, a las hermanas se les ocurre organizar una corrida de toros o becerrada benéfica, y el alcalde les cede la plaza de toros del pueblo. Sólo les faltan los toros y los toreros.
Para conseguir lo que necesitan, tres monjas, Sor María (Amparo Soler Leal), Sor Leocadia (Nuria Torray) y Sor Matilde (María José Alfonso), emprenden un viaje que las lleva en primer lugar a Málaga para entrevistarse con Francisco Rodríguez "Juncal" (Fernando Fernán Gómez), un experto en el mundo taurino que accederá a ayudarlas en su empresa. En la plaza de toros de Málaga y, más tarde, en la de El Puerto de Santa María (Cádiz), lograrán convencer a tres importantes diestros del panorama taurino nacional para que participen en su becerrada benéfica.
El pueblo está eufórico con la noticia y se prepara y engalana para tamaño acontecimiento. Pero San Ginés de la Jara -patrón y protector del pueblo-, al que las monjas llevan tiempo rezando para que traiga la tan ansiada lluvia que mitigue la maltrecha economía de los campesinos, tiene otros planes para el día de la becerrada...

LA PELÍCULA Y SABIOTE

En la primera escena de la película se ve un motocarro circulando por la carretera que conduce a San Ginés de la Sierra (Sabiote). El vehículo entra al pueblo por la Ronda de Miradores, apreciándose en la imagen la Puerta de los Santos de la muralla. Aquí recoge al cartero, al que transporta por diversas calles -entre ellas el céntrico Paseo de Gallego Díaz- hasta el convento de monjas. El cartero porta una carta del Obispado en la que el obispo se excusa con la comunidad de hermanas por no poder ayudarlas económicamente. Hace las veces de iglesia del convento -aunque no lo sea en realidad- la ermita de San Ginés de la Jara (del siglo XVIII), patrón de Sabiote y patrón también de este pueblo en la ficción que es San Ginés de la Sierra. Dado que la ermita  real no tiene edificio anexo alguno, algunas escenas que se desarrollan en el interior del convento de monjas se rodaron, como veremos más adelante, en el interior del antiguo Convento de Carmelitas Descalzas, hoy propiedad del Ayuntamiento, que alberga algunas dependencias municipales como la biblioteca. 

  
La siguiente escena está rodada en el interior de la ermita de San Ginés (en la película la iglesia del convento, recordemos). Las monjas rezan al santo para que guíe con buen paso a las hermanas elegidas para emprender el viaje en el que localicen y contraten a los diestros y adquieran los astados para la becerrada benéfica que quieren organizar. Las hermanas se desplazan hasta la entrada del pueblo (de nuevo junto a la Puerta de los Santos) donde tomarán un autobús que las llevará a Málaga. En el momento en que se ve partir el autobús, podemos observar como telón de fondo de la escena un paisaje muy diferente al de la actualidad (dominado por el olivar). A principios de los años 60, buena parte de la comarca de La Loma era cerealista, mostrándose en la película los campos amarillentos a comienzos de la estación estival.



El Ayuntamiento cede desinteresadamente la plaza de toros de la localidad a las monjas para su becerrada, no sin antes advertirles del pésimo estado en que se encuentra. El consistorio no puede hacerse cargo de su adecuación por la penuria económica, así que serán las monjas junto con sus ancianos los encargados de darle un buen lavado de cara. La plaza de toros que aparece en la película es la propia de Sabiote, una construcción de 1919 que, efectivamente, a principios de los años 60 se encontraba en mal estado de conservación. Recientemente, en el año 2009, se llevaron a cabo unas obras de remodelación integral de la misma.


En la siguiente escena que comentamos se ve a la comunidad de monjas, los ancianitos y gentes del pueblo participando en la procesión de una imagen en pequeño formato de San Ginés de la Jara por el entorno de la ermita (la iglesia del convento en la película). De nuevo los exteriores e interior de la ermita de San Ginés cobran protagonismo en el film, apreciándose con detalle la portada principal, la espaciosa nave del templo y la imagen del auténtico patrón San Ginés en la hornacina del retablo mayor.


Posiblemente sea la siguiente escena la más alocada y cómica de la película. "Juncal" sale por la mañana a comprobar los preparativos que están llevando a cabo los vecinos del pueblo ante la llegada de los toreros, lo que incluye ensayo de la banda de música y la construcción de un arco de bienvenida en la calle principal. Un pequeño percance desencadena una serie de desastres que acaban con la mismísima explosión del coche del señorito o cacique local de San Ginés de la Sierra.
La escena se desarrolla en el céntrico Paseo de Gallego Díaz, corazón de Sabiote, al fondo del cual se encuentra el edificio del Ayuntamiento y en el que también se ubican la Iglesia de Santa María de la Estrella, el antiguo Convento de Carmelitas Descalzas y tres torreones de la muralla medieval, referentes monumentales de Sabiote que se aprecian con cierto detalle como telón de fondo de la escena. Por cierto que, al comienzo de la misma, la banda ensaya en un quiosco de la música anexo al muro de la referida iglesia, el cual hoy ya no existe, y que fue sustituido por otro situado en la Plaza de la Santa Cruz. Por otra parte, el edificio del antiguo Convento de Carmelitas hace las veces de caserón del señorito del pueblo. Por último, fíjense en los "gigantes" y "cabezudos" de Sabiote, que también aparecen en la escena.


Y finalmente llueve, y no podía ser otro día que el de la becerrada. Así de caprichoso es el clima. En esta escena, una hermana que dormita en el claustro del convento se despierta con el sonido del agua al caer y avisa a toda la comunidad. La becerrada habrá de ser suspendida para desencanto de las monjas y del pueblo en general, pero los generosos diestros, que llegan a San Ginés en medio de la tormenta, tienen guardado un as en el capote...
Los primeros fotogramas de esta escena, con la que cerramos este artículo, se desarrollan realmente en el claustro del antiguo Convento de Carmelitas Descalzas de Sabiote.
 

La mayoría de los extras de la película fueron las propias gentes de Sabiote. Quizás reconozcan a sus padres, a sus abuelos, o a sí mismos incluso. En cualquier caso, espero les haya gustado este pequeño viaje a un Sabiote de ficción allá por los años 60.




Por los pueblos de Jaén. VILLARDOMPARDO


Vista parcial de Villardompardo
(foto: archivo propio)

VILLARDOMPARDO

Escudo de Villardompardo
Localización: al Oeste de la Provincia
Comarca: La Campiña
Población: 1.029 hab. (2015)
Extensión:17,81 km2.
Densidad: 57,77 hab./km2.
Altitud: 441 m.
Límites: al N. con Escañuela, al E. con Torredelcampo, al O. con Torredonjimeno.
Gentilicio: villarengo/a
Distancia a la capital: 28 km.
Accesos: JA-3414 que enlaza con la A-306 El Carpio-Torredonjimeno; JA-3403 (Escañuela); JV-2334 (Fuerte del Rey); JV-2335 (Torredonjimeno).

Vista aérea de Villardompardo
(foto: "Jaén desde el cielo")


Vista de Villardompardo
(foto: archivo propio)


GEOGRAFÍA. ECONOMÍA

Villardompardo se encuentra situado en la zona central de la comarca de La Campiña, en una zona alomada con algunos desniveles importantes que excavan pequeños arroyos. Precisamente el núcleo urbano se encuentra sobre un cerro desde el que se domina visualmente buena parte del entorno. Se trata de la máxima elevación del municipio (500 m. de altitud), situándose Villardompardo unos metros más abajo (441 m.). Delimitan dicho cerro dos cursos fluviales intermitentes, el Arroyo Salado de Arjona -que recorre el reducido término municipal de Sur a Norte- y el Arroyo de la Maestra, afluente de aquél. La mayor parte del área está constituida por materiales del Mioceno medio (16 millones de años), con afloramientos de yesos, arcillas y margas de otras edades más antiguas.
El término municipal está ocupado casi en su totalidad por el monocultivo del olivar (aproximadamente un 93% de la superficie), que constituye la principal fuente de ingresos del municipio, y que ha ido sustituyendo al cereal de secano en las últimas décadas. Prácticamente nada queda de los bosques autóctonos, salvo alguna encina aislada, y la escasa vegetación natural la podemos encontrar en los cauces de los arroyos: algún olmo, chopo e higuera, además de rosales silvestres, mimbres, juncos y zarzas. La fauna avícola es la más abundante. Nidifica en los olivos y algunas especies son: jilgueros, verderones, chamarines, tórtolas, zorzales, currucas...

Vista desde la localidad de los olivares en el valle del Arroyo Salado de Arjona,
que discurre muy cerca de Villardompardo.
(foto: archivo propio)

Villardompardo ha perdido más de dos tercios de su población desde mediados del siglo pasado (3.225 hab. en 1945) debido a una constante emigración, fenómeno que se frenó considerablemente a comienzos de los 80 pero que ha vuelto de nuevo a ser una realidad con la reciente crisis a partir del año 2008. El paro y el envejecimiento de la población son los dos problemas fundamentales de la localidad.  
El Ayuntamiento ha intentado diversificar en los últimos años la economía excesivamente especializada del pueblo, creando una cooperativa textil entre otras iniciativas, pero resulta difícil teniendo cerca núcleos comerciales e industriales de importancia como Torredonjimeno (a 11 km.), Martos (21 km.), Torredelcampo (16 km.) o la propia ciudad de Jaén (31 km.).

Fachada del Ayuntamiento de Villardompardo
(foto: archivo propio)

HISTORIA

El poblamiento humano en el término municipal de Villardompardo está documentado desde época neolítica.
El yacimiento de Piedras de Rata presenta una ocupación desde la Edad del Cobre (III milenio a.C.) hasta época romana pasando también por una fase íbera. El asentamiento se sitúa sobre un cerro y se ha documentado la existencia de un aljibe.
Más complejo resulta el asentamiento de Cerro Pelado, de forma pentagonal, con varias lineas de fortificación y pasillos entre ellas. Presenta una ocupación más intensa en la cultura ibérica y fue reutilizado por los romanos.
El actual núcleo de Villardompardo surgiría con los musulmanes, siendo una pequeña alquería o aldea, con alguna estructura fortificada de defensa.
Los cristianos la conquistan en 1245 y el rey Fernando III la dona a uno de sus nobles, Don Pedro Aznar Pardo, de cuyo apellido toma el nombre el lugar, pasando a denominarse El Villar de Don Pardo. En la segunda mitad del siglo XIII se edifica un castillo, de dimensiones más reducidas que el que contemplamos en la actualidad. La cercanía a la frontera con el reino Nazarí de Granada mantuvo el lugar despoblado hasta la segunda mitad del siglo XIV.

Fachada meridional del Castillo y torre del homenaje
(foto: archivo propio)

En 1371, siendo rey Enrique II, se entrega El Villar en calidad de Señorío a Don Pedro Ruiz de Torres, alcaide de los alcázares de Úbeda y Jaén, que se compromete a repoblarlo. Ruiz de Torres se convierte así en el primer Señor de Villardompardo, sumando a esta nueva propiedad otras posesiones que tenía en Jaén y Escañuela. Su bisnieta, Doña Teresa de Torres, V Señora de Villardompardo, contrajo matrimonio con el Condestable de Castilla, Don Miguel Lucas de Iranzo, en 1458. Se incorpora entonces al Señorío el lugar de Villargordo, hasta 1500 en que vuelve de nuevo a la jurisdicción del concejo de Jaén.
Durante la segunda mitad del siglo XV la fortaleza jugará un papel importante en las guerras nobiliarias de Castilla, momento en el que seguramente se levanta la gran torre del homenaje.

Don Fernando de Torres y Portugal, I Conde de Villardompardo y Virrey del Perú

En 1576 Felipe II eleva el Señorío de Villardompardo a la categoría de Condado en la persona de Don Fernando de Torres y Portugal -más tarde nombrado Virrey del Perú-, quien presumiblemente reformará el castillo para adaptarlo como residencia palaciega. 
Durante las siguientes generaciones, los condes fueron abandonando el pueblo para acercarse a la corte madrileña y dejaron sus posesiones en manos de administradores y arrendatarios y el castillo abandonado a su suerte. Durante el siglo XVII y buena parte del XVIII Villardompardo sufrió, como la totalidad del reino, una profunda y dilatada crisis, agravada aquí por la condición de señorío, que estrangulaba la economía. Tendremos que esperar a la Constitución de 1812, cuando se suprimen los señoríos, y a las dos grandes desamortizaciones del siglo XIX (Mendizábal y Madoz), para que las tierras del Conde, de la Iglesia y las comunales del Ayuntamiento se pongan en venta, dinamizando de este modo la economía del lugar, con el consiguiente aumento, a veces muy rápido, de la población.  

PATRIMONIO HISTÓRICO-ARTÍSTICO

Castillo


 Torre del Homenaje y portada del Castillo de Villardompardo
(foto: archivo propio)

El castillo se encuentra junto a la población, en el extremo Este del cerro donde se asienta la misma. Con origen en la segunda mitad del siglo XIII, ha sido posteriormente ampliado y transformado en varias ocasiones. El recinto posee planta trapezoidal. El lienzo sur, que arranca de la torre del homenaje, es -teniendo en cuenta el estado de ruina de la edificación- el que mejor se conserva. Su parte inferior es de mampostería y la superior de tapial, con tres grandes vanos con arcos escarzanos de la época en que el castillo fue convertido en palacio en el siglo XVI.  Otras estructuras palaciegas construidas en su patio de armas desparecieron cuando en el siglo XX se utilizó el mismo como plaza de toros. 
Destacan entre sus elementos la torre del homenaje y la portada. La torre del homenaje, de base rectangular, alcanza los 20 m. de altura y está hecha en mampostería con sillares regulares reforzando las esquinas. La portada renacentista, con arco de medio punto, exhibe sobre la misma el escudo de armas de las diferentes ramas familiares del I Conde de Villardompardo, Don Fernando de Torres y Portugal.
El castillo pasó de manos privadas a titularidad municipal en 2006. La torre del homenaje fue restaurada en 2014. Entre 2012 y 2015 se han realizado diversas campañas de excavaciones arqueológicas por parte de expertos de la Universidad de Jaén que han sacado a la luz interesantes detalles de la construcción, como la puerta original de la torre del homenaje, del siglo XIII, y un aljibe del siglo XV. En julio de 2015 el Ministerio de Fomento dedicó una partida presupuestaria a la rehabilitación del conjunto. 

Escudo de armas de Don Fernando de Torres y Portugal,
I Conde de Villardompardo y Virrey del Perú. Portada renacentista del Castillo
(foto: archivo propio) 

Patio de armas del Castillo
(foto: archivo propio)


Iglesia de Nuestra Señora de Gracia


Vista de la fachada principal de la Iglesia de Nuestra Señora de Gracia
que da a la Plaza de la Constitución
(foto: archivo propio)
 
Situada en el centro de la villa, el edificio se construyó en el siglo XVI. De planta rectangular, la única nave del templo se cubría originalmente con artesonado de madera que hoy queda oculto por una bóveda de cañón añadida en el siglo XX. El presbiterio se cubre con media naranja sobre pechinas. En los pies se levanta el coro en alto y el elemento más antiguo de la iglesia, su torre campanario. Comenzada a finales del siglo XV, en su base se abre una capilla cubierta con bóveda de cruceríatica, antiguo baptisterio, que hoy acoge la talla de la patrona del pueblo, Nuestra Señora del Rosario.
En el exterior destacan las dos portadas, meridional y septentrional, que están concebidas con idéntica estructura: arco de medio punto sobre pilastras cajeadas que se corona con una hornacina vacía con venera, enmarcada y rematada con frontón triangular.

Interior de la Iglesia Parroquial. Cúpula sobre pechinas sobre el presbiterio.
(foto: archivo propio)


Capilla gótica en la base de la torre campanario
(foto: archivo propio)

Otras construcciones de interés son la Ermita de la Virgen de Atocha, posiblemente del último tercio del siglo XVI -aunque reformada y recontruida en épocas posteriores-, y la Ermita de San Roque, de la que ya se habla en documentos de 1593 y que quedó en ruina, reedificándose en torno a 1890.

Ermita de la Virgen de Atocha
(foto: archivo propio)

Ermita de San Roque y humilladero junto a ella
(archivo propio)


FIESTAS, GASTRONOMÍA, COSTUMBRES

El ciclo festivo de Villardompardo es particularmente extenso. Las fiestas mayores se celebran entre el 4 y el 7 de Octubre, festividades respectivamente de San Francisco de Asís y la Virgen del Rosario, patronos del pueblo. Existe la costumbre de que los niños iluminen la procesión con calabazas, melones o sandías huecas con una vela encendida en su interior. Los santos son conducidos hasta el mirador del castillo para bendecir los campos. Destacan las verbenas nocturnas y el tradicional toro de fuego.

Nuestra Señora del Rosario, patrona de Villardompardo.
(foto: archivo propio)

Pero si existe una festividad representativa de la población ésa es, sin duda, la del Corpus Christi, cuya celebración alcanza en Villardompardo una dimensión extraordinaria por el esfuerzo titánico de sus habitantes en el diseño y construcción de las decenas de artísticos altares que salpican el recorrido de la procesión de Jesús Sacramentado y que, por cierto, cada año son diferentes. Las calles y fachadas se engalanan y el resultado final realmente causa una agradable sorpresa en el visitante. Merece la pena acercarse al pueblo el día del Corpus y comprobar in situ el derroche de coordinación, imaginación y, por supuesto, Fe, del que hacen gala los villarengos (para conocer más sobre esta peculiar fiesta puede ver en este mismo blog el artículo: El Corpus Christi en Villardompardo).

Uno de los altares que con esfuerzo y originalidad levantan los villarengos
en honor a Jesús Sacramentado
(foto: archivo propio)

Procesión del Corpus Christi por las calles de Villardompardo
(foto: archivo propio)

Una de las devociones más antiguas y singulares en Villardompardo es a la Virgen de Atocha. Es la más antigua patrona de Madrid y, salvo en la propia capital de España, en muy pocas localidades se venera esta advocación de la Virgen. En Villardompardo tiene ermita propia, que se sepa, desde 1612, dato histórico más antiguo que se conserva, aunque es muy probable que dicha ermita fuera construida en el último tercio del siglo XVI por orden del I Conde de Villardompardo, Don Fernando de Torres y Portugal, en agradecimiento al monarca Felipe II, primero por su ascenso en el escalafón nobiliario (1576) y más tarde por su nombramiento como Virrey del Perú (1584). No olvidemos que la Virgen de Atocha es la protectora y patrona de la Familia Real y quizás por ello Don Fernando tuvo el detalle de construir una ermita a la Virgen en su recién estrenado Condado. En la ermita se celebran "las flores" durante el mes de Mayo y el primer fin de semana de Junio se procesiona la imagen por las calles.

Virgen de Atocha
(foto: archivo propio)
 
La localidad celebra también a San Antón, encendiendo las tradicionales hogueras en la víspera. Era costumbre que en la mañana del día 17 las caballerías del pueblo dieran tres vueltas a la iglesia y luego pisaran las cenizas de las hogueras que habían ardido la noche anterior, rito con el que se procuraba proteger de todo mal a los animales domésticos y al ganado.
El día de San Blas, 3 de Febrero, se siguen elaborando las típicas rosquillas.
Desde 1968 tiene lugar a mediados de Mayo una romería en honor a San Isidro cuya imagen es llevada hasta el paraje conocido como "Las Piedras de Eulogio".
El aceite de oliva virgen extra es uno de los ingredientes fundamentales en la cocina villarenga. La gastronomía típica de Villardompardo tiene en las ensaladas y pipirranas, potajes y dulces sus elementos más representativos. Destacan la "ensalada de alcauciles" (alcachofas), la "pipirrana", el "aceite y vinagre" (similar al salmorejo cordobés pero con los trozos picados, no triturados), las "migas de pan" y el "potaje de bacalo". Entre la repostería, los "roscos de sartén", los "gusanillos" o "pestiños", los "hornazos" del Jueves Santo y los "bizcochos de la princesa" (magdalena de grandes dimensiones y más jugosa que la normal).

Bibliografía:

- VVAA. Jaén, Pueblos y Ciudades. Jaén, 1997.

Enlaces de interés:

Ayuntamiento de Villardompardo
Crónica Oficial de Villardompardo (blog)