En los fogones de Jaén. SOPA DE AJO

Como ya está entrando el frío, apetece algún plato con enjundia para entrar en calor. Hoy haremos una sopa que aunque tiene un origen humilde, ya que sus ingredientes básicos son: el agua, el pan duro, los ajos, el aceite y el pimentón, ha estado sometido, precisamente por su popularidad, a variantes, dependiendo de la economía de la familia y los gustos de la cocinera, y se le han ido añadiendo ingredientes como: jamón, chorizo, tocino o huevo.
Tradicionalmente, esta sopa ha sido un almuerzo muy frecuente en toda España y un plato típico de los días de cuaresma por no llevar carne. El dramaturgo Ricardo de la Vega hizo un poema dedicado a las siete virtudes de las sopas de ajo:

Siete virtudes
tienen las sopas:
quitan el hambre
y dan sed poca.
Hacen dormir
y digerir.
Nunca enfadan
y siempre agradan.
Y crían la cara
colorada.



Foto: Mª Cristina Gimeno Ramos


Ingredientes:

- Media barra de pan de varios días.
- 3 ó 4 dientes de ajo.
- Una cucharadita de pimentón dulce.
- Un litro y medio de agua.
- 4 ó 5 cucharadas de aceite.
- Sal.
- 100 gr. de jamón.
- 2 chorizos de Carchelejo.
- Un huevo.

Modo de hacerlo:

En una cazuela, mejor de barro, ponemos el aceite y freímos los ajos pelados, el jamón hecho tacos y el chorizo a rodajas. Mientras, cortamos el pan a rodajas finas. Echamos el pan en la cazuela y le damos unas cuantas vueltas con los demás ingredientes. 
Añadimos el pimentón, cuidando que no se queme. Echamos el agua y dejamos cocer. Salamos. 
Antes de servir, batimos el huevo y se lo echamos a la sopa. Servir en cuencos de barro y bien calentita.

Buen provecho




Castillos y Atalayas de Jaén. Las torres Mocha y del Reloj de PEAL DE BECERRO


Vista parcial de Peal de Becerro desde el Sur. 
En el punto más elevado de la población, las torres Mocha (izqda.) y del Reloj (drcha.)
(foto: archivo propio)

Peal de Becerro se encuentra en el Este de la Provincia de Jaén y es la puerta natural de entrada a la Sierra de Cazorla. Cuenta el municipio con un valioso patrimonio histórico en el que destaca sin duda la cámara sepulcral de Toya, de época ibérica, que se ha conservado en perfectas condiciones. Pero en esta ocasión nos ocuparemos de su patrimonio medieval, del que han llegado hasta nosotros un par de torreones que pertenecieron al antiguo castillo de la población y que constituyen la seña de identidad del perfil urbanístico de Peal de Becerro.

UN POCO DE HISTORIA

Efectivamente, estas dos torres ocupan el lugar más elevado del casco urbano, sobre un montículo que domina la población.
Peal de Becerro pudo ser una pequeña alquería en época islámica, de poca importancia habida cuenta de la cercanía de Toya, que desde época ibérica constituyó una ciudad importante que se mantuvo, con altibajos, hasta el dominio musulmán de la Península. De hecho, Peal no aparece mencionado aún entre los lugares conquistados por el Arzobispo de Toledo Ximénez de Rada en la década de los 30 del siglo XIII. Sí aparece años después, en 1257, en el documento en el que el Arzobispo don Sancho, hijo de Fernando III, hace donación a la villa de Quesada de ciertas aldeas y castillos de la zona, entre ellos, Peal. Tras la conquista, el lugar pasa a formar parte del Adelantamiento de Cazorla, un amplio territorio bajo el gobierno de los prelados toledanos. 
Serán los cristianos los que concedan cierta entidad a este pequeño núcleo de población y construyan el castillo de Peal, posiblemente sobre los restos de una anterior edificación militar islámica en madera. El recinto tenía una planta alargada, y del mismo han sobrevivido las dos torres que nos ocupan, llamadas "del Reloj" y "Mocha", de planta cuadrada, del tipo "homenaje" y que, situadas en los extremos de la fortificación, servirían para dominar bien los puntos débiles extramuros. Además, en caso de invasión del castillo dificultarían el ataque a una u otra desde el patio de armas al protegerse mutuamente con fuego cruzado.
La existencia de la fortaleza fue relativamente pacífica, a excepción de algunos asedios como el ocurrido en 1361 en que fue saqueada e incendiada en una razia protagonizada por tropas musulmanas del vecino reino de Granada.
Todavía en las primeras décadas del siglo XX era posible contemplar algunos otros restos de la fortificación, hoy desaparecidos. Las torres fueron declaradas Bien de Interés Cultural en 1985. En 1987 la delegación de Cultura de la Junta de Andalucía, ante su estado de avanzado deterioro, llevó a cabo una restauración por el procedimiento de emergencia dirigida por el arquitecto Luis Carlos Gutiérrez Calatrava, que resultó modélica en cuanto a su rigor y tratamiento: consolidación de bóvedas y construcción de azotea para la evacuación de aguas, reparación de cerramientos exteriores e interiores, reposición de piezas y carpintería exterior y acondicionamiento del exterior y zonas de acceso.

TORRE DEL RELOJ 


Torre del Reloj
(foto: archivo propio)

La torre del Reloj es tardía, erigida a finales del siglo XIV. Tiene unos doce metros de altura por algo más de seis metros de lado. De planta cuadrangular y hasta cuatro niveles o pisos, se asienta sobre zócalo de roca, correspondiendo el nivel inferior al aljibe. Su sillería no es totalmente regular, y presenta vanos abiertos tardíamente donde antes hubo saeteras. La entrada sí es la original y se encuentra a nivel de la segunda planta, a 3,80 m. del suelo. En la zona superior, el almenado, que es el original, se conserva bien, así como unos balcones con función de matacanes situados en el centro de tres de las caras de la torre. En el lado Noreste el matacán fue destruido para colocar un reloj que le dio nombre a la torre. Hoy se presenta reconstruido y el reloj es de factura moderna. Como dato curioso, una de las piedras mandileras del matacán Sureste tiene una singular decoración en forma de espiga.
 

Matacán sureste. Torre del Reloj de Peal de Becerro
(foto: archivo propio)

  
TORRE MOCHA


Torre Mocha
(foto: archivo propio)

La torre Mocha resulta menos airosa que la del Reloj, debido en parte a que la entrada a la misma se realiza a un nivel intermedio a través de la plaza en la que se encuentran estas construcciones. La altura de la torre por sus caras Sureste y Suroeste es bastante considerable. Mide unos siete metros de lado, y está construida en sillarejo que muestra marcas de cantería. Tiene sus esquinas reforzadas a soga y tizón, y está rematada con canes que sostenían balcones amatacanados como su compañera, hoy desaparecidos. Los diferentes niveles reciben luz de ciertas saeteras, escasas en número (dos por cada lado). No tiene almenado, de ahí el nombre que recibe esta torre. La entrada se realiza por una puerta estrecha de arco apuntado que apoya sobre impostas.
Su construcción debió realizarse entre los siglos XIII y XIV y a lo largo del tiempo se le fueron adosando construcciones parasitarias que distorsionaron su imagen, en la actualidad suprimidas tras las restauraciones acometidas.

Puerta de acceso a la Torre Mocha
(foto: archivo propio)


Vista de la Torre Mocha por su parte Sur
(foto: archivo propio)


Auditorium

La Torre Mocha y la Torre del Reloj conforman un singular espacio urbanístico en la Plaza Cronista Cazabán, complementado por un Auditorium para actividades culturales y lúdicas al aire libre, diseñado por Isicio Ruiz Albusac.

Auditorium junto a las torres y la iglesia parroquial. Peal de Becerro
(foto: archivo propio)


Bibliografía:

- Eslava Galán, Juan. Castillos y Atalayas del Reino de Jaén. Jaén, 1999.
- Ureña Portero, Gabriel. Jaén, Tierra de Castillos. Jaén, 2004.
- VVAA. Jaén. Pueblos y Ciudades. Jaén, 1998.


 

En los fogones de Jaén. RIN RAN DE CAZORLA

El Rin Ran es un plato típico de la Sierra de Cazorla desde tiempos antiguos, muy extendida por otras zonas rurales de nuestra geografía andaluza para los jornaleros del campo por su bajo coste, y ahora muy acorde con la crisis que vivimos. Éste es un plato polivalente que se sirve como tapa, entrante, acompañante de otros o como plato principal. Cuenta la tradición que cuando se preparaba el rin-ran en el campo siempre llovía.
Gracias a Anita Labesa, que muy gustosamente me ha cedido su receta de rin-ran. Ella nos prepara este plato, típico de su tierra, para servirla como tapa en la caseta parroquial en la feria de la Virgen del Rosario en Mancha Real. Sirva como homenaje para todas aquellas mujeres que persisten en mantener sus tradiciones y platos típicos de estas tierras de Jaén.


Foto: Mª Cristina Gimeno Ramos

Ingredientes:

-  Un kilo de patatas.
-  Cuatro o cinco "ñoras" o pimientos choriceros.
-  Dos trozos grandes de bacalao desalado y desmigado.
-  Un diente de ajo.
- Un vaso, de los de vino, de aceite de oliva virgen extra denominación de origen “ Sierra de Cazorla”.
-  Media cucharadita, de las de café, de cominos molidos.
-  Una cebolleta.
-  Dos huevos cocidos.
-  Aceitunas sin hueso (opcional).

 
Modo de hacerlo:

Se cuecen las ñoras y las patatas, con poca sal, y se guarda agua de la cocción. 
En el vaso de la batidora ponemos los pimientos cocidos , el diente de ajo, el aceite y los cominos y lo batimos todo con un poco de agua de la cocción.
Este majado lo revolvemos con la patata chafada con un tenedor y con el bacalao desmigajado.
Picamos la cebolleta y los huevos cocidos y mezclamos con el revuelto anterior.
Por último añadimos las aceitunas, si queremos.
Este plato se sirve frío y lo podemos presentar con las aceitunas verdes o negras y en unas rebanadas de pan.

Buen Provecho
 
 


El Centro de Interpretación de la Cultura Romana de ARROYO DEL OJANCO

Centro de Interpretación de la Cultura Romana
ARROYO DEL OJANCO


¿CÓMO LLEGAR?

Este espacio museístico se halla en la localidad de Arroyo del Ojanco, en la Comarca de la Sierra de Segura, en el NE de la Provincia de Jaén.
El Centro se encuentra en la Calle Bolea, que sale de la misma Carretera Nacional 322 Córdoba-Valencia, que cruza el pueblo, en el punto kilómetrico 214. Si vamos en dirección a Albacete, dicha calle sale a la izquierda un poco después de pasar la Iglesia y el Ayuntamiento, que están a nivel de carretera. Si vamos en dirección Jaén, la calle queda a la derecha unos centenares de metros después de haber entrado en el casco urbano. Existe un pequeño cartel que lo anuncia. Reconoceremos el lugar por el singular portón de acceso, de frontón triangular sobre columnas toscanas, al modo clásico.

LA VILLA ROMANA "DE LOS BAÑOS"

Arroyo del Ojanco es la localidad más joven de la comarca de la Sierra de Segura. Por dos motivos. En primer lugar por su reciente fundación. A finales del siglo XIX no era más que un conjunto de cortijadas. En el censo de población de 1900 arrojaba una cifra de 119 habitantes. Pero ese pequeño núcleo creció vertiginosamente a lo largo del siglo XX. En los años 50, comienzan a darse los primeros pasos en pos de la segregación de su municipio matriz, Beas de Segura, del que conseguirá independizarse finalmente con el nuevo siglo, concretamente en el año 2001, siendo así el municipio de más reciente creación de la Provincia de Jaén. En la actualidad, Arroyo del Ojanco es una de las localidades más prósperas de la comarca, y de las de mayor población: 2.522 hab. (2011). 

¿Cómo se explica, por tanto, la presencia de un Centro de Interpretación de la Cultura Romana en un municipio tan joven?

Se han encontrado restos arqueológicos de gran antigüedad en los alrededores de Arroyo: prehistóricos, de la época ibérica y romanos. Precisamente estos últimos constituyeron una sorpresa mayúscula cuando en los años ochenta se descubrió, con motivo de una plantación de olivos que se iba a acometer, una villa de grandes dimensiones en el llamado Cortijo "de los Baños", hoy abandonado, situado en el entorno de la aldea de Los Guijalbas, a unos 2,5 km. al Sur de Arroyo del Ojanco. El acceso no es complicado. Hay que coger un carril de tierra bien adecentado que permite la circulación de turismos que sale de la Nacional 322 a la derecha (dirección Albacete) unos centenares de metros antes de llegar al casco urbano de Arroyo del Ojanco. No obstante, allí no queda ya nada. Tras la intervención arqueológica de urgencia llevada a cabo en 1985, el yacimiento se tapó.

Ruinas del Cortijo de los Baños. En primer término, explanada donde aparecieron
los restos más importantes de la villa romana. 
Los olivos que aparecen fueron plantados tras la ocultación del yacimiento en 1985.
(foto: archivo propio)

La villa constituyó un centro de explotación agropecuaria, de grandes dimensiones ya en su última época. Hablamos de una existencia dilatada de la misma, entre el siglo I d.C. y el siglo V d.C. Se encuentra en una zona de muy suave pendiente, junto a un arroyo, el Arroyo del Ojanco, y a escasos 3 km. en línea recta del Río Guadalimar. Transcurría también muy cerca, aproximadamente a 1,5 km. de la villa, y prácticamente coincidiendo con el actual trazado de la Nacional 322 en esta zona, la calzada denominada "Camino Cartaginés" que enlazaba la zona alta de la Bética con Cartago Nova y el SE de la Península.
Además de la función ya mencionada, con dependencias para el ganado, almacenes, molinos, alfar, etc., la villa contaba con una zona residencial de lujo, a tenor de los restos encontrados. Entre los mismos hay que destacar un magnífico mosaico con motivos decorativos geométricos y animales. La villa disponía incluso de baños, cementerio, y se ha constatado la existencia de calles pavimentadas.

Fiel reproducción del mosaico que se encontró en la Villa romana "de los Baños" en 1985,
y que podemos contemplar en el Centro de Interpretación
(foto: archivo propio)
 
Precisamente la villa romana "de los Baños" es la razón de ser del Centro de Interpretación que se ha construido en la misma población de Arroyo del Ojanco con objeto de dar a conocer los modos de vida de esta cultura.


EL CENTRO DE INTERPRETACIÓN 
DE LA CULTURA ROMANA

Patio que da acceso a las diferentes dependencias del Centro de Interpretación
(foto: archivo propio)

El 16 de Noviembre de 2007 se inauguraba en la localidad este espacio temático dedicado a la cultura romana, dentro del Plan turístico "Sierra de Segura, el 5º Elemento" auspiciado por la Junta de Andalucía. 
La entrada al Centro de Interpretación se hace a través del mencionado portón rematado por frontón triangular. El patio que da acceso a las dependencias es un amplio lugar en el que encontraremos algunos elementos singulares: un enorme reloj de sol, una reproducción de una excavación arqueológica, una reproducción de un bajorrelieve en el que se representa el oficio de ceramista...

Reloj de sol, con numeración romana, en el patio del Centro de Interpretación
(foto: archivo propio)

Al fondo del patio, a mano derecha, se encuentra la denominada "Domus Romana", que se pretende se convierta en referente de la restauración provincial para ofrecer, entre otras propuestas gastronómicas, especialidades culinarias relacionadas con el mundo romano.
A mano izquierda está el edificio donde se encuentra la exposición permanente del Centro de Interpretación. Lo primero que nos llamará la atención será la sonrisa de la encargada del espacio museístico, la señorita Juani Quintana, que nos recibirá solícita en la recepción para ofrecernos cualquier información sobre el centro e incluso de tipo turístico acerca del municipio, de la comarca de la Sierra de Segura y del Parque Natural de Cazorla, Segura y las Villas. 

Reproducción de un ánfora de aceite. Centro de Interpretación de Arroyo del Ojanco
(foto: archivo propio) 

El Centro está concebido como una muestra interpretativa de la época romana que tantas huellas ha dejado en los alrededores del municipio: Villa romana de "los Baños", el Puente "Mocho"...
Consta de dos salas en las cuales a través de reproducciones, paneles con información alusiva a la época y una pequeña proyección, se intenta ilustrar al visitante durante su recorrido sobre el legado cultural romano en general y en particular en Arroyo del Ojanco.

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Diversas vistas de las salas del espacio expositivo
(foto: archivo propio)

Desde que fuese inaugurado el Centro de Interpretación de la Cultura Romana, sus magníficas y amplias instalaciones han servido como escenario para celebrar las "Jornadas de Cultura y Gastronomía Romana", que tienen lugar anualmente a mediados de agosto, y que van ya por su V edición, consolidándose año tras año como un referente de las celebraciones culturales de la comarca de la Sierra de Segura. Las actividades son muy variadas, destacando los pasacalles, mercado, degustaciones gastronómicas, juegos, representaciones teatrales y musicales, charlas y conferencias, todo ello teniendo como centro la cultura romana, por lo que veremos a los habitantes del pueblo vestidos de época, resultando unas jornadas muy pintorescas y vistosas.


Para más información:

Cultura y Gastronomía Romana. Arroyo del Ojanco, "Camino Cartaginés"   (Blog del Centro de Interpretación)