Mostrando entradas con la etiqueta Tradiciones. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Tradiciones. Mostrar todas las entradas

Los encierros nocturnos de reses bravas en IZNATORAF


Encierros nocturnos de Iznatoraf
(foto: archivo propio)

En torno al día 3 de Septiembre Iznatoraf celebra sus fiestas mayores en honor al patrón, el Santísimo Cristo de la Vera Cruz. Una de las tradiciones que aún se conservan en esta bella e histórica localidad de la comarca de Las Villas, y que se remonta nada menos que a la Edad Media, es la de sus encierros nocturnos.
En realidad, los encierros de reses bravas por las calles son habituales en muchas poblaciones de las comarcas de Las Villas, Segura y El Condado, situadas en el área del centro-nordeste de la provincia de Jaén. Lo que no resulta tan habitual es que estos encierros tengan lugar de madrugada, y sólo dos de esas poblaciones los celebran en tan insólita franja horaria: Sorihuela del Guadalimar e Iznatoraf.

UN POCO DE HISTORIA

Fernando III conquista la villa en 1235 y, una vez repoblada, concederá años más tarde un fuero propio a Iznatoraf. El fuero era un conjunto de leyes, ordenanzas y mandamientos, dictados por el propio rey, que regulaba todos los aspectos de la vida diaria de los habitantes de una villa o ciudad. También solían incluirse privilegios para facilitar el asentamiento de las gentes en ese lugar, especialmente si se trataba de uno cercano a la frontera con los musulmanes. El documento universal que sirvió de referencia para muchos fueros concedidos por los monarcas a lo largo de la reconquista en la zona centro-sur de la Península Ibérica fue el fuero de Cuenca, dado por Alfonso VIII de Castilla a aquella ciudad después de su conquista en 1177.
De esta forma, en la segunda mitad del siglo XIII, villas y ciudades de la actual provincia jiennense recibieron el fuero de Cuenca, con ligerísimas variantes, de manos de Fernando III: Baeza, Sabiote, Santisteban del Puerto, Segura de la Sierra o Úbeda.
El fuero de Iznatoraf contenía 885 leyes, entre las cuales siempre había algunas disposiciones que fijaban los días festivos, que eran diecisiete en el caso de Iznatoraf. En muchos de esos días se mezclaban lo lúdico y lo comercial, quedando todo perfectamente regulado. Entre las celebraciones se mencionan las corridas y encierros de reses bravas y, aunque no se especifica el momento del día, en Iznatoraf tradicionalmente vienen teniendo lugar de noche, ya en la madrugada, desde tiempo inmemorial.

LOS ENCIERROS NOCTURNOS DE IZNATORAF
 
En Iznatoraf, el escenario de los encierros lo constituye la amplia Plaza de San Fernando, llamada así en honor al rey Fernando III. A los toros, normalmente dos por cada encierro, se les da suelta desde el Arco de la Virgen del Postigo -antigua puerta de la parcialmente conservada muralla medieval- y recorren la calle homónima, subiendo por la calle Carrera para desembocar en la mencionada plaza, presidida por la imponente iglesia renacentista bajo la advocación de Nuestra Señora de la Asunción. Todo el recorrido y la plaza del pueblo quedan perfectamente vallados para evitar incidentes.
Al rozar la media noche empiezan a escucharse los primeros chupinazos que nos anuncian el encierro. En torno a la una de la madrugada se produce el primer desencajonamiento. Decenas de personas corren delante del astado hasta llegar a la plaza donde muchos demostrarán su pericia y habilidad para "recortar" al toro, siempre con gran respeto hacia el animal, que en ningún momento es herido o dañado. El público, que se agolpa detrás de las vallas o en ventanas y balcones de las viviendas aledañas, aplaude, grita y disfruta, en fin, de este espectáculo cargado de historia.
La singularidad de esta tradición la ha convertido en uno de los grandes reclamos lúdicos en la provincia, siendo cada año mayor la afluencia de gente, lo que hace que incluso la amplia plaza del pueblo se quede pequeña.

.
.
.
Imágenes del encierro nocturno (madrugada del 4 de Septiembre de 2016)
(foto: archivo propio)

Vídeo del encierro nocturno
(Diez Tv. Villacarrillo. Septiembre 2012)


   

La devoción al Santísimo Cristo de la Vera Cruz en IZNATORAF


Santísimo Cristo de la Vera Cruz, patrón de Iznatoraf
(foto: archivo propio) 

LA DEVOCIÓN A LA VERA CRUZ EN IZNATORAF

A pesar de ser hoy la más pequeña de las localidades que conforman la comarca de las Cuatro Villas, Iznatoraf ha ostentado por siglos la capitalidad histórica de esta zona del centro-nordeste de la actual Provincia de Jaén. Y aún sigue haciéndolo. A lo largo de su Historia ha visto nacer y crecer a sus vástagos, pequeñas aldeas en sus comienzos que paulatinamente fueron independizándose de la villa matriz, habiéndose convertido hoy en importantes municipios como Villacarrillo o Villanueva del Arzobispo. Encaramada en lo alto de un cerro, privilegiado enclave en los tiempos de la espada, llegó un momento en que la villa no pudo crecer más a riesgo de desparramarse por las empinadas pendientes. Pero ello no significó la pérdida de su esencia e identidad, pues sus gentes han sabido respetar su patrimonio y conservar su idiosincrasia a pesar de los avatares del tiempo, gracias a lo cual es hoy uno de los pueblos más bellos y con más encanto de la provincia.
El día 3 de Septiembre es la jornada más señalada en el calendario festivo de Iznatoraf, o Torafe, como se la conoce por aquí. Se trata de la festividad del Santísimo Cristo de la Vera Cruz, patrón de la villa desde el mismo día en que fue conquistada por las tropas cristianas de Fernando III El Santo, allá por el año 1235. La leyenda nos dice que  después de los fallidos intentos por conquistar la inexpugnable población musulmana de Iznatoraf, con un importatne alcázar y rodeada de muralla, el Arzobispo de Toledo Don Rodrigo Jiménez de Rada, que acompañaba a Fernando III en sus campañas de conquista por el Alto Guadalquivir, ordenó que las tropas rezaran ante la imagen de un cristo crucificado bajo la advocación de la Vera Cruz que siempre portaba consigo, obrándose el milagro de la definitiva toma de la plaza en esa ocasión. La realidad histórica fue otra, pues Iznatoraf se rindió por capitulación (acuerdo de ambas partes), en virtud de la cual los musulmanes abandonaron su hogar para dejar paso al invasor cristiano. Pero toda leyenda tiene su fondo de verdad y es cierto que nuestro arzobispo era muy devoto de la Santa Cruz, especialmente desde la victoria cosechada en la batalla de las Navas de Tolosa (1212), en el transcurso de la cual el canónigo Don Domingo Pascual de Almoguera atravesó las líneas sarracenas a lomos de su caballo sin sufrir daño alguno portando en alto la Cruz primacial, símbolo del Arzobispado de Toledo.
En 1231 el rey Fernando III había concedido a la Iglesia Primada de España un extenso señorío en el área del Alto Guadalquivir que recibió el nombre de Adelantamiento de Cazorla, con el objetivo de implicar al arzobispado en la reconquista ante la insuficiencia de medios de la monarquía. Jiménez de Rada no tardó en propagar ampliamente por este territorio la devoción por la Santa Cruz o Santa Vera Cruz. Prueba de ello son las ermitas bajo esta advocación que progresivamente se fueron construyendo en las principales villas del Adelantamiento: Cazorla, Villacarrillo o Villanueva del Arzobispo. Las imágenes de Cristo crucificado bajo el título de la Vera Cruz se convertirán pronto en el epicentro de la devoción popular, surgiendo más adelante cofradías para darle culto (súmese a las anteriores villas la de Quesada, cuya hermandad de la Vera Cruz es la más antigua de la zona -1554-).
Iznatoraf, que es entregada por Fernando III al Arzobispado de Toledo y pasa a formar parte del Adelantamiento de Cazorla en 1252 -siendo ya arzobispo el infante Don Sancho de Castilla, hijo del propio monarca-, no será una excepción. De hecho, en la actualidad es la única población del antiguo Adelantamiento, junto con Villanueva del Arzobispo, que aún conserva la tríada completa: imagen, cofradía y ermita.
Los estatutos de la Cofradía del Santísimo Cristo de la Vera Cruz de Iznatoraf fueron aprobados por el Obispado de Jaén el 25 de Enero de 1883. Es una fecha tardía, desde luego, lo que nada tiene que ver con la devoción por la Vera Cruz que en Iznatoraf, como se ha dicho, hunde sus raíces en la Baja Edad Media. Por otro lado, las cofradías desaparecían o resurgían al compás de los acontecimientos históricos -especialmente políticos y económicos- y pudo haber existido una cofradía en épocas anteriores.

Ermita de la Vera Cruz de Iznatoraf
(foto: archivo propio)

La ermita de la Vera Cruz de Iznatoraf es anterior a la cofradía. Situada en el mismo casco urbano de la villa, presidiendo una coqueta plazuela, su construcción data de 1713. Destaca en su interior un bello camarín barroco con yeserías policromadas que alberga la imagen del Cristo.
En cuanto a esta última, la antigua talla fue destruida en el transcurso de la guerra civil. En la fotografía que se adjunta podemos observar una imagen, posiblemente de finales del XVI o principios del XVII, aderezada al gusto barroco: faldellín bordado, peluca de pelo natural que cae de manera efectista por los hombros, un sudario triangular con las representaciones en metal del sol y la luna, un dosel semicircular bordado con campanillas y el típico par de varales enganchados al brazo horizontal de la cruz o patibulum para mantener la imagen erguida y en equilibrio.
Acabada la contienda, en 1940 llega a Iznatoraf procedente de Madrid la nueva imagen del Cristo de la Vera Cruz, que procesiona de igual forma que antaño con toda la parafernalia descrita. 

Antigua imagen del Santísimo Cristo de la Vera Cruz, destruido en la guerra civil.  


LA PROCESIÓN DEL SANTO CRISTO DE LA VERA CRUZ

El último día de agosto, el Cristo de la Vera Cruz es trasladado en procesión desde su ermita al templo parroquial de la Asunción, donde se ofrece un triduo en su honor.
El día 3 de Septiembre, fiesta del patrón, se celebra la Eucaristía por la mañana y por la tarde la procesión por las calles del pueblo, que culmina de nuevo en su ermita.
Este traslado previo a la parroquia desde la ermita y posterior procesión a la viceversa se vuelve a repetir en la Semana Santa los días Miércoles y Jueves Santo. Durante esta solemnidad, el Cristo luce el sudario y dosel en terciopelo morado, mientras que para las fiestas de Septiembre se reservan los de color rojo. Evidentemente, también cambia la indumentaria de los anderos que portan el trono, siendo de traje oscuro en la Semana Santa, y pantalón negro y camisa blanca en las fiestas.
En la procesión del día 3 de Septiembre participan, además de los propios hermanos cofrades de la Vera Cruz, representantes del resto de cofradías de la localidad, autoridades civiles y eclesiásticas y la banda de música. Aunque la procesión por las típicas y bellas calles del casco antiguo de la villa es digna de ver en todo su recorrido, destacan sin embargo tres momentos singulares: la salida de la iglesia, la llegada a la Plaza de San Fernando (donde los anderos elevan al cielo la imagen y giran 360º el trono para mostrarla al pueblo) y la entrada en la ermita. Este último quizás sea el momento culminante, pues los fieles anderos, que no quieren que la procesión acabe, meten y sacan de la ermita a su Cristo de la Vera Cruz a la carrera en repetidas ocasiones mientras que los torafeños congregados en la diminuta plazoleta lanzan vítores y alabanzas a su patrón, en una muestra de intensa fe que realmente sobrecoge (puedo dar testimonio). Todo ello, con el sonido de fondo de la banda de música y los fuegos artificiales.

.
.
.
.
.
.
Imágenes de la Procesión del Santo Cristo de la Vera Cruz
Iznatoraf, 3 de Septiembre de 2016
(fotografías: archivo propio)


.
.
Vídeos de la Procesión del Santo Cristo de la Vera Cruz
Iznatoraf, 3 de Septiembre de 2016. 
(Vídeos: archivo propio) 





Bibliografía:

- Castillo Armenteros, Juan Carlos; Alcázar Hernández, Eva Mª. La Campiña del Alto Guadalquivir en la Baja Edad Media. En Studia Historica. Nº 24. 2006. Universidad de Salamanca.
- Martínez Asensio, Francisco Jesús. Origen de la ermita y cofradía del Santo Cristo de la Vera Cruz de Iznatoraf. En Argentaria. Nº 11. 2015.
 
  

Las Fiestas de San Marcos y los toros "ensogados" en BEAS DE SEGURA


Imagen de San Marcos, patrón de Beas de Segura
(foto: archivo propio)

La localidad de Beas de Segura, enclavada en las estribaciones de la Sierra de Segura, al nordeste de la Provincia de Jaén, vive intensamente sus fiestas a lo largo de todo el año.
De entre ellas destaca sobremanera la tradición de los toros "ensogados", que tiene lugar durante las fiestas patronales en honor a San Marcos y que ha sido declarada como Fiesta de Interés Turístico Nacional de Andalucía (resolución de 26 de Septiembre de 2000) así como Patrimonio Cultural Inmaterial por la propia corporación municipal en pleno (6 de Octubre de 2011), sumándose así al reconocimiento universal de la tauromaquia por parte de la UNESCO.
Cada año, la población de Beas de Segura se multiplica por cinco durante sus fiestas sanmarqueras.

HISTORIA DE LA TRADICIÓN

La festividad de San Marcos hunde sus raíces en la antigua Roma, cuando a finales de Abril se celebraba la Robigalia en honor a Robigo, dios romano de la roya del trigo, una enfermedad de algunos vegetales -entre ellos el trigo- causada por un hongo. De esta forma, en el periodo en que comenzaban a formarse las espigas, los romanos sacrificaban animales a Robigo para evitar dicha enfermedad en los cultivos. Posteriormente la Iglesia sacralizará esta fiesta pagana instituyendo ese día el culto a San Marcos que se convertirá de este modo en el protector de cosechas y ganados.
Desde entonces, muchos pueblos han realizado votos al Evangelista para implorarle protección de campos y animales o agradecerle el fin de epidemias o plagas. Es el caso de Beas de Segura, aunque se desconoce la fecha exacta en la que se instituye esta tradición. No obstante es muy antigua y posiblemente se remonte a época bajomedieval.
Ya se menciona el voto a San Marcos en el capítulo 52 de las Relaciones Topográficas mandadas hacer por Felipe II en el año 1575 correspondiente a la villa de Beas: "Ansí mismo ai boto en esta villa el día del señor San Marcos, que no se matan ningunas carnes ni se pesan ni habren las carneçerías desta villa, lo qual se prometió y botó en años pasados por grandes ynfortunios e plagas de la langosta. No se save el tiempo que a que se prometió e botó, más que de tiempo inmemorial a esta parte se tiene y guarda".
Se tiene constancia documental de una acusada plaga de langosta que se produjo en torno al año 1449 en buena parte de la actual Provincia de Jaén, con especial incidencia en las comarcas de La Loma y Las Villas. El 17 de Abril de dicho año, la ciudad de Baeza prometió voto de realizar procesión y misa solemne el día de San Marcos y ofrecer un toro y repartir su carne a los pobres cada año (Catálogo de los Obispos de las Iglesias Catedrales de la Diócesis de Jaén; Martín Jimena Jurado, 1654). En esta misma obra se dice: "Y viendo las demás Villas y Lugares de su Comarca el remedio tan milagroso, hizieron la misma Promesa y Voto. De adonde se originó la costumbre que en algunos Lugares ha quedado de llevar un toro en la procesión el día de San Marcos". Pudo ser por tanto en estas fechas cuando Beas de Segura adoptara la tradición, a imitación de lo que se había hecho en Baeza, aunque en esta última no se ha conservado. En Beas se desconoce cuándo dejó de ser un sencillo voto comunitario, tal y como lo reflejan las Relaciones de 1575, para  comenzar a correrse las reses por las calles, aunque tal espectáculo debió desarrollarse durante la centuria siguiente, el siglo XVII.

Toros "ensogados" por las calles de Beas de Segura
(foto: archivo propio)

La tradición oral en Beas ha querido entroncar esta singular celebración del toro con la presencia de Santa Teresa de Ávila en la villa en 1575 con motivo de la fundación del convento de San José del Salvador, primera de las fundaciones carmelitanas en suelo andaluz. Según la leyenda, uno de los toros que arrastraba piedra para la construcción del edificio rompió el yugo y se escapó, sembrando el pánico entre los vecinos. La Santa le puso la mano sobre el testuz y quedó amansado al instante. Lo ató con una cuerda y lo devolvió a la yunta y al trabajo. El hecho milagroso fue conmemorado cada año haciendo correr por las calles de la villa unas reses engalanadas para la ocasión y atadas sus astas con cuerdas.
Es curioso cómo pueden rastrearse episodios similares de milagros relacionados con el toro en lugares geográficamente alejados de Beas de Segura. A los renombrados casos del Obispo de Santiago de Compostela Ataulfo II (siglo IX), San Juan de Sahagún (Salamanca, siglo XV) o San Pedro Regalado (Valladolid, siglo XV), hay que añadir el de otra mujer, la Beata franciscana María de Jesús, que en el siglo XVI en el pequeño pueblo de Guijo de Coria (Cáceres) protagoniza un suceso parecido al de Santa Teresa en Beas. Durante la celebración de la fiesta de San Marcos el toro escapa descontrolado, haciendo la religiosa que el animal se arrodille a sus pies.
En cualquier caso, la tradición de Beas se vincula íntimamente al rito del "toro de San Marcos", que tan popular fue en la España de los siglos XVI y XVII.  Rozando el paganismo, dicho rito consistía -con variantes dependiendo del lugar- en que un toro bravo era llevado a la iglesia rodeado de boyeros y vaqueros que lo mantenían manso, se le entraba al interior del templo (en algunas localidades incluso hasta el altar) y era bendecido por el sacerdote. Adornado con flores, colgaduras o cintas de colores, participaba en la procesión del santo, hasta que era liberado tras la ceremonia y devuelto al campo, donde recuperaba su fiereza. Este tipo de espectáculos no era del agrado de autoridades religiosas y civiles. Ya a finales del siglo XVI el Papa Clemente VIII se muestra disconforme con esta práctica, aunque su rescripto de 1598 no acabará con el "toro de San Marcos". Sí lo hará la orden de supresión de este festejo con fecha de 3 de Febrero de 1753 bajo el reinado de Fernando VI, que se sumaba a otras similares que supondrán la abolición de tradiciones seculares que a ojos de los ilustrados del momento estaban cargadas de heterodoxia y superstición. Tradiciones, hermandades, incluso ermitas, relacionadas con San Marcos, desparecieron progresivamente del panorama etnográfico español, perviviendo sólo algunas de forma residual en lugares afectados por un aislamiento crónico, caso de la Sierra de Segura y Beas.
Si bien en otros lugares el animal era sacrificado y vendida su carne a beneficio de los pobres del lugar, no fue éste el caso de Beas, aunque aquí la fiesta tuviera también un carácter benéfico al ser donadas las reses para su venta vivas y con el dinero obtenido ayudar a los necesitados del pueblo.
  
LAS FIESTAS DE SAN MARCOS Y LOS TOROS "ENSOGADOS" EN BEAS DE SEGURA


Cartel de las Fiestas de San Marcos 2015 de Beas de Segura

Entre los días 22 y 25 de Abril y en honor a San Marcos Evangelista, vaquillas y toros bravos corren, atados por los cuernos, por el recinto cerrado que conforman diversas calles del centro de Beas de Segura (Paseo de la Constitución, Angosto, Maestro Mateo Marín, Palomares, Juan Fontes, Plaza de San Marcos, Paseo de Rosas). Barreras conformadas por troncos de madera y vallas metálicas aseguran el recinto.
Las fiestas patronales comienzan el día 22 de Abril por la tarde con el tradicional pregón y un espectáculo de fuegos artificiales. También tiene lugar este día el desencajonamiento infantil o también llamado "San Marcos chico". Ya para los adultos se produce la suelta de reses los días 23 y 24 por la tarde. El día grande, 25 de Abril, comienza con diana floreada y pasacalles. Desde muy temprano las diferentes peñas han engalanado a las reses. A mediodía el recinto queda libre. Tiene lugar la misa solemne en la Parroquia de Nuestra Señora de la Asunción en honor al patrón y seguidamente procesión del mismo por las calles del centro de la localidad. A la procesión acude todo el pueblo en masa y es amenizada por la banda y las charangas. El Santo va montado en una carreta tirada por dos vaquillas bravas que controlan a la perfección los pastores a su alrededor para que no se produzca ningún incidente. Resulta impactante la mansedumbre que muestran los animales durante la procesión.

.
.
.
.
.

Fotografías de la procesión de San Marcos
(Beas de Segura, 2015)
(fotos: archivo propio)

Tras la procesión llega un momento muy esperado: el desencajonamiento del día del patrón. Las reses salen de los chiqueros, situados en los bajos de la sede social de la Hermandad y en otros portátiles repartidos por diferentes puntos del recinto. Han sido adquiridas a diferentes ganaderías por la propia Hermandad y las peñas, contándose por decenas las que corren a la vez por las calles. Los experimentados mozos y mozas del pueblo proceden al "cascado" de las reses, para lo cual atraen a los toros hacia un poste o columna tirando de la cuerda de varios metros de longitud atada a sus astas. La cuerda se pasa por un agujero existente en dicho poste y se inmoviliza al animal para proceder a su engalanamiento: collares de cascabeles y campanillas alrededor del cuello, frontiles para la testuz y aparejos que se les echa por el lomo hechos a mano por las mujeres con bordados artesanales y adornos de lentejuelas y representaciones relacionadas con motivos de la fiesta. Antiguamente se "cascaba" a la res en el mismo portal de la casa, introduciendo la cuerda entre las hojas de la puerta y tirando desde dentro, o también en las rejas de las ventanas.
Y por fin llega el momento de lucirse para los participantes, corriendo delante del toro, saltando, haciendo recortes de infarto, en un juego ancestral que muy probablemente haya quedado impreso ya en el código genético del beatense.

.
.
.
.
 .
.
.

Toros "ensogados" 2015 en Beas de Segura
(fotografías: archivo propio)

Si bien es cierto que la fiesta no ha cambiado demasiado y conserva intacta su esencia, sin embargo hubo un punto de inflexión importante en la misma con la ley de 1993 que obligaba al sacrificio de las reses tras los festejos, por lo que ya no se pudieron conservar de un año para otro aquellas reses más bravas. Se fue perdiendo así la costumbre de criar las reses por parte de los propios beatenses y hoy en día todas ellas son compradas a acreditadas ganaderías.

LA HERMANDAD DE SAN MARCOS. PEÑAS. ASOCIACIONES.


Escudo de la Hermandad de San Marcos de Beas de Segura

La Asociación y Hermandad de San Marcos se fundó en el año 1955, siendo su primer presidente Don Miguel Jiménez Marín. Será a partir de comienzos de los años 70 cuando adquiera una estructura más sólida. En 1971 se edita el primer programa de fiestas de San Marcos y en 1984 se aprueban los primeros estatutos de la Hermandad, que queda así regularizada y registrada legalmente como Asociación Cultural. Más adelante se crea el Patronato Municipal de San Marcos, presidido por el alcalde, que integra al Ayuntamiento y a la Hermandad. Los últimos estatutos, por los que se rige actualmente, son aprobados en 15 de Septiembre de 2007.
La Hermandad es la encargada de organizar y coordinar todos los festejos y eventos y sufragar los gastos, no sólo los días de fiesta en honor al patrón sino también los que tienen lugar a lo largo del año, todo ello en estrecha colaboración con el Ayuntamiento de la localidad.
La Junta Directiva, órgano de gobierno, representación y administración, está compuesta por un presidente, un vicepresidente, un secretario, un tesorero y quince vocales. La duración de su mandato es de tres años con posibilidad de reelección. La Junta Directiva se elige en la Asamblea General de socios, que por cierto tienen costumbre de reunirse cada Domingo de Resurrección para hacer balance del año y rendir cuentas.
La sede social de la Hermandad se encuentra en la Calle Palomares, en un edificio inaugurado en el año 1996. Allí se encuentran las oficinas, los salones de juntas y conferencias y un pequeño espacio expositivo dedicado a las fiestas de San Marcos y los toros ensogados.
Existen en la actualidad unas 100 peñas sanmarqueras, la mayoría de ellas constituidas como asociaciones legalizadas ante la Junta de Andalucía a auspicios de la Hermandad. Otras de fuera de Andalucía (Madrid, Cataluña, Comunidad Valenciana) han hecho lo propio ante sus respectivas comunidades autónomas.
Con el objetivo de difundir los valores culturales de esta singular fiesta y fomentar su reconocimiento y prestigio se vienen celebrando desde Abril de 1995 los Ciclos Culturales Taurinos, que se repiten cada año con diferentes temáticas dentro del mundo de la tauromaquia.
En Julio de 2008 la Hermandad de San Marcos de Beas de Segura ingresa en la Asociación Nacional del Toro de Cuerda, formada por municipios españoles que celebran festejos de esta índole. Precisamente en Beas de Segura tuvo lugar el VI Congreso Nacional del Toro de Cuerda en Abril del año siguiente.
Por otra parte, Beas de Segura pertenece a la Asociación Internacional de Municipios y Entidades Organizadores de Festejos Taurinos Populares (ASIMTAP) desde su fundación en Agosto de 2010. Esta Asociación reúne a municipios españoles, portugueses y franceses, teniendo como fin la defensa, promoción y conservación de este tipo de festejos.



Bibliografía:

- Domínguez Moreno, José María. El Toro de San Marcos en el oeste peninsular. Revista Folklore, nº 80. 1987.
- Jimena Jurado, Martín. Catálogo de los Obispos de las Iglesias Catedrales de la Diócesis de Jaén. Madrid, 1654.
- Rubio Fernández, Juan. Fiestas Populares de la Provincia de Jaén. Jaén, 2003.
- Villegas Díaz, Luis Rafael; García Serrano, Rafael. Relación de los pueblos de Jaén de Felipe II. Boletín IEG, nº 88-89. 1976.
- VVAA. Jaén. Pueblos y Ciudades. Jaén, 1997.
- Programas de Fiestas de San Marcos de Beas de Segura (diversas ediciones).

Enlaces de interés:

- Hermandad de San Marcos de Beas de Segura
- Blog "Fiestas de San Marcos"
- Ayuntamiento de Beas de Segura



El Corpus Christi en BAEZA


Custodia del Corpus Christi frente al Palacio de Jabalquinto de Baeza
(foto: archivo propio)

Una de las celebraciones religiosas más destacadas en el calendario festivo de Baeza es el Corpus Christi, la exaltación y culto a la Eucaristía, que tiene lugar, como se sabe, en fecha variable, pues se celebra en jueves transcurridos sesenta días desde el Domingo de Resurrección. No obstante en la mayoría de los pueblos y ciudades de España, caso también de Baeza, el Corpus Christi se pasó al domingo siguiente por motivo del calendario laboral.
La veneración al Santísimo Sacramento en Baeza es arraigada y antigua, lo cual aún hoy es palpable en una ciudad que se vuelca en el exorno de sus calles y en la cuidada elaboración de unos dignos y magníficos altares. El colofón a esta celebración lo ponen la santa misa en la Catedral y la posterior procesión de Jesús Sacramentado, que aquí en Baeza lo hace en una elegante y espectacular custodia de plata de principios del siglo XVIII, joya única de orfebrería en la Provincia de Jaén.

HISTORIA DE LA CELEBRACIÓN DEL CORPUS CHRISTI EN BAEZA
 
Aunque la fiesta del Corpus Christi se remonta a la Edad Media, será a partir del siglo XVI cuando en Baeza adquiera un enorme relieve, convirtiéndose en la más importante de las celebraciones que tenían lugar en la ciudad. La Contrarreforma que emana del Concilio de Trento auspicia con fuerza la veneración de la Eucaristía, fenómeno que se dejará notar muy pronto en los pueblos y ciudades de la Europa católica, teniendo en la procesión del Corpus Christi su máximo exponente como manifestación pública del dogma eucarístico y símbolo de la Iglesia Católica triunfante.
Uno de los primeros datos que tenemos sobre la festividad del Corpus en Baeza son las ordenanzas que Carlos V otorgó a la ciudad en 1536, en las que se mandaba que los regidores se juntasen nueve días antes de la fecha del Corpus para preparar la fiesta. También debían escoger de entre ellos mismos a seis caballeros que portaran las varas el día de la procesión, y debían asistir asímismo a la festividad del Santísimo que se celebraba las vísperas en la Catedral.
Generalmente los gastos que ocasionaba esta fiesta eran costeados por el Cabildo eclesiástico, el Concejo y algunos gremios. Las actas de cabildo dan prueba de que el Concejo tenía un papel muy destacado, ya que se encargaba de librar el dinero necesario para la celebración de dicha fiesta. Se disponía de dinero incluso en momentos de dificultades económicas, especialmente en la centuria siguiente, el siglo XVII, donde la tradición del Corpus sigue manteniéndose intacta, gracias a que por facultad real el Concejo estaba autorizado de librar el caudal de los propios de la ciudad, de los arrendamientos o de la venta del pescado y la carne.
Esta celebración religiosa estaba compuesta de una parte lúdica, como eran los juegos, danzas y representaciones. Esta parte festiva colaboraba en la educación religioso-simbólica de la sociedad. En muchas ocasiones, las representaciones que se realizaban el día del Corpus se ensayaban previamente para que los comisarios dieran el visto bueno. Si no era del gusto de los organizadores, debían mejorar la actuación. Los lugares donde se solían hacer estas actuaciones y comedias eran la Plaza de Santa María y el entorno de las casas consistoriales altas, por ser las zonas de mayor actividad de la ciudad.
Una tradición que aún pervive en la ciudad de Baeza es la colocación de altares y alfombras que se sitúan al paso del Corpus. Los altares intercalados en el recorrido procesional surgen en el siglo XVI como puntos de descanso para el sacerdote que portaba en sus manos la custodia, circunstancia que aprovechaba para el rezo de una oración arrodillado frente a estas estructuras efímeras que, normalmente, montaban las clases acomodadas a las puertas de sus mansiones. El 15 de abril de 1581, el cabildo decide ubicar toldos en las calles y librar dinero para premiar los altares y cruces que se pusieron, una tradición que se mantendrá en épocas posteriores. A partir del siglo XVII se generaliza en ciudades importantes la custodia tipo turriforme para albergar la hostia consagrada que, al ser portada sobre andas, tronos o en carrozas, hace que pierdan sentido estos altares, que no obstante se seguirán elaborando para honrar el paso de la procesión.
Como hemos podido comprobar, ningún detalle de la procesión se dejaba a la improvisación. Todo era preparado meticulosamente para el día en el que el Santísimo paseaba por las calles baezanas.

EL CORPUS CHRISTI DE BAEZA EN LA ACTUALIDAD

La celebración del Corpus Christi en Baeza sigue gozando de la solemnidad y esplendor de antaño.
Los preparativos comienzan la víspera, en que los baezanos engalanan las calles por donde pasará la Custodia en la mañana siguiente: juncia y romero, alfombras de flores y serrín de colores, colgaduras y banderolas y unos primorosos altares cuidadosamente montados jalonan el itinerario de la procesión. La Hermandad Penitencial del Santísimo Cristo de las Misericordias es la encargada de organizar cada año el concurso de altares y alfombras que ha alcanzado ya su XXXII edición.
El Domingo por la mañana tiene lugar la función religiosa en la Santa Iglesia Catedral y a continuación la procesión. La Custodia es portada en un lujoso trono de plata sobredorada portado por horquilleros. El cortejo está conformado por autoridades religiosas, civiles y militares, representantes de las Hermandades y Cofradías de la ciudad, miembros de Adoración Nocturna, niños tarsicios que portan una pequeña imagen de su santo titular, niños y niñas de primera comunión y las bandas de música. Muchos son los fieles que también participan en la procesión, entonando cantos litúrgicos como el típico de "Cantemos al Amor de los Amores" u otros propios de la ciudad como "El Motete".
En la Octava del Corpus se celebra una segunda procesión del Santísimo, esta vez por las naves y claustro de la Catedral.

Monaguillos y niños tarsicios portando una pequeña imagen de su santo titular.
Procesión del Corpus Christi de Baeza 2015
(foto: archivo propio)

LA CUSTODIA DEL CORPUS CHRISTI DE BAEZA
 
La custodia procesional de la Catedral de Baeza es un templete de orfebrería del tipo turriforme construido para servir de asiento al Santísimo Sacramento cuando es procesionado en las funciones solemnes de la liturgia catedralicia, siendo la principal de ellas la procesión eucarística del Corpus Christi. Esta custodia es la principal pieza de orfebrería del patrimonio catedralicio, y una de las obras más destacadas de España en su género. Es por ello que se ha convertido en uno de los símbolos monumentales de la ciudad de Baeza.


Custodia de la Catedral de Baeza en la procesión del Corpus Christi
(foto: archivo propio)

La custodia mide 2,20 m. de altura y fue realizada en plata casi en su totalidad (algo más de 10.745 onzas), excepto algunas partes que son de cobre dorado y el viril que es de oro macizo.
Vino a sustituir a la destruida en el incendio de la sacristía de 1691, siendo costeada casi en su totalidad por el canónigo baezano Diego de Cózar Serrano y ejecutada por el maestro platero de Antequera Gaspar Núñez de Castro, con quien colaboró su hermano Jerónimo y el también antequerano Gaspar Correa. Comenzada en 1700, se entregó concluida en 1714.

IMÁGENES DE ALTARES CORPUS CHRISTI 2015


Altar en la Plaza de Santa María

Alfombra con serrín de colores en Calle Julio Burell

 Altar de la Cofradía del Señor de la Yedra y Virgen del Rosel

 Altar de la Cofradía de la Vera Cruz delante de la portada románica de la Iglesia de Santa Cruz


 Altar de la Cofradía del Cristo de la Misericordia "Las Escuelas"
en la puerta del Instituto Santísima Trinidad

Altar particular en Calle San Pablo

 Altar de la Cofradía de la Virgen del Carmen en Calle San Pablo

 Altar en Calle Julio Burell


 Santa Teresa ante la visión del Ecce Homo. Homenaje al Año Teresiano
Altar en Calle Julio Burell

 Entorno de la Puerta de Úbeda engalanada para la Procesión del Corpus Christi

 Altar en Calle Julio Burell

Casa engalanada en Calle Sacramento


PROCESIÓN DEL CORPUS CHRISTI EN BAEZA 2015


Procesión por la Plaza de Santa María tras salir de la Santa Iglesia Catedral

 La Custodia a su paso por el Palacio de Jabalquinto

Custodia frente a la Iglesia de San Pablo



Procesión a su paso por la Calle San Pablo

Fotografías: Jesús Molina Gimeno


Bibliografía:

- García Martínez, Catalina. La Devoción de Baeza al Santísimo Sacramento en la Edad Moderna. En "Religiosidad y Ceremonias en torno a la Eucaristía". Madrid, 2003.