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Playas de interior. La Peña del Olivar en SILES


Área recreativa de la Peña del Olivar en Siles
(foto: archivo propio)

Localización: NE de la Provincia de Jaén
Comarca: Sierra de Segura
Municipio: Siles
Tipo: piscina natural (presa)
Río: Arroyo de los Molinos
Distancia: 2 km. a Siles
Acceso: JF-7012 desde la A-310 Puente de Génave - Siles.

¿CÓMO LLEGAR?

El acceso a la Peña del Olivar es fácil. En el punto kilométrico 22 de la A-310 Puente de Génave - Siles (dirección a esta última localidad y apenas 500 m. antes de llegar a la misma) sale a la derecha una pequeña carretera -la JF-7012- que nos llevará hasta este bello paraje de la Sierra de Segura. La Peña del Olivar se encuentra a 1,5 km. de la A-310 y a 2 km. del núcleo urbano de Siles.

Mapa de situación de la Peña del Olivar
(sobre mapa de ed. Alpina)

La Peña del Olivar, junto a la carretera y entre pinares
(foto: archivo propio)

LA PEÑA DEL OLIVAR

El municipio de Siles, al Nordeste de la provincia de Jaén, lindando ya con la vecina de Albacete, nos ofrece una amplia gama de atractivos turísticos, entre los que sobresalen, sin duda, los relacionados con el medio ambiente. No en vano, prácticamente todo su término municipal se halla inmerso en el Parque Natural de Cazorla, Segura y las Villas.
Entre los cerros de Bucentaina (1395 m.) y el Puntal de la Ajedrea (1507 m.) se encuentra el Barranco de los Tejos -llamado así por la presencia en el mismo de ancianos ejemplares de esta singular especie-, uno de los rincones con más encanto de la Sierra de Segura. Por él discurre el arroyo homónimo, que cambia su nombre por Arroyo de los Molinos en el curso medio y bajo debido a la existencia de estas estructuras hidráulicas en su ribera.

Arroyo de los Molinos justo después de desbordar la presa de la Peña del Olivar
(foto: archivo propio)

En el punto señalado con anterioridad, junto al borde de la pequeña carretera, el arroyo se remansa mediante una presa formando una piscina natural de mediano tamaño a la que tradicionalmente los sileños y gentes de otros pueblos aledaños han acudido para darse un buen remojón en época estival. El frescor del lugar, a lo que contribuye las características físicas del entorno y los altos pinos que conforman una densa arboleda, hace que sea agradable incluso en los días más calurosos del verano.
El agua está fría, desde luego, pero al quedar momentáneamente remansada -dado que rebosa la presa y el arroyo continúa aguas abajo-, su temperatura es más soportable que en otros lugares de la sierra y hace más grato y llevadero el baño.

La Peña del Olivar en una tarjeta postal de finales de los años 70
(tarjeta postal ed. Fotocolor San Antonio, Cazorla)

La Peña del Olivar por la mañana temprano,
con sus aguas de río transparentes antes de la llegada de los bañistas
(foto: archivo propio)

RECURSOS TURÍSTICOS DE LA PEÑA DEL OLIVAR

Junto a la Peña del Olivar hay una zona de esparcimiento con merenderos, barbacoa y fuente. También dispone de área infantil y un bar-restaurante con buena cocina serrana.
El acceso a la piscina natural es posible para minusválidos. Hay unos vestidores junto a ella para cambiarse. Está prohibido bañar a los perros en la piscina.
A unos pocos metros de la Peña del Olivar existe un pequeño jardín botánico que merece la pena visitar, con más de cien especies propias del parque natural, algunas con un excepcional valor ecológico por ser raros endemismos. 
Si de alto valor ecológico hablamos, no podemos olvidar la mencionada tejeda con ejemplares antiguos y de gran porte. Ascendiendo por la carretera de la Peña del Olivar hacia el interior de la sierra descubriremos otro tesoro ecológico: "Las Acebeas" (como se le conoce en la Sierra de Segura). Se trata del bosque de acebos más meridional de Europa, posible aquí gracias a la alta pluviometría de este recóndito rincón de alta montaña.
La práctica de deportes como el senderismo o el cicloturismo es muy recomendable en el entorno de la Peña del Olivar, habiendo rutas señaladas a tal efecto. Podemos mencionar la que parte y acaba en la misma piscina natural. Esta ruta circular nos llevará por las laderas del cerro Bucentaina y pasa por el área recreativa de la Fuente de la Almoteja, situada aguas arriba de la Peña del Olivar.
La oferta hotelera de Siles comprende un hostal rural en el núcleo urbano, dos camping, varias casas rurales y una residencia de tiempo libre dependiente de la Junta de Andalucía.

Área recreativa de la Peña del Olivar con fuente, merenderos, zona infantil y bar-restaurante.
(foto: archivo propio)


El Arroyo de los Molinos remansa sus aguas en la Peña del Olivar
(foto: archivo propio)





Monumentos Naturales de Jaén: El Pino Galapán en SANTIAGO-PONTONES


Pino Galapán.
Podemos comparar el tamaño del árbol con el de las personas que se encuentran en su base
(foto: archivo propio)

Nombre: Pino Galapán
Especie: Pino laricio o salgareño (Pinus nigra subsp. salzmannii)
Localización: Este de la Provincia de Jaén.
Comarca: Sierra de Segura
Municipio: Santiago-Pontones
Altitud: 1.580 m. sobre el nivel del mar
Edad aproximada: 420 años
Dimensiones: 40 m. de altura; 5,20 m. de perímetro (a 1,30 m. de altura); 15 m. de diámetro en la copa.
Distancia a Santiago de la Espada: 19,5 km.

¿CÓMO LLEGAR?

Desde Santiago de la Espada hay que tomar la carretera A-317 en dirección a La Puebla de Don Fadrique. Después de recorrer 2,4 km. hay un desvío a la derecha donde tomaremos la carretera JV-7045 que nos llevará a la aldea de Don Domingo tras recorrer 13 km. Antes de entrar en la aldea, sale a la derecha una pista sin asfaltar pero en muy buenas condiciones de firme, señalada para senderismo como GR-144. La pista desciende hasta un barranco, Rambla Seca, donde cruzaremos un puente. A continuación un ascenso hasta Prado Flores donde se pasa junto a una tinada (refugio para el ganado). Finalmente la pista se adentra en el barranco del Arroyo de la Juan Fría donde encontraremos el Pino Galapán. Hay un pequeño cartel junto a la carretera que lo anuncia. Desde Don Domingo al pino Galapán hay 4 km.

Campos de Hernán Perea.
Al fondo el pico de la Sagra (2.383 m.), ya en la vecina Provincia de Granada.
(foto: archivo propio)

LA ESPECIE: PINUS NIGRA

Perteneciente a la familia de las pináceas, se le conoce con diferentes nombres como pino salgareño, laricio o negral.
Se distribuye por todo el Sur de Europa, Asia Menor, algunas islas del Mediterráneo y muy puntualmente en zonas de la cordillera del Atlas, en Marruecos. La subespecie Salzmannii, a la que pertenece nuestro ejemplar, tiene su hábitat en España en las principales cordilleras del arco Mediterráneo desde las Béticas a los Pirineos, en altitudes que oscilan entre los 800 y los 2.000 m.
Es una especie fuerte y puede soportar tanto elevadas temperaturas y sequías prolongadas como intensos fríos y grandes nevadas.
De crecimiento moderadamente rápido, puede alcanzar los 55 m. de altura y es un árbol muy longevo, superando algunos ejemplares los 1.000 años.
La corteza es de color grisáceo, más bien oscuro, con surcos toscos. Las hojas o acículas, de color verde oscuro, son largas y fuertes, y sus piñas pequeñas.

EL PINO GALAPÁN

Este gigante se ha convertido en uno de los símbolos más importantes, no sólo del municipio de Santiago-Pontones, sino de toda la Sierra de Segura. Es precisamente su tamaño y no su edad lo que le hacen especial. Hay otros pinos mucho más antiguos en estas sierras, pero en cuestiones de tamaño, éste es el rey.
No se sabe de dónde procede el nombre de "Galapán" y hay varias teorías al respecto. Esta palabra existe en Euskera y significa "a galope", aunque no tendría mucho sentido aplicada a un árbol. En Aragón y Navarra, "galapán" es un pillo o ladrón, lo que concordaría con la leyenda que dice que este pino se llama así por un bandolero llamado Galapán que escondía sus botines en una cueva cercana. Otros, sin fundamento, afirman que procede del francés.
Este pino laricio es un superviviente de la intensa actividad forestal que vivieron estas sierras entre los siglos XVI y XIX. De hecho, en 1748 se crea la Provincia Marítima de Segura de la Sierra, que abarcaba un extenso territorio entre las actuales provincias de Jaén, Albacete y en menor medida Ciudad Real, con el objetivo de regular la explotación de los recursos forestales de estos montes. La madera de la Sierra de Segura, que bajaba por los ríos Guadalquivir y Segura hasta Sevilla, Cádiz y Cartagena, se empleó en la construcción de edificios, de barcos de la armada y más modernamente de vías ferroviarias.  Por otra parte, la actividad ganadera del tipo lanar desarrollada en estas zonas altas de la Sierra de Segura ha contribuido también a la devastación del monte.

Ejemplares de pino laricio en el barranco del Arroyo de la Juan Fría.
Al fondo, la Cordillera de las Banderillas.
(foto: archivo propio)

Conforme nos vamos acercando a este monumento natural, en los remotos Campos de Hernán Perea, en el confín Este de la Provincia de Jaén, advertiremos que no es el único ejemplar de porte grandioso. Otros como él se acercan a esos cuarenta metros de altura que alcanza el Galapán (el equivalente a un bloque de viviendas de 13 plantas), por lo que quizás desde la pista forestal no nos impresione demasiado su tamaño. Hay que descender el sendero hasta cruzar el arroyo y llegar a su base. Ahí comprenderemos mejor las dimensiones de este árbol. Si vamos acompañados, es interesante comprobar su tamaño enviando a alguien primero mientras nosotros permanecemos a pie de pista, observando desde cierta distancia las proporciones entre la persona y el gigante. Hacen falta al menos cinco personas con lo brazos extendidos para abarcar el perímetro de su tronco en la base.

Un grupo de amigos en la base del pino Galapán
(foto: archivo propio)

La zona en la que se encuentra el Galapán es un área de pinar disperso, de bosque poco denso que combina estos magníficos y elegantes árboles con otras especies arbóreas como el abeto (Abies Alba) y arbustos como el majuelo (Crataegus monogyna), el rosal silvestre (Rosa agrestis), la retama (Retama sphaerocarpa) y el erguén (Calicotome villosa).
Se trata de una de las zonas más frías de Andalucía, con un clima mediterráneo de alta montaña de veranos suaves y secos e inviernos crudos, con abundantes heladas y nevadas. El índice pluviométrico supera los 900 litros anuales, que caen en mayor medida en primavera y otoño.


Bibliografía:

- VVAA. Árboles y Arboledas Singulares de Andalucía. Junta de Andalucía. Sevilla, 2004.



 

Playas de interior. El "Charco del Aceite" o "de la Pringue" en VILLANUEVA DEL ARZOBISPO


Vista general del Charco "del Aceite" o "de la Pringue"
(foto: archivo propio)


Localización: NE de la Provincia de Jaén
Comarca: Las Villas
Municipios: Sorihuela del Guadalimar / Villanueva del Arzobispo
Tipo: piscina natural
Río: Guadalquivir
Acceso: JH-7048 Villanueva del Arzobispo - Presa del Tranco.
Distancia: a 19 km. de Villanueva del Arzobispo.
Dónde dormir: hay múltiples ofertas de casas rurales en el entorno que puedes consultar aquí: CasasRurales.net en Jaén


El Charco del Aceite en Otoño
(foto: archivo propio)

¿CÓMO LLEGAR?

El Charco del Aceite se encuentra en plena Sierra de Las Villas, dentro de los límites del Parque Natural de Cazorla, Segura y Las Villas. Para llegar a este paraíso natural hay que tomar la carretera JH-7048 que conecta Villanueva del Arzobispo con la presa del Pantano del Tranco. Si accedemos desde Villanueva hay que salirse de la N-322 en el punto kilométrico 190 (Villanueva del Arzobispo - El Tranco). Si, por el contrario, accedemos desde el interior del Parque, abandonaremos la carretera A-319 en el punto kilométrico 74 en la aldea del Tranco, junto a la presa. Una vez que circulemos por la referida JH-7048, a la altura del punto kilométrico 18 encontraremos un desvío, un camino asfaltado de aproximadamente 1 kilómetro de longitud que desciende hasta el mismo Charco del Aceite.

EL CHARCO "DEL ACEITE" O "DE LA PRINGUE"

Se dice que este charco sobre el Guadalquivir se denomina así por los pellejos de aceite que transportaba un borrico que, al caer éste y rodar aquéllos ladera abajo, fueron a parar al río donde derramaron el oro líquido, dejando pringada el agua cristalina.
En cualquier caso, el origen de esta piscina se remonta a los años 70 del siglo XX, concretamente al año 1973, cuando a instancias de Blas Ruiz Robles se crea este charco con la construcción de una pequeña presa para contener el agua, eligiéndose para ello un entorno de enorme belleza natural decorado además por unas singulares formaciones rocosas.
Se trata de un magnífico atractivo turístico del Parque Natural de las sierras de Cazorla, Segura y las Villas, situado en esta última, la más desconocida y salvaje.

Valle del Guadalquivir, una vez que el río abandona el pantano del Tranco y se encajona
entre la Sierra de las Villas, a la izquierda, y la de Segura, a la derecha.
(foto: archivo propio)

El Charco del Aceite pertenece a dos municipios: Villanueva del Arzobispo y Sorihuela del Guadalimar, titularidad compartida debido a que el Guadalquivir hace aquí de frontera entre ambos términos municipales, por lo que medio charco sería de Villanueva y el otro medio de Sorihuela. Límites administrativos aparte, el núcleo urbano más cercano es Villanueva del Arzobispo, a 19 km., de donde parte la carretera que conduce hasta la presa del pantano del Tranco, una carretera de monataña de buen firme pero abundantes curvas, aunque este último inconveniente se solventa fácilmente contemplando el abrupto paisaje que nos ofrece aquí la Sierra de Las Villas, con un hermoso valle por donde se encajona brioso un Guadalquivir que se apresta a abandonar el macizo montañoso que le vio nacer.
El Charco del Aceite está bien señalizado. En el referido punto kilométrico 18 tomamos una pequeña carretera asfaltada, la llamada carretera de la Sierra de Las Villas, que desciende hasta el curso del río. Antes dejamos a la derecha el bar del Charco del Aceite -antigua venta de los Agustines-. Aquí podremos comer y beber si no hemos optado por traernos las viandas de casa. También se pueden comprar bebidas frías. Unos metros más abajo hay una bifurcación. A la derecha continúa la mencionada carretera, que cruza el río por el también llamado Puente de los Agustines y que nos conducirá, entre impresionantes paisajes, hasta el pantano del Aguascebas y, más allá, Mogón y Villacarrillo. Nosotros continuamos al frente y a 200 metros nos topamos con el Charco.

UN BUEN BAÑO EN PLENA NATURALEZA

Bañistas disfrutando del agua fresquita del Charco del Aceite
(foto: archivo propio)

El Charco del Aceite es una de las mejores opciones para pasar cualquier caluroso día a los que nos tiene acostumbrados el estío jaenero. Las aguas, recién salidas del pantano del Tranco -unos centenares de metros más arriba-, son aquí muy frías y hay que pensarse dos veces el sumergir el cuerpo por completo. Superada la prueba, el baño resulta muy agradable. Hay una zona en la que se hace pie, y otra, pegada a las rocas, en la que no.
En torno al charco hay habilitadas zonas de mesas y asientos de piedra para comer  y disfrutar de un día en familia o con los amigos. Hay también servicios, alojados en un barracón de madera, y contenedores para arrojar la basura.
Junto al charco hay un pequeño sendero por el que se sube a un mirador para contemplar el paraje de un solo vistazo y comprobar desde arriba cómo las aguas remansadas reflejan el verdor de los densos pinares circundantes. 
Si tenemos suerte, podremos incluso advertir el majestuoso vuelo de alguna rapaz, como el buitre leonado, sobre nuestras cabezas. En cualquier otra época del año, en la que el bullicio de los bañistas queda silenciado, será fácil avistar algún ciervo, jabalí o cabra montés.
La fauna acuática tiene como protagonista a la trucha común, existiendo también barbos, bogas e incluso nutrias.
El rey de la vegetación es el pino, aunque la exuberante vegetación de ribera nos ofrece adelfas, mimbreras, fresnos y durillos.
Es posible realizar senderismo en el entorno a través de rutas cortas por el sendero que discurre paralelo al río. A unos 200 m. aguas abajo en la margen izquierda se encuentra la embocadura del túnel de desagüe del pantano del Tranco, por donde sale el agua de manera turbulenta. Algo más abajo, pasado ya el puente de los Agustines, comienza un coto de pesca sin muerte de trucha común que hará las delicias de los que gusten practicar la pesca.
En fin... Un pequeño paraíso terrenal.

El Charco del Aceite y su pequeña presa
(foto: archivo propio)

Vista parcial del Charco rodeado de pinares y roquedo
(foto: archivo propio)

Un pequeño puente cruza el río Guadalquivir y da acceso al otro lado del Charco.
(foto: archivo propio)




Playas de interior. La piscina natural de AMURJO en ORCERA


Piscina de Amurjo, en Orcera, Sierra de Segura
(foto: archivo propio)

El hecho de que la Provincia de Jaén se encuentre lejos del mar y que, por consiguiente, no disponga de playas, no significa que los jiennenses no nos refresquemos como es debido en la dura estación veraniega. Hoy en día, hasta el pueblo más pequeño dispone de una muy decente piscina municipal para el uso y disfrute de todos los vecinos. Pero hasta hace unas décadas, ríos, pantanos, incluso albercas para el riego, constituían el modo más asequible de darse un chapuzón. Hoy lo seguimos haciendo, aunque en zonas de sierra -que de eso sí gastamos aquí-, donde el agua discurre más limpia.
En esta nueva sección haremos un recorrido por algunos de estos enclaves priviligiados, estas "playas de interior" en donde los jiennenses aplacamos nuestros calores estivales. 

LA PISCINA NATURAL DE AMURJO (ORCERA)
 
Mapa de localización de Amurjo, cerca de Orcera
(Mapa Editorial Alpina)

Localización: NE de la Provincia de Jaén
Comarca: Sierra de Segura
Municipio: Orcera
Tipo: antigua piscina natural acondicionada
Río: Orcera
Medidas: 85,5 x 19,1 m.
Altitud: 800 m.
Distancia: 1 km. del núcleo de población
Acceso: JV-7033 Orcera-Segura de la Sierra. Desvío a la izquierda a la salida de Orcera por carretera asfaltada hasta Amurjo.


Vista parcial de Amurjo
(foto: archivo propio)

En pleno corazón del Parque Natural de Segura, Cazorla y las Villas, muy cerca de la localidad de Orcera, el río homónimo remansa sus aguas en el angosto valle entre los montes de Picorzo y Peñalta formando una piscina natural de considerable tamaño, que excede con creces el de una piscina olímpica.

¿CÓMO LLEGAR?

 Se llega a este bello paraje de la Sierra de Segura rodeado de pinares a través de la propia población de Orcera, bien atravesando todo el casco urbano, pasando la plaza de la Iglesia y saliendo por la residencia de ancianos, o bien, mucho más cómodo, tomando una pequeña circunvalación que sale de la carretera JV-7033 que va a Segura de la Sierra y que enlaza con la que procede del pueblo. Amurjo se encuentra a 1 km. de Orcera.

LA PISCINA Y SUS INSTALACIONES

Amurjo ha cambiado mucho con el tiempo. La mano del hombre ha ido transformando este paraje. Hasta finales de los años 80, las aguas del río entraban directamente en la piscina, las típicas algas de río poblaban el fondo avanzado el verano, el entorno estaba más "asalvajado" y, fruto de un desprendimiento, una hermosa roca que todos los veranos se encalaba, decoraba el centro del charco. Tenía desde luego su encanto. Yo lo conocí así, pues no fueron pocos los baños que en mi infancia me daba en esta piscina cada verano. Creo que todos los chiquillos de Orcera aprendíamos a nadar en Amurjo.

Tarjeta postal de Amurjo. Finales de los años 70 - principios de los 80
(Imprenta Vera-Cruz, Orcera)

Cuando la titularidad de la piscina pasó a manos del Ayuntamiento a principios de los años 90, Amurjo experimentó un lavado de cara profundo (vaso de la piscina, depuradora, tratamiento de aguas, duchas, accesibilidad, etc.).
Pero Amurjo no sólo nos brinda un buen chapuzón en plena naturaleza. Junto a la piscina hay una pista polideportiva para la práctica de fútbol y tenis, y otra pista especial para petanca y bolos serranos, este último deporte autóctono de la Sierra de Segura. Y para llenar el estómago después del baño -que todos sabemos que el agua abre el apetito- nada mejor que degustar la sabrosa gastronomía serrana en los dos restaurantes que hay en el paraje. Uno de ellos dispone también de apartamentos.
Si preferimos traernos la comida de casa, hay unos magníficos merenderos en el paraje de "Los Estrechos", a 1 km. escaso río arriba, que dispone también de fuente.

Vista de la compuerta de la presa y el arco de piedra, 
dos de los pocos elementos que quedan del Amurjo de antaño
(foto: archivo propio)



¡Ven a Amurjo, la playa de la Sierra de Segura!



Pantanos de Jaén. El Aguascebas


PANTANO DEL AGUASCEBAS


Mapa de localización del Pantano del Aguascebas

Localización: NE de la Provincia de Jaén, Sierra de las Villas.
Municipios: Villacarrillo.
Río: Aguascebas.
Capacidad: 6,37 hm3.
Superficie: 24 has.
Altitud: 1.016 m.
Fecha de construcción: De 1954 a 1967
Altura de la presa: 58 m.

 
Vista aérea del Pantano del Aguascebas 
(foto: www.sebastianmunera.com)

Como si un trocito del Mar Caribe se hubiera colado en nuestra Provincia de Jaén, así es este encantador embalse del Aguascebas, enclavado en el Parque Natural de Cazorla, Segura y las Villas, concretamente en ésta última de sus serranías. El color azul turquesa de sus cristalinas aguas, remansadas al poco de brotar de la tierra, es sólo uno más de sus atractivos, pues este embalse se encuentra rodeado de una naturaleza agreste, salvaje, aislada..., correspondiente al macizo más desconocido del Parque Natural, que es precisamente la Sierra de las Villas. Desde luego no por falta de encantos, aunque sí es cierto que es la menos desarrollada turísticamente, y que sus bellos lugares y rutas pasan aún desapercibidos a los ojos del viajero que se acerca al Parque Natural.
Para acceder al pantano es preciso llegar hasta Mogón, aldea de Villacarrillo, situada a 8 km. de la misma y de la Nacional 322. En este punto, tomamos la llamada Carretera Transversal de Las Villas que nos conducirá hasta el Aguascebas. 
Los 19 kilómetros que separan Mogón, núcleo de población más cercano al pantano, de éste, se hacen algo pesados por la estrechez de la carretera y sus curvas (no en vano hay que salvar una diferencia de altitud de 585 metros), pero los paisajes y las vistas que ofrecen diferentes miradores desde la carretera merecen la pena.

Las aguas remansadas del Aguascebas
(foto: archivo propio)

Vista parcial del pantano del Aguascebas y su presa
(foto: archivo propio)

El Aguascebas es el más pequeño de los pantanos de la Provincia de Jaén. Comenzó su construcción en 1954 y no concluyó hasta 1967, poniéndose en explotación dos años más tarde, en 1969. Para ello hubo que desalojar 3 viviendas ubicadas en este paraje de la Sierra de las Villas, y trasladar a sus 20 habitantes. El tipo de presa es de gravedad y dispone de un aliviadero tipo vertedero en el lateral. Se construyó con piedra procedente de una cantera cercana. Tiene una longitud de 565 metros y la carretera de la sierra pasa por ella.

Presa del pantano del Aguascebas
(foto: archivo propio)


Altura de la presa del Aguascebas
(foto: archivo propio)


Cantera cerca del pantano de la cual se extrajo la piedra para la construcción de la presa
(foto: archivo propio)

Los usos del embalse son de abastecimiento y práctica de la pesca deportiva. El embalse se encuentra en una zona geológica conformada por calizas y margocalizas, de paisaje kásrtico, abundante en manantiales y con la ominipresencia del bosque de coníferas en su entorno. Dado su emplazamiento en pleno Parque Natural, es posible la observación de numerosas especies protegidas, como el cernícalo, el buitre leonado o diferentes tipos de águilas, en el capítulo de las aves, y con suerte, por los roquedos circundantes, podremos avistar a la cabra montés o al jabalí.
Una de las actividades más interesantes que ofrece este rincón del Parque Natural es el senderismo y el cicloturismo a través de las numerosas rutas por caminos y pistas forestales. Sin ir más lejos, la propia ruta del Aguascebas realiza un recorrido junto a las mismas aguas del embalse adentrándose por el río homónimo que lo alimenta para descubrir algunos saltos de agua y bellas cascadas como la de "Chorrogil". Aunque la más impresionante quizás sea la ruta de la cascada de "la Osera", sólo para senderistas experimentados dado su grado de dificultad y las fuertes pendientes.
El turista que se acerque a esta zona del Parque Natural tiene la posibilidad de alojarse en diversos establecimientos rurales (casas y apartamentos) situados a lo largo de la carretera de la Sierra de las Villas: La Fresnedilla, Cortijo del Roble, Collado del Pocico, El Peinero...; aunque existe una mayor variedad de oferta en Mogón y en la propia localidad de Villacarrillo. En la Fresnedilla, casa forestal muy cerca del pantano, también se puede degustar la típica y exquisita gastronomía de la sierra en su bar-restaurante.


Paisaje que se divisa desde el Embalse
(foto: archivo propio)






Diversas vistas de la Cascada de la Osera sobre el río Aguascebas
(foto: archivo propio)


Fuente:
- www.chguadalquivir.es (página web de la Confederación Hidrográfica del Guadalquivir)




Pantanos de Jaén. El Tranco

EL PANTANO DEL TRANCO



Localización: NE de la Provincia de Jaén, Sierra de Segura.
Municipios: Hornos de Segura y Santiago-Pontones.
Río: Guadalquivir.
Capacidad: 498 hm3.
Superficie: 1.800 has.
Altitud: 643 m.
Fecha de construcción: 1930-1945.
Altura de la presa: 83 m.

 
Vista aérea de la aldea y presa del Tranco
(foto: diario Jaén)

Hablar del Tranco es hablar del más importante y carismático de los pantanos jiennenses. Este pequeño mar de interior fue de los primeros en construirse en Jaén allá por la década de los 30 del siglo pasado, es el de mayor tamaño y capacidad (498 hm. cúbicos, 1.800 has. de extensión -lleno-), y es el más conocido de todos por ser el estanque de ese jardín tan mono que tenemos en la Provincia que es el Parque Natural de Cazorla, Segura y las Villas.

Vista parcial del embalse y la presa
(foto: archivo propio)

Se trata del primer pantano de la cabecera del Guadalquivir y está situado a tan sólo 50 km. de la Cañada de las Fuentes, nacimiento de este río, siguiendo el curso del mismo.
Construido por el MOP dentro del Plan de Obras Hidráulicas, fue en su día el segundo pantano del país, tras el de Esla (Zamora) y el tercero de Europa. El primer proyecto para un pantano en este lugar, denominado desde antiguo como la cerrada del Tranco de Monzoque, vio la luz en 1912 gracias al ingeniero don Antonio Anguís Díaz, aunque las obras no comenzarán hasta 1930 ya con un nuevo proyecto de don Antonio del Águila y Rada. El 28 de febrero de 1944 se cierran las compuertas y comienza el embalse de agua, aunque la culminación de ciertos detalles de la obra se prolongan hasta 1945. Su inauguración tendrá lugar en 1948.
La construcción de este gran embalse vino a sepultar bajo sus aguas la hermosa vega de Hornos, un feraz valle repleto de cortijadas y aldeas llenas de vida. Sus habitantes tuvieron que emigrar, ubicándose muchos de ellos en poblados de colonización de la vega de Andújar. Aún queda un testigo mudo que desafía a las aguas del pantano, elevándose eternamente sobre ellas en su diminuta isla. Se trata del castillo de Bujaraiza, una de esas poblaciones que quedaron bajo las aguas del Tranco. Existe también otra isla, mucho mayor, llamada "Cabeza de la Viña".

 
Castillo de Bujaraiza en el pantano del Tranco
(foto: www.skyscrapercity.com)

La cuenca receptora es reducida, sólo de 550 km. cuadrados, aunque de alta pluviosidad debido al relieve montañoso que circunda el embalse, que hace de divisoria entre las sierras de Segura, Cazorla y las Villas, aunque todo él se encuentra inmerso en los municipios de Hornos de Segura y Santiago-Pontones, excepto la propia presa y la central hidroeléctrica, que pertenecen al término municipal de Villanueva del Arzobispo. La aldea del Tranco, junto a la presa, que se construyó para albergar a los trabajadores que tomaron parte en las obras, es ya término de Hornos.
Sin embargo, siempre se le ha denominado Tranco de Beas, ya que era en esta población donde residían los ingenieros durante las obras.

 
El Tranco, al máximo de su capacidad (Julio 2010)
(foto: archivo propio)

 
Central Hidroeléctrica
(foto: archivo propio)

El Tranco tiene variados usos: para el consumo humano, riego, producción eléctrica (39.800 kilovatios) y turismo. Dentro de este último cabe destacar la práctica de deportes naúticos como pasear en hidropedal, piraguas y vela. El Tranco también es un importante foco de atracción para los amantes de la pesca deportiva (truchas y black bass). Además del bellísimo paisaje circundante, el entorno ofrece muhas visitas interesantes como el Parque Cinegético, el Centro de Interpretación del Parque Natural en la Torre del Vinagre, el Jardín Botánico, la piscifactoría del Río Borosa o el precioso pueblo de Hornos de Segura, el más cercano al pantano. 

 
Vista aérea del Tranco desde Hornos de Segura
(foto: Paisajes Españoles)

Para alojarse, comer o tapear, hay gran variedad de establecimientos (hoteles, hostales, casas rurales, restaurantes, bares...) a lo largo de la carretera A-319 Cazorla-El Tranco, que va bordeando el pantano hasta culminar en la presa junto a la aldea. La gastronomía de la zona bien merece una parada.

 
Presa del Tranco 
(foto: archivo propio) 


Fuente:
- Briones, Florentino. El Pantano del Tranco de Beas. Revista de Obras Públicas. 1946.
- La Senda del Agua. Especial Diario Jaén. Julio de 2010.