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EL NACIMIENTO DE ARBUNIEL


Nacimiento de Arbuniel. Al fondo, pico Almadén.
(foto: archivo propio)

Localización: Sur de la Provincia de Jaén.
Comarca: Sierra Mágina.
Municipio: Cambil.
Tipología: manantial.
Caudal: 600 l/s (alto -nunca se agota-).
Río: Arbuniel.
Altitud: 940 m.
Usos: agrícola y abastecimiento urbano.
Acceso: JA-3207 (desde la A-44); JA-3204 (Cambil); JA-3205 (Montejícar).
Distancias: 9 km. a Cambil; 36 km. a Jaén.

Las aguas del nacimiento de Arbuniel remansadas en la gran alberca
(foto: archivo propio)

¿CÓMO LLEGAR?

Existen tres vías de acceso a Arbuniel. Desde la Autovía A-44, hay que coger la salida 64 "Carchelejo/Arbuniel", tomando el desvío a la derecha dirección a ésta última por la JA-3207. Desde este punto hay 10,4 km. hasta el nacimiento. Si accedemos desde la cabecera municipal debemos tomar la JA-3204. El nacimiento se encuentra a 9 km. de Cambil. Si nuestro acceso se produce desde la vecina provincia de Granada, existe una carretera, la JA-3205, que va de Montejícar a Arbuniel (10,8 km.). El nacimiento se encuentra en la parte más alta del pueblo, en la salida de Arbuniel hacia esta última localidad granadina.

EL NACIMIENTO

Pequeños saltos de agua procedentes de la gran alberca superior a través de la pared de piedra.
(foto: archivo propio)

Arbuniel es una encantadora aldea -con la categoría de entidad local menor- situada al Sur del término municipal de Cambil y con una población de 641 habitantes (2015). La zona, de carácter montañoso, pertenece a la cordillera Subbética y al macizo de Sierra Mágina.
Al sur del casco urbano de la aldea, a 940 m. de altitud, se produce una surgencia de aguas subterráneas en el piedemonte del cerro denominado "Torre de Gallarín" o también "Tesoro" (1.308 m.), en la Sierra de las Cuevezuelas. Geológicamente, se trata de un punto de contacto entre materiales calcáreos (calizas y dolomías) del Jurásico, por un lado, y arcillas triásicas y tobas y travertinos del Cuaternario, por otro. El Nacimiento de Arbuniel es uno de los más caudalosos no sólo de la Provincia de Jaén sino del conjunto de la región andaluza. Tiene un caudal que oscila entre los 145 y los 1.500 litros por segundo, con una media de 600 l/s. Es el único punto de drenaje natural del acuífero de Alta Coloma, monte al sur de este manantial que hace frontera con la provincia de Granada.
El nacimiento pertenece a la Cuenca hidrográfica del Guadalquivir y alumbra al río homónimo, afluente a su vez del río Cambil, que recoge las aguas de régimen pluvio-nival de esta parte de la sierra (ríos Arbuniel y Oviedo) para conducirlas en dirección Oeste hasta el Guadalbullón, afluente finalmente del Guadalquivir.
Una alberca de grandes dimensiones sirve de regulación para las aguas, que son distribuidas por una serie de acequias o canales para su aprovechamiento para el regadío.


Segunda alberca de contención de aguas del nacimiento
(foto: archivo propio)

EL ENTORNO

Arbuniel, como se ha dicho, se engloba en las Subbéticas, concretamente en el macizo de Sierra Mágina. Predomina aquí una vegetación típicamente mediterránea. En el entorno inmediato del nacimiento podemos observar especies como la encina (Quercus ilex), el pino carrasco (Pinus halepensis), la retama (Retama sphaerocarpa) y en las riberas el chopo o álamo (Populus alba y Populus nigra), el olmo (Ulmus minor), la mimbrera (Salix fragilis) y la zarza (Rubus ulmifolius).
En cuanto a la vida animal, hay una buena representación de la avifauna y los anfibios ligados a estos espacios húmedos. Destacan entre los primeros el jilguero (Carduelis carduelis), el verderón (Chloris chloris), el herrerillo (Cyanistes caeruleus) y el carbonero común (Parus major). Entre los segundos, la rana (Pelophylax perezi) y el sapo común (Bufo bufo) y las culebras viperina o de agua (Natrix maura) y bastarda (Mapolon monspessulanus).
El Ayuntamiento de Cambil-Arbuniel, en colaboración con la Diputación Provincial de Jaén y con ayuda de fondos europeos recuperó en 2011 el entorno del nacimiento, acondicionándolo y construyendo una hermosa zona verde y recreativa junto al mismo en la denominada "Cañada Real de Fuente Alba", con plantas propias de la zona, que supone hoy un atractivo añadido. Aunque cualquier época del año es buena para hacer una visita al nacimiento, recomendamos la primavera, por la explosión de vida que se produce, y el otoño, por el juego de tonalidades que nos ofrece la naturaleza. En cualquier caso, dar un tranquilo paseo por el entorno del nacimiento de Arbuniel supone una experiencia extremadamente agradable.

Chopos en las orillas del río
(foto: archivo propio)

Segunda alberca de contención de las aguas del nacimiento.
Al fondo, cerro "Torre de Gallarín" cubierto de encinas y retamas
(foto: archivo propio)

Ánades en la alberca del nacimiento
(foto: archivo propio)

Parque en la Cañada Real de Fuente Alba, junto al Nacimiento
(foto: archivo propio)

Uno de los "ríos" que salen del nacimiento de Arbuniel por el parque de Fuente Alba.
Al fondo la central de San Manuel y el cerro de Torre de Gallarín
(foto: archivo propio)

El entorno del nacimiento de Arbuniel invita a pasear, a montar en bicicleta...
(foto: archivo propio)

LOS USOS DEL AGUA

Las aguas del nacimiento de Arbuniel han supuesto para la población el verdadero motor de su economía. Tras brotar siempre en abundancia del interior de la tierra, han sido distribuidas a partir de la gran balsa de regulación por una red de acequias o "ríos", como se les conoce por aquí, para regar las huertas y los campos de cereal y olivar aledaños. Pero su uso no sólo ha quedado restringido al agrícola y al consumo humano, sino que la fuerza del agua se ha aprovechado para mover los molinos de grano y aceituna que en la localidad han existido desde la época de los musulmanes y, más modernamente, dicha fuerza también se ha empleado en la producción de energía eléctrica.
En Arbuniel existieron nada menos que tres centrales hidroeléctricas o "fábricas de luz" denominadas de "San Manuel", "Santísima Trinidad" y "San Cayetano". Por desgracia, ningua de ellas funciona ya. La primera de ellas, la de San Manuel, era la más importante y también la más cercana al nacimiento. Estuvo en servicio desde la temprana fecha de 1910 hasta 1960, con una potencia de 100 kVA generada por un salto de 8 m. Su fantasmagórico edificio aún se alza intacto junto a la gran alberca del nacimiento.

Antigua central hidroeléctrica de San Manuel junto al nacimiento
(foto: archivo propio)

Una de las acequias o "ríos"
(foto: archivo propio)


Bibliografía:

- VVAA. Introducción histórica a las centrales generadoras de energía eléctrica en la comarca de Sierra Mágina. Sumuntán, nº 23. 2006. 
- VVAA. Jaén, Pueblos y Ciudades. Jaén, 1997.
- Manantiales y Fuentes de Andalucía (www.conocetusfuentes.com). Unión Europea, Junta de Andalucía, Universidad de Granada.




Monumentos Naturales de Jaén: el Olivo de Fuentebuena en ARROYO DEL OJANCO


Olivo de Fuentebuena
Comparen el tamaño del árbol con el de la persona que hay bajo él
(foto: archivo propio)

Nombre: Olivo de Fuentebuena
Especie: Olea europaea subsp. europaea 
Localización: NE de la Provincia de Jaén
Comarca: Sierra de Segura
Municipio: Arroyo del Ojanco
Altitud: 660 m. sobre el nivel del mar
Edad aproximada: Se desconoce. A principios del siglo XIX ya era un olivo singular por su tamaño.
Dimensiones: 10 m. de altura; 1,30 m. de altura del fuste; 4,80 m. de perímetro en la base del fuste; 12 m. de diámetro de la copa; 280 m3 de volumen.
Distancia a Arroyo del Ojanco: 3,7 km.
Acceso: N-322 / JA-9114

Efectos de luz entre las ramas del Olivo de Fuentebuena
(foto: archivo propio)
¿CÓMO LLEGAR?

Mapa de localización del Olivo de Fuentebuena
(mapa: Editorial Alpina)
 

Arroyo del Ojanco se encuentra sobre la N-322 Córdoba-Valencia, que atraviesa la localidad de extremo a extremo. Dentro del casco urbano, punto kilométrico 215, sale a la derecha (dirección Valencia) una pequeña carretera, la JA-9114 en dirección a Beas de Segura. A 3,7 km. de Arroyo del Ojanco se llega al cruce con la JA-9115 (Prados de Armijo). Aquí se halla la cortijada de Fuentebuena, junto al arroyo del Ojanco (curso fluvial que da nombre al pueblo) y nuestro monumental olivo, cuya copa se aprecia fácilmente desde la carretera.

El Olivo, junto al cauce del arroyo del Ojanco, desde los arruinados cortijos de Fuentebuena.
Se aprecia su gran tamaño entre los olivos circundantes
(foto: archivo propio)


EL ENTORNO

Se trata de una zona de olivar de montaña situada aún sobre suaves laderas en el valle del arroyo del Ojanco, que se abre hacia el Oeste, muy cerca del límite con el Parque Natural de Cazorla, Segura y Las Villas. Nuestro olivo concretamente se halla a unos 660 metros de altitud. Situado muy cerca del cauce del arroyo, se rodea de otros ejemplares de su especie (Olea europaea subsp. europaea), en todo caso de mucho menor tamaño. En las inmediaciones hay también ejemplares de almendro (Prunus dulcis) y junto a la ribera del arroyo algunos chopos (Populus nigra), olmos (Ulmus minor) y zarzas (Rubus ulmufolius).

EL OLIVO DE FUENTEBUENA

Si por algo se caracteriza Jaén es por sus olivos. Los hay muy ancianos y los hay también de gran porte (lo que no tiene que ver con su edad) repartidos por diferentes municipios de la geografía provincial. La singularidad del olivo de Arroyo del Ojanco radica, más que en su edad, en sus dimensiones gigantescas, por lo que ha sido propuesto para ser declarado Monumento Natural de Andalucía. Se dice de él que es el olivo más grande del mundo, y posiblemente lo sea, pues las cifras que arrojan sus medidas, referidas en la ficha al comienzo del artículo, nos hablan de un ejemplar único. A ello habría que sumar su capacidad productiva, que ronda los 600 kg. de aceituna por campaña (un olivo adulto en regadío no suele llegar a los 70 kg.).
Las dos grandes ramas (de 2,10 y 2,80 m. de perímetro) que se bifurcan de su grueso fuste soportan todo el peso de la copa, que llega a ser de tal magnitud -especialmente cuando se desarrolla el fruto- que obliga a su denso follaje a descansar sobre el suelo en muchos extremos de la copa.
En fin, todo en este portentoso espécimen es de record guinness.
Tan dilatada historia centenaria ha generado algunos relatos legendarios en torno a este olivo, como que fue plantado en época de los romanos (que edificaron por cierto una magnífica villa a escasos centenares de metros de Fuentebuena) o por unos frailes tras la reconquista cristiana de estas tierras. Otra versión afirma que su tamaño, tan dispar con el de los olivos que lo rodean, se debe a que nació a partir de una ramita bendecida un Domingo de Ramos.

Tronco anciano y retorcido del Olivo de Fuentebuena
(foto: archivo propio)

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Olivo de Fuentebuena
(fotografías: archivo propio)

Bibliografía:

- VVAA. Árboles y Arboledas singulares de Andalucía. Jaén. Sevilla, 2004.


 

Playas de interior. La Peña del Olivar en SILES


Área recreativa de la Peña del Olivar en Siles
(foto: archivo propio)

Localización: NE de la Provincia de Jaén
Comarca: Sierra de Segura
Municipio: Siles
Tipo: piscina natural (presa)
Río: Arroyo de los Molinos
Distancia: 2 km. a Siles
Acceso: JF-7012 desde la A-310 Puente de Génave - Siles.

¿CÓMO LLEGAR?

El acceso a la Peña del Olivar es fácil. En el punto kilométrico 22 de la A-310 Puente de Génave - Siles (dirección a esta última localidad y apenas 500 m. antes de llegar a la misma) sale a la derecha una pequeña carretera -la JF-7012- que nos llevará hasta este bello paraje de la Sierra de Segura. La Peña del Olivar se encuentra a 1,5 km. de la A-310 y a 2 km. del núcleo urbano de Siles.

Mapa de situación de la Peña del Olivar
(sobre mapa de ed. Alpina)

La Peña del Olivar, junto a la carretera y entre pinares
(foto: archivo propio)

LA PEÑA DEL OLIVAR

El municipio de Siles, al Nordeste de la provincia de Jaén, lindando ya con la vecina de Albacete, nos ofrece una amplia gama de atractivos turísticos, entre los que sobresalen, sin duda, los relacionados con el medio ambiente. No en vano, prácticamente todo su término municipal se halla inmerso en el Parque Natural de Cazorla, Segura y las Villas.
Entre los cerros de Bucentaina (1395 m.) y el Puntal de la Ajedrea (1507 m.) se encuentra el Barranco de los Tejos -llamado así por la presencia en el mismo de ancianos ejemplares de esta singular especie-, uno de los rincones con más encanto de la Sierra de Segura. Por él discurre el arroyo homónimo, que cambia su nombre por Arroyo de los Molinos en el curso medio y bajo debido a la existencia de estas estructuras hidráulicas en su ribera.

Arroyo de los Molinos justo después de desbordar la presa de la Peña del Olivar
(foto: archivo propio)

En el punto señalado con anterioridad, junto al borde de la pequeña carretera, el arroyo se remansa mediante una presa formando una piscina natural de mediano tamaño a la que tradicionalmente los sileños y gentes de otros pueblos aledaños han acudido para darse un buen remojón en época estival. El frescor del lugar, a lo que contribuye las características físicas del entorno y los altos pinos que conforman una densa arboleda, hace que sea agradable incluso en los días más calurosos del verano.
El agua está fría, desde luego, pero al quedar momentáneamente remansada -dado que rebosa la presa y el arroyo continúa aguas abajo-, su temperatura es más soportable que en otros lugares de la sierra y hace más grato y llevadero el baño.

La Peña del Olivar en una tarjeta postal de finales de los años 70
(tarjeta postal ed. Fotocolor San Antonio, Cazorla)

La Peña del Olivar por la mañana temprano,
con sus aguas de río transparentes antes de la llegada de los bañistas
(foto: archivo propio)

RECURSOS TURÍSTICOS DE LA PEÑA DEL OLIVAR

Junto a la Peña del Olivar hay una zona de esparcimiento con merenderos, barbacoa y fuente. También dispone de área infantil y un bar-restaurante con buena cocina serrana.
El acceso a la piscina natural es posible para minusválidos. Hay unos vestidores junto a ella para cambiarse. Está prohibido bañar a los perros en la piscina.
A unos pocos metros de la Peña del Olivar existe un pequeño jardín botánico que merece la pena visitar, con más de cien especies propias del parque natural, algunas con un excepcional valor ecológico por ser raros endemismos. 
Si de alto valor ecológico hablamos, no podemos olvidar la mencionada tejeda con ejemplares antiguos y de gran porte. Ascendiendo por la carretera de la Peña del Olivar hacia el interior de la sierra descubriremos otro tesoro ecológico: "Las Acebeas" (como se le conoce en la Sierra de Segura). Se trata del bosque de acebos más meridional de Europa, posible aquí gracias a la alta pluviometría de este recóndito rincón de alta montaña.
La práctica de deportes como el senderismo o el cicloturismo es muy recomendable en el entorno de la Peña del Olivar, habiendo rutas señaladas a tal efecto. Podemos mencionar la que parte y acaba en la misma piscina natural. Esta ruta circular nos llevará por las laderas del cerro Bucentaina y pasa por el área recreativa de la Fuente de la Almoteja, situada aguas arriba de la Peña del Olivar.
La oferta hotelera de Siles comprende un hostal rural en el núcleo urbano, dos camping, varias casas rurales y una residencia de tiempo libre dependiente de la Junta de Andalucía.

Área recreativa de la Peña del Olivar con fuente, merenderos, zona infantil y bar-restaurante.
(foto: archivo propio)


El Arroyo de los Molinos remansa sus aguas en la Peña del Olivar
(foto: archivo propio)





Montañas de Jaén. EL YELMO



El Yelmo desde el Castillo de Segura de la Sierra
(foto: archivo propio)

Coordenadas: 38º15'16'' N / 2º39'29'' O
Localización: NE de la Provincia de Jaén.
Comarca: Sierra de Segura.
Municipio: Segura de la Sierra.
Cordillera: Subbética
Sierra: Sierra de Segura.
Altitud: 1.809 m.
Acceso: en coche hasta la cumbre por pista forestal. Desde la JF-7016 (interior de la Sierra) o desde la A-317 Cortijos Nuevos-El Robledo.
Distancia al núcleo más cercano: 10,5 km. a El Robledo.


Vista desde el valle de Segura del Yelmo, a la derecha,
y la villa de Segura de la Sierra, a la izquierda.
(foto: archivo propio)

El Yelmo desde Torres de Albanchez. Segura de la Sierra aparece a la izquierda.
(foto: archivo propio)

Hablar sobre el Yelmo es evocar una de las montañas más emblemáticas no sólo de la Sierra de Segura o de la Provincia de Jaén, sino también en todo el tercio Sur de la Península Ibérica. No es su discreta altura (1.809 m. sobre el nivel del mar) el motivo de este reconocimiento, pues son muchos los picos que la superan en las Cordilleras Béticas. Su posición relativamente aislada en el norte menos montañoso del macizo de Cazorla y Segura, lo que hace destacar su enorme mole, y especialmente el elegante perfil que muestra visible desde el valle de Segura han contribuido a su merecida fama. ¿Cuántas montañas en este país pueden presumir de haber sido inmortalizadas por los versos de Francisco de Quevedo?


Hornos de Segura con el Yelmo al fondo
(foto: archivo propio)

¿CÓMO LLEGAR?

Es posible acceder hasta la misma cumbre del Yelmo en automóvil gracias a que la pista forestal que conduce a la misma se ha arreglado recientemente. No obstante, si se accede en turismo, es recomendable hacerlo en primavera, verano o comienzos del otoño para evitar heladas y nieve.
Existen dos modos de acceder. Por la A-317, abandonando ésta en Cortijos Nuevos y tomando una pequeña carretera que nos conduce a El Ojuelo y, seguidamente, a El Robledo, de donde sale la referida pista forestal. Desde El Robledo a la cumbre hay 10,5 km. de distancia.
Desde el interior de la sierra se puede llegar desde la JF-7016 tomando una pista forestal que enlaza con la anterior que sube desde El Robledo.
Tengan cuidado con el último tramo antes de llegar a la cumbre, es estrecho y sinuoso.

EL YELMO

El vértice geodésico de primer orden del Yelmo está registrado con el número 88.754 en el Instituto Geográfico Nacional. Es una montaña perteneciente a los Sistemas Béticos y dentro de éstos, a la Cordillera Subbética y a la Sierra de Segura.
Geológicamente, su cumbre constituye un impresionante pliegue sinclinal compuesto por areniscas del Albiense con el afloramiento de formaciones calizas y dolomíticas del Cretácico Superior.
Sus empinadas laderas están cubiertas de densa vegetación, que va desapareciendo conforme aumenta la altitud. Precisamente la roca madre desnuda en la cumbre, piedra caliza blanquecina, parece ser el origen de su nombre pues, visto desde algunos puntos, entre ellos la propia villa de Segura de la Sierra, asemeja a un casco o yelmo. Otros han querido ver un rostro mirando hacia arriba. No obstante, el nombre de este gigante de piedra que rasca el cielo con su nariz es probable que proceda de "yermo" (carente de vegetación), pues así aparece referido en documentos antiguos. En las Relaciones Topográficas mandadas hacer por el rey Felipe II en 1575 se dice: "...ay a media legua de la villa (Segura de la Sierra) a la parte del mediodía un çerro muy alto que se llama Yelmo o Yermo que anbos nonbres le bienen muy bien, porques yermo y despoblado (...) Ay casi mil varas en alto que pareçe que tiene a Sigura debajo. Este çerro es montuoso, no se puede andar a caballo, en lo alto del ay una fuente de muy buen agua, ay en lo alto un edefiçio de torre o casa (...) Es cosa lo deste Yelmo notable". Comprobamos que ya en el siglo XVI causaba admiración esta emblemática montaña.
La vegetación de sus laderas es, como se ha dicho, abundante destacando el pino además de la encina, coscoja, quejigo, majuelo y cornicabra. Conforme se asciende aparece la vegetación de alta montaña, como piornos y lastonares.

Pequeño arbusto espinoso denominado "piorno" o "cojín de monja" en la cumbre del Yelmo.
(foto: archivo propio)

El Yelmo posee en su cumbre importantes repetidores de radio, televisión y telefonía móvil; una caseta para refugio de alta montaña que en verano es utilizada para vigilancia de incendios por el plan Infoca; una estación meteorológica; y un monolito del Instituto Geográfico Nacional que indica el vértice geodésico de primer orden.
Por otra parte, se ha convertido desde hace ya algunos años en una de las estaciones de vuelo libre más importantes de España por las caractrerísticas que presenta su cumbre. Los amantes del parapente y el paramotor tienen aquí un importante referente, viéndose incrementada aún más la actividad desde que en Segura de la Sierra se celebra el Festival Internacional del Aire, que nació en 1999 y lleva el nombre del Yelmo, uno de los más importantes a nivel mundial en esta categoría.
La actividad deportiva no queda ahí, pues esta montaña nos ofrece paisajes, naturaleza y duros retos para los que gustan de practicar el senderismo o el cicloturismo.

Vista desde el Yelmo hacia el Norte. Segura de la Sierra y Orcera en primer término.
A la izquierda La Puerta de Segura. Al fondo, Torres de Albanchez.
(foto: archivo propio)

Vista desde el Yelmo hacia el Oeste.
En primer término El Robledo, a la derecha El Ojuelo, al fondo a la izquierda Cortijos Nuevos.
(foto: archivo propio)


Vista desde el Yelmo hacia el Sur. En el centro de la fotografía la villa de Hornos de Segura
y el pantano del Tranco. Detrás la Sierra de las Villas. Al fondo a la izquierda la Sierra de Cazorla.
(foto: archivo propio)

Vista desde el Yelmo hacia el Este: la Sierra de Segura profunda
(foto: archivo propio)

Cumbre del Yelmo coronado de antenas
(foto: archivo propio)

Parapentista sobrevolando los cielos de Segura
(foto: archivo propio)

EL YELMO EN LA LITERATURA

Pocas montañas pueden presumir de haber sido inmortalizadas por literatos de la talla de Francisco de Quevedo y Villegas. La relación del poeta y escritor barroco con la Sierra de Segura viene de la mano de algunas amistades que tenía en Segura de la Sierra o Beas de Segura (ver artículo en este mismo blog Francisco de Quevedo y la Sierra de Segura), entre ellas el noble y escritor Don Alonso Messía de Leyva o el también noble Sancho de Sandoval.
Durante sus estancias en casa de Messía, Quevedo compondrá algunos poemas inspirados en la agreste naturaleza de esta Sierra de Segura, que sorprende y sobrecoge al autor.
Al Yelmo dedicará una silva que reproducimos a continuación.


El Yelmo de Segura de la Sierra (Monte muy alto al Austro)

O sea que olvidado,
o incrédulo del caso sucedido,
o mal escarmentado,
¡Oh peñasco atrevido!,
llevas a las estrellas frente osada
de ceños y carámbanos armada;

debajo de tí truena,
que respeta tus cumbres el verano,
y allá en tus faldas suena
lluvioso y tierno caño;
y donde eres al cielo cama dura,
das a Guadalquivir cuna en Segura.

Por de más alto vuelo
te codiciara el águila gloriosa,
pues arrimado al cielo,
lo que no pudo él, osa;
sobre Olimpo nos muestras por momentos
las determinaciones de los vientos.

Escondes a la vista
el Yelmo con que Júpiter Tronante,
armado en la conquista,
si no te vio triunfante,
te vio valiente y animoso, y vemos
que hoy le arriman escalas tus extremos.

Coronado de pinos,
el cerco blanco de la luna enramas,
y en los astros divinos,
que son etéreas llamas,
te enciendes por turbar antiguas paces,
y al cielo vecindad medrosa haces.

Son parto de tus peñas
Mundo y Guadalquivir, famosos ríos,
y luego los despeñas
por altos montes fríos,
de tan soberbios y ásperos lugares,
que parece que llueves los que pares.

Baja recién nacido
Guadalquivir, y llega tan cansado,
que le ve encanecido
en su niñez el prado,
con la espuma que hace y con la nieve,
por duros cerros resbalando leve.

Ceñido en breve orilla,
llega a tomar el cetro de los ríos,
y en cercando a Sevilla,
le coronan navíos;
por ser tan noble su primera fuente,
que es de los cielos alto descendiente.

Con pasos perezosos,
al mar camina, como va a la muerte,
y en senos procelosos
por tributo se vierte;
donde yace del golfo repetado
por lo que en él Belisa se ha mirado.

O sea que olvidado
(Las tres últimas Musas castellanas:
segunda cumbre del Parnaso Español, 1626)


Enlaces:





Monumentos Naturales de Jaén: El Pino Galapán en SANTIAGO-PONTONES


Pino Galapán.
Podemos comparar el tamaño del árbol con el de las personas que se encuentran en su base
(foto: archivo propio)

Nombre: Pino Galapán
Especie: Pino laricio o salgareño (Pinus nigra subsp. salzmannii)
Localización: Este de la Provincia de Jaén.
Comarca: Sierra de Segura
Municipio: Santiago-Pontones
Altitud: 1.580 m. sobre el nivel del mar
Edad aproximada: 420 años
Dimensiones: 40 m. de altura; 5,20 m. de perímetro (a 1,30 m. de altura); 15 m. de diámetro en la copa.
Distancia a Santiago de la Espada: 19,5 km.

¿CÓMO LLEGAR?

Desde Santiago de la Espada hay que tomar la carretera A-317 en dirección a La Puebla de Don Fadrique. Después de recorrer 2,4 km. hay un desvío a la derecha donde tomaremos la carretera JV-7045 que nos llevará a la aldea de Don Domingo tras recorrer 13 km. Antes de entrar en la aldea, sale a la derecha una pista sin asfaltar pero en muy buenas condiciones de firme, señalada para senderismo como GR-144. La pista desciende hasta un barranco, Rambla Seca, donde cruzaremos un puente. A continuación un ascenso hasta Prado Flores donde se pasa junto a una tinada (refugio para el ganado). Finalmente la pista se adentra en el barranco del Arroyo de la Juan Fría donde encontraremos el Pino Galapán. Hay un pequeño cartel junto a la carretera que lo anuncia. Desde Don Domingo al pino Galapán hay 4 km.

Campos de Hernán Perea.
Al fondo el pico de la Sagra (2.383 m.), ya en la vecina Provincia de Granada.
(foto: archivo propio)

LA ESPECIE: PINUS NIGRA

Perteneciente a la familia de las pináceas, se le conoce con diferentes nombres como pino salgareño, laricio o negral.
Se distribuye por todo el Sur de Europa, Asia Menor, algunas islas del Mediterráneo y muy puntualmente en zonas de la cordillera del Atlas, en Marruecos. La subespecie Salzmannii, a la que pertenece nuestro ejemplar, tiene su hábitat en España en las principales cordilleras del arco Mediterráneo desde las Béticas a los Pirineos, en altitudes que oscilan entre los 800 y los 2.000 m.
Es una especie fuerte y puede soportar tanto elevadas temperaturas y sequías prolongadas como intensos fríos y grandes nevadas.
De crecimiento moderadamente rápido, puede alcanzar los 55 m. de altura y es un árbol muy longevo, superando algunos ejemplares los 1.000 años.
La corteza es de color grisáceo, más bien oscuro, con surcos toscos. Las hojas o acículas, de color verde oscuro, son largas y fuertes, y sus piñas pequeñas.

EL PINO GALAPÁN

Este gigante se ha convertido en uno de los símbolos más importantes, no sólo del municipio de Santiago-Pontones, sino de toda la Sierra de Segura. Es precisamente su tamaño y no su edad lo que le hacen especial. Hay otros pinos mucho más antiguos en estas sierras, pero en cuestiones de tamaño, éste es el rey.
No se sabe de dónde procede el nombre de "Galapán" y hay varias teorías al respecto. Esta palabra existe en Euskera y significa "a galope", aunque no tendría mucho sentido aplicada a un árbol. En Aragón y Navarra, "galapán" es un pillo o ladrón, lo que concordaría con la leyenda que dice que este pino se llama así por un bandolero llamado Galapán que escondía sus botines en una cueva cercana. Otros, sin fundamento, afirman que procede del francés.
Este pino laricio es un superviviente de la intensa actividad forestal que vivieron estas sierras entre los siglos XVI y XIX. De hecho, en 1748 se crea la Provincia Marítima de Segura de la Sierra, que abarcaba un extenso territorio entre las actuales provincias de Jaén, Albacete y en menor medida Ciudad Real, con el objetivo de regular la explotación de los recursos forestales de estos montes. La madera de la Sierra de Segura, que bajaba por los ríos Guadalquivir y Segura hasta Sevilla, Cádiz y Cartagena, se empleó en la construcción de edificios, de barcos de la armada y más modernamente de vías ferroviarias.  Por otra parte, la actividad ganadera del tipo lanar desarrollada en estas zonas altas de la Sierra de Segura ha contribuido también a la devastación del monte.

Ejemplares de pino laricio en el barranco del Arroyo de la Juan Fría.
Al fondo, la Cordillera de las Banderillas.
(foto: archivo propio)

Conforme nos vamos acercando a este monumento natural, en los remotos Campos de Hernán Perea, en el confín Este de la Provincia de Jaén, advertiremos que no es el único ejemplar de porte grandioso. Otros como él se acercan a esos cuarenta metros de altura que alcanza el Galapán (el equivalente a un bloque de viviendas de 13 plantas), por lo que quizás desde la pista forestal no nos impresione demasiado su tamaño. Hay que descender el sendero hasta cruzar el arroyo y llegar a su base. Ahí comprenderemos mejor las dimensiones de este árbol. Si vamos acompañados, es interesante comprobar su tamaño enviando a alguien primero mientras nosotros permanecemos a pie de pista, observando desde cierta distancia las proporciones entre la persona y el gigante. Hacen falta al menos cinco personas con lo brazos extendidos para abarcar el perímetro de su tronco en la base.

Un grupo de amigos en la base del pino Galapán
(foto: archivo propio)

La zona en la que se encuentra el Galapán es un área de pinar disperso, de bosque poco denso que combina estos magníficos y elegantes árboles con otras especies arbóreas como el abeto (Abies Alba) y arbustos como el majuelo (Crataegus monogyna), el rosal silvestre (Rosa agrestis), la retama (Retama sphaerocarpa) y el erguén (Calicotome villosa).
Se trata de una de las zonas más frías de Andalucía, con un clima mediterráneo de alta montaña de veranos suaves y secos e inviernos crudos, con abundantes heladas y nevadas. El índice pluviométrico supera los 900 litros anuales, que caen en mayor medida en primavera y otoño.


Bibliografía:

- VVAA. Árboles y Arboledas Singulares de Andalucía. Junta de Andalucía. Sevilla, 2004.



 

Playas de interior. El "Charco del Aceite" o "de la Pringue" en VILLANUEVA DEL ARZOBISPO


Vista general del Charco "del Aceite" o "de la Pringue"
(foto: archivo propio)


Localización: NE de la Provincia de Jaén
Comarca: Las Villas
Municipios: Sorihuela del Guadalimar / Villanueva del Arzobispo
Tipo: piscina natural
Río: Guadalquivir
Acceso: JH-7048 Villanueva del Arzobispo - Presa del Tranco.
Distancia: a 19 km. de Villanueva del Arzobispo.
Dónde dormir: hay múltiples ofertas de casas rurales en el entorno que puedes consultar aquí: CasasRurales.net en Jaén


El Charco del Aceite en Otoño
(foto: archivo propio)

¿CÓMO LLEGAR?

El Charco del Aceite se encuentra en plena Sierra de Las Villas, dentro de los límites del Parque Natural de Cazorla, Segura y Las Villas. Para llegar a este paraíso natural hay que tomar la carretera JH-7048 que conecta Villanueva del Arzobispo con la presa del Pantano del Tranco. Si accedemos desde Villanueva hay que salirse de la N-322 en el punto kilométrico 190 (Villanueva del Arzobispo - El Tranco). Si, por el contrario, accedemos desde el interior del Parque, abandonaremos la carretera A-319 en el punto kilométrico 74 en la aldea del Tranco, junto a la presa. Una vez que circulemos por la referida JH-7048, a la altura del punto kilométrico 18 encontraremos un desvío, un camino asfaltado de aproximadamente 1 kilómetro de longitud que desciende hasta el mismo Charco del Aceite.

EL CHARCO "DEL ACEITE" O "DE LA PRINGUE"

Se dice que este charco sobre el Guadalquivir se denomina así por los pellejos de aceite que transportaba un borrico que, al caer éste y rodar aquéllos ladera abajo, fueron a parar al río donde derramaron el oro líquido, dejando pringada el agua cristalina.
En cualquier caso, el origen de esta piscina se remonta a los años 70 del siglo XX, concretamente al año 1973, cuando a instancias de Blas Ruiz Robles se crea este charco con la construcción de una pequeña presa para contener el agua, eligiéndose para ello un entorno de enorme belleza natural decorado además por unas singulares formaciones rocosas.
Se trata de un magnífico atractivo turístico del Parque Natural de las sierras de Cazorla, Segura y las Villas, situado en esta última, la más desconocida y salvaje.

Valle del Guadalquivir, una vez que el río abandona el pantano del Tranco y se encajona
entre la Sierra de las Villas, a la izquierda, y la de Segura, a la derecha.
(foto: archivo propio)

El Charco del Aceite pertenece a dos municipios: Villanueva del Arzobispo y Sorihuela del Guadalimar, titularidad compartida debido a que el Guadalquivir hace aquí de frontera entre ambos términos municipales, por lo que medio charco sería de Villanueva y el otro medio de Sorihuela. Límites administrativos aparte, el núcleo urbano más cercano es Villanueva del Arzobispo, a 19 km., de donde parte la carretera que conduce hasta la presa del pantano del Tranco, una carretera de monataña de buen firme pero abundantes curvas, aunque este último inconveniente se solventa fácilmente contemplando el abrupto paisaje que nos ofrece aquí la Sierra de Las Villas, con un hermoso valle por donde se encajona brioso un Guadalquivir que se apresta a abandonar el macizo montañoso que le vio nacer.
El Charco del Aceite está bien señalizado. En el referido punto kilométrico 18 tomamos una pequeña carretera asfaltada, la llamada carretera de la Sierra de Las Villas, que desciende hasta el curso del río. Antes dejamos a la derecha el bar del Charco del Aceite -antigua venta de los Agustines-. Aquí podremos comer y beber si no hemos optado por traernos las viandas de casa. También se pueden comprar bebidas frías. Unos metros más abajo hay una bifurcación. A la derecha continúa la mencionada carretera, que cruza el río por el también llamado Puente de los Agustines y que nos conducirá, entre impresionantes paisajes, hasta el pantano del Aguascebas y, más allá, Mogón y Villacarrillo. Nosotros continuamos al frente y a 200 metros nos topamos con el Charco.

UN BUEN BAÑO EN PLENA NATURALEZA

Bañistas disfrutando del agua fresquita del Charco del Aceite
(foto: archivo propio)

El Charco del Aceite es una de las mejores opciones para pasar cualquier caluroso día a los que nos tiene acostumbrados el estío jaenero. Las aguas, recién salidas del pantano del Tranco -unos centenares de metros más arriba-, son aquí muy frías y hay que pensarse dos veces el sumergir el cuerpo por completo. Superada la prueba, el baño resulta muy agradable. Hay una zona en la que se hace pie, y otra, pegada a las rocas, en la que no.
En torno al charco hay habilitadas zonas de mesas y asientos de piedra para comer  y disfrutar de un día en familia o con los amigos. Hay también servicios, alojados en un barracón de madera, y contenedores para arrojar la basura.
Junto al charco hay un pequeño sendero por el que se sube a un mirador para contemplar el paraje de un solo vistazo y comprobar desde arriba cómo las aguas remansadas reflejan el verdor de los densos pinares circundantes. 
Si tenemos suerte, podremos incluso advertir el majestuoso vuelo de alguna rapaz, como el buitre leonado, sobre nuestras cabezas. En cualquier otra época del año, en la que el bullicio de los bañistas queda silenciado, será fácil avistar algún ciervo, jabalí o cabra montés.
La fauna acuática tiene como protagonista a la trucha común, existiendo también barbos, bogas e incluso nutrias.
El rey de la vegetación es el pino, aunque la exuberante vegetación de ribera nos ofrece adelfas, mimbreras, fresnos y durillos.
Es posible realizar senderismo en el entorno a través de rutas cortas por el sendero que discurre paralelo al río. A unos 200 m. aguas abajo en la margen izquierda se encuentra la embocadura del túnel de desagüe del pantano del Tranco, por donde sale el agua de manera turbulenta. Algo más abajo, pasado ya el puente de los Agustines, comienza un coto de pesca sin muerte de trucha común que hará las delicias de los que gusten practicar la pesca.
En fin... Un pequeño paraíso terrenal.

El Charco del Aceite y su pequeña presa
(foto: archivo propio)

Vista parcial del Charco rodeado de pinares y roquedo
(foto: archivo propio)

Un pequeño puente cruza el río Guadalquivir y da acceso al otro lado del Charco.
(foto: archivo propio)