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Un patronazgo compartido en MANCHA REAL: Nuestra Señora del Rosario y la Inmaculada Concepción

Hoy, día 7 de Octubre, festividad de Nuestra Señora del Rosario, Mancha Real celebra a su patrona en las fiestas mayores de la localidad. Pero lo que muchos manchegos y manchegas desconocen es que su pueblo no tiene una, sino dos patronas, una circunstancia que viene de antiguo.
 
HISTORIA DE DOS DEVOCIONES

Imagen de la Inmaculada Concepción de Mancha Real
(foto: archivo propio)

La devoción a la Inmaculada Concepción en Mancha Real hunde sus raíces hasta el momento mismo de la fundación de la villa.
Mancha Real es fundada en 1537. Sólo unos años más tarde, en 1544, se funda la primera Cofradía llamada del Santísimo Sacramento y de la Limpia Concepción de Nuestra Señora la Virgen María. Pero no acaba aquí la estrecha vinculación espiritual de Mancha Real con el dogma concepcionista. 
Prácticamente desde la fundación de Mancha Real existía a la entrada del pueblo por el camino de Baeza el Humilladero de la Concepción, hasta donde llegaba la procesión el día de la Inmaculada. Justo aquí se construiría más tarde una ermita bajo esta advocación, de la que ya existen noticias en 1652.
A todo ello hay que añadir otro hecho importante: el Convento de Carmelitas Descalzos que fundara en Mancha Real el propio San Juan de la Cruz el 15 de Octubre de 1586 se puso bajo la advocación también de la Inmaculada Concepción de Nuestra Señora. Teniendo en cuenta todos estos antecedentes, la Inmaculada Concepción es nombrada Patrona y Abogada de la Villa en 1762, con licencia del por entonces Obispo de Jaén, don Benito Marín.

Imagen de Nuestra Señora del Rosario de Mancha Real
(foto: archivo propio)

Pero otra devoción mariana comienza a calar hondo en los manchegos ya desde tempranas fechas. Se trata de Nuestra Señora del Rosario, cuya cofradía es fundada en 1590, aunque desde los años setenta de esta centuria los vecinos ya venían experimentando un especial vínculo en torno a esta advocación del Rosario. A partir de entonces, también a Ella se dirigen las rogativas públicas de la villa y se erigirá una capilla en su honor en la nueva parroquia, finalizada en 1671. 
En 1854, en sesión celebrada por el Excelentísimo Ayuntamiento el día 14 de Septiembre, se habla ya de las Fiestas en honor a la Virgen del Rosario. En 1863 se pide autorización al gobernador Civil para fijar las fiestas en los días en torno al 7 de Octubre. La fiesta religiosa era pagada por el Ayuntamiento, según consta en el acta de 21 de Septiembre de 1890. A partir de 1892, en las actas municipales se le da a la Virgen del Rosario el título de Excelsa Patrona (ver artículo relacionado en este blog: Mancha Real rinde culto a su patrona, la Virgen del Rosario, Octubre-2011).

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Es por ello que nace la polémica en torno al patronazgo ya en el siglo XX, que no se dirime por parte del Obispado jiennense hasta 1972, cuando por Decreto de 7 de abril, siendo Obispo Don Miguel Peinado, se establece la copatronalidad de ambas advocaciones. Esta fórmula no es extraña, pues la propia capital de la Provincia, Jaén, tiene dos patronas: Santa Catalina de Alejandría y Nuestra Señora de la Capilla.
Aunque en Mancha Real se celebra con mayor intensidad a la Virgen del Rosario por recaer las fiestas del pueblo en los días en torno a su onomástica (7 de Octubre), la devoción por la Inmaculada no se ha perdido y cada 8 de Diciembre por la mañana se celebra misa en su honor en la Parroquia de la Encarnación y procesión hasta su Ermita. En los días previos tiene lugar la Novena en la Parroquia.


Bibliografía:

- Jiménez Cobo, Martín. Mancha Real, Historia y Tradición. 1983.
- Troyano Viedma, José Manuel. Mancha Real. En Revista Sumuntán. Nº 5, 1995.




Del Jaén perdido... Nazarenus Jiennensis. Nuestro Padre Jesús Nazareno de MANCHA REAL


Antigua talla de Nuestro Padre Jesús Nazareno de Mancha Real
Obra de Sebastián de Solís de 1598
Fotografía anterior a 1936

El Domingo 22 de Enero de 1595 se funda la Cofradía de Nuestro Padre Jesús Nazareno en el Convento de la Limpia Concepción de Nuestra Señora de Carmelitas Descalzos de La Manchuela, nombre con el que se conoció a Mancha Real hasta 1635. Sólo habían pasado nueve años desde la fundación del propio convento (14 de Octubre de 1586) por San Juan de la Cruz. Desde luego fue mérito de la Orden Carmelitana la difusión por tierras de Jaén de la devoción por Jesús con la cruz a cuestas, devoción por cierto muy querida por el Santo místico, su fundador. Allá donde los frailes carmelitas fundaban un convento, inmediatamente surgía en su seno una cofradía para venerar a Jesús Nazareno. Buenos ejemplos de ello son las Cofradías de Baeza (fundada en 1587), Alcaudete (1592), Jaén (en fecha indeterminada entre 1589 y 1594) y ésta de Mancha Real, nacidas todas ellas al amparo de sus respectivas comunidades carmelitanas.
En realidad, el nombre original de la hermandad de Mancha Real, como tantas otras en esta época, era el de "Cofradía de la Cruz de Santa Elena". Esta denominación se refiere al hecho de que fuera la madre del emperador Constantino la que mandara buscar en Jerusalén, hacia el año 326, la "Vera Cruz" o Verdadera Cruz en la que había sido crucificado Jesucristo, para lo cual se demolió el templo dedicado a la diosa Venus erigido por Adriano 200 años antes en el monte del Gólgota y se excavó allí hasta encontrar tan preciada reliquia. 
Bajo esta advocación de Santa Elena se encontraba la Cofradía de Nuestro Padre Jesús Nazareno, "el Abuelo", de Jaén, de cuyos primitivos estatutos pudo tomar la de Mancha Real el cuerpo de los suyos, mientras que la de Jaén haría lo propio con los de la Cofradía de Baeza, más antigua, dadas las similitudes en los cultos y estilo de la procesión.
Otros puntos en común estrechaban los vínculos entre las Cofradías de Jaén y de la que hasta hacía poco tiempo había sido su aldea, La Manchuela. Nos referimos a la imagen titular. El mayordomo de la Cofradía de La Manchuela, Don Andrés Leal de la Zarza, conviene con el afamado escultor Sebastián de Solís la realización de una insignia y un Cristo con la cruz a cuestas a imitación de la Cofradía de Jaén, entregando a cuenta 13 ducados. Precisamente este dato ha sido revelador para atribuir la autoría de la talla del "Abuelo" de Jaén a tan insigne imaginero. En cualquier caso, el círculo de escultores que por estas fechas trabaja en Jaén no es demasiado amplio, destacando dos figuras de relieve: Salvador de Cuéllar, cuya obra más conocida es el impresionante Crucificado de la Clemencia de la Cofradía de la Magdalena de Jaén, y Sebastián de Solís.
Solís nació probablemente en Toledo a mediados del siglo XVI, aunque se traslada a Jaén en torno al año 1578 afincándose en el barrio de San Ildefonso donde abrirá su taller de imaginería. Se especializó, además, en la construcción  y talla de retablos. Son obras suyas el Calvario del ático del retablo mayor de la Catedral de Jaén, el retablo mayor de la Parroquia de Cambil (Jaén), y el Calvario (Cristo crucificado, buen ladrón Dimas, mal ladrón Gestas, San Juan y Nuestra Señora de los Dolores) de la Congregación del Santo Sepulcro de la capital jiennense, que realiza su estación de penitencia el Viernes Santo por la tarde.
En La Manchuela existía una Cofradía pasionista fundada con anterioridad a la del Nazareno. Se trata de la Cofradía de la Vera Cruz, que con fecha de 1583 se establece en la Parroquia de San Juan Evangelista de la villa. No gustó a esta congregación el alumbramiento de una nueva Cofradía, a pesar de ser fundada en el Convento de padres carmelitas, por lo que se originó un pleito entre ambas que se zanjó finalmente con la aprobación de los estatutos de la Cofradía de Jesús Nazareno. Estos problemas iniciales provocaron el retraso del encargo a Solís de la nueva talla del Nazareno hasta 1598 (tres años después de la fundación de la Cofradía).
Nuestro Padre Jesús salía en procesión -actualmente sigue haciéndolo- en la madrugada del Viernes Santo. También procesionaba la talla el día de la Exaltación de la Santa Cruz (14 de Septiembre), fiesta estatutaria precedida en la víspera por el "llamamiento" a los hermanos cofrades con cánticos y sones de instrumentos de percusión, tradición que en Mancha Real se conoce con el nombre de "Monidura" (véase en este mismo blog el artículo Las Moniduras de Mancha Real).
La Desamortización de Mendizábal de 1836 acabó con la existencia del Convento de Carmelitas Descalzos de Mancha Real. La exclaustración supuso el traslado de imagen y Cofradía a la Parroquia de San Juan Evangelista, fusionándose a partir de ese año con la Cofradía de la Vera Cruz y conformando así la Congregación "de la Santa Vera Cruz y Nuestro Padre Jesús". El hecho de que la actual Cofradía integre también la imagen del Santo Entierro de Cristo se debe precisamente a esta circunstancia, en recuerdo de una época, durante el XIX, en el que buen parte de las imágenes de pasión se agrupaban bajo una misma Congregación. 
El 24 de Junio de 1874 se inauguraba la Capilla de Nuestro Padre Jesús edificada expresamente para la imagen, situada en los pies del templo en el lado del Evangelio. Obra de Antonio Guzmán, es de estilo neoclásico, a imitación del Sagrario de la Catedral de Jaén.
A principios de la Guerra Civil española, en 1936, la imagen es quemada, salvándose exclusivamente las manos ennegrecidas del Nazareno que actualmente son veneradas en un relicario en su Capilla del templo de San Juan Evangelista. Dicho relicario también se expone en el frontal del paso donde la imagen realiza su estación de penitencia cada Viernes Santo.

Manos del antiguo Nazareno expuestas en un relicario 
en el paso donde la imagen realiza su estación de penitencia
(foto: archivo propio)
 
Como se puede apreciar en las fotografías, la imagen de Jesús Nazareno estaba ricamente vestida con túnica de terciopelo bordado, lucía corona y potencias plateadas y, acorde con las modas de la época, una larga cabellera de pelo alisado.
De las fotografías en blanco y negro expuestas, la que ilustra este artículo al principio del mismo es claramente anterior a la que se muestra más abajo. La primera debió ser tomada a finales del siglo XIX o principios del XX. Muestra a Jesús Nazareno en procesión delante de la portada lateral de la iglesia, obra de Andrés de Vandelvira, sobre su trono de altos candelabros de grandes tulipas. Nótese que falta la figura del Cirineo y la cruz que lleva a cuestas Nuestro Padre Jesús se sostiene mediante una antiestética horquilla metálica. 
"El Abuelo" de Jaén. Foto de Higinio Montalvo. 1862
Curiosamente, en esta misma circunstancia se encontraba la imagen de Nuestro Padre Jesús Nazareno, el "Abuelo", de Jaén, al cual podemos ver en la primera fotografía que se toma de Él en 1862 portando una cruz (que no es la actual) sujetada también con una horquilla. El carácter antiestético de esta horquilla llevó a la Cofradía a encargar la talla de un Simón de Cirene en 1892 que cumpliera su función. Hacemos referencia a este hecho debido a que podemos deducir de las fotografías antiguas que aquí mostramos del Nazareno de Mancha Real, que la Cofradía manchega debió imitar también en este sentido a la de Jaén.   

Antigua imagen de Nuestro Padre Jesús Nazareno y Simón de Cirene
Capilla del templo parroquial de San Juan Evangelista de Mancha Real
Fotografía anterior a 1936

En esta otra fotografía, posterior a la primera, tomada en el interior de la Capilla, aparece el Cirineo detrás de la imagen de Jesús Nazareno, que debió adquirirse después de que la Cofradía de Jaén se hiciera con el suyo. El trono también aparece modificado para dar cabida a la nueva talla, que como la de Jesús Nazareno, perecería en las llamas del 36.


Bibliografía: 

- Del Águila Ayllón, Francisco Manuel. Reseñas Históricas de las Cofradías de Pasión de Mancha Real. Revista La Plaza. Nº 27. 2005.
- Jiménez Delgado, Francisco. Del Jaén perdido. Memoria artítico- religiosa de la Provincia de Jaén. Jaén, 2007.
- Ortega y Sagrista, Rafael. Orígenes de la Imagen y Cofradía de Nuestro Padre Jesús Nazareno de Jaén. Boletín nº 1 de la Cofradía. 1982.



   

El tiempo de Cuaresma comienza en MANCHA REAL con el Via Crucis de Nuestro Padre Jesús Nazareno en la tarde noche del Miércoles de Ceniza


Nuestro Padre Jesús Nazareno de Mancha Real
(foto: Jesús Molina Génave) 

La Cofradía de Nuestro Padre Jesús y Santo Entierro de Mancha Real ha sido designada este año por la Unión Local de Cofradías para la organización de los diferentes actos y cultos que tendrán lugar a lo largo de la Cuaresma.
El pasado día 13 de Febrero, Miércoles de Ceniza, con el que comienza el tiempo cuaresmal, tuvo lugar a las ocho de la tarde un Vía Crucis con la imagen de Nuestro Padre Jesús Nazareno, perteneciente a la mencionada Cofradía que tiene su sede canónica en la Iglesia Parroquial de San Juan Evangelista de la localidad. El cortejo de fieles hizo un recorrido por diferentes calles (Plaza de la Constitución, Maestra, Andújar, Pablo Picasso), terminando el Vía Crucis en la Parroquia de La Encarnación, en la cual la imagen permanecerá diez días, siendo la protagonista de los actos y cultos que tendrán lugar en dicha parroquia durante ese tiempo. El viernes, día 22 de Febrero, Nuestro Padre Jesús Nazareno volverá al templo de San Juan Evangelista en otro Vía Crucis con idéntico itinerario, sólo que a la inversa.
Por último, agradecer a mi padre, Jesús Molina Génave, la realización de las fotografías que ilustran esta entrada, sin las cuales no hubiera sido posible.

Imágenes del Vía Crucis de Nuestro Padre Jesús Nazareno
Mancha Real (13-02-2013) 

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FOTOGRAFÍAS: JESÚS MOLINA GÉNAVE


 

MANCHA REAL vuelve a reencontrarse con una de sus tradiciones más singulares. XXX edición de la Hoguera de San José

Una edición más y van ya treinta. La Hoguera o falla de Mancha Real se hace adulta y sobrevive a estos oscuros tiempos de crisis con imaginación, voluntad y trabajo de nuestros carpinteros y artesanos. Hoy, a las 22:00 horas, en el recinto ferial de la población, se quema el monumento de madera que lleva por lema ¡Adiós Pinocho Adiós! y que supone la XXX edición de una singular tradición que arrancó allá por el año 1982 y que en la actualidad ostenta el título de Fiesta de Interés Turístico Regional de Andalucía.
Para más información acerca de la historia de las Hogueras de Mancha Real, pueden dirigirse en este mismo blog al siguiente artículo pinchando aquí: Hoguera de San José de Mancha Real 
  
A continuación se ofrecen algunos datos técnicos de la obra de esta edición (fuente: programa de festejos publicado por la Asociación Cultural San José).

XXX Edición Hoguera de San José
Idea original: Tomás Ruiz Chica
Altura total: 8,50 m.
Superficie ocupada: 110 m2.
Peso aproximado: 1.250 kg.
Escenas representadas: 15
Personajes: 22
Materiales empleados: Madera, aglomerado, cartón, corcho, pinturas y barnices.

Altura Pinocho: 5 m.
Altura Gepetto: 4,25 m.
Maestros Artesanos: Juan Jiménez Martínez y Miguel del Pozo Martínez
Escultor: Miguel Pulido Pulido


La Hoguera de esta edición de 2012 está inspirada en el popular cuento infantil que a finales del siglo XIX escribiera el italiano Cario Collodi, y que narra la historia de un maestro carpintero, florentino como el propio autor, que crea un muñeco de cara simpática y larga nariz al que puso el nombre de "Pinocho" por haberlo realizado en madera de pino.
En palabras de nuestro querido paisano Don Juan Tomás Ruíz Chica, autor de la idea original de esta edición y que a lo largo de tantos años se ha desvivido por esta fiesta de San José: "Recurriendo a la larga trayectoria de nuestras fiestas, la primera Hoguera, o falla, de San José, recordemos, fue plantada en 1982 y han tenido que pasar 30 años para caer en la cuenta de la concordancia “gremial” que ha existido siempre, entre la pareja Gepetto-Pinocho, y las obras artesanales de madera en las que abundaron reproducciones, bien de personajes infantiles relacionados con ese mundillo fantástico de los cuentos, de admirados monumentos históricos, o de personajes del mundo adulto que componen la variopinta sociedad de estos tiempos donde quienes la dirigen son con frecuencia merecedores de críticas duras y severas". 
Este año los maestros artesanos mancharealeños, en homenaje a su colega Gepetto, han llevado a feliz término la divertida obra en madera titulada ¡Adiós Pinocho Adiós! A su alrededor han agrupado quince escenas o secuencias de actualidad, dedicadas al mundo de los niños unas, y al de los mayores otras. Rajoy, Rubalcaba, Urdangarín, Bart Simpson... son sólo algunos de los monigotes que podremos admirar. Y todos con sus correspondientes chascarrillos de humor, por supuesto.
En este 30º aniversario, mis felicitaciones a los carpinteros de mi pueblo, a los componentes de la Asociación Cultural San José, y en definitiva a todas las personas que hacen posible que esta tradición tan peculiar siga adelante. Especialmente vaya mi reconocimiento a Don Juan Tomás Ruíz Chica, al que me une una gran amistad, por ser el responsable de que esta Hoguera de San José entrara de pleno en mi vida cuando me hizo el honor de ser el Pregonero de las fiestas de 2006 en su XXIV edición, y cuyo recuerdo guardaré por siempre. Muchas Gracias. 
Con los brazos abiertos, Pinocho, desde su atalaya, parece invitar al pueblo de Mancha Real a seguir esforzándose, ya no sólo por mantener vivas tradiciones tan espectaculares como ésta, sino simplemente por ser un mejor pueblo día a día. Recojamos su simpático abrazo y hagamos de él un abrazo de fraternidad entre tod@s los mancheg@s.

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FOTOGRAFÍAS: JESÚS MOLINA GIMENO





Las pinturas de las bóvedas de la Iglesia de San Juan Evangelista de MANCHA REAL


Pinturas de las bóvedas de la Iglesia de San Juan Evangelista de Mancha Real
(foto: archivo propio)

Situación de las pinturas en las bóvedas de la cabecera del templo
(foto: archivo propio)

San Juan Evangelista en la bóveda central
(foto: archivo propio) 

Hoy se celebra la festividad de San Juan Evangelista, bajo cuya advocación se encuentra la Iglesia Parroquial más antigua de Mancha Real. La "Catedral de Sierra Mágina", de traza vandelviriana, es un imponente templo que comenzó a construirse en 1557 y se encuentra entre las más importantes edificaciones religiosas renacentistas de la región.
En 1628 se terminó de cerrar el edificio, como consta en la inscripción de la bóveda principal, de forma semiesférica: "Acabose en 1628, reinando Felipe IV, siendo Sumo Pontífice Urbano VIII, Obispo D. Baltasar Moscoso y Sandoval, Prior Martín Yáñez de Ávila, y Maestro de obras Antonio Cobos".
Precisamente en esta bóveda y en las aledañas, situadas en la zona de la cabecera, se desarrolla un interesante programa pictórico al temple que no obstante ha llegado hasta nuestros días en mal estado de conservación y parcialmente diezmado por desgracia.
Los frescos de la bóveda central del crucero, son los que mejor se conservan. Aquí se encuentran representados, de forma alternada, los cuatro Evangelistas: San Mateo, San Marcos, San Lucas y San Juan; y los cuatro Padres de la Iglesia: San Gregorio, San Agustín, San Jerónimo y San Ambrosio. En el anillo de la semiesfera se puede leer la inscripción mencionada. En las cuatro pechinas están representados San Pedro, San Pablo, Santo Tomás de Aquino (reconocible por el hábito blanco y negro dominico, la iglesia en una mano y una pluma en la otra) y San Buenaventura (hábito franciscano, capelo cardenalicio y un libro).

Pinturas de la bóveda central
(foto: archivo propio)

En la bóveda previa a la central, sólo se conserva una pintura, que corresponde al escudo del Obispo de Jaén, fray Benito Marín. Sus armas: partido y entado en punta. I cuartel: en campo de gules, un castillo almenado, al natural, acompañado a la siniestra de un león rampante sobre un báculo pastoral, todo de oro. A los pies de la torre, dos columnas de azur. II cuartel: en campo de oro, dos lobos pasantes, de sable. Hacia la punta, un arcón al natural. Bordura de gules con ocho sotueres de oro. III cuartel: Mantel fajado, de azur y plata. El blasón tiene timbre de obispo y báculo pastoral, y un contorno típicamente barroco.
En las pechinas de esta bóveda aparecen los más famosos santos de la orden benedictina, a la que pertenecía el Obispo fray Benito Marín, a saber: Santa Gertrudis (hábito negro, corazón en las manos y báculo de abadesa, aunque nunca lo fue), Santa Escolástica (hábito benedictino, el libro de las Constituciones con una paloma sobre el mismo y báculo), San Bernardo (casulla blanca cisterciense, libro y báculo) y San Benito (hábito benedictino y báculo).
Es interesante la presencia del mencionado escudo del Obispo Marín, pues éste no toma posesión de su cargo como Obispo de Jaén hasta 1750, lo cual sitúa esta pintura en concreto a partir de esta fecha, aunque no sabemos si las demás corresponden a mediados del XVIII o son anteriores, es decir, de la segunda mitad del XVII, inmediatas a la culminación de las bóvedas. Aunque este escudo bien pudo ser añadido tiempo después de acabarse las pinturas de las bóvedas del crucero, quizás en agradecimiento por una cantidad de dinero que Marín había prometido para la finalización de las obras del edificio y que las autoridades de Mancha Real se esforzaron en cobrar a pesar de que el prelado ya había fallecido, lo cual ocurre en 1769.

Escudo del Obispo de Jaén Fray Benito Marín
(foto: archivo propio)


San Bernardo, en una de las pechinas de la bóveda
(foto: archivo propio)

En la bóveda derecha del crucero, muy deteriorada, tenemos a Santa Inés, Santa María Magdalena, Santa María Egipciaca, Santa Clara, Santa Teresa, Santa Catalina, San Ildefonso, Santo Domingo, San Francisco de Paula y otros santos desconocidos.
En la bóveda izquierda del crucero, más deteriorada aún si cabe que la anterior: San Esteban, San Sebastián, San Lorenzo, Santa Águeda y otros santos irreconocibles.
 

Bibliografía:

- Nicás Moreno, Andrés. Heráldica Eclesiástica en Mancha Real. En Revista "Sumuntán", nº 2, 1992.
- VVAA. Guía Artística de Jaén y su Provincia. Jaén, 2005.




Ermitas y Santuarios de Jaén. La Ermita de la Inmaculada Concepción de MANCHA REAL


Ermita de la Inmaculada Concepción de Mancha Real
(foto: archivo propio)

UN POCO DE HISTORIA

De las muchas ermitas que tuvo Mancha Real en otros tiempos, San Sebastián, San Francisco, la Encarnación, San Marcos y la Inmaculada, hoy sólo quedan en pie las dos últimas.
En la encrucijada del camino de Jaén a Baeza con el camino Real que conducía a Granada a través del Puerto y Pegalajar, existió un humilladero llamado de la Concepción, situado extramuros de la villa. Existe la creencia, reforazada por una inscripción en la fachada de la ermita, que afirma que la misma fue construida por orden de los Reyes Católicos cuando pasaron por aquí con dirección a Granada. Pero esta teoría hay que desecharla por varios motivos. En primer lugar, es poco probable que los Reyes Católicos fundaran una ermita en mitad de la nada, pues Mancha Real aún ni existía en esa época (la villa es fundada en 1537, siendo Carlos I rey de España). Por otro lado, los Reyes Católicos hacen una parada en Úbeda en 1489, antes del inicio de la campaña de la toma de Baza (Granada), y parece lógico que tomaran la ruta del pasillo del Guadiana Menor que accede más directamente a aquella zona del nordeste granadino. En cualquier caso, la factura del edificio nos habla de una época posterior, posiblemente de mediados del siglo XVII.
En las actas del Concejo de la villa correspondientes al siglo XVI se habla de la existencia del mencionado Humilladero de la Concepción. Un humilladero es una cruz o imagen que se colocaba en los límites del término de villas y lugares o a la entrada de las mismas con objeto de que las gentes se detuvieran allí a rezar, de ahí su nombre. En el acta municipal de 17 de Enero de 1563, el concejo de Mancha Real ve la necesidad urgente de arreglar la Calle Maestra, principal de la villa, por el mal estado que presentaba especialmente en invierno, dificultando el tránsito de personas y bestias y "...la procesión al omylladero desta villa ques en la fiesta de la limpia concepción de nª Señora no puede pasar...". Es interesante el dato aportado, pues se habla ya en época temprana de una procesión el día de la Inmaculada por las calles de Mancha Real. Los humilladeros tenían con frecuencia una cubierta para proteger la cruz o imagen en cuestión, a veces una capilla. Si bien en el documento de 1563 no se habla de ermita, sí es posible que hubiera algún tipo de estructura más sencilla en donde colocar una imagen. Este argumento se refuerza por otro documento de 1597, el de los estatutos de la Cofradía de Nazarenos de Santa Elena y Nuestro Padre Jesús Nazareno, en los que se dice que la procesión tenía que hacer estación de penitencia en determinados lugares: Parroquia, ermita de San Sebastián, ermita de San Marcos, iglesia del convento de los Padres Carmelitas y Humilladero de la Concepción. Ello nos hace sospechar que en este lugar se albergaba una imagen de la Inmaculada ante la cual se hacía la estación de penitencia.
Pero para ver reflejado el término "ermita" propiamente dicho en algún documento, nos tenemos que situar a mediados del siglo XVII. En el testamento de Doña Inés de Aranda, que lleva fecha de 1652, ésta deja la cantidad de 10.000 maravedís para la construcción de la Capilla de la Virgen del Rosario que se estaba haciendo por entonces en la Parroquia de San Juan Evangelista de Mancha Real, pero con la obligación de que "se diga misa cantada perpetua a la Concepción de Nuestra Señora que se venera en su ermita". De lo que se deduce que mediada la centuria, la ermita de la Concepción ya estaba construida.
Las referencias tanto a la ermita como a la imagen se hacen más frecuentes a partir de principios del siglo XVIII. En el acta del Concejo de 1 de Marzo de 1706 se acuerda realizar procesión extraordinaria desde su santuario a la Parroquia y fiesta solemne a Nuestra Señora de la Limpia y Pura Concepción "...para que Dios Nuestro Señor de feliz viaje a Su Majestad y victoria a sus católicas armas contra sus enemigos" (se refiere a Felipe de Anjou de la casa Borbón, que reinaría como Felipe V, enfrentado por el trono español en la Guerra de Sucesión Española al Archiduque Carlos de Austria). En el acta de 13 de Enero de 1737 se acuerda realizar procesión y misas extraordinarias en rogativa por la pertinaz sequía y la mala situación del campo. En Agosto de 1758 se hace lo propio, en esta ocasión en rogativa para el exterminio de la langosta que asolaba los campos manchegos. En Julio de 1762, la Villa acordó "que el día del Señor Santiago Apóstol, Patrón de España, se traiga en procesión a la Santísima Virgen María de la Purísima Concepción de la ermita a la Iglesia Parroquial desta villa y como Patrona y Abogada se haga una fiesta con sermón".
En 1795, siendo administrador de la ermita el presbítero Luis de Ochoa, se acometen unas obras de reparación que afectan al camarín y a la casa del ermitaño. En un documento de este año se hace una curiosa relación de los bienes de la ermita: un olivar, dos hazas y algunas ovejas, donaciones de particulares devotos de la Inmaculada.
La última restauración se acomete en 1981. Unos años más tarde, en 1987, la ermita se incluye en la demarcación de la Parroquia de la Encarnación, que había sido construida en 1973 aunque no comenzó su andadura independiente de la Parroquia de San Juan Evangelista hasta 1985.


Fachada principal de la ermita
(foto: archivo propio)


Imagen de la Inmaculada Concepción
(foto: archivo propio)



LA ERMITA DE LA INMACULADA
 
El edificio es de pequeñas dimensiones, de planta rectangular, cubierta con bóveda rebajada y tejado a dos aguas, reforzando los gruesos muros contrafuertes exteriores. Está construida en sillares de piedra regularmente dispuestos en las esquinas, mientras el resto permanece encalado. El aspecto exterior se completa con una sencilla portada a los pies, de arco de medio punto en ladrillo, y una espadaña también del mismo material. La casa del ermitaño se encuentra adosada en el lateral, en el lado de la Epístola, y tras su rehabilitación hace unos años es casa parroquial donde habita el párroco de La Encarnación. 
El interior es de una sóla nave, con testero plano y pequeño coro a los pies y en alto. En el presbiterio, un amplio ventanal de arco de medio punto a modo de retablo comunica con el camarín, de planta cuadrada, cubierto con bóveda semiesférica sobre pechinas ricamente decorada con pinturas de angelotes y temática vegetal. Este camarín fue restaurado en Mayo de 1916. 
La imagen de la Señora que alberga es de talla completa, en madera policromada, de dulce rostro, con la iconografía típica de las Inmaculadas del XVII que estableciera el imaginero Alonso Cano con su famosa Inmaculada del Facistol de la Catedral de Granada, con la que ésta guarda muchas semejanzas. No obstante, la Inmaculada que hoy contemplamos es posterior a la Guerra Civil y sustituye a la anterior desaparecida.



Vista del interior. Al fondo, camarín de la Inmaculada 
(foto: archivo propio)


Imagen de la Inmaculada Concepción en su camarín
(foto: archivo propio)


Bóveda del camarín de la Inmaculada
(foto: archivo propio)

Procesión de la Inmaculada por las calles de Mancha Real
(foto: archivo propio)


La Inmaculada Concepción entrando en la ermita el día de su procesión
(foto: archivo propio)



La ermita de la Inmaculada Concepción de Mancha Real en un día de nieve
(foto: archivo propio)


Bibliografía:

- Jiménez Cobo, Martín. Mancha Real, Historia y Tradición. 1983.
- Troyano Viedma, José Manuel. Mancha Real. En Revista Sumuntán. Nº 5, 1995.



MANCHA REAL rinde culto a su Patrona, Nuestra Señora del Rosario

Nuestra Señora del Rosario en su capilla de la Iglesia Parroquial de San Juan Evangelista
Mancha Real
(foto: archivo propio)

Capilla de Nuestra Señora del Rosario. Retablo, altar e imagen de la Patrona de Mancha Real
(foto: archivo propio)

HISTORIA DE UNA DEVOCIÓN

La devoción en Mancha Real por la Virgen del Rosario se remonta  a los primeros años de la fundación de la villa allá por el siglo XVI.
Los Dominicos, que tenían sede en los conventos cercanos de Jaén y La Guardia, fueron los responsables de la difusión del culto al Rosario por los pueblos de las inmediaciones. Existió en la primitiva "Manchuela" una Cofradía de la Virgen del Rosario que, sin embargo, no tenía aprobados sus estatutos. En 1571 el Prior del Convento de Dominicos de Santa Catalina Mártir de Jaén, fray Francisco Venegas, designa visitador a fray Fernando Montaños, autorizándole para extender la devoción en torno al Rosario y fundar cofradías para su culto allí donde hubiera parroquia, en las villas de la Manchuela, Los Villares, Noalejo, La Guardia, Villanueva... La de Nuestra Señora del Rosario sería la quinta Cofradía que se fundara en la Parroquia de San Juan Evangelista de La Manchuela. Montaños deja incluso una imagen para su culto, procedente del Convento de Dominicos de Jaén, "con corona de hojalata, resplandor y rosario, y de una vara de alta". Sería en 1590 cuando son aprobadas las Ordenanzas de la Cofradía por parte del provisor Licenciado Olea.
El 7 de Octubre de 1571 tuvo lugar la famosa batalla de Lepanto que enfrentó a los cristianos (Liga Santa formada por España, Venecia y el Pontificado) contra los turcos. La victoria se atribuyó a la intercesión de la Virgen del Rosario, por lo que poco tiempo después su fiesta se instituyó el día de la batalla. En Mancha Real, el Cabildo de la villa, reunido el 25 de Octubre de este año, decide "que se haga solemne fiesta en honor de Nuestra Señora del Rosario, para agradecer a Dios Nuestro Señor la victoria obtenida bajo su amparo".
Es también en este año de 1571 cuando se decide levantar una ermita en el lugar conocido como la "Casería Castillo", en el antiguo camino hacia Pegalajar y Granada, en donde existía una cruz de piedra o humilladero. La falta de recursos económicos impide la construcción de la ermita, por lo que se decide levantar una capilla en el incipiente templo de San Juan Evangelista, en el lado de la Epístola y junto al presbiterio, que es la capilla actual de la Patrona de Mancha Real. La capilla se finaliza en 1671, siendo consagrada a Nuestra Señora del Rosario y acudiendo a la solemne función religiosa el Cabildo de la villa en pleno.
A partir de este momento se acrecienta la devoción por la Virgen, pues a ella se dirigen las rogativas públicas por sequías -como la de 1765 en que la imagen se saca en procesión por este motivo-, epidemias, guerras y otros desastres, aunque también en momentos de regocijo el pueblo de Mancha Real se congrega en torno a Ella.
En 1854, en sesión celebrada por el Excelentísimo Ayuntamiento el día 14 de Septiembre, se habla ya de las Fiestas en honor a la Virgen del Rosario. En 1863 se pide autorización al gobernador Civil para fijar las fiestas en los días en torno al 7 de Octubre. La fiesta religiosa era pagada por el Ayuntamiento, según consta en el acta de 21 de Septiembre de 1890. A partir de 1892, en las actas municipales se le da a la Virgen del Rosario el título de Excelsa Patrona
Llegamos así a los luctuosos sucesos de la Guerra Civil española. En 1937 la imagen anterior, al parecer de la escuela de Sebastián de Solís, renombrado escultor jiennense del siglo XVI, es destruida. En 1939, el escultor granadino José Navas Parejo realiza otra talla de candelero de la Virgen y el niño, siendo así la primera imagen recuperada tras la contienda, al igual que el retablo de su capilla.

Talla antigua de Ntra. Sra. del Rosario de Mancha Real en una fotografía anterior a 1936.
Aparece en su trono en el interior de la Iglesia Parroquial de San Juan Evangelista

Desde entonces, Mancha Real sigue honrando a su Patrona cada 7 de Octubre, si bien hubo un periodo en que las fiestas de la localidad fueron trasladadas al mes de Agosto, concretamente desde el año 1972 hasta el año 2000, cuando, tras consulta popular y mayoría aplastante, las fiestas vuelven a Octubre. No obstante, el 7 de Octubre nunca ha dejado de celebrarse, y hay que recalcar que las fiestas de Agosto siempre han estado dedicadas a la Patrona, con fiesta religiosa solemne en su honor el día 15 de este mes.
La ofrenda floral el día de la víspera a la puerta de la Iglesia, y la "monidura" (ver artículo relacionado en este blog), misa y procesión el día de la festividad constituyen los actos principales de estas fiestas. El trono de Nuestra Señora del Rosario es primorosamente portado en la procesión por un nutrido grupo de mujeres manchegas, pues nadie mejor que ellas para pasear con gracia y devoción a la Reina de Mancha Real. 
 
Imágenes de la procesión de Nuestra Señora del Rosario
Mancha Real, 7 de Octubre de 2011

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Fotografías: Jesús Molina Gimeno



Bibliografía:

- Del Águila Ayllón, Francisco Manuel. Apuntes históricos de la Cofradía de Ntra. Sra. del Rosario, Patrona de Mancha Real. En La Plaza, revista parroquial, Octubre 2007.

- Troyano Viedma, José Manuel. Mancha Real. En Revista Sumuntán. Nº 5, 1995.