miércoles, 25 de enero de 2017

Por los pueblos de Jaén: SEGURA DE LA SIERRA


Vista de Segura de la Sierra desde el valle del río Hornos
(foto: archivo propio)

Venerable Segura encaramada a un alto cerro. Si tus viejas y oscuras piedras hablaran, ¿cuánto no podrían contar? ...de reyes moros y cruces encarnadas, de nobles guerreros e ilustres literatos, de madera y de agua, de esplendor y penuria, de sencillez y trabajo...  
Cuando el viajero se adentra en la Sierra de Segura por la carretera de La Puerta y contempla por primera vez el paisaje frente a sus ojos, inmediatamente comprende la importancia de Segura como histórico baluarte para toda esta comarca.
Allí arriba, casi tocando el cielo con la punta de sus dedos, la anciana y elegante dama vestida de blanco y tocada de almenas contempla las montañas y los atardeceres desde el mejor balcón de su agreste y frondosa casa, que es esta fascinante Sierra de Segura. Y desde posición tan elevada, ha sido siempre solícita centinela de su valle, atenta con sus hijas que a la sombra de su sólida fortaleza han ido creciendo.
Sin dejar aflorar las particulares pasiones, y con permiso del resto de pueblos de Jaén y de buena parte de Andalucía y España, Segura de la Sierra se encuentra, sin duda alguna, entre los más bellos. Desde luego, esta afirmación es tan subjetiva como las preferencias de nuestras papilas gustativas. No obstante, Segura reúne argumentos de sobra para tal reconocimiento y ello se intentará demostrar en este agradable recorrido que vamos a realizar por la histórica villa.

Vista de Segura de la Sierra desde el Norte
(foto: archivo propio)


SEGURA DE LA SIERRA

Escudo de Segura de la Sierra
Localización: NE de la Provincia de Jaén
Comarca: Sierra de Segura
Población: 1.845 hab. (2016)
Superficie: 225 km²
Densidad: 8,51 hab./km²
Altitud: 1.145 m.
Gentilicio: segureño/ña
Límites: al N. con Orcera; al NE. con Orcera y Benatae; al SE. con Santiago-Pontones; al SO. con Hornos de Segura; al O. con Beas de Segura.
Distancia a la capital: 161 km.
Aldeas más importantes: Arroyo Canales, El Batán, Carrasco, Cortijos Nuevos, El Ojuelo, Rihornos, El Robledo.
Accesos: JV-7033 (Orcera); JV-7032 (desde la A-317 La Puerta de Segura-Vélez Rubio).

Segura de la Sierra, majestuosa sobre un cerro, coronada por su castillo
(foto: archivo propio)

GEOGRAFÍA. ECONOMÍA

Segura de la Sierra se encuentra situada en el nordeste de la Provincia de Jaén, en pleno corazón de la comarca de la Sierra de Segura y formando parte del Parque Natural de Cazorla, Segura y Las Villas, el más extenso de España.
Los 225 km² de su término municipal se reparten en diferentes enclaves, algo habitual en los municipios de la Sierra de Segura. El más alejado se denomina Las Juntas, al oeste. Linda con la comarca del Condado y se ubica junto al embalse del Guadalmena, entre este último curso fluvial y el Guadalimar, en una zona de escasa altitud donde predomina la encina, el matorral y el pastizal. Huecos de Bañares, al este, en la sierra profunda y haciendo frontera con la provincia de Albacete, presenta una elevada altitud media, superándose los 1.700 m. en el Calar de la Sima. Predomina aquí una densa masa forestal de pino negro o salgareño (Pinus nigra subsp. salzmannii). Los Cuartos del Pinar y Loma de la Res se localizan uno junto a otro al sur, rodeados por el término de Santiago-Pontones y en la frontera con la vecina provincia de Granada. También es una zona de elevada altitud (altiplano de los Campos de Hernán Perea) con pinar disperso y matorral. Todos estos enclaves se caracterizan por estar prácticamente despoblados.
El enclave principal del término, donde se encuentra la cabecera municipal y se concentra la población, se extiende a caballo entre dos áreas bien diferenciadas. En el Oeste, el valle del río Hornos -que atraviesa el término de sur a norte- es la zona más baja y poblada, concentrándose aquí la mayoría de los núcleos habitados, con un modelo de ocupación del territorio de tipo claramente diseminado. Destacan las pedanías de Cortijos Nuevos (958 hab.), El Ojuelo (185 hab.), Carrasco (112 hab.) y El Robledo (101 hab.). Cortijos Nuevos no es sólo el núcleo más poblado del municipio -por delante de la propia Segura (243 hab.)- sino que además centraliza los principales servicios del mismo, ejerciendo incluso una influencia sobre el vecino municipio de Hornos de Segura y sus núcleos, en todo caso inferiores en población a Cortijos Nuevos. El paisaje en esta parte está dominado por el cultivo del olivar de montaña, de escaso rendimiento pero excelente calidad en su afrutado zumo. No en vano, los aceites de la Sierra de Segura poseen una de las más antiguas denominaciones de origen en España.

Cortijos Nuevos al fondo, El Ojuelo a la derecha y El Robledo en primer término, desde el Yelmo
(foto: archivo propio)

Desde el fondo del valle del río Hornos se alza majestuosa la sierra.
Vista hacia el Este de Segura de la Sierra y el pico Yelmo (1809 m.).
En primer término, cultivo de olivar.
(foto: archivo propio)

La zona Este es abrupta, con alturas importantes como la del Yelmo (1.809 m.), una de las montañas con más personalidad del macizo Prebético. Entre esta última y el cerro sobre el que se asienta la localidad (1.181 m.) discurre por un profundo valle el río Trujala, afluente del Hornos. Otro río, el Madera -tributario del Segura-, fluye entre calares calizos a más de 1.200 m. de altitud. Se trata de un área forestal donde se enseñorea el pino.
El sector agrario sigue siendo el más importante en la economía del municipio, con predominio del cultivo del olivar, como se ha dicho anteriormente, que representa algo menos del 12% de la superficie del municipio. Hay que añadir la actividad ganadera de la cría de la oveja. La calidad de la carne del cordero de estas sierras le ha valido la protección por parte del Gobierno como IGP (Indicación Geográfica Protegida).
En las últimas décadas el sector terciario ha experimentado un gran crecimiento, destacando la actividad turística y hostelera (hostales, campings, casas rurales, restaurantes...), ya que Segura de la Sierra es un magnífico punto de partida para realizar todo tipo de excursiones por la naturaleza en el Parque Natural.

Segura de la Sierra desde El Yelmo
(foto: archivo propio)

HISTORIA

Segura de la Sierra, capital histórica de la comarca, se vanagloria de su dilatado pasado en el que siempre ha jugado un papel crucial su privilegiado y estratégico enclave.
Las manifestaciones más antiguas que atestiguan el poblamiento del término de Segura de la Sierra corresponden a unas singulares pinturas rupestres de tipología levantina que se localizan en el área más profunda de la sierra, en Huecos de Bañares. Declaradas Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO en el marco de los abrigos rupestres del arco mediterráneo, son visibles en dos cuevas: la del Collado del Guijarral y la de la Diosa Madre. Entre los motivos representados se cuentan cánidos y arqueros, aunque destacan unos símbolos, los oculados, que entroncan estas pinturas con la Cultura de los Millares, lo que podría datarlas en la Edad del Cobre (III Milenio a.C.).

Uno de los "ídolos oculados" de la Cueva de la Diosa Madre en Segura de la Sierra
(González Navarrete, Juan. Más pinturas rupestres en Jaén. La Cueva de la Diosa Madre. 1971)

En el otro extremo del término municipal, junto al embalse del Guadalmena, se sitúa el asentamiento del Castillón del Moro (Edad del Bronce y Cultura Ibérica).
En el asentamiento de Segura la Vieja, sobre un cerro cercano a la población por la carretera de la sierra, se han encontrado restos de cerámica correspondientes a la época del bajo imperio romano.
Centrándonos en el actual núcleo de Segura de la Sierra, aunque algunos autores fantasearan con su origen mítico en épocas tan remotas como la fenicia o la griega, lo cierto es que no se han encontrado restos anteriores al siglo IX (época islámica) en el subsuelo del caserío. Desde luego el nombre de Segura no es musulmán, y es más que probable que la Segisa que menciona el geógrafo Ptolomeo (s. II d.C.) se correspondiese, no con la actual Segura, sino con la cercana Segura la Vieja.
En cualquier caso, cuando el núcleo de Segura adquiere entidad es con los musulmanes. La Saqura islámica llegó incluso a gozar de breves periodos de independencia como reino taifa en diferentes momentos del siglo XI. Los musulmanes construirán una inexpugnable fortaleza en lo alto del cerro y cercarán el núcleo de muralla, haciendo del mismo un poderoso enclave. El famoso geógrafo árabe Al-Idrisi (s. XII) escribe: "Saqura es un hisn comparable a una madina por la importancia de su población. Se encuentra situado en la zona más elevada de una montaña muy alta y escarpada. Sus construcciones son hermosas".
Los cristianos toman Segura y su valle en los años 30 del siglo XIII. Toda la actual comarca de la Sierra de Segura es entregada por Fernando III a la Orden de Santiago, que hará de Segura de la Sierra cabeza de una encomienda, de crucial importancia en el proceso de reconquista por su cercanía al reino nazarí de Granada. Se le otorga el Fuero de Cuenca y en 1245 la Orden traslada a Segura la encomienda mayor de Castilla, en sustitución de Uclés, por lo que la villa se convertirá en el corazón de los dominios santiaguistas.

Cruz de la Orden de Santiago sobre la puerta norte
de la Iglesia de Nuestra Señora del Collado
(foto: archivo propio)

Perteneció al Obispado de Cartagena y Reino de Murcia, situación que se prolongará hasta el siglo XIX, cuando toda esta comarca pase definitivamente a formar parte de la Provincia de Jaén y su Obispado. Durante la baja Edad Media y buena parte de la Moderna, Segura ejercerá la capitalidad sobre una especie de federación de villas y lugares denominada el Común de Segura y su tierra, que tendrá su expresión más significativa en la elaboración de unas Ordenanzas propias, sancionadas por Felipe II en 1580, modelo de autogestión de los recursos agrarios y forestales. Y es que ya desde el siglo XVI la madera de la Sierra de Segura bajaba por los ríos Guadalquivir y Segura para posteriormente ser empleada en la construcción de edificios y, especialmente, de barcos.
Precisamente la riqueza forestal de los montes de esta zona supuso el establecimiento aquí en 1748 de la Provincia Marítima de Segura de la Sierra, de gran extensión, ocupando territorios de las actuales provincias de Jaén, Albacete y Ciudad Real. En esta ocasión, la gestión de los montes por parte del Ministerio de Marina supuso una sobreexplotación de los recursos, con severas restricciones a la población, favoreciendo intereses particulares en detrimento de los sistemas tradicionales de explotación. Ello se tradujo en la ruina para la comarca, que se intensificó cuando la demanda de madera bajó. Tras la supresión de la Provincia en 1835, la administración perdió interés por estas sierras, olvido secular que ha pervivido prácticamente hasta nuestros días.
La guerra de Independencia será especialmente dañina para Segura de la Sierra y otros pueblos de la zona. En 1810 el pueblo es arrasado y quemado por los franceses, por lo que la población vivirá las consecuencias traumáticas de este hecho durante algún tiempo.
El siglo XIX estará marcado también por la segregación de las últimas aldeas de Segura: Orcera, La Puerta de Segura y Pontones, que se erigen en municipios independientes en 1837.
Como en otros municipios de la sierra, Segura experimentará durante la primera mitad del siglo XX un considerable aumento de la población, invirtiéndose sin embargo la tendencia a partir de los años 50 con una sangría migratoria que todavía hoy, aunque más leve, se sigue produciendo. 

PATRIMONIO ARTÍSTICO

Baños Árabes

Los baños árabes de Segura de la Sierra, junto con los de Jaén, son los dos únicos ejemplos de esta tipología arquitectónica que se conservan en la Provincia. Podrían datarse entre el siglo XI y XII. Fueron restaurados por Luis Berges en 1971, pues anteriormente habían sido utilizados como vivienda. De pequeñas dimensiones, conservan no obstante sus tres salas -al modo romano- y el sistema que calentaba el recinto. Posiblemente se trate de la construcción más antigua de la localidad. 

Una de las salas del Baño Árabe de Segura de la Sierra
(foto: archivo propio)

Castillo

Aunque los restos más antiguos que se han datado en la fortaleza corresponden al siglo X, cuando Segura estaba bajo el dominio musulmán, el aspecto actual del conjunto se debe a la Orden de Santiago que, una vez que recibe la villa y su fortaleza de manos de Fernando III en 1242 levanta un nuevo edificio sobre los restos anteriores.
El recinto tiene forma trapezoidal y las diversas dependencias se distribuyen en torno al patio de armas en cuya zona central se sitúa el aljibe. Destaca la soberbia torre del homenaje, que posee tres plantas cubiertas con bóvedas de arista; la Iglesia, de estilo mudéjar y dedicada a San Vicente, patrón de la localidad, por ser en su día -22 de Enero- cuando dice la tradición que Segura fue tomada por los cristianos; y el baño árabe, adosado al lienzo Este, que constituye uno de los escasos restos islámicos y demuestra el grado de esplendor que alcanzó Segura en determinados periodos de la dominación musulmana, especialmente entre los siglos XI y XII.
El castillo fue restaurado en los años 60 y sometido a excavaciones arqueológicas en 2000. Actualmente alberga un centro de interpretación sobre la historia medieval de Segura de la Sierra.
Durante el verano, su patio de armas se convierte en un escenario de lujo para los conciertos y otros eventos que tienen lugar en el marco del festival "Las Noches del Castillo".
Para más información sobre este castillo puede consultar en este mismo blog: El Castillo de Segura de la Sierra 

Torre del Homenaje del Castillo de Segura de la Sierra
(foto: archivo propio)

Recinto amurallado

Conserva esta villa medieval restos de lienzos, torreones y puertas de la muralla que construyeron los musulmanes y reforzó y amplió más tarde la Orden de Santiago tras la conquista a mediados del siglo XIII. El sistema defensivo de Segura de la Sierra es complejo y consta de varios recintos de diferentes épocas, con un grado de conservación aceptable en algunas zonas, mientras en otras ha desaparecido por completo. La muralla es de mampostería y tapial. Habría que considerar la propia barbacana del castillo como el primero de estos recintos, rodeándolo por todos sus flancos salvo por el nordeste, en donde la roca actúa de defensa natural. El recinto cristiano sería el de mayor embergadura, abarcando buena parte de la población, en el que se intercalan diversos torreones y puertas. De estas últimas se han conservado la Puerta Nueva, la de Catena, Orcera y Góntar. La primera, muy remodelada, es la más reciente, posiblemente abierta en el siglo XVI. La de Catena es la que mejor se conserva, aunque también ha sido restaurada. De la de Orcera sólo queda el hueco entre los lienzos de la muralla, mientras que la de Góntar ha desaparecido la puerta en sí, quedando la torre que la reforzaba, muy remodelada en la actualidad para servir de botiquín a la plaza de toros.
La muralla islámica, hoy desaparecida, arrancaría de la actual Puerta Nueva siguiendo el sentido de la calle Regidor Juan de Isla (principal eje de la población) hasta la plaza de la Encomienda, junto a la que se encuentra la Iglesia de Nuestra Señora del Collado y la Fuente de Carlos V.
Fuera del recinto defensivo caben destacar la torre de Las Eras, de grandes dimensiones y situada en la salida de Segura hacia la sierra, y la torre del Agua, a los pies del castillo en la ladera sur, que como su nombre indica servía de depósito para recoger el agua de lluvia.

Puerta Catena, en el ángulo suroeste de la muralla de Segura de la Sierra
(foto: archivo propio)

Iglesia de Nuestra Señora del Collado

Construida en el siglo XVI sobre los restos de un templo anterior bajomedieval, la iglesia parroquial de Segura sufrió su episodio más dramático durante la invasión napoleónica. En 1810 los franceses, en su huida, queman y arrasan el templo, que fue posteriormente reconstruido por el arquitecto Sebastián de Azcuaga entre 1814 y 1817. Consta de una única nave cubierta con bóveda de cañón muy rebajada. La cabecera es de testero plano y poligonal en los pies del templo. Cuatro capillas se adosan a los laterales, dos a cada lado, siendo más grandes las que se sitúan junto al presbiterio. En el exterior se aprecia la obra de mampostería con sillares en las esquinas. Recios contrafuertes refuerzan la estructura. Destacan la torre campanario rematada por chapitel piramidal y las dos portadas, renacentista la de los pies y neoclásica la del lado del Evangelio, que se cobija bajo un gran pórtico abovedado en medio cañón.

Iglesia de Nuestra Señora del Collado desde el Castillo
(foto: archivo propio)

Interior del templo de Ntra. Sra. del Collado, de una única nave
(foto: archivo propio)

Iglesia de los Jesuitas

Adosada al muro Oeste de la anterior se encuentra esta recoleta iglesia levanta por la Orden Jesuita en el último cuarto del siglo XVI y que estuvo en uso hasta la expulsión de España de aquélla en 1767. Posee planta de cruz latina, cuyo crucero se cubría con cúpula sobre pechinas. Su bella portada clásica se abre en medio punto enmarcado por columnas toscanas que sostienen un frontón triangular. Remata el conjunto un ventanal adintelado. Tras el estado ruinoso en el que se encontraba, fue rehabilitada y cedida al Ayuntamiento como salón de actos y exposiciones.

Fachada principal de la Iglesia de los Jesuítas
(foto: archivo propio)

Fuente Imperial de Carlos V

En las inmediaciones de la Iglesia parroquial se levanta esta soberbia fuente monumental renacentista con reminiscencias góticas. Construida en los primeros años del siglo XVI, consta de un gran frontis dividido en dos cuerpos y tres calles, coronado por una crestería, y un pilar de grandes dimensiones a sus pies. Elementos como los arquillos conopiales que enmarcan los caños, las gárgolas y la crestería nos hablan de un lenguaje decorativo que podemos encuadrar en la etapa final del gótico, denominada flamígera o isabelina. Destaca el escudo imperial en el centro.   

Fuente Imperial de Carlos V
(foto: archivo propio)

Ayuntamiento

El edificio del actual Ayuntamiento de la localidad fue en realidad el Colegio de la Orden de los Jesuitas que éstos fundaron en Segura en el siglo XVI. Conserva en el interior la doble arcada del zaguán, aunque el elemento más significativo es la fachada principal en piedra con una airosa portada renacentista. Se compone de un primer cuerpo con puerta adintelada enmarcada por columnas toscanas sobre plintos que sostienen el entablamento y la balconada del segundo cuerpo donde se abre otro vano adintelado rematado por frontón triangular y flanqueado por sendos escudos.

Fachada del Ayuntamiento junto a la Puerta Nueva
(foto: archivo propio)

Casa natal de Jorge Manrique

Entre la arquitectura civil doméstica se encuentra esta casa del siglo XVI de la que sólo se conserva la fachada. Perteneció a los Figueroa, familia materna del gran poeta de la Edad Media Jorge Manrique, que supuestamente nació en Segura de la Sierra. La puerta, en piedra, se abre con arco de medio punto con dovelas labradas enmarcado por pilastras sobre las que asientan sendas columnitas jónicas que sostienen una cornisa. Remata la puerta el escudo de los Figueroa sobrepuesto a una gran Cruz de Santiago, en referencia a la Orden de caballería a la que perteneció tanto el poeta como su padre, el Gran Maestre Rodrigo Manrique, inmortalizado en sus famosas "Coplas".

Portada de la Casa natal de Jorge Manrique
(foto: archivo propio)

Calle de la Iglesia, Arco de Cavalcavia y Calle de los Caballeros Santiaguistas

El recorrido entre la Iglesia de los Jesuitas y el Baño Moro se realiza a través de las mencionadas calles, donde podremos admirar algunos ejemplos de arquitectura doméstica que se remontan nada menos que a fines de la Edad Media. Enfrente de la plazuela de la Iglesia de los Jesuitas se levanta una de estas casas con arco apuntado en ladrillo y alfiz, tipo mudéjar, similar a otras que encontraremos en la calle de los Caballeros Santiaguistas. Ésta se abre a la izquierda y baja hasta el Baño Moro y la Puerta Catena. Preside la calle el arco de Cavalcavia, término italiano (posiblemente derivado de su utlización por el artista de esta nacionalidad -Juan Bautista Perolli- al que se atribuyen iglesia y colegio jesuita) que significa "paso superior". Construido en sillería de piedra con escudos de la Orden, comunica dos casas que formaban parte del colegio de novicios y residencia de sacerdotes.

Arco de Cavalcavia
(foto: archivo propio)

Patrimonio Mueble

La Iglesia de Nuestra Señora del Collado concentra las principales manifestaciones artísticas relacionadas con la pintura y la escultura.
Entre las primeras se encuentran obras anónimas con temáticas como la Asunción de la Virgen, Ánimas del Purgatorio, Santiago el Mayor y la Inmaculada Concepción.
De especial interés son las obras escultóricas, entre las que se encuentran algunos ejemplos barrocos de los siglos XVII y XVIII como un Cristo Yacente, una Dolorosa, y un San Francisco de Asís y un San Antonio de Padua procedentes del desaparecido convento franciscano de Nuestra Señora de la Peña, a las afueras de Orcera. De este monasterio procede también la joya de la estatuaria segureña: la talla gótica de Nuestra Señora de la Peña, probablemente del siglo XIV, siendo una de las más antiguas que se conservan en la Provincia de Jaén. Se trata de la representación de una Virgen sonriente con el Niño en brazos. De cuidada ejecución, está hecha en alabastro y conserva aún restos de policromía.

Talla gótica de Nuestra Señora de la Peña
(foto: archivo propio)


PERSONAJES ILUSTRES

La histórica villa ha dado al mundo personajes ilustres de relevancia, de los cuales destaca por su fama el poeta medieval Jorge Manrique, autor de las célebres "Coplas a la muerte de su padre". Si bien Segura de la Sierra mantiene aún una disputa con la localidad palentina de Paredes de Navas acerca del lugar de nacimiento del genial literato prerrenacentista, las razones que arguye la primera son más que contundentes, pues Doña Mencía de Figueroa, madre del poeta y esposa de Rodrigo Manrique -comendador de Segura-, oriunda de Beas, tenía su residencia en Segura. Jorge Manrique nace en torno al año 1440 y a su padre no le será concedido el título de Conde de Paredes de Navas hasta doce años después, en 1452. Por otro lado, resultaría temerario que su mujer hiciera un viaje tan largo desde Segura, sola y embarazada, habida cuenta de la enemistad de su marido con el monarca Juan II y su valido Don Álvaro de Luna.
Don Martín Pérez de Ayala fue otro hijo ilustre de Segura. Obispo de Segovia y Guadix y Arzobispo de Valencia, fue un humanista versado en Teología y Gramática. Escribió varias obras y estuvo presente en algunas sesiones del Concilio de Trento (1545-1563), donde alcanzó gran notoriedad.
Merece destacarse también a Don Alonso Messía de Leyva, escritor y amigo íntimo de Don Francisco de Quevedo, para el que retocará alguna de sus obras con la intención de que pasaran la censura de la época. Precisamente el gran genio de las letras del Barroco pasó algunas temporadas en Segura de la Sierra, en casa de su amigo, donde compuso poemas dedicados a la agreste sierra (para más información sobre la relación de Quevedo con la Sierra de Segura puede consultar en este mismo blog: Francisco de Quevedo y la Sierra de Segura).

Estatua de Jorge Manrique en el mirador junto a la Puerta Nueva. Al fondo, el Yelmo
(foto: archivo propio)

Monumento al Obispo Don Martín Pérez de Ayala, natural de Segura,
en los jardines de la calle Corregidor Juan de Isla.
(foto: archivo propio)


FIESTAS, COSTUMBRES, GASTRONOMÍA

Segura de la Sierra celebra sus fiestas patronales en honor de la Virgen del Rosario en torno al 7 de Octubre. Destaca la procesión de la patrona a hombros de las mujeres segureñas, las animadas verbenas y las novilladas que se celebran en la peculiar plaza de toros rectangular de la villa, a los pies del castillo, y que cuentan con la presencia de cientos de aficionados cada año.
El patrón de Segura es San Vicente, por ser un 22 de enero del año 1214, según reza la tradición, el día en que la villa es conquistada por los cristianos. Tras la procesión del santo por las calles, se encienden luminarias y los vecinos cantan, bailan, comen y beben. Esta costumbre de encender lumbres se extiende a otras jornadas del calendario festivo de invierno como el día de la Inmaculada -8 de diciembre-, Nochebuena -24 de diciembre- y San Antón -víspera del 17 de enero-.
El Viernes Santo por la mañana tiene lugar en la parroquia y por las calles y aledaños de la localidad un bonito y sentido acto que rememora la Pasión y Muerte de Cristo. Se trata de la Pasión Viviente que se celebra en Segura de la Sierra desde el año 1982 y que cada año cuenta con más afluencia de público debido al buen hacer de los actores y actrices y a la belleza escénica que supone cada rincón del pueblo donde se desarrolla (Para más información sobre este evento puede consultar en este mismo blog: La Pasión Viviente en Segura de la Sierra)

Nuestra Señora del Rosario, Patrona de Segura de la Sierra
(foto: archivo propio)

San Vicente Mártir, Patrón de Segura de la Sierra
(foto: archivo propio)

Pasión Viviente, que se celebra el Viernes Santo por la mañana
(foto: archivo propio)
 
Las fiestas de la aldea de El Ojuelo se celebran el primer fin de semana de agosto y sus verbenas nocturnas tienen fama de ser las más concurridas de toda la Sierra de Segura.
En Carrasco las fiestas tienen lugar a finales de junio en honor a San Juan Bautista y en El Robledo se celebra a San Miguel a finales de agosto.
En torno al 12 de octubre, onomástica de la Virgen del Pilar, tienen lugar las fiestas patronales de Cortijos Nuevos. Otra celebración destacada en la aldea es la romería en honor de San Isidro el 15 de mayo, con procesión desde la parroquia hasta el paraje de La Lomilla.
En el panorama cultural destaca la celebración desde hace tres años del Festival de Música en Segura, en el mes de mayo, utilizando diferentes rincones de la villa y su término municipal como escenario para diferentes conciertos de diferentes estilos musicales.
Desde el año 2000 se viene celebrando en el municipio el Festival Internacional del Aire "El Yelmo", que lleva el nombre de esta emblemática montaña de la Sierra de Segura en cuya cumbre se sitúa una estación de vuelo libre. En fechas móviles, unas veces en el mes de junio, otras en julio, el municipio se prepara para recibir a miles de visitantes en el que se ha convertido en uno de los festivales más importantes a nivel europeo en su género.


Cartel del I Festival del Aire, que en su primera edición fue cinematográfico

SEGURA DE LA SIERRA EN DETALLE

Vista nocturna del Castillo de Segura de la Sierra
(foto: archivo propio)

Ábside de la Iglesia mudéjar de San Vicente en el Castillo de Segura de la Sierra
(foto: archivo propio)

Castillo de Segura y Torre de las Eras a la izquierda
(foto: archivo propio)

Calle típica de Segura de la Sierra
(foto: archivo propio)

Vista de Segura de la Sierra encaramada sobre un cerro
(foto: archivo propio)

Portada de la Casa de Don Alonso Messía de Leyva o el Mesón
(foto: archivo propio)


Bibliografía:

- De la Cruz Aguilar, Emilio. Ordenanzas del Común de la villa de Segura y su tierra de 1580. I.E.G. 1980.
- Salvatierra Cuenca, Vicente. Segura de la Sierra. Historia y monumentos de una villa medieval. Segura de la Sierra, 1999.
- VVAA. Jaén, Pueblos y Ciudades. Jaén, 1997.

Enlaces de interés:

Ayuntamiento de Segura de la Sierra
Festival Internacional del Aire "El Yelmo"
Festival de Música en Segura
Parque Natural de Cazorla, Segura y Las Villas






lunes, 21 de noviembre de 2016

EL NACIMIENTO DE ARBUNIEL


Nacimiento de Arbuniel. Al fondo, pico Almadén.
(foto: archivo propio)

Localización: Sur de la Provincia de Jaén.
Comarca: Sierra Mágina.
Municipio: Cambil.
Tipología: manantial.
Caudal: 600 l/s (alto -nunca se agota-).
Río: Arbuniel.
Altitud: 940 m.
Usos: agrícola y abastecimiento urbano.
Acceso: JA-3207 (desde la A-44); JA-3204 (Cambil); JA-3205 (Montejícar).
Distancias: 9 km. a Cambil; 36 km. a Jaén.

Las aguas del nacimiento de Arbuniel remansadas en la gran alberca
(foto: archivo propio)

¿CÓMO LLEGAR?

Existen tres vías de acceso a Arbuniel. Desde la Autovía A-44, hay que coger la salida 64 "Carchelejo/Arbuniel", tomando el desvío a la derecha dirección a ésta última por la JA-3207. Desde este punto hay 10,4 km. hasta el nacimiento. Si accedemos desde la cabecera municipal debemos tomar la JA-3204. El nacimiento se encuentra a 9 km. de Cambil. Si nuestro acceso se produce desde la vecina provincia de Granada, existe una carretera, la JA-3205, que va de Montejícar a Arbuniel (10,8 km.). El nacimiento se encuentra en la parte más alta del pueblo, en la salida de Arbuniel hacia esta última localidad granadina.

EL NACIMIENTO

Pequeños saltos de agua procedentes de la gran alberca superior a través de la pared de piedra.
(foto: archivo propio)

Arbuniel es una encantadora aldea -con la categoría de entidad local menor- situada al Sur del término municipal de Cambil y con una población de 641 habitantes (2015). La zona, de carácter montañoso, pertenece a la cordillera Subbética y al macizo de Sierra Mágina.
Al sur del casco urbano de la aldea, a 940 m. de altitud, se produce una surgencia de aguas subterráneas en el piedemonte del cerro denominado "Torre de Gallarín" o también "Tesoro" (1.308 m.), en la Sierra de las Cuevezuelas. Geológicamente, se trata de un punto de contacto entre materiales calcáreos (calizas y dolomías) del Jurásico, por un lado, y arcillas triásicas y tobas y travertinos del Cuaternario, por otro. El Nacimiento de Arbuniel es uno de los más caudalosos no sólo de la Provincia de Jaén sino del conjunto de la región andaluza. Tiene un caudal que oscila entre los 145 y los 1.500 litros por segundo, con una media de 600 l/s. Es el único punto de drenaje natural del acuífero de Alta Coloma, monte al sur de este manantial que hace frontera con la provincia de Granada.
El nacimiento pertenece a la Cuenca hidrográfica del Guadalquivir y alumbra al río homónimo, afluente a su vez del río Cambil, que recoge las aguas de régimen pluvio-nival de esta parte de la sierra (ríos Arbuniel y Oviedo) para conducirlas en dirección Oeste hasta el Guadalbullón, afluente finalmente del Guadalquivir.
Una alberca de grandes dimensiones sirve de regulación para las aguas, que son distribuidas por una serie de acequias o canales para su aprovechamiento para el regadío.


Segunda alberca de contención de aguas del nacimiento
(foto: archivo propio)

EL ENTORNO

Arbuniel, como se ha dicho, se engloba en las Subbéticas, concretamente en el macizo de Sierra Mágina. Predomina aquí una vegetación típicamente mediterránea. En el entorno inmediato del nacimiento podemos observar especies como la encina (Quercus ilex), el pino carrasco (Pinus halepensis), la retama (Retama sphaerocarpa) y en las riberas el chopo o álamo (Populus alba y Populus nigra), el olmo (Ulmus minor), la mimbrera (Salix fragilis) y la zarza (Rubus ulmifolius).
En cuanto a la vida animal, hay una buena representación de la avifauna y los anfibios ligados a estos espacios húmedos. Destacan entre los primeros el jilguero (Carduelis carduelis), el verderón (Chloris chloris), el herrerillo (Cyanistes caeruleus) y el carbonero común (Parus major). Entre los segundos, la rana (Pelophylax perezi) y el sapo común (Bufo bufo) y las culebras viperina o de agua (Natrix maura) y bastarda (Mapolon monspessulanus).
El Ayuntamiento de Cambil-Arbuniel, en colaboración con la Diputación Provincial de Jaén y con ayuda de fondos europeos recuperó en 2011 el entorno del nacimiento, acondicionándolo y construyendo una hermosa zona verde y recreativa junto al mismo en la denominada "Cañada Real de Fuente Alba", con plantas propias de la zona, que supone hoy un atractivo añadido. Aunque cualquier época del año es buena para hacer una visita al nacimiento, recomendamos la primavera, por la explosión de vida que se produce, y el otoño, por el juego de tonalidades que nos ofrece la naturaleza. En cualquier caso, dar un tranquilo paseo por el entorno del nacimiento de Arbuniel supone una experiencia extremadamente agradable.

Chopos en las orillas del río
(foto: archivo propio)

Segunda alberca de contención de las aguas del nacimiento.
Al fondo, cerro "Torre de Gallarín" cubierto de encinas y retamas
(foto: archivo propio)

Ánades en la alberca del nacimiento
(foto: archivo propio)

Parque en la Cañada Real de Fuente Alba, junto al Nacimiento
(foto: archivo propio)

Uno de los "ríos" que salen del nacimiento de Arbuniel por el parque de Fuente Alba.
Al fondo la central de San Manuel y el cerro de Torre de Gallarín
(foto: archivo propio)

El entorno del nacimiento de Arbuniel invita a pasear, a montar en bicicleta...
(foto: archivo propio)

LOS USOS DEL AGUA

Las aguas del nacimiento de Arbuniel han supuesto para la población el verdadero motor de su economía. Tras brotar siempre en abundancia del interior de la tierra, han sido distribuidas a partir de la gran balsa de regulación por una red de acequias o "ríos", como se les conoce por aquí, para regar las huertas y los campos de cereal y olivar aledaños. Pero su uso no sólo ha quedado restringido al agrícola y al consumo humano, sino que la fuerza del agua se ha aprovechado para mover los molinos de grano y aceituna que en la localidad han existido desde la época de los musulmanes y, más modernamente, dicha fuerza también se ha empleado en la producción de energía eléctrica.
En Arbuniel existieron nada menos que tres centrales hidroeléctricas o "fábricas de luz" denominadas de "San Manuel", "Santísima Trinidad" y "San Cayetano". Por desgracia, ningua de ellas funciona ya. La primera de ellas, la de San Manuel, era la más importante y también la más cercana al nacimiento. Estuvo en servicio desde la temprana fecha de 1910 hasta 1960, con una potencia de 100 kVA generada por un salto de 8 m. Su fantasmagórico edificio aún se alza intacto junto a la gran alberca del nacimiento.

Antigua central hidroeléctrica de San Manuel junto al nacimiento
(foto: archivo propio)

Una de las acequias o "ríos"
(foto: archivo propio)


Bibliografía:

- VVAA. Introducción histórica a las centrales generadoras de energía eléctrica en la comarca de Sierra Mágina. Sumuntán, nº 23. 2006. 
- VVAA. Jaén, Pueblos y Ciudades. Jaén, 1997.
- Manantiales y Fuentes de Andalucía (www.conocetusfuentes.com). Unión Europea, Junta de Andalucía, Universidad de Granada.




viernes, 11 de noviembre de 2016

En los Fogones de Jaén. GACHAS DULCES.

Aunque ya ha pasado la fiesta de Todos los Santos, esta receta es estupenda para la estación que se avecina. Es un postre contundente y en tiempos de escasez era un plato que llenaba, aunque no alimentaba. La noche de Todos los Santos los chavales las utilizaban para tapar las cerraduras de los vecinos y gastar bromas. 

 Foto: Mª Cristina Gimeno

Ingredientes:

- 1/2 vaso de harina.
- Un vaso de leche.
- Dos vasos y 1/2 de agua. 
- Una cucharadita de matalahúva.
- Medio vaso de azúcar.
- Cuatro o cinco cucharadas de aceite de oliva virgen extra.
- Canela en polvo.
- Pan duro cortado en dados, para los tostones.
- Un chorreón de anís seco (opcional).

Modo de hacerlo:

Calentamos el aceite en una sartén y freímos el pan. Sacamos los tostones, una vez doraditos, y los ponemos en un plato con papel de cocina para que absorba el aceite. A este aceite, ya caliente, le echamos la matalahúva, sólo unos segundos, procurando que no se queme. Echamos la harina y la tostamos moviendo continuamente con una cuchara de palo, esto se hace para que la harina no sepa a crudo. 
Luego le añadimos todos los líquidos y a fuego lento vamos removiendo hasta que los grumos estén totalmente disueltos. Es laborioso este proceso y mejor ayudarnos con una espumadera. Cuando estén a medio hacer le echamos el azúcar. No la pongáis toda de golpe y vais probando para que las gachas queden a vuestro gusto.
Por último, le añadimos un chorreón de anís seco (opcional).
Para presentarlas las podemos poner en un recipiente de barro o comérselas en la misma sartén. Les espolvoreamos la canela y les ponemos los tostones y ¡¡a comer!!.
Hay muchas maneras de hacer las gachas, mi madre las hace sólo con agua, que es como se hacían antes. Para gusto los colores.

Buen provecho.

 

lunes, 7 de noviembre de 2016

Iglesias de Jaén. Iglesia Parroquial de Nuestra Señora de la Asunción de BEDMAR


Iglesia de Nuestra Señora de la Asunción de Bedmar con el Castillo de fondo
(foto: archivo propio)

UN POCO DE HISTORIA

Si bien Bedmar pasó a manos cristianas definitivamente en 1310, el peligro que suponía la cercanía de la frontera con el vecino reino nazarí de Granada hizo que la plaza viviera un continuo episodio de inestabilidad a lo largo del siglo XIV y buena parte del XV. En manos de la Orden de Santiago, la villa y su vieja fortificación tuvieron serias dificultades para defender el paso del Este que, a través de Sierra Mágina, conectaba con tierras de Guadix. La construcción de un nuevo castillo a partir de 1411 mejoró la defensa pero no alejó el peligro. Debido a esta circunstancia, la construcción de cualquier edificio religioso de empaque se hacía imposible a la par que estéril, pues a los peligros de la frontera habría que añadir -derivada de los mismos- la escasez de población que Bedmar padeció durante todo el periodo bajomedieval.
Cuando la Orden de Santiago atisbó el final de la reconquista y la toma de Granada, se embarcó en el proyecto de dotar a Bedmar de una iglesia parroquial adecuada a las proporciones de la villa, comenzando su construcción a la sombra de la nueva fortaleza, levantada unas décadas antes. Para 1493 ya habían finalizado las obras de la cabecera. Paralelamente, el proceso repoblador estaba en marcha con gentes procedentes de Baeza y Úbeda.

Tondo con la Cruz de la Orden de Santiago en la portada principal de la Iglesia
(foto: archivo propio)

Los esfuerzos económicos de la nueva etapa tras la finalización de la guerra de Granada, llevados a cabo por la Orden en Bedmar, debieron estar detrás del parón que sufrieron las obras de la iglesia durante un largo periodo, hasta mediados de la siguiente centuria.
Un documento de enero de 1558 sitúa el pago de 15.000 maravedís como anticipo por parte del clérigo Francisco Bravo al cantero jiennense Francisco del Castillo para las obras del templo, más otros 15.886 para el siguiente mes de mayo. Este dato sitúa la reanudación de las obras en torno a estas fechas.
En 1562 la villa sería cedida en calidad de señorío por el rey Felipe II al comendador de la Encomienda de Bedmar-Albanchez, Don Alonso de la Cueva. A pesar de este cambio de jurisdicción, la parroquia bedmarense siguió bajo la autoridad eclesiástica de la Orden de Santiago. De ahí que las armas del nuevo señor no aparezcan en el edificio y sí, por el contrario, emblemas de la Orden de caballería.
En 1572 Francisco del Castillo otorga poder a su hermano Benito para proseguir y acabar la obra de la iglesia.
En 1583 las obras aún continuaban, apareciendo diversos descargos a favor de Francisco de Herrera, maestro de cantería fallecido un año más tarde, en concepto de saca y asentamiento de la piedra.
Es muy probable que las obras del conjunto finalizaran en torno al año 1602, fecha que aparece en la portada lateral del lado de la Epístola.
No obstante, habría de producirse un añadido posterior en la fábrica de la iglesia. Se trata de la Capilla de los Chamorro, llamada así por ser su fundador Don Fabián Sebastián Chamorro, rico hacendado y familiar del Santo Oficio. Situada en el lado de la Epístola, data de 1762. Es un ejemplo más del mecenazgo que ejerció sobre la villa este piadoso hombre, responsable también de la fundación de la ermita y hospital de San José -por entonces extramuros de la población- y que en la actualidad conserva su fachada. 
La mayor parte del patrimonio mueble de la parroquia fue destruido durante los fanáticos ataques anticlericales perpetrados durante la guerra civil.
Tras la contienda, la iglesia ha sufrido diversas reformas a lo largo del siglo XX y hasta la actualidad. Las de los años 60 y mediados de los 90 fueron de mayor calado.
En el año 2016 tuvo lugar la última reparación, consistente en el arreglo integral del tejado del edificio, pues se estaban produciendo filtraciones en el interior.

Lateral del templo. Muro de la Epístola. Portada, sacristía y torre de campanas
(foto: archivo propio)


LA IGLESIA DE NUESTRA SEÑORA DE LA ASUNCIÓN

La Iglesia de Nuestra Señora de la Asunción se encuentra en la parte más elevada de la villa, junto al escarpado espolón que da asiento al castillo. De proporciones equilibradas, es un templo que guarda intrínsecos los valores propios del clasicismo renacentista. El edificio, dispuesto en sentido noreste-suroeste, es de planta de salón con tres naves, más alta la central, separadas por grandes arcos formeros de medio punto en ladrillo que apean en elegantes columnas de orden toscano. Se cubre con armadura de par y nudillo y tejado a dos aguas al exterior.

Interior de la iglesia, con sus tres naves, vista desde la cabecera
(foto: archivo propio)

Este cuerpo descrito de la iglesia se une a la cabecera, diferente tanto estilística como cronológicamente. Se trata de un espacio de base rectangular y testero plano, formado por tres capillas, la mayor -elevada sobre gradas y de mayores dimensiones- y dos laterales, que se abren a cada una de las naves mediante arcos apuntados y se comunican entre sí a través también de este tipo de arcos. Se cubren con bóvedas de crucería de terceletes. La cabecera de la iglesia presenta, por tanto, un lenguaje gótico pues, como se ha referido anteriormente, pertenece a un proyecto anterior. Según reza la filacteria conservada al fresco en la bóveda de la capilla mayor, ésta se culminó en el año de 1493. Desde la capilla lateral del lado del Evangelio se accede mediante arco protogótico a la sacristía.
En los pies del templo se levanta, en alto, el coro de madera, sostenido por tres columnas toscanas, y al que se accede mediante una moderna escalera de metal.

Vista de la cabecera del templo desde los pies
(foto: archivo propio)

Coro en alto en los pies de la iglesia
(foto: archivo propio)

En los muros laterales de la iglesia se abren capillas hornacinas con arcos de medio punto, de muy escasa profundidad. Destaca por sus mayores dimensiones la capilla de los Chamorro, situada en el muro de la Epístola, junto a la cabecera. Se trata de una construcción añadida posteriormente, en el siglo XVIII. Data concretamente del año 1762, fecha que aparece grabada en el muro exterior de la capilla. Es un espacio cuadrado cubierto con cúpula de media naranja sobre pechinas. El conjunto está decorado con frescos que hacen referencia a la pasión de Cristo (instrumentos de la pasión, la Cruz desnuda con el sudario), además de otras representaciones como el Espíritu Santo o la Eucaristía. En el testero frontal se abre un pequeño camarín cubierto con cupulín igualmente decorado al fresco con representación de querubines. Lamentablemente, la capilla presenta en la actualidad un acusado deterioro y es urgente su restauración.    

Capilla de los Chamorro. Bóveda sobre pechinas.
(foto: archivo propio)


En el exterior destacan las tres portadas y la torre campanario.
La portada lateral del lado del Evangelio se abre en medio punto sobre impostas y jambas cajeadas. Sobre el arco, entablamento sostenido por ménsulas que se corona por jarrones o flameros en las esquinas y en el centro un balaustre sobre pedestal cúbico decorado
A eje con la anterior, en el muro de la Epístola se abre la otra portada lateral, que repite el mismo esquema que la anterior, aunque rematada por diferentes elementos. En este caso, sobre el entablamento se sitúan bolas en las esquinas y en el centro un escudo orlado por cueros con la inscripción IHS MARIA ANO D 1602 rodeado de moldura de lacería y rematado por pirámide.

Portada del lado del Evangelio
(foto: archivo propio)

Portada del lado de la Epístola
(foto: archivo propio)

La más interesante es la portada principal. Se abre en arco de medio punto con originales dovelas labradas con una alternancia de motivos geométricos (rombos y trapecios). Apoya sobre pilastras que reproducen similares elementos geométricos y se enmarca por sendas columnas jónicas exentas sobre plintos que sostienen un entablamento cuyo friso se decora con una cenefa de almohadillados. En las enjutas del arco, sendos tondos con la Cruz de la Orden de Santiago el de la izquierda y el escudo pontificio con las armas de San Pedro el de la derecha. En el segundo cuerpo, pirámides en las esquinas y en el centro una hornacina con la imagen en bulto redondo de Nuestra Señora coronada y asunta al cielo (titular del templo), sobre media luna con querubín, rodeada de ángeles y con la paloma del Espíritu Santo sobre su cabeza. La hornacina se enmarca por columnitas corintias que sostienen una pequeña cornisa y a ambos lados se desarrollan aletones en forma de S. Remata el conjunto un óculo enmarcado por moldura cuadrangular. Esta portada es, sin duda, el elemento más importante de la iglesia por sus valores plásticos y ornamentales, constituyendo uno de los ejemplos más interesantes del manierismo jiennense.

Portada principal de la Iglesia
(foto: archivo propio)

Detalle de la hornacina central de la portada con la imagen de la Asunción de Nuestra Señora
(foto: archivo propio)

La torre de campanas se encuentra junto a la cabecera, lado del Evangelio. Se accede a ella a través de la sacristía por una escalera que destaca por sus elementos decorativos (cabezas de ángeles y diablos). La torre consta de dos  cuerpos. El bajo tiene forma cúbica y se subdivide a su vez en dos pisos. Aquí se abren cuatro huecos en medio punto para las campanas, uno en cada lado de la torre. Adosado a su cara noreste existe un volumen de menores dimensiones que corresponde a la mencionada escalera. El cuerpo superior es ochavado, con sus vanos adintelados parcialmente cegados, y se remata con tejadillo igualmente poligonal.


Torre campanario desde la parte trasera del templo. Adosado a la torre, el cuerpo de la escalera.
(foto: archivo propio)

Del patrimonio mueble de la parroquia destaca la pila bautismal en piedra, del siglo XVI, y una talla barroca de Santo Domingo penitente en la órbita de la escuela granadina de los Mora.

Pila Bautismal de la Iglesia
(foto: archivo propio)

Vista parcial de la Iglesia de la Asunción con el Castillo al fondo
(foto: archivo propio)


Bibliografía:

- Galera Andreu, Pedro A. Arquitectos y Arquitectura en Jaén a fines del siglo XVI. IEG, 1982.
- VVAA. Guía Artística de Jaén y su Provincia. Sevilla, 2005.
- VVAA. Jaén, Pueblos y Ciudades. Jaén, 1997.
- Web del Instituto Andaluz del Patrimonio Histórico: http://www.iaph.es/