lunes, 10 de junio de 2019

Playas de interior. El "Charco del Aceite" o "de la Pringue" en VILLANUEVA DEL ARZOBISPO


Vista general del Charco "del Aceite" o "de la Pringue"
(foto: archivo propio)


Localización: NE de la Provincia de Jaén
Comarca: Las Villas
Municipio: Villanueva del Arzobispo
Tipo: piscina natural
Río: Guadalquivir
Acceso: JH-7048 Villanueva del Arzobispo - Presa del Tranco.
Distancia: a 19 km. de Villanueva del Arzobispo.
Dónde dormir: hay múltiples ofertas de casas rurales en el entorno que puedes consultar aquí: CasasRurales.net en Jaén


El Charco del Aceite en Otoño
(foto: archivo propio)

¿CÓMO LLEGAR?

El Charco del Aceite se encuentra en plena Sierra de Las Villas, dentro de los límites del Parque Natural de Cazorla, Segura y Las Villas. Para llegar a este paraíso natural hay que tomar la carretera JH-7048 que conecta Villanueva del Arzobispo con la presa del Pantano del Tranco. Si accedemos desde Villanueva hay que salirse de la N-322 en el punto kilométrico 190 (Villanueva del Arzobispo - El Tranco). Si, por el contrario, accedemos desde el interior del Parque, abandonaremos la carretera A-319 en el punto kilométrico 74 en la aldea del Tranco, junto a la presa. Una vez que circulemos por la referida JH-7048, a la altura del punto kilométrico 18 encontraremos un desvío, un camino asfaltado de aproximadamente 1 kilómetro de longitud que desciende hasta el mismo Charco del Aceite.

EL CHARCO "DEL ACEITE" O "DE LA PRINGUE"

Se dice que este charco sobre el Guadalquivir se denomina así por los pellejos de aceite que transportaba un borrico que, al caer éste y rodar aquéllos ladera abajo, fueron a parar al río donde derramaron el oro líquido, dejando pringada el agua cristalina.
En cualquier caso, el origen de esta piscina se remonta a los años 70 del siglo XX, concretamente al año 1973, cuando a instancias de Blas Ruiz Robles se crea este charco con la construcción de una pequeña presa para contener el agua, eligiéndose para ello un entorno de enorme belleza natural decorado además por unas singulares formaciones rocosas.
Se trata de un magnífico atractivo turístico del Parque Natural de las sierras de Cazorla, Segura y las Villas, situado en esta última, la más desconocida y salvaje.

Valle del Guadalquivir, una vez que el río abandona el pantano del Tranco y se encajona
entre la Sierra de las Villas, a la izquierda, y la de Segura, a la derecha.
(foto: archivo propio)

Aunque al principio hemos apuntado que el Charco del Aceite pertenece a Villanueva del Arzobispo, en realidad su titularidad es compartida, pues el Guadalquivir hace aquí de frontera entre dos términos municipales, por lo que para ser justos, medio Charco sería de Villanueva y el otro medio de Sorihuela del Guadalimar. Límites administrativos aparte, el núcleo urbano más cercano es Villanueva del Arzobispo, a 19 km., de donde parte la carretera que conduce hasta la presa del pantano del Tranco, una carretera de monataña de buen firme pero abundantes curvas, aunque este último inconveniente se solventa fácilmente contemplando el abrupto paisaje que nos ofrece aquí la Sierra de Las Villas, con un hermoso valle por donde se encajona brioso un Guadalquivir que se apresta a abandonar el macizo montañoso que le vio nacer.
El Charco del Aceite está bien señalizado. En el referido punto kilométrico 18 tomamos una pequeña carretera asfaltada, la llamada carretera de la Sierra de Las Villas, que desciende hasta el curso del río. Antes dejamos a la derecha el bar del Charco del Aceite -antigua venta de los Agustines-. Aquí podremos comer y beber si no hemos optado por traernos las viandas de casa. También se pueden comprar bebidas frías. Unos metros más abajo hay una bifurcación. A la derecha continúa la mencionada carretera, que cruza el río por el también llamado Puente de los Agustines y que nos conducirá, entre impresionantes paisajes, hasta el pantano del Aguascebas y, más allá, Mogón y Villacarrillo. Nosotros continuamos al frente y a 200 metros nos topamos con el Charco.

UN BUEN BAÑO EN PLENA NATURALEZA

Bañistas disfrutando del agua fresquita del Charco del Aceite
(foto: archivo propio)

El Charco del Aceite es una de las mejores opciones para pasar cualquier caluroso día a los que nos tiene acostumbrados el estío jaenero. Las aguas, recién salidas del pantano del Tranco -unos centenares de metros más arriba-, son aquí muy frías y hay que pensarse dos veces el sumergir el cuerpo por completo. Superada la prueba, el baño resulta muy agradable. Hay una zona en la que se hace pie, y otra, pegada a las rocas, en la que no.
En torno al charco hay habilitadas zonas de mesas y asientos de piedra para comer  y disfrutar de un día en familia o con los amigos. Hay también servicios, alojados en un barracón de madera, y contenedores para arrojar la basura.
Junto al charco hay un pequeño sendero por el que se sube a un mirador para contemplar el paraje de un solo vistazo y comprobar desde arriba cómo las aguas remansadas reflejan el verdor de los densos pinares circundantes. 
Si tenemos suerte, podremos incluso advertir el majestuoso vuelo de alguna rapaz, como el buitre leonado, sobre nuestras cabezas. En cualquier otra época del año, en la que el bullicio de los bañistas queda silenciado, será fácil avistar algún ciervo, jabalí o cabra montés.
La fauna acuática tiene como protagonista a la trucha común, existiendo también barbos, bogas e incluso nutrias.
El rey de la vegetación es el pino, aunque la exuberante vegetación de ribera nos ofrece adelfas, mimbreras, fresnos y durillos.
Es posible realizar senderismo en el entorno a través de rutas cortas por el sendero que discurre paralelo al río. A unos 200 m. aguas abajo en la margen izquierda se encuentra la embocadura del túnel de desagüe del pantano del Tranco, por donde sale el agua de manera turbulenta. Algo más abajo, pasado ya el puente de los Agustines, comienza un coto de pesca sin muerte de trucha común que hará las delicias de los que gusten practicar la pesca.
En fin... Un pequeño paraíso terrenal.

El Charco del Aceite y su pequeña presa
(foto: archivo propio)

Vista parcial del Charco rodeado de pinares y roquedo
(foto: archivo propio)

Un pequeño puente cruza el río Guadalquivir y da acceso al otro lado del Charco.
(foto: archivo propio)




miércoles, 25 de enero de 2017

Por los pueblos de Jaén: SEGURA DE LA SIERRA


Vista de Segura de la Sierra desde el valle del río Hornos
(foto: archivo propio)

Venerable Segura encaramada a un alto cerro. Si tus viejas y oscuras piedras hablaran, ¿cuánto no podrían contar? ...de reyes moros y cruces encarnadas, de nobles guerreros e ilustres literatos, de madera y de agua, de esplendor y penuria, de sencillez y trabajo...  
Cuando el viajero se adentra en la Sierra de Segura por la carretera de La Puerta y contempla por primera vez el paisaje frente a sus ojos, inmediatamente comprende la importancia de Segura como histórico baluarte para toda esta comarca.
Allí arriba, casi tocando el cielo con la punta de sus dedos, la anciana y elegante dama vestida de blanco y tocada de almenas contempla las montañas y los atardeceres desde el mejor balcón de su agreste y frondosa casa, que es esta fascinante Sierra de Segura. Y desde posición tan elevada, ha sido siempre solícita centinela de su valle, atenta con sus hijas que a la sombra de su sólida fortaleza han ido creciendo.
Sin dejar aflorar las particulares pasiones, y con permiso del resto de pueblos de Jaén y de buena parte de Andalucía y España, Segura de la Sierra se encuentra, sin duda alguna, entre los más bellos. Desde luego, esta afirmación es tan subjetiva como las preferencias de nuestras papilas gustativas. No obstante, Segura reúne argumentos de sobra para tal reconocimiento y ello se intentará demostrar en este agradable recorrido que vamos a realizar por la histórica villa.

Vista de Segura de la Sierra desde el Norte
(foto: archivo propio)


SEGURA DE LA SIERRA

Escudo de Segura de la Sierra
Localización: NE de la Provincia de Jaén
Comarca: Sierra de Segura
Población: 1.845 hab. (2016)
Superficie: 225 km²
Densidad: 8,51 hab./km²
Altitud: 1.145 m.
Gentilicio: segureño/ña
Límites: al N. con Orcera; al NE. con Orcera y Benatae; al SE. con Santiago-Pontones; al SO. con Hornos de Segura; al O. con Beas de Segura.
Distancia a la capital: 161 km.
Aldeas más importantes: Arroyo Canales, El Batán, Carrasco, Cortijos Nuevos, El Ojuelo, Rihornos, El Robledo.
Accesos: JV-7033 (Orcera); JV-7032 (desde la A-317 La Puerta de Segura-Vélez Rubio).

Segura de la Sierra, majestuosa sobre un cerro, coronada por su castillo
(foto: archivo propio)

GEOGRAFÍA. ECONOMÍA

Segura de la Sierra se encuentra situada en el nordeste de la Provincia de Jaén, en pleno corazón de la comarca de la Sierra de Segura y formando parte del Parque Natural de Cazorla, Segura y Las Villas, el más extenso de España.
Los 225 km² de su término municipal se reparten en diferentes enclaves, algo habitual en los municipios de la Sierra de Segura. El más alejado se denomina Las Juntas, al oeste. Linda con la comarca del Condado y se ubica junto al embalse del Guadalmena, entre este último curso fluvial y el Guadalimar, en una zona de escasa altitud donde predomina la encina, el matorral y el pastizal. Huecos de Bañares, al este, en la sierra profunda y haciendo frontera con la provincia de Albacete, presenta una elevada altitud media, superándose los 1.700 m. en el Calar de la Sima. Predomina aquí una densa masa forestal de pino negro o salgareño (Pinus nigra subsp. salzmannii). Los Cuartos del Pinar y Loma de la Res se localizan uno junto a otro al sur, rodeados por el término de Santiago-Pontones y en la frontera con la vecina provincia de Granada. También es una zona de elevada altitud (altiplano de los Campos de Hernán Perea) con pinar disperso y matorral. Todos estos enclaves se caracterizan por estar prácticamente despoblados.
El enclave principal del término, donde se encuentra la cabecera municipal y se concentra la población, se extiende a caballo entre dos áreas bien diferenciadas. En el Oeste, el valle del río Hornos -que atraviesa el término de sur a norte- es la zona más baja y poblada, concentrándose aquí la mayoría de los núcleos habitados, con un modelo de ocupación del territorio de tipo claramente diseminado. Destacan las pedanías de Cortijos Nuevos (958 hab.), El Ojuelo (185 hab.), Carrasco (112 hab.) y El Robledo (101 hab.). Cortijos Nuevos no es sólo el núcleo más poblado del municipio -por delante de la propia Segura (243 hab.)- sino que además centraliza los principales servicios del mismo, ejerciendo incluso una influencia sobre el vecino municipio de Hornos de Segura y sus núcleos, en todo caso inferiores en población a Cortijos Nuevos. El paisaje en esta parte está dominado por el cultivo del olivar de montaña, de escaso rendimiento pero excelente calidad en su afrutado zumo. No en vano, los aceites de la Sierra de Segura poseen una de las más antiguas denominaciones de origen en España.

Cortijos Nuevos al fondo, El Ojuelo a la derecha y El Robledo en primer término, desde el Yelmo
(foto: archivo propio)

Desde el fondo del valle del río Hornos se alza majestuosa la sierra.
Vista hacia el Este de Segura de la Sierra y el pico Yelmo (1809 m.).
En primer término, cultivo de olivar.
(foto: archivo propio)

La zona Este es abrupta, con alturas importantes como la del Yelmo (1.809 m.), una de las montañas con más personalidad del macizo Prebético. Entre esta última y el cerro sobre el que se asienta la localidad (1.181 m.) discurre por un profundo valle el río Trujala, afluente del Hornos. Otro río, el Madera -tributario del Segura-, fluye entre calares calizos a más de 1.200 m. de altitud. Se trata de un área forestal donde se enseñorea el pino.
El sector agrario sigue siendo el más importante en la economía del municipio, con predominio del cultivo del olivar, como se ha dicho anteriormente, que representa algo menos del 12% de la superficie del municipio. Hay que añadir la actividad ganadera de la cría de la oveja. La calidad de la carne del cordero de estas sierras le ha valido la protección por parte del Gobierno como IGP (Indicación Geográfica Protegida).
En las últimas décadas el sector terciario ha experimentado un gran crecimiento, destacando la actividad turística y hostelera (hostales, campings, casas rurales, restaurantes...), ya que Segura de la Sierra es un magnífico punto de partida para realizar todo tipo de excursiones por la naturaleza en el Parque Natural.

Segura de la Sierra desde El Yelmo
(foto: archivo propio)

HISTORIA

Segura de la Sierra, capital histórica de la comarca, se vanagloria de su dilatado pasado en el que siempre ha jugado un papel crucial su privilegiado y estratégico enclave.
Las manifestaciones más antiguas que atestiguan el poblamiento del término de Segura de la Sierra corresponden a unas singulares pinturas rupestres de tipología levantina que se localizan en el área más profunda de la sierra, en Huecos de Bañares. Declaradas Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO en el marco de los abrigos rupestres del arco mediterráneo, son visibles en dos cuevas: la del Collado del Guijarral y la de la Diosa Madre. Entre los motivos representados se cuentan cánidos y arqueros, aunque destacan unos símbolos, los oculados, que entroncan estas pinturas con la Cultura de los Millares, lo que podría datarlas en la Edad del Cobre (III Milenio a.C.).

Uno de los "ídolos oculados" de la Cueva de la Diosa Madre en Segura de la Sierra
(González Navarrete, Juan. Más pinturas rupestres en Jaén. La Cueva de la Diosa Madre. 1971)

En el otro extremo del término municipal, junto al embalse del Guadalmena, se sitúa el asentamiento del Castillón del Moro (Edad del Bronce y Cultura Ibérica).
En el asentamiento de Segura la Vieja, sobre un cerro cercano a la población por la carretera de la sierra, se han encontrado restos de cerámica correspondientes a la época del bajo imperio romano.
Centrándonos en el actual núcleo de Segura de la Sierra, aunque algunos autores fantasearan con su origen mítico en épocas tan remotas como la fenicia o la griega, lo cierto es que no se han encontrado restos anteriores al siglo IX (época islámica) en el subsuelo del caserío. Desde luego el nombre de Segura no es musulmán, y es más que probable que la Segisa que menciona el geógrafo Ptolomeo (s. II d.C.) se correspondiese, no con la actual Segura, sino con la cercana Segura la Vieja.
En cualquier caso, cuando el núcleo de Segura adquiere entidad es con los musulmanes. La Saqura islámica llegó incluso a gozar de breves periodos de independencia como reino taifa en diferentes momentos del siglo XI. Los musulmanes construirán una inexpugnable fortaleza en lo alto del cerro y cercarán el núcleo de muralla, haciendo del mismo un poderoso enclave. El famoso geógrafo árabe Al-Idrisi (s. XII) escribe: "Saqura es un hisn comparable a una madina por la importancia de su población. Se encuentra situado en la zona más elevada de una montaña muy alta y escarpada. Sus construcciones son hermosas".
Los cristianos toman Segura y su valle en los años 30 del siglo XIII. Toda la actual comarca de la Sierra de Segura es entregada por Fernando III a la Orden de Santiago, que hará de Segura de la Sierra cabeza de una encomienda, de crucial importancia en el proceso de reconquista por su cercanía al reino nazarí de Granada. Se le otorga el Fuero de Cuenca y en 1245 la Orden traslada a Segura la encomienda mayor de Castilla, en sustitución de Uclés, por lo que la villa se convertirá en el corazón de los dominios santiaguistas.

Cruz de la Orden de Santiago sobre la puerta norte
de la Iglesia de Nuestra Señora del Collado
(foto: archivo propio)

Perteneció al Obispado de Cartagena y Reino de Murcia, situación que se prolongará hasta el siglo XIX, cuando toda esta comarca pase definitivamente a formar parte de la Provincia de Jaén y su Obispado. Durante la baja Edad Media y buena parte de la Moderna, Segura ejercerá la capitalidad sobre una especie de federación de villas y lugares denominada el Común de Segura y su tierra, que tendrá su expresión más significativa en la elaboración de unas Ordenanzas propias, sancionadas por Felipe II en 1580, modelo de autogestión de los recursos agrarios y forestales. Y es que ya desde el siglo XVI la madera de la Sierra de Segura bajaba por los ríos Guadalquivir y Segura para posteriormente ser empleada en la construcción de edificios y, especialmente, de barcos.
Precisamente la riqueza forestal de los montes de esta zona supuso el establecimiento aquí en 1748 de la Provincia Marítima de Segura de la Sierra, de gran extensión, ocupando territorios de las actuales provincias de Jaén, Albacete y Ciudad Real. En esta ocasión, la gestión de los montes por parte del Ministerio de Marina supuso una sobreexplotación de los recursos, con severas restricciones a la población, favoreciendo intereses particulares en detrimento de los sistemas tradicionales de explotación. Ello se tradujo en la ruina para la comarca, que se intensificó cuando la demanda de madera bajó. Tras la supresión de la Provincia en 1835, la administración perdió interés por estas sierras, olvido secular que ha pervivido prácticamente hasta nuestros días.
La guerra de Independencia será especialmente dañina para Segura de la Sierra y otros pueblos de la zona. En 1810 el pueblo es arrasado y quemado por los franceses, por lo que la población vivirá las consecuencias traumáticas de este hecho durante algún tiempo.
El siglo XIX estará marcado también por la segregación de las últimas aldeas de Segura: Orcera, La Puerta de Segura y Pontones, que se erigen en municipios independientes en 1837.
Como en otros municipios de la sierra, Segura experimentará durante la primera mitad del siglo XX un considerable aumento de la población, invirtiéndose sin embargo la tendencia a partir de los años 50 con una sangría migratoria que todavía hoy, aunque más leve, se sigue produciendo. 

PATRIMONIO ARTÍSTICO

Baños Árabes

Los baños árabes de Segura de la Sierra, junto con los de Jaén, son los dos únicos ejemplos de esta tipología arquitectónica que se conservan en la Provincia. Podrían datarse entre el siglo XI y XII. Fueron restaurados por Luis Berges en 1971, pues anteriormente habían sido utilizados como vivienda. De pequeñas dimensiones, conservan no obstante sus tres salas -al modo romano- y el sistema que calentaba el recinto. Posiblemente se trate de la construcción más antigua de la localidad. 

Una de las salas del Baño Árabe de Segura de la Sierra
(foto: archivo propio)

Castillo

Aunque los restos más antiguos que se han datado en la fortaleza corresponden al siglo X, cuando Segura estaba bajo el dominio musulmán, el aspecto actual del conjunto se debe a la Orden de Santiago que, una vez que recibe la villa y su fortaleza de manos de Fernando III en 1242 levanta un nuevo edificio sobre los restos anteriores.
El recinto tiene forma trapezoidal y las diversas dependencias se distribuyen en torno al patio de armas en cuya zona central se sitúa el aljibe. Destaca la soberbia torre del homenaje, que posee tres plantas cubiertas con bóvedas de arista; la Iglesia, de estilo mudéjar y dedicada a San Vicente, patrón de la localidad, por ser en su día -22 de Enero- cuando dice la tradición que Segura fue tomada por los cristianos; y el baño árabe, adosado al lienzo Este, que constituye uno de los escasos restos islámicos y demuestra el grado de esplendor que alcanzó Segura en determinados periodos de la dominación musulmana, especialmente entre los siglos XI y XII.
El castillo fue restaurado en los años 60 y sometido a excavaciones arqueológicas en 2000. Actualmente alberga un centro de interpretación sobre la historia medieval de Segura de la Sierra.
Durante el verano, su patio de armas se convierte en un escenario de lujo para los conciertos y otros eventos que tienen lugar en el marco del festival "Las Noches del Castillo".
Para más información sobre este castillo puede consultar en este mismo blog: El Castillo de Segura de la Sierra 

Torre del Homenaje del Castillo de Segura de la Sierra
(foto: archivo propio)

Recinto amurallado

Conserva esta villa medieval restos de lienzos, torreones y puertas de la muralla que construyeron los musulmanes y reforzó y amplió más tarde la Orden de Santiago tras la conquista a mediados del siglo XIII. El sistema defensivo de Segura de la Sierra es complejo y consta de varios recintos de diferentes épocas, con un grado de conservación aceptable en algunas zonas, mientras en otras ha desaparecido por completo. La muralla es de mampostería y tapial. Habría que considerar la propia barbacana del castillo como el primero de estos recintos, rodeándolo por todos sus flancos salvo por el nordeste, en donde la roca actúa de defensa natural. El recinto cristiano sería el de mayor embergadura, abarcando buena parte de la población, en el que se intercalan diversos torreones y puertas. De estas últimas se han conservado la Puerta Nueva, la de Catena, Orcera y Góntar. La primera, muy remodelada, es la más reciente, posiblemente abierta en el siglo XVI. La de Catena es la que mejor se conserva, aunque también ha sido restaurada. De la de Orcera sólo queda el hueco entre los lienzos de la muralla, mientras que la de Góntar ha desaparecido la puerta en sí, quedando la torre que la reforzaba, muy remodelada en la actualidad para servir de botiquín a la plaza de toros.
La muralla islámica, hoy desaparecida, arrancaría de la actual Puerta Nueva siguiendo el sentido de la calle Regidor Juan de Isla (principal eje de la población) hasta la plaza de la Encomienda, junto a la que se encuentra la Iglesia de Nuestra Señora del Collado y la Fuente de Carlos V.
Fuera del recinto defensivo caben destacar la torre de Las Eras, de grandes dimensiones y situada en la salida de Segura hacia la sierra, y la torre del Agua, a los pies del castillo en la ladera sur, que como su nombre indica servía de depósito para recoger el agua de lluvia.

Puerta Catena, en el ángulo suroeste de la muralla de Segura de la Sierra
(foto: archivo propio)

Iglesia de Nuestra Señora del Collado

Construida en el siglo XVI sobre los restos de un templo anterior bajomedieval, la iglesia parroquial de Segura sufrió su episodio más dramático durante la invasión napoleónica. En 1810 los franceses, en su huida, queman y arrasan el templo, que fue posteriormente reconstruido por el arquitecto Sebastián de Azcuaga entre 1814 y 1817. Consta de una única nave cubierta con bóveda de cañón muy rebajada. La cabecera es de testero plano y poligonal en los pies del templo. Cuatro capillas se adosan a los laterales, dos a cada lado, siendo más grandes las que se sitúan junto al presbiterio. En el exterior se aprecia la obra de mampostería con sillares en las esquinas. Recios contrafuertes refuerzan la estructura. Destacan la torre campanario rematada por chapitel piramidal y las dos portadas, renacentista la de los pies y neoclásica la del lado del Evangelio, que se cobija bajo un gran pórtico abovedado en medio cañón.

Iglesia de Nuestra Señora del Collado desde el Castillo
(foto: archivo propio)

Interior del templo de Ntra. Sra. del Collado, de una única nave
(foto: archivo propio)

Iglesia de los Jesuitas

Adosada al muro Oeste de la anterior se encuentra esta recoleta iglesia levanta por la Orden Jesuita en el último cuarto del siglo XVI y que estuvo en uso hasta la expulsión de España de aquélla en 1767. Posee planta de cruz latina, cuyo crucero se cubría con cúpula sobre pechinas. Su bella portada clásica se abre en medio punto enmarcado por columnas toscanas que sostienen un frontón triangular. Remata el conjunto un ventanal adintelado. Tras el estado ruinoso en el que se encontraba, fue rehabilitada y cedida al Ayuntamiento como salón de actos y exposiciones.

Fachada principal de la Iglesia de los Jesuítas
(foto: archivo propio)

Fuente Imperial de Carlos V

En las inmediaciones de la Iglesia parroquial se levanta esta soberbia fuente monumental renacentista con reminiscencias góticas. Construida en los primeros años del siglo XVI, consta de un gran frontis dividido en dos cuerpos y tres calles, coronado por una crestería, y un pilar de grandes dimensiones a sus pies. Elementos como los arquillos conopiales que enmarcan los caños, las gárgolas y la crestería nos hablan de un lenguaje decorativo que podemos encuadrar en la etapa final del gótico, denominada flamígera o isabelina. Destaca el escudo imperial en el centro.   

Fuente Imperial de Carlos V
(foto: archivo propio)

Ayuntamiento

El edificio del actual Ayuntamiento de la localidad fue en realidad el Colegio de la Orden de los Jesuitas que éstos fundaron en Segura en el siglo XVI. Conserva en el interior la doble arcada del zaguán, aunque el elemento más significativo es la fachada principal en piedra con una airosa portada renacentista. Se compone de un primer cuerpo con puerta adintelada enmarcada por columnas toscanas sobre plintos que sostienen el entablamento y la balconada del segundo cuerpo donde se abre otro vano adintelado rematado por frontón triangular y flanqueado por sendos escudos.

Fachada del Ayuntamiento junto a la Puerta Nueva
(foto: archivo propio)

Casa natal de Jorge Manrique

Entre la arquitectura civil doméstica se encuentra esta casa del siglo XVI de la que sólo se conserva la fachada. Perteneció a los Figueroa, familia materna del gran poeta de la Edad Media Jorge Manrique, que supuestamente nació en Segura de la Sierra. La puerta, en piedra, se abre con arco de medio punto con dovelas labradas enmarcado por pilastras sobre las que asientan sendas columnitas jónicas que sostienen una cornisa. Remata la puerta el escudo de los Figueroa sobrepuesto a una gran Cruz de Santiago, en referencia a la Orden de caballería a la que perteneció tanto el poeta como su padre, el Gran Maestre Rodrigo Manrique, inmortalizado en sus famosas "Coplas".

Portada de la Casa natal de Jorge Manrique
(foto: archivo propio)

Calle de la Iglesia, Arco de Cavalcavia y Calle de los Caballeros Santiaguistas

El recorrido entre la Iglesia de los Jesuitas y el Baño Moro se realiza a través de las mencionadas calles, donde podremos admirar algunos ejemplos de arquitectura doméstica que se remontan nada menos que a fines de la Edad Media. Enfrente de la plazuela de la Iglesia de los Jesuitas se levanta una de estas casas con arco apuntado en ladrillo y alfiz, tipo mudéjar, similar a otras que encontraremos en la calle de los Caballeros Santiaguistas. Ésta se abre a la izquierda y baja hasta el Baño Moro y la Puerta Catena. Preside la calle el arco de Cavalcavia, término italiano (posiblemente derivado de su utlización por el artista de esta nacionalidad -Juan Bautista Perolli- al que se atribuyen iglesia y colegio jesuita) que significa "paso superior". Construido en sillería de piedra con escudos de la Orden, comunica dos casas que formaban parte del colegio de novicios y residencia de sacerdotes.

Arco de Cavalcavia
(foto: archivo propio)

Patrimonio Mueble

La Iglesia de Nuestra Señora del Collado concentra las principales manifestaciones artísticas relacionadas con la pintura y la escultura.
Entre las primeras se encuentran obras anónimas con temáticas como la Asunción de la Virgen, Ánimas del Purgatorio, Santiago el Mayor y la Inmaculada Concepción.
De especial interés son las obras escultóricas, entre las que se encuentran algunos ejemplos barrocos de los siglos XVII y XVIII como un Cristo Yacente, una Dolorosa, y un San Francisco de Asís y un San Antonio de Padua procedentes del desaparecido convento franciscano de Nuestra Señora de la Peña, a las afueras de Orcera. De este monasterio procede también la joya de la estatuaria segureña: la talla gótica de Nuestra Señora de la Peña, probablemente del siglo XIV, siendo una de las más antiguas que se conservan en la Provincia de Jaén. Se trata de la representación de una Virgen sonriente con el Niño en brazos. De cuidada ejecución, está hecha en alabastro y conserva aún restos de policromía.

Talla gótica de Nuestra Señora de la Peña
(foto: archivo propio)


PERSONAJES ILUSTRES

La histórica villa ha dado al mundo personajes ilustres de relevancia, de los cuales destaca por su fama el poeta medieval Jorge Manrique, autor de las célebres "Coplas a la muerte de su padre". Si bien Segura de la Sierra mantiene aún una disputa con la localidad palentina de Paredes de Navas acerca del lugar de nacimiento del genial literato prerrenacentista, las razones que arguye la primera son más que contundentes, pues Doña Mencía de Figueroa, madre del poeta y esposa de Rodrigo Manrique -comendador de Segura-, oriunda de Beas, tenía su residencia en Segura. Jorge Manrique nace en torno al año 1440 y a su padre no le será concedido el título de Conde de Paredes de Navas hasta doce años después, en 1452. Por otro lado, resultaría temerario que su mujer hiciera un viaje tan largo desde Segura, sola y embarazada, habida cuenta de la enemistad de su marido con el monarca Juan II y su valido Don Álvaro de Luna.
Don Martín Pérez de Ayala fue otro hijo ilustre de Segura. Obispo de Segovia y Guadix y Arzobispo de Valencia, fue un humanista versado en Teología y Gramática. Escribió varias obras y estuvo presente en algunas sesiones del Concilio de Trento (1545-1563), donde alcanzó gran notoriedad.
Merece destacarse también a Don Alonso Messía de Leyva, escritor y amigo íntimo de Don Francisco de Quevedo, para el que retocará alguna de sus obras con la intención de que pasaran la censura de la época. Precisamente el gran genio de las letras del Barroco pasó algunas temporadas en Segura de la Sierra, en casa de su amigo, donde compuso poemas dedicados a la agreste sierra (para más información sobre la relación de Quevedo con la Sierra de Segura puede consultar en este mismo blog: Francisco de Quevedo y la Sierra de Segura).

Estatua de Jorge Manrique en el mirador junto a la Puerta Nueva. Al fondo, el Yelmo
(foto: archivo propio)

Monumento al Obispo Don Martín Pérez de Ayala, natural de Segura,
en los jardines de la calle Corregidor Juan de Isla.
(foto: archivo propio)


FIESTAS, COSTUMBRES, GASTRONOMÍA

Segura de la Sierra celebra sus fiestas patronales en honor de la Virgen del Rosario en torno al 7 de Octubre. Destaca la procesión de la patrona a hombros de las mujeres segureñas, las animadas verbenas y las novilladas que se celebran en la peculiar plaza de toros rectangular de la villa, a los pies del castillo, y que cuentan con la presencia de cientos de aficionados cada año.
El patrón de Segura es San Vicente, por ser un 22 de enero del año 1214, según reza la tradición, el día en que la villa es conquistada por los cristianos. Tras la procesión del santo por las calles, se encienden luminarias y los vecinos cantan, bailan, comen y beben. Esta costumbre de encender lumbres se extiende a otras jornadas del calendario festivo de invierno como el día de la Inmaculada -8 de diciembre-, Nochebuena -24 de diciembre- y San Antón -víspera del 17 de enero-.
El Viernes Santo por la mañana tiene lugar en la parroquia y por las calles y aledaños de la localidad un bonito y sentido acto que rememora la Pasión y Muerte de Cristo. Se trata de la Pasión Viviente que se celebra en Segura de la Sierra desde el año 1982 y que cada año cuenta con más afluencia de público debido al buen hacer de los actores y actrices y a la belleza escénica que supone cada rincón del pueblo donde se desarrolla (Para más información sobre este evento puede consultar en este mismo blog: La Pasión Viviente en Segura de la Sierra)

Nuestra Señora del Rosario, Patrona de Segura de la Sierra
(foto: archivo propio)

San Vicente Mártir, Patrón de Segura de la Sierra
(foto: archivo propio)

Pasión Viviente, que se celebra el Viernes Santo por la mañana
(foto: archivo propio)
 
Las fiestas de la aldea de El Ojuelo se celebran el primer fin de semana de agosto y sus verbenas nocturnas tienen fama de ser las más concurridas de toda la Sierra de Segura.
En Carrasco las fiestas tienen lugar a finales de junio en honor a San Juan Bautista y en El Robledo se celebra a San Miguel a finales de agosto.
En torno al 12 de octubre, onomástica de la Virgen del Pilar, tienen lugar las fiestas patronales de Cortijos Nuevos. Otra celebración destacada en la aldea es la romería en honor de San Isidro el 15 de mayo, con procesión desde la parroquia hasta el paraje de La Lomilla.
En el panorama cultural destaca la celebración desde hace tres años del Festival de Música en Segura, en el mes de mayo, utilizando diferentes rincones de la villa y su término municipal como escenario para diferentes conciertos de diferentes estilos musicales.
Desde el año 2000 se viene celebrando en el municipio el Festival Internacional del Aire "El Yelmo", que lleva el nombre de esta emblemática montaña de la Sierra de Segura en cuya cumbre se sitúa una estación de vuelo libre. En fechas móviles, unas veces en el mes de junio, otras en julio, el municipio se prepara para recibir a miles de visitantes en el que se ha convertido en uno de los festivales más importantes a nivel europeo en su género.


Cartel del I Festival del Aire, que en su primera edición fue cinematográfico

SEGURA DE LA SIERRA EN DETALLE

Vista nocturna del Castillo de Segura de la Sierra
(foto: archivo propio)

Ábside de la Iglesia mudéjar de San Vicente en el Castillo de Segura de la Sierra
(foto: archivo propio)

Castillo de Segura y Torre de las Eras a la izquierda
(foto: archivo propio)

Calle típica de Segura de la Sierra
(foto: archivo propio)

Vista de Segura de la Sierra encaramada sobre un cerro
(foto: archivo propio)

Portada de la Casa de Don Alonso Messía de Leyva o el Mesón
(foto: archivo propio)


Bibliografía:

- De la Cruz Aguilar, Emilio. Ordenanzas del Común de la villa de Segura y su tierra de 1580. I.E.G. 1980.
- Salvatierra Cuenca, Vicente. Segura de la Sierra. Historia y monumentos de una villa medieval. Segura de la Sierra, 1999.
- VVAA. Jaén, Pueblos y Ciudades. Jaén, 1997.

Enlaces de interés:

Ayuntamiento de Segura de la Sierra
Festival Internacional del Aire "El Yelmo"
Festival de Música en Segura
Parque Natural de Cazorla, Segura y Las Villas






lunes, 21 de noviembre de 2016

EL NACIMIENTO DE ARBUNIEL


Nacimiento de Arbuniel. Al fondo, pico Almadén.
(foto: archivo propio)

Localización: Sur de la Provincia de Jaén.
Comarca: Sierra Mágina.
Municipio: Cambil.
Tipología: manantial.
Caudal: 600 l/s (alto -nunca se agota-).
Río: Arbuniel.
Altitud: 940 m.
Usos: agrícola y abastecimiento urbano.
Acceso: JA-3207 (desde la A-44); JA-3204 (Cambil); JA-3205 (Montejícar).
Distancias: 9 km. a Cambil; 36 km. a Jaén.

Las aguas del nacimiento de Arbuniel remansadas en la gran alberca
(foto: archivo propio)

¿CÓMO LLEGAR?

Existen tres vías de acceso a Arbuniel. Desde la Autovía A-44, hay que coger la salida 64 "Carchelejo/Arbuniel", tomando el desvío a la derecha dirección a ésta última por la JA-3207. Desde este punto hay 10,4 km. hasta el nacimiento. Si accedemos desde la cabecera municipal debemos tomar la JA-3204. El nacimiento se encuentra a 9 km. de Cambil. Si nuestro acceso se produce desde la vecina provincia de Granada, existe una carretera, la JA-3205, que va de Montejícar a Arbuniel (10,8 km.). El nacimiento se encuentra en la parte más alta del pueblo, en la salida de Arbuniel hacia esta última localidad granadina.

EL NACIMIENTO

Pequeños saltos de agua procedentes de la gran alberca superior a través de la pared de piedra.
(foto: archivo propio)

Arbuniel es una encantadora aldea -con la categoría de entidad local menor- situada al Sur del término municipal de Cambil y con una población de 641 habitantes (2015). La zona, de carácter montañoso, pertenece a la cordillera Subbética y al macizo de Sierra Mágina.
Al sur del casco urbano de la aldea, a 940 m. de altitud, se produce una surgencia de aguas subterráneas en el piedemonte del cerro denominado "Torre de Gallarín" o también "Tesoro" (1.308 m.), en la Sierra de las Cuevezuelas. Geológicamente, se trata de un punto de contacto entre materiales calcáreos (calizas y dolomías) del Jurásico, por un lado, y arcillas triásicas y tobas y travertinos del Cuaternario, por otro. El Nacimiento de Arbuniel es uno de los más caudalosos no sólo de la Provincia de Jaén sino del conjunto de la región andaluza. Tiene un caudal que oscila entre los 145 y los 1.500 litros por segundo, con una media de 600 l/s. Es el único punto de drenaje natural del acuífero de Alta Coloma, monte al sur de este manantial que hace frontera con la provincia de Granada.
El nacimiento pertenece a la Cuenca hidrográfica del Guadalquivir y alumbra al río homónimo, afluente a su vez del río Cambil, que recoge las aguas de régimen pluvio-nival de esta parte de la sierra (ríos Arbuniel y Oviedo) para conducirlas en dirección Oeste hasta el Guadalbullón, afluente finalmente del Guadalquivir.
Una alberca de grandes dimensiones sirve de regulación para las aguas, que son distribuidas por una serie de acequias o canales para su aprovechamiento para el regadío.


Segunda alberca de contención de aguas del nacimiento
(foto: archivo propio)

EL ENTORNO

Arbuniel, como se ha dicho, se engloba en las Subbéticas, concretamente en el macizo de Sierra Mágina. Predomina aquí una vegetación típicamente mediterránea. En el entorno inmediato del nacimiento podemos observar especies como la encina (Quercus ilex), el pino carrasco (Pinus halepensis), la retama (Retama sphaerocarpa) y en las riberas el chopo o álamo (Populus alba y Populus nigra), el olmo (Ulmus minor), la mimbrera (Salix fragilis) y la zarza (Rubus ulmifolius).
En cuanto a la vida animal, hay una buena representación de la avifauna y los anfibios ligados a estos espacios húmedos. Destacan entre los primeros el jilguero (Carduelis carduelis), el verderón (Chloris chloris), el herrerillo (Cyanistes caeruleus) y el carbonero común (Parus major). Entre los segundos, la rana (Pelophylax perezi) y el sapo común (Bufo bufo) y las culebras viperina o de agua (Natrix maura) y bastarda (Mapolon monspessulanus).
El Ayuntamiento de Cambil-Arbuniel, en colaboración con la Diputación Provincial de Jaén y con ayuda de fondos europeos recuperó en 2011 el entorno del nacimiento, acondicionándolo y construyendo una hermosa zona verde y recreativa junto al mismo en la denominada "Cañada Real de Fuente Alba", con plantas propias de la zona, que supone hoy un atractivo añadido. Aunque cualquier época del año es buena para hacer una visita al nacimiento, recomendamos la primavera, por la explosión de vida que se produce, y el otoño, por el juego de tonalidades que nos ofrece la naturaleza. En cualquier caso, dar un tranquilo paseo por el entorno del nacimiento de Arbuniel supone una experiencia extremadamente agradable.

Chopos en las orillas del río
(foto: archivo propio)

Segunda alberca de contención de las aguas del nacimiento.
Al fondo, cerro "Torre de Gallarín" cubierto de encinas y retamas
(foto: archivo propio)

Ánades en la alberca del nacimiento
(foto: archivo propio)

Parque en la Cañada Real de Fuente Alba, junto al Nacimiento
(foto: archivo propio)

Uno de los "ríos" que salen del nacimiento de Arbuniel por el parque de Fuente Alba.
Al fondo la central de San Manuel y el cerro de Torre de Gallarín
(foto: archivo propio)

El entorno del nacimiento de Arbuniel invita a pasear, a montar en bicicleta...
(foto: archivo propio)

LOS USOS DEL AGUA

Las aguas del nacimiento de Arbuniel han supuesto para la población el verdadero motor de su economía. Tras brotar siempre en abundancia del interior de la tierra, han sido distribuidas a partir de la gran balsa de regulación por una red de acequias o "ríos", como se les conoce por aquí, para regar las huertas y los campos de cereal y olivar aledaños. Pero su uso no sólo ha quedado restringido al agrícola y al consumo humano, sino que la fuerza del agua se ha aprovechado para mover los molinos de grano y aceituna que en la localidad han existido desde la época de los musulmanes y, más modernamente, dicha fuerza también se ha empleado en la producción de energía eléctrica.
En Arbuniel existieron nada menos que tres centrales hidroeléctricas o "fábricas de luz" denominadas de "San Manuel", "Santísima Trinidad" y "San Cayetano". Por desgracia, ningua de ellas funciona ya. La primera de ellas, la de San Manuel, era la más importante y también la más cercana al nacimiento. Estuvo en servicio desde la temprana fecha de 1910 hasta 1960, con una potencia de 100 kVA generada por un salto de 8 m. Su fantasmagórico edificio aún se alza intacto junto a la gran alberca del nacimiento.

Antigua central hidroeléctrica de San Manuel junto al nacimiento
(foto: archivo propio)

Una de las acequias o "ríos"
(foto: archivo propio)


Bibliografía:

- VVAA. Introducción histórica a las centrales generadoras de energía eléctrica en la comarca de Sierra Mágina. Sumuntán, nº 23. 2006. 
- VVAA. Jaén, Pueblos y Ciudades. Jaén, 1997.
- Manantiales y Fuentes de Andalucía (www.conocetusfuentes.com). Unión Europea, Junta de Andalucía, Universidad de Granada.