miércoles, 30 de septiembre de 2015

Monumentos Naturales de Jaén: El Pino Galapán en SANTIAGO-PONTONES


Pino Galapán.
Podemos comparar el tamaño del árbol con el de las personas que se encuentran en su base
(foto: archivo propio)

Nombre: Pino Galapán
Especie: Pino laricio o salgareño (Pinus nigra subsp. salzmannii)
Localización: Este de la Provincia de Jaén.
Comarca: Sierra de Segura
Municipio: Santiago-Pontones
Altitud: 1.580 m. sobre el nivel del mar
Edad aproximada: 420 años
Dimensiones: 40 m. de altura; 5,20 m. de perímetro (a 1,30 m. de altura); 15 m. de diámetro en la copa.
Distancia a Santiago de la Espada: 19,5 km.

¿CÓMO LLEGAR?

Desde Santiago de la Espada hay que tomar la carretera A-317 en dirección a La Puebla de Don Fadrique. Después de recorrer 2,4 km. hay un desvío a la derecha donde tomaremos la carretera JV-7045 que nos llevará a la aldea de Don Domingo tras recorrer 13 km. Antes de entrar en la aldea, sale a la derecha una pista sin asfaltar pero en muy buenas condiciones de firme, señalada para senderismo como GR-144. La pista desciende hasta un barranco, Rambla Seca, donde cruzaremos un puente. A continuación un ascenso hasta Prado Flores donde se pasa junto a una tinada (refugio para el ganado). Finalmente la pista se adentra en el barranco del Arroyo de la Juan Fría donde encontraremos el Pino Galapán. Hay un pequeño cartel junto a la carretera que lo anuncia. Desde Don Domingo al pino Galapán hay 4 km.

Campos de Hernán Perea.
Al fondo el pico de la Sagra (2.383 m.), ya en la vecina Provincia de Granada.
(foto: archivo propio)

LA ESPECIE: PINUS NIGRA

Perteneciente a la familia de las pináceas, se le conoce con diferentes nombres como pino salgareño, laricio o negral.
Se distribuye por todo el Sur de Europa, Asia Menor, algunas islas del Mediterráneo y muy puntualmente en zonas de la cordillera del Atlas, en Marruecos. La subespecie Salzmannii, a la que pertenece nuestro ejemplar, tiene su hábitat en España en las principales cordilleras del arco Mediterráneo desde las Béticas a los Pirineos, en altitudes que oscilan entre los 800 y los 2.000 m.
Es una especie fuerte y puede soportar tanto elevadas temperaturas y sequías prolongadas como intensos fríos y grandes nevadas.
De crecimiento moderadamente rápido, puede alcanzar los 55 m. de altura y es un árbol muy longevo, superando algunos ejemplares los 1.000 años.
La corteza es de color grisáceo, más bien oscuro, con surcos toscos. Las hojas o acículas, de color verde oscuro, son largas y fuertes, y sus piñas pequeñas.

EL PINO GALAPÁN

Este gigante se ha convertido en uno de los símbolos más importantes, no sólo del municipio de Santiago-Pontones, sino de toda la Sierra de Segura. Es precisamente su tamaño y no su edad lo que le hacen especial. Hay otros pinos mucho más antiguos en estas sierras, pero en cuestiones de tamaño, éste es el rey.
No se sabe de dónde procede el nombre de "Galapán" y hay varias teorías al respecto. Esta palabra existe en Euskera y significa "a galope", aunque no tendría mucho sentido aplicada a un árbol. En Aragón y Navarra, "galapán" es un pillo o ladrón, lo que concordaría con la leyenda que dice que este pino se llama así por un bandolero llamado Galapán que escondía sus botines en una cueva cercana. Otros, sin fundamento, afirman que procede del francés.
Este pino laricio es un superviviente de la intensa actividad forestal que vivieron estas sierras entre los siglos XVI y XIX. De hecho, en 1748 se crea la Provincia Marítima de Segura de la Sierra, que abarcaba un extenso territorio entre las actuales provincias de Jaén, Albacete y en menor medida Ciudad Real, con el objetivo de regular la explotación de los recursos forestales de estos montes. La madera de la Sierra de Segura, que bajaba por los ríos Guadalquivir y Segura hasta Sevilla, Cádiz y Cartagena, se empleó en la construcción de edificios, de barcos de la armada y más modernamente de vías ferroviarias.  Por otra parte, la actividad ganadera del tipo lanar desarrollada en estas zonas altas de la Sierra de Segura ha contribuido también a la devastación del monte.

Ejemplares de pino laricio en el barranco del Arroyo de la Juan Fría.
Al fondo, la Cordillera de las Banderillas.
(foto: archivo propio)

Conforme nos vamos acercando a este monumento natural, en los remotos Campos de Hernán Perea, en el confín Este de la Provincia de Jaén, advertiremos que no es el único ejemplar de porte grandioso. Otros como él se acercan a esos cuarenta metros de altura que alcanza el Galapán (el equivalente a un bloque de viviendas de 13 plantas), por lo que quizás desde la pista forestal no nos impresione demasiado su tamaño. Hay que descender el sendero hasta cruzar el arroyo y llegar a su base. Ahí comprenderemos mejor las dimensiones de este árbol. Si vamos acompañados, es interesante comprobar su tamaño enviando a alguien primero mientras nosotros permanecemos a pie de pista, observando desde cierta distancia las proporciones entre la persona y el gigante. Hacen falta al menos cinco personas con lo brazos extendidos para abarcar el perímetro de su tronco en la base.

Un grupo de amigos en la base del pino Galapán
(foto: archivo propio)

La zona en la que se encuentra el Galapán es un área de pinar disperso, de bosque poco denso que combina estos magníficos y elegantes árboles con otras especies arbóreas como el abeto (Abies Alba) y arbustos como el majuelo (Crataegus monogyna), el rosal silvestre (Rosa agrestis), la retama (Retama sphaerocarpa) y el erguén (Calicotome villosa).
Se trata de una de las zonas más frías de Andalucía, con un clima mediterráneo de alta montaña de veranos suaves y secos e inviernos crudos, con abundantes heladas y nevadas. El índice pluviométrico supera los 900 litros anuales, que caen en mayor medida en primavera y otoño.


Bibliografía:

- VVAA. Árboles y Arboledas Singulares de Andalucía. Junta de Andalucía. Sevilla, 2004.



 

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