lunes, 12 de septiembre de 2011

Arquitectura Civil en Jaén. El Palacio de Don Francisco de los Cobos de TORRES


Fachada del Palacio de Francisco de los Cobos en Torres
(foto: archivo propio)


UN POCO DE HISTORIA

Uno de los personajes más influyentes de la España del siglo XVI fue sin duda el ubetense Don Francisco de los Cobos y Molina, secretario del emperador Carlos V. En 1539 consiguió integrar en su ya extenso patrimonio la villa de Torres, aunque no sólo adquirió la propiedad del suelo sino también ciertos derechos sobre sus habitantes, como el de cobrar impuestos, amén de monopolios como el de la construcción de hornos y molinos o la venta de determinados productos básicos.
Para vivienda de su administrador personal, Francisco de los Cobos construyó en la localidad una casa-palacio, que es la que hoy nos ocupa, y que recibe varios nombres: Palacio de Don Francisco de los Cobos, de Don Diego de los Cobos, o de los Marqueses de Camarasa.
El marquesado de Camarasa fue la casa nobiliaria que ostentó el poder y el control de la villa durante más de dos siglos, una vez que el hijo de Francisco de los Cobos, Diego de los Cobos, recibiera de manos del emperador y como regalo por su matrimonio con doña Francisca Luisa Luna y Mendoza, Señora de Camarasa, el título de I Marqués de Camarasa (1543). Este edificio representó la fiscalización de la producción cerealista de los sometidos agricultores torreños, hasta que, entrado el siglo XIX, y aprovechando la supresión de los señoríos jurisdiccionales que las Cortes de Cádiz habían promulgado en 1811 en el marco del recién estrenado liberalismo, el vecino de Torres Juan Elías Tello inicia un pleito con la casa nobiliaria para abolir los derechos del marquesado sobre la villa, consiguiendo, aunque él ya no pudo verlo, su propósito.


Parte superior de la portada del palacio
(foto: archivo propio)

EL PALACIO

El elemento más significativo del palacio es su bella portada principal, renacentista, muy posiblemente trazada por el arqitecto Andrés de Vandelvira. Articulada en dos cuerpos, en el inferior se abre un gran arco de medio punto de bien talladas dovelas y clave de hoja de acanto, enmarcado por pilastras acanaladas y con bastones en el tercio inferior, que apoyan sobre plintos. En el entablamento, el friso aparece con un inscripción que reza: "Acabose en el mes de Setiembre. Año de 1565. Siendo Maiordomo Bartolomé Ximénez". Sobre la cornisa, el cuerpo-ático está presidido por un gran escudo familiar, con cimera y sobre una cruz de la Orden de Santiago, con las armas de Francisco de los Cobos y su mujer María de Mendoza y Sarmiento. Bajorrelieves decorativos y dos jarrones sobre pedestales en los extremos completan este segundo cuerpo.

Escudo de armas de Francisco de los Cobos y su mujer, María de Mendoza
(foto: archivo propio)

Jarrón decorativo en el extremo de la cornisa de la portada
(foto: archivo propio)

Prácticamente es lo único que queda del antiguo palacio, pues el interior se ha reformado en su totalidad para alojar el Centro de Servicios Sociales y el Centro de Salud del municipio.
No obstante, en 1985 fue declarado monumento histórico-artístico.

Inscripción incrustada en una de las nuevas paredes del reformado interior del edificio
(foto: archivo propio)

Algunos restos del antiguo palacio en el zaguán de entrada
(foto: archivo propio)




Bibliografía:

- VVAA. Guía Artística de Jaén y su Provincia. Jaén, 2005.





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