martes, 22 de marzo de 2011

Del Jaén Perdido... "Stabat Mater Dolorosa". Nuestra Señora de la Esclavitud de ALCALÁ LA REAL


Nuestra Señora de la Esclavitud de Alcalá la Real 
(foto: antigua tarjeta postal; foto F. Suárez de Alcalá la Real) 

Era ésta una delicada imagen de María en su Soledad, bellísima talla de escuela granadina, atribuida al círculo de José de Mora. Desapareció en 1936.
La historia de esta dolorosa se remonta a la segunda mitad del siglo XVII, cuando posiblemente fue tallada. Un siglo después, en el último cuarto del XVIII, un grupo de vecinos de Alcalá la Real, movidos por la devoción hacia esta Virgen Dolorosa que existía en el Convento de Nuestra Señora de la Consolación, deciden establecer una Orden Tercera de los Siervos de María, siendo ratificadas sus reglas el 11 de Abril de 1780.
En 1784 la Orden Tercera llega a una concordia con la Cofradía de la Humildad por la cual se entrega la imagen de la Dolorosa a esta cofradía. En el documento se especifica que había sido restaurada por el escultor Juan del Arrabal y es en este momento cuando se atribuye a la escuela barroca granadina y al círculo de Mora. En virtud del acuerdo, la Orden Tercera adquiere mantos, alhajas y otras prendas para vestir a esta Dolorosa, y la cofradía de la Humildad dispondrá de esta imagen para sus desfiles procesionales y solemnidades.
Además del Señor de la Humildad, también acompañará, bajo el título de la Soledad, al Cristo Yacente, y más adelante, a partir de 1920, al Nazareno. Era tradicional el rezo del Santo Rosario ante la imagen todos los viernes del año a las tres de la tarde, rezo al que acudían las mujeres de riguroso negro y con mantilla.
En las fotografías que ilustran este pequeño artículo podemos comprobar la maestría en la ejecución de la talla. María, recogida en su dolor, tiene la mirada baja con los ojos entornados y boca entreabierta, pero sin aspavientos. Su rostro pálido y alargado es muy característico de la escuela granadina. Se mostraba a los fieles con humildad y austeridad en el vestir, de negro luto, y con sus finas manos entrecruzadas a la altura del pecho, sosteniendo su pañuelo blanco y la corona de espinas. Todo un portento de la imaginería barroca que inspiraba, qué duda cabe, la devoción incondicional de los feligreses alcalaínos.
 
Nuestra Señora de la Esclavitud, en una fotografía anterior a 1936


Bibliografía:

- Jiménez Delgado, Francisco. Del Jaén perdido. Memoria artístico-religiosa de la Provincia de Jaén. Jaén, 2007.
- Siles Reyna, Miguel. Las Hermandades del Alcalá la Real. En Semana Santa en la Provincia de Jaén, Tomo II. 1992.




No hay comentarios:

Publicar un comentario