miércoles, 26 de octubre de 2011

Iglesias de Jaén. Antigua Iglesia de Nuestra Señora de la Consolación de LAHIGUERA


Interior de la antigua Iglesia de Ntra. Sra. de la Consolación de Lahiguera
(foto: archivo propio)

Como jiennense que soy, sé perfectamente del carácter abierto y amable de los míos, pero desde luego es algo que compruebo cada vez con mayor frecuencia en mis "safaris" fotográficos por la Provincia. De nuevo en Lahiguera pude ser testigo de la afabilidad de la gente de Jaén, curtida por los siglos en esta tierra de paso. 
Era una tarde calurosa de mediados de Julio, aparqué mi coche junto a la Iglesia de Nuestra Señora de la Consolación, "la de arriba", que estaba cerrada, y pregunté a una vecina que pasaba por allí en ese momento si conocía a alguien que pudiera dejarme las llaves de la iglesia para fotografiarla en su interior. Me indicó amablemente la puerta a la que debía de llamar, calle abajo, y me dispuse a hacerlo, no sin cierto reparo, pues no me gusta molestar a la gente, y menos a esas calurosas horas. Don Luis Zafra me abrió la puerta, era la persona que andaba buscando, un hombre de mediana edad, de aspecto bondadoso, que se ofreció sin ningún tipo de reparo a enseñarme el templo. Es más, acabada la visita, se mostró dispuesto a mostrarme también la iglesia "de abajo", ofrecimiento que no rechacé por supuesto. Mi más sincero agradecimiento a Don Luis por su gesto desinteresado, por desvelarme los entresijos de la historia del edificio y por su preocupación por el estado de conservación de la parroquia, que no es bueno precisamente, por lo que aprovecho también para dar un toque de atención a las autoridades competentes para que empiecen a poner remedio.

LA IGLESIA DE NTRA. SRA. DE LA CONSOLACIÓN
 
Esta iglesia se construyó a finales del siglo XV y estaba vinculada en su origen al castillo de la Tercia, cuyos escasos restos se conservan junto a ella (concretamente un muro perimetral de escasa altura de lo que hubo de ser una gran torre del homenaje). El templo serviría de capilla al citado castillo.

Restos del castillo de la Tercia junto a la iglesia parroquial
(foto: archivo propio)


Presenta el edificio planta rectangular, de una sóla nave, aunque con sendas capillas laterales también rectangulares a la altura de la cabecera que sobresalen de la planta salón y superan en longitud al propio presbiterio, que queda de esta manera retranqueado en el exterior. Cubre la estructura un bello artesonado mudéjar en madera, de par y  nudillo, con cinco tirantes ornamentados con lacerías que apoyan en canes, siendo el resto de la estructura sobria en decoración. Se aprecia también el estilo mudéjar en los arcos de medio punto, en ladrillo visto, que separan las capillas laterales de la nave, así como en otros restos arquitectónicos en los muros perimetrales.

Artesonado mudéjar. Iglesia de Ntra. Sra. de la Consolación de Lahiguera
(foto: archivo propio)

Del siglo XVII es el coro, que se sitúa a los pies del templo, de vigas lisas que apean sobre puente transversal que a su vez apoya sobre zapatas de madera y una columna de orden toscano de gran basa en el centro.
Durante la guerra civil se destruyó el retablo mayor que presidía el llamado Señor de las Aguas. En 1949 se sustituyó por otro que preside desde entonces el Señor de la Capilla, nombre con el que también se denomina esta iglesia.


Coro en alto a los pies de la iglesia
(foto: archivo propio)


Retablo mayor de la Iglesia de Ntra. Sra. de la Consolación
(foto: archivo propio)


Señor de la Capilla, crucificado que preside el retablo mayor
(foto: archivo propio)


En el exterior, destaca la única portada del templo, lateral, situada en el lado de la Epístola, probablemente del siglo XVII. Es de líneas muy sencillas a la par que clásicas, adintelada, con pilastras toscanas que sostienen un entablamento muy sobrio, carente de decoración. Sobre el conjunto, un ventanal también adintelado. Este muro presenta un aparejo regular de sillares de piedra, y dos grandes arcos de ladrillo ciegos, de los cuales el de la derecha abarca la citada portada. Esto puede dar idea de la intención original de hacer un templo a tres naves, que finalmente quedó en una sola, puesto que estos arcos son continuación del que da acceso a la capilla lateral.

Portada lateral del templo
(foto: archivo propio)

La torre-campanario actual, que sustituye a una espadaña derruida a principios del siglo XX, se comenzó a levantar en 1956, culminándose al año siguiente. Su base es cuadrada y posee dos cuerpos. En el primero, de mayor longitud, se abren óculos dispuestos verticalmente en la caña y enmarcados por sencilla moldura. El segundo cuerpo está achaflanado para dejar hueco en las esquinas a cuatro pinaculillos, mientras en sus caras se abren parejas de ventanas de medio punto para albergar las campanas. Se remata con chapitel piramidal de color rojo.


Interior del campanario. Hueco de la escalera
(foto: archivo propio)


Don Luis Zafra en el interior del cuerpo de campanas
(foto: archivo propio)


Vista del campanario de la iglesia
(foto: archivo propio)




Bibliografía:

- VVAA. Guía artística de Jaén y su Provincia. Jaén, 2005.
- VVAA. Jaén, Pueblos y Ciudades. Jaén, 1997.



7 comentarios:

  1. Qué maravilla, querido amigo... ¿cómo estás?sigues con tu blog de punta en blanco. Perdona que no comente últimamente, ya que me encuentro en plena restauración del que va a ser altar lateral de la iglesia de la Magdalena de Jaén(llevo ya algún tiempo con él) y apenas me conecto a Internet.

    Que sigas así, si pudiera hacerte una petición personal para la próxima vez que vayas a Lahiguera toma algunas fotografías de este Crucificado, me ha gustado mucho mucho.

    Un abrazo desde la tierra del Santo Reino, que es la tuya.

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  2. Gracias Juan! Uno honor que te pases por aquí de vez en cuando. Espero que te vaya bien ese trabajo en la Magdalena. Ya me pasaré a verlo, seguro que es genial, como todo lo que haces.
    ¿Sigue de párroco Don José Luis Cejudo? Si es así, salúdalo de mi parte.
    Saludos y que te vaya bien!

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  3. Gracias, amigo mío, por acercarnos a uno de los templos que divisa mi querida campiña con señorial estirpe jaenera.
    Atalaya de la fe higuereña, el Crucificado, desde el Presbiterio, vincula a Lahiguera a su ser natural.
    Enhorabuena por tu blog, amigo mío.

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  4. Hola Jesús. Estaba espectante a tu publicación referida a mi pueblo. Magnífica aportación al conocimiento de otro "rinconcito" más de nuestra tierra. Me hubiera gustado haberte conocido en persona y haber intercambiado pareceres. Te pido de paso permiso para hacer una publicación en mi blog poniendo un enlace directo a esta tu publicación. Tenía pendiente realizar alguna publicación de este nuestro templo, pero admito no la hubiera hecho tan detallada y pulcra como aquí la muestras: tienes madera para estos menesteres. Si pasaras de nuevo por aquí no dudes en preguntar por mí (quien te atendió abriendo el templo es mi pariente Luís...gran persona). Un saludo.

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  5. Muchísimas gracias por tu comentario. Por supuesto que puedes hacer un enlace si así lo deseas, es vuestro templo, vuestro pueblo, yo sólo me limito a mostrar estas maravillas con que nos sorprende Jaén. Saluda de mi parte a Don Luis Zafra, que es una excelente persona. Y tú sigue deleitándonos con historias de Lahiguera, la última de Fray Blas Palomino me gustó mucho.
    Saludos.

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  6. Vengo a visitar este maravilloso blog y ya te le sigo
    UN ABRAZO
    MARINA EMER

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  7. Desde la distancia en el tiempo y en en espacio que me separa (47 años y 1000 Km, respectivamente) de este pueblo que me vio nacer, me congratulo al ver que el interés por este viejo templo va más allá del propio de los ciudadanos del pueblo. Felicito al autor por tan estupendo reportaje, cuyo contenido, tanto desde el punto de vista gráfico como literario, es impecable.

    Para mí, este templo tiene, connotaciones, aparte de las que pueda tener cualquier ciudadano del pueblo, muy especiales y por diversas razones: En primer lugar, por la cercanía física que existió entre el templo y la casa donde nací, que ocupaba el espacio contiguo que existe actualmente en la parte este del edificio y que hoy en día es una placeta descuidada y mal acondicionada, y que fue, mientras estuvo en condiciones óptimas de habitabilidad, la casa donde residía el cura.La segunda, porque la capilla que hay actualmente a la derecha, con respecto al altar mayor, la construyó mi padre y otros paisanos del pueblo a mediados de los años 50. También trabajó mi padre por esas fechas, en la restauración del tejado y en la pintura de todo el templo, ocupándose de esto último, él exclusivamente. La tercera y última, aunque hay más, es que en este templo me bauticé.

    Por último, me congratulo igualmente de las referencias positivas que hace el autor sobre Luís Zafra, persona que conozco desde que nació y cuya amistad con él y su familia, se ha ido manteniendo, pese a la distancia y el tiempo que nos ha separado durante los últimos cuarenta y siete años.
    A diferencia del autor de este reportaje, la última visita que hice al pueblo, que fue tan corta (cinco horas) como satisfactoria después de más de treinta años de no haber pisado el pueblo, tuve la suerte de encontrarme con Luís Zafra (al que ya no pude identificar inicialmente después de tanto tiempo) que después de cambiar las primeras impresiones y los saludos de rigor, me hizo saber que disponía de la llave de "la iglesia de arriba" por si quería visitarla. Vi el cielo abierto ante esta posibilidad y en unos minutos, cámara en mano, tanto mi mujer yo como, visitamos el templo, dejando en la memoria de nuestras respectivas cámaras y en la nuestra propia, constancia de una visita que jamás olvidaremos.

    Vaya desde este comentario, un saludo para todos los higuereños, residentes en el pueblo y fuera de él y a todos los visitantes de este blog, especialmente al autor con mi más sincera gratitud y admiración.

    Andrés Teruel

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