martes, 5 de octubre de 2010

Del Jaén perdido... El Convento de San Francisco de JAÉN

Aprovechando que ayer, día 4 de Octubre, se celebró la festividad de San Francisco de Asís, traemos a la memoria, en esta nueva entrega del Jaén perdido, el Convento Casa Grande de San Francisco de Jaén.
El solar donde actualmente se levanta el edificio de la Diputación Provincial estuvo ocupado antiguamente por este Convento del que hoy sólo queda el nombre de la Plaza, una de las más emblemáticas de la capital.
En el siglo XIII, en la época de la conquista de la ciudad por Fernando III "el Santo", había en este lugar un bosque donde el rey tuvo un pequeño palacio en el que residió algunos meses tras la conquista de 1246. Pedro I cedió el terreno a los religiosos franciscanos en 1354, levantando allí un convento en el lado norte de lo que a partir de este momento se convertiría en un nuevo espacio urbano, promovido por el Condestable don Miguel Lucas de Iranzo, y que tenía como principales referentes edilicios a este convento, la imponente Puerta de Santa María y la parte trasera de la Catedral.
El convento tenía sencilla portada y torre austera, pero era de grandes dimensiones. Su iglesia estaba enriquecida con capillas nobiliarias con derecho a panteón. Aquí radica una de las singularidades de este edificio, cuya capilla Mayor, Capilla Real, fue panteón durante un tiempo de los Infantes don Pedro y don Juan, hijos de Sancho IV, víctimas ambos de la guerra contra los nazaríes, hasta que sus cuerpos fueron trasladados al monasterio de las Huelgas en Burgos. Esto fue motivo por el que la nobleza local sintiera especial predilección por enterrarse en este templo. Fue el caso de la familia Córdoba-Mendoza, que en 1558 sufragan junto con la comunidad franciscana, las obras de una nueva Capilla Mayor cuyas trazas se encargaron a Andrés de Vandelvira. El gran arquitecto proyecta un remate ochavado al estilo de los que ya había llevado a cabo en su Alcaraz natal o en La Guardia de Jaén. 
El claustro tenía doble galería porticada. Y el huerto era grande, pues sus tapias llegaban a las calles Espartería y San Clemente. La cofradía de la Soledad, hoy con sede canónica en San Ildefonso, fue fundada en este convento al amparo de los padres franciscos.
Su final se produjo con la Desmaortización de Mendizábal. En 1837 el convento se convirtió en cuartel y oficinas de la administración estatal, y la capilla de la Soledad en pescadería. En 1867 es demolido el edificio a pesar de que el canónigo Muñoz Garnica ofreció hasta 10.000 duros para conservar, al menos, la iglesia. En su solar se levanto un edificio destinado a albergar la Diputación Provincial, que presentaba tales deficiencias técnicas que en 1875 hubo de demolerse. En su lugar se levantó el edificio que contemplamos en la actualidad, proyecto del arquitecto Jorge Purrúa.
Queda una fotografía, quizás la más antigua que se conserve de Jaén, que realizara en 1862 Charles Clifford, fotógrafo que acompañó a Isabel II en su viaje por Andalucía, en la que se observa a la derecha de la catedral la torre de la iglesia del convento franciscano que sobresale entre los tejados, así como la cabecera poligonal del templo.


Vista de Jaén. Charles Clifford. 1862



Bibliografía:
 
- López Pérez, Manuel. El viejo Jaén. Granada, 2003
- Galera Andreu, Pedro. Una nueva obra desaparecida de Andrés de Vandelvira. La capilla Mayor de San Francisco de Jaén. En Andrés de Vandelvira: V Centenario. Albacete, 2005.


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