lunes, 4 de abril de 2011

Por los pueblos de Jaén. ALDEAQUEMADA


ALDEAQUEMADA
 

Escudo de Aldeaquemada
Localización: en el Norte de la Provincia de Jaén
Comarca: Norte-Linares
Superficie: 122,11 km2.
Población: 540 hab. (2013)
Densidad: 4,43 hab./km2.
Altitud: 700 m.
Límites: al N. con Ciudad Real, al S. con Navas de San Juan y Vilches, al E. con Santisteban del Puerto, y al O. con Santa Elena.
Gentilicio: Aldeano
Distancia de la Capital: 105 km.


 
Vista aérea de Aldeaquemada
(foto: "Jaén desde el cielo")

La serpenteante carretera no dejaba de ascender, entre pinos y roquedos. Por un momento, creímos habernos equivocado. Pero no, no podía ser, no había habido ningún otro desvío desde que abandonamos la autovía. El aspecto alomado que ofrece Sierra Morena en la lejanía es bastante diferente cuando te encuentras inmerso en ella. Alcanzamos puerto de montaña cerca del Collado de los Jardines, y la carretera comenzó entonces un suave descenso. Sin mapa y a la aventura, empezábamos a estar algo nerviosos, y los 23 km. que separan Aldeaquemada de la A-4 se tornaban eternos. Y es que Aldeaquemada es de esos pueblos que están al otro lado de una frontera entre dos mundos muy diferentes. Una frontera indeterminada situada en algún punto del camino que conduce a ellos. Una frontera que no ves, pero que eres consciente de haberla traspasado en algún momento, ya sea por lo aislado del enclave, por la ausencia de rastro humano (sólo un vehículo nos cruzamos en todo el trayecto), o por la naturaleza densa del paisaje que nos rodeaba. Mi amigo Juanma y yo bromeábamos sobre lo apartado del lugar, pero en los minutos que permanecíamos en silencio me preguntaba cómo se las arreglarían los habitantes de aquel lugar en otros tiempos, cuando las carreteras eran casi caminos y los coches, carros tirados por bestias. Y un sentimiento de soledad me invadió. Me ocurre siempre que visito este tipo de lugares alejados de todo, alejados de "la civilización", como se suele decir. Pero ese absurdo sentimiento a su vez se aleja cuando por fin llego al lugar y compruebo que allí hay gente que vive su vida, quizás no como la mía, pero desde luego con sus particulares ventajas.
Fue muy grata la visita a Aldeaquemada, ese pueblo perdido entre Andalucía y La Mancha que, no por perdido, deja de tener sus coches, sus niños jugando con sus bicicletas y sus ancianos paseando por la plaza, su mercadillo los sábados por la mañana, sus tiendas... y nuestra debilidad: bares con su cervecita y sus tapas... ¿verdad, Juanma?
 

SITUACIÓN GEOFRÁFICA Y ECONÓMICA

Aldeaquemada, en el Norte de la Provincia de Jaén, cerca del paso de Despeñaperros, que comunica Andalucía con La Meseta, se aloja entre los montes de Sierra Morena, teniendo mejores  y más fluidas comunicaciones con La Mancha que con Jaén. La Dehesa de La Aldehuela o Aldeaquemada es una planicie situada en torno a los 700 m. de altitud que se abre al Valle del Guadalquivir a través de la estrecha garganta que describe el río Guarrizas, en donde se sitúa la famosa cascada de La Cimbarra, declarada junto con su entorno, Paraje Natural.

Cascada de La Cimbarra, sobre el río Guarrizas 
(foto: archivo propio)

El espacio agrario del municipio se estructura, prácticamente a partes iguales, en pinar de repoblación, dehesa con matorral o encinar, y cultivos de olivo, cereal y huerta. Aunque las actividades maderera, ganadera (ovino y porcino), y de turismo (temporada de caza mayor, parajes naturales) son las más importantes en una localidad donde son evidentes las dificultades que el enclave presenta para su desarrollo económico. 

Paisaje de dehesa en torno a Aldeaquemada
(foto: archivo propio)


HISTORIA

Las primeras ocupaciones en el entorno de Aldeaquemada se produjeron sin duda en el Paleolítico, dados los útiles  tallados encontrados. Pero si hay algo que caracteriza a esta zona del norte de la Provincia de Jaén, es la cantidad de abrigos rupestres (más de una veintena) con pinturas esquemáticas del tipo levantino correspondientes al Neolítico, declaradas todas ellos, Patrimonio de la Humanidad. El conjunto más importante de estos abrigos se localiza en la Cimbarra, donde también se ha constatado la existencia de un poblado, posiblemente de esta época.
Carlos III. Fachada del Ayuntamiento
Pero la Historia del núcleo de Aldeaquemada es bastante posterior, ligado como se sabe al proceso colonizador del reformismo borbónico de Carlos III y sus ministros, en especial Olavide, que se encargó personalmente de este proyecto. La idea de repoblar zonas abandonadas del norte de Andalucía, así como de garantizar una mayor seguridad para viajeros y mercancías en el trayecto Madrid-Cádiz, fructificó en la segunda mitad del siglo XVIII, cuando es fundada Aldeaquemada (1768) en el contexto de las Nuevas Poblaciones. La escasa planificación real del proyecto, unida a las penurias que tuvieron que soportar las primeras generaciones de colonos, hicieron que en Aldeaquemada el comportamiento demográfico fuera regresivo durante décadas, debido a una alta mortandad. La Guerra de Independencia agravó aún más la desastrosa situación, provocando la huída de la mayor parte de la población y cuantiosos daños en la ya maltrecha economía del municipio.

Plaza de la Constitución e Iglesia Parroquial desde uno de los arcos del Ayuntamiento
(foto: archivo propio)

A partir de este momento, la recuperación demográfica y económica será lenta pero firme. En 1835 se constituye el primer Ayuntamiento constitucional, cuyo primer alcalde fue don Bernardo Marín.


MONUMENTOS

Urbanismo:

Es el propio de las nuevas poblaciones, esto es, reticular, de calles perpendiculares. El espacio urbano más importante es la plaza de la localidad, cuadrada, amplia, en donde se sitúan los edificios del Ayuntmaiento y la Iglesia, ésta última la única que rompe la horizontalidad imperante. Ambos ocupan posiciones privilegiadas dentro de este singular espacio, situándose en frente uno del otro. A pesar de la sencillez y sobriedad del entramado urbanístico de este pueblo, esta plaza sin embargo ofrece una impresión de dignidad arquitectónica.


Una calle de Aldeaquemada
(foto: archivo propio)


Iglesia Parroquial de la Inmaculada Concepción:

Bajo la advocación concepcionista, como no podía ser de otra manera, se trata de un edificio de líneas sencillas, de una única nave en su interior, y con fachada de dos pisos, en ladrillo, con tendencia a la verticalidad como se apuntó anteriormente. En el primer cuerpo, estrecha portada, sobre la cual se sitúan dos lunetos. El segundo cuerpo es una espadaña de cuatro vanos rematada por frontón triangular. Junto a la Iglesia, se sitúa la llamada Casa del Comandante, que fue antiguo Ayuntamiento y hoy, ya restaurada, cumple la función de Hogar del Jubilado.

Iglesia Parroquial. En primer término, Casa del Almirante. Aldeaquemada
(foto: archivo propio)


Ayuntamiento:

Escudo de la localidad. Ayuntamiento
De marcada horizontalidad, el edificio presenta planta rectangular y cubierta a dos aguas con teja árabe. La fachada es de ladrillo, en la que se abren escasos vanos. 
Hay sobre la misma dos cerámicas, una con la efigie de Carlos III y otra con el Escudo de la localidad. 
En el centro, sobre la pequeña puerta principal, una espadaña con reloj y campana.






Fachada del Ayuntamiento. Aldeaquemada
(foto: archivo propio)


FIESTAS Y TRADICIONES


Aldeaquemada celebra San Antón y la Candelaria, aunque sus patronos son la Inmaculada Concepción y San Miguel. La tradición concepcionista vino marcada por Carlos III, que la nombró patrona como en el resto de colonias. Se desconoce sin embargo el origen de la fiesta de San Miguel, aunque se cree que puede estar en el hecho de que Aldeaquemada arrendaba sus pastos cada 29 de Septiembre, lo cual suponía unos ingresos extras para la población. Se llevan a cabo novilladas en la plaza estos días de fiesta.


La Inmaculada Concepción presidiendo el retablo mayor de la Parroquia de Aldeaquemada
(foto: archivo propio)


Novilladas de San Miguel
(foto: Ángel Alcaide. www.aldeaquemada.com)

Olavide y los colonos trajeron singulares tradiciones que aún se conservan, como la "cucá", costumbre de pintar huevos cocidos en el domingo de Pascua, que también se mantiene en otras de las nuevas poblaciones. También de la época colonial son los juegos de los Naipes, de la Flor, y el popular de la "Tangana", que consiste en derribar un trozo de madera clavado en el suelo con unos tejos de hierro. También se mantiene viva la fiesta del Carnaval, introducida por Olavide.
Destaca, por otra parte, la gastronomía típica, con base en la rica carne de monte que se caza en la serranía: "galianos", "caldereta", "camuñas"...


"Liguera" en la Plaza de Aldeaquemada


Bibliografía:
 
- VVAA. "Jaén, pueblos y ciudades". Jaén, 1998.


Enlace de interés:

- www.aldeaquemada.com





1 comentario:

  1. Interesante... ese es el pueblo de German!! habla con el si quieres aun mas informacion.

    Un abrazo!

    PD... Soy Javi!

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