miércoles, 8 de mayo de 2013

Hermandad de Penitencia de los Apóstoles y Discípulos de Jesús. ALCALÁ LA REAL


San Simón, uno de los Apóstoles
(archivo propio)


HERMANDAD DE PENITENCIA DE LOS APÓSTOLES
Y DISCÍPULOS DE JESÚS


Gallardete de la Hemandad
Fundación: Siglo XVII como filial de la Cofradía del Dulce Nombre. 1990, Hermandad independiente.
Hábito: Túnicas moradas, manto estampado, careta y peluca de color oscuro. Judas Iscariote lleva manto rojo y peluca rubia.
Paso de misterio: mesa de pequeñas dimensiones con cálices y panecillos ázimos.
Salidas: Domingo de Ramos, Martes Santo y Viernes Santo por la mañana con los atributos de cada uno. Jueves Santo por la noche con la mesa eucarística. Viernes Santo por la noche con las tablillas del Credo. 

"Juíllas", el apóstol traidor, es el personaje más singular, no sólo de esta Hermandad,
sino posiblemente de toda la Semana Santa de Alcalá la Real
(foto: archivo propio) 


HISTORIA
 
El origen de esta Hermandad se remonta a 1664, cuando por primera vez se tiene noticia de la representación del paso de "los Apóstoles" y el paso de "la Cruz de los Discípulos" en la procesión del Viernes Santo por la mañana. Esta "cuadrilla" de los Apóstoles y Discípulos, encargada de la escenificación de estos pasos, era una filial de la Cofradía del Dulce Nombre de Jesús, aunque tuvieron estatutos de régimen interno ya en 1670. También estuvo ligada a las Cofradías de la Vera Cruz y la Oración en el Huerto. En el siglo XVIII se unen a la Hermandad los "Evangelistas", elaborando nuevos estatutos. Estos "pasos" formaban parte de la tradición barroca de la catequesis pública contrarreformista, orientada a hacer entendibles al público analfabeto los entresijos de la pasión, muerte y resurrección de Cristo mediante escenificaciones teatralizadas sencillas pero cargadas de significado, es decir, con un mensaje claro y directo.
Las leyes desamortizadoras de finales del siglo XVIII y principios del XIX traen consigo la desaparición de muchas Cofradías y Hermandades. Reorganizada la del Dulce Nombre de Jesús tras su momentánea supresión, todos los "gallardetes" y "pasos" pasan a ser cuadrillas filiales de aquélla, con una dependencia mayor que en épocas anteriores. Precisamente en los nuevos estatutos que aprueba la Cofradía matriz en el año 1808, se especifica que la "Cruz de los Discípulos" es un gallardete de Jesús.
En cuanto al paso de los "Apóstoles", no se sabe en qué fecha se comienza a procesionar la mesa eucarística, pero hay fotografías antiguas de finales del siglo XIX que testimonian ya la representación de este "paso" con la mesa.

Fotografía de finales del siglo XIX

En los últimos años de la II República y durante la Guerra civil, se interrumpen las procesiones. La Hermandad o cuadrilla de los Apóstoles y Discípulos se extingue, no teniendo lugar su reorganización hasta 1945, al amparo de la cuadrilla del Ecce Homo y Jesús en la Columna. Durante la segunda mitad del siglo XX, la vida de la cuadrilla será intermitente, extinguiéndose y reorganizándose en diferentes momentos, hasta que en el año 1983 la hermandad de los Apóstoles y Discípulos se recupera definitivamente para la Semana Santa de Alcalá la Real, coincidiendo con el auge de ésta después del declive de los años 70. Durante el último periodo de inactividad, la Mesa, Cruz, rostrillos y demás enseres de los Apóstoles estuvieron custodiados en la casa de Don José Lizana Quesada, el cual hace entrega de los mismos a Don José Matías Alcaide López, representante de la Agrupación de Cofradías, el 24 de Marzo del citado año. La cuadrilla, filial aún de la Cofradía del Dulce Nombre, sale en procesión la mañana del Viernes Santo de 1983. A partir de 1984 lo harán también el Jueves Santo por la noche. Por el mal estado de las pelucas, los Apóstoles saldrán los primeros años con pañuelos en la cabeza.
En 1990 se acuerda la independencia de la Cofradía matriz del Dulce Nombre, pasando a formar parte de la Agrupación de Cofradías. En este año se renueva la mesa eucarística y se les da un retoque a las caretas. En 1993 se realiza un reglamento de régimen interno y al año siguiente se elaboran los estatutos de la Hermandad, que son presentados en el Obispado, siendo rechazados, lo que no desanima en absoluto a sus componentes. En 1996 se convierten en grupo parroquial, con sede canónica en la Parroquia de Santo Domingo de Silos, Iglesia de Nuestra Señora de las Angustias.
Uno de los objetivos del grupo parroquial en los últimos años ha sido la recuperación del paso de los Discípulos y su Cruz. Por tal motivo es prestada a la Hermandad una Cruz en la Semana Santa de 1997, que saca tan sólo en esta ocasión, pues es donada finalmente por la familia que la custodiaba a la Cofradía del Dulce Nombre, que sigue procesionándola en la actualidad como Cruz-Guía. En 2008 es donada a la Hermandad una Cruz dorada que utilizarán los Discípulos en la estación de penitencia.
Después de años de repintes y retoques y dado el mal estado que presentaban las caretas o rostrillos de los Apóstoles, entre los años 2000 y 2001 se someten a restauración por parte de la licenciada en bellas artes Doña María José Montañés Garnica, sacando a la luz la policromía original. Además, se realiza también un duplicado exacto de cada una para preservarlas.  


LA HERMANDAD EN LA SEMANA SANTA

Los Apóstoles y Discípulos participan activamente en la Semana Santa, siempre acompañando a Jesús en el trance de su Pasión. El Domingo de Ramos entran con Él en Alcalá, entre hojas de palma y ramos de olivo. El Martes Santo acompañan al Maestro en su Oración en el huerto de los olivos. Aunque las jornadas más importantes son el Jueves y el Viernes Santo.
En la noche del Jueves Santo, en la Iglesia de las Angustias (Parroquia de Santo Domingo de Silos), sede canónica de este grupo parroquial, tienen lugar los Oficios, celebración de la Cena del Señor y Lavatorio de los pies, en una hermosa ceremonia en la que el sacerdote lava los pies a los doce Apóstoles, componentes de esta Hermandad. Terminada la eucaristía, se dirigen a la Iglesia de Consolación para iniciar la estación de penitencia junto con la Hermandad del Ecce Homo (procesión del gallardete y lámina de Jesús en la Columna) y la Hermandad del Señor de la Humildad y Nuestra Señora de los Dolores. 
Portan en dicha estación de penitencia una Mesa, verdadera titular de la Hermandad, con un cáliz, doce copas y doce panecillos. La mesa tiene el faldón frontal ricamente bordado en oro sobre terciopelo granate, y es llevada por cuatro de los Apóstoles. 
En la mañana del Viernes Santo desfilan portando cada uno el atributo que la tradición les ha atribuido históricamente, relacionados a veces con su martirio, a veces con algún aspecto de su vida:

San Pedro: la cruz invertida y las llaves.
San Juan: el cáliz.
Santiago el Mayor: la vara de peregrino.
Santiago el Menor: una maza.
San Andrés: la cruz aspada.
San Felipe: una cruz en forma de "T".
San Bartolomé: un cuchillo.
San Mateo: el Evangelio.
Santo Tomás: escuadra de arquitecto.
Simón el Zelote: una sierra.
San Judas Tadeo: una espada.
     
En la noche del Viernes Santo asisten a la procesión del Silencio con unas tablillas en las que se reproduce el Credo en doce fragmentos.

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Dos instantáneas de los Apóstoles en la procesión del Viernes Santo por la mañana
(foto: archivo propio)

  
LA PROCESIÓN DEL VIERNES SANTO POR LA MAÑANA

Los Apóstoles, en la procesión del Viernes Santo por la mañana, acompañan a su Maestro, Jesús el Nazareno, portando cada uno el atributo que lo caracteriza. Desfilan detrás de él, en orden y silencio, en un ejercicio simbólico de respaldar a Cristo en el drama de su pasión. Sorprende la seriedad en el deambular penitencial de los componentes de esta Hermandad. Más no todos los Apóstoles se comportan ceremoniosamente. Uno de ellos, el "malo", el traidor, anda de aquí para allá, a lo largo de todo el cortejo procesional, nervioso, contrariado. Es Judas Iscariote, "Juíllas" para los alcalaínos, posiblemente el personaje más singular e interesante, no sólo de esta Hermandad, sino muy probablemente de todos los que participan en los desfiles procesionales de la Semana Santa de Alcalá la Real.

¡"Juíllas", Iscariote,
tu papa y tu mama
te pegan con un garrote!
_________

¡"Juíllas",
que vendiste al Señor
por tres perrillas!

Así increpa la Jerusalén alcalaína al Apóstol traidor por la fechoría que ha cometido. Se trata de letrillas antiguas, que pasan de padres a hijos por tradición oral. -Díselo tú, hijo mío-, animan los padres a sus hijos cuando Juíllas pasa delante de ellos. Y los niños lo repiten, y se ríen... Y está bien, porque desde pequeños aprenden que la deslealtad y la traición, la infidelidad y la envidia son contravalores, y por tanto, execrables. Catequesis en la calle, que decíamos antes.
Judas Iscariote viste de manera diferente a sus compañeros. Aunque lleva túnica morada como los demás (morado, símbolo de penitencia), sin embargo su manto es rojo, de un rojo intenso, que lo señala y lo distingue. ¿Acaso símbolo de la sangre que por su culpa va a derramar el Hijo de Dios? Es muy probable.
"Juíllas" es el miembro más activo de la corporación. No sólo por sus continuas idas y venidas por toda la procesión, sino porque participa e interacciona en diferentes "pasos" junto a personajes de otras cofradías.
El paso de la "Venta" se produce con el capitán de los sayones. Judas acude en numerosas ocasiones a entrevistarse con el capitán para tratar la venta de Jesús, pero aquél le rechaza, arremetiendo contra él y espetándole cómo puede ser tan ruín al querer cometer tal fechoría. Judas se torna suplicante y finalmente consigue su objetivo. Se pasea orgulloso con la bolsa de monedas en la mano. Todo el mundo le da la espalda y le increpa. También sus compañeros, el resto de los Apóstoles, hacen el gesto de mirar para otro lado avergonzados cuando pasa junto a ellos.

Paso de la "Venta"
(foto: archivo propio)


El capitán de los sayones, de la Cofradía del Ecce Homo, 
rechaza a Judas en sus intentos por vender a Jesús
(foto: archivo propio)

Los remordimientos atormentan su alma. El paso del "Arrepentimiento" es la culminación de la estación de penitencia. Judas intenta solucionar el asunto con el capitán, pero ya es tarde, y éste le dice que no hay vuelta atrás, que cargue con su culpa. Delante de la Iglesia de Consolación está Jesús Nazareno, ante el cual Judas arroja al suelo la bolsa con las treinta monedas. Sólo hay un único camino, el suicidio. Y Judas Iscariote, el "Juíllas", desaparece de la escena. Antaño el suicidio tenía lugar en las inmediaciones de la desparecida Iglesia del Rosario. 


(Vaya dedicado este artículo al joven Raúl Israel López Zafra, Hermano Mayor de la Hermandad de los Apóstoles, por el gran interés mostrado y la valiosa información proporcionada, y a toda la corporación en general, para que sigan trabajando en pos de mantener vivas estas impresionantes tradiciones)
Muchas Gracias

 

Bibliografía:

- López Zafra, Raúl Israel. "Del paso de los Apóstoles a la Hermandad de Penitencia de los Apóstoles y Discípulos de Jesús. Historia de la reorganización de una de las hermandades más singulares de Alcalá la Real". II Congreso sobre Alcalá la Real. 2012. 
- Siles Reyna, Miguel. Las Hermandades de Alcalá la Real. En Jaén y su Semana Santa. Tomo II. 1992.

Enlaces:

- Tertulia Cofrade Nazareno del Arrabal 





1 comentario:

  1. Enhorabuena por el artículo D. Jesús, la verdad es que la historia la sabia mas o menos tras haberla escuchado repetidas veces como podrá imaginar y al haber participado de alguna manera en el escrito de Raúl, pero siempre viene bien volver a leerla detalladamente como debe ser y más si es de su puño y letra. Un abrazo, Sergio LG.

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