jueves, 8 de enero de 2015

Iglesias de Jaén. Iglesia de Nuestra Señora de la Presentación de TORRES DE ALBANCHEZ


Iglesia parroquial de Nuestra Señora de la Presentación.
Plaza de la Iglesia, Torres de Albanchez
(foto: archivo propio)

UN POCO DE HISTORIA

Tras la conquista cristiana de esta zona (1235) se levanta una gran torre defensiva aproximadamente a mitad de ladera del cerro del Castillo de la Yedra. Este otro castillo, el de la Yedra, del que ya no quedan sino unos vestigios, fue una fortificación posiblemente de origen musulmán que corona los riscos del promonotorio, a cuya sombra nació en la segunda mitad del siglo XIII el primigenio núcleo de Torres de Albanchez en torno ya a la torre mencionada. Sabemos por las Relaciones Topográficas mandadas hacer por Felipe II en 1575 que la torre estaba rodeada de una cerca o muralla. Por otra parte, era habitual edificar una pequeña capilla en el interior del recinto fortificado. De la proximidad entre la iglesia actual y la torre del homenaje -apenas unos metros- se deduce que el origen de aquélla está ligado a la mencionada capilla, que más adelante se convertiría en ermita y posteriormente en iglesia. A esta última fase llegó antes de finalizar el siglo XV, pues según se desprende del documento de la visita de la Orden de Santiago a Torres de Albanchez en el año 1495, el campanario se estaba terminando para esta fecha en lo que muy probablemente fuera el remate de unas obras de ampliación del edificio. La Iglesia estaba bajo la advocación de Santa María, a secas. La misma aparece también reflejada en las Relaciones de 1575, por lo que la advocación de la Presentación debió añadirse más tarde. Las Relaciones nos hablan de que la iglesia contaba con cuatro capillas fundadas por particulares, y en el sagrario se veneraba un hueso perteneciente a San Caprasio (se dice Crapacio en el documento por error).
El edificio sufrirá otras ampliaciones e intervenciones a partir del siglo XVII. En esta centuria en concreto podría haberse levantado el presbiterio, de media naranja sobre pechinas y cubierta exterior a cuatro aguas.

Vista del conjunto monumental de la Iglesia de Nuestra Señora de la Presentación
y la Torre medieval del antiguo castillo.
Torres de Albanchez
(foto: archivo propio)

Tras los desperfectos ocasionados por la Guerra Civil (la iglesia durante ese tiempo fue habilitada como cuartel) el templo es sometido a una profunda reforma en el año 1946, acogiéndose al programa de "Regiones Devastadas". La rehabilitación es llevada a cabo por Gaspar Molina Soto y Luis Molina Rodríguez, comprendiendo la adecuación del coro, despacho parroquial, hueco para las campanas, pintura de los interiores y embaldosado, descubriéndose en esta última acometida antiguas tumbas. También se abrió un ventanal circular en el lado izquierdo del presbiterio para aportar luz al interior. En 1950, Domingo Sinesio construye un nuevo campanario en los pies del templo, dado que el anterior se encontraba en ruina.
A principios de este siglo la iglesia es de nuevo rehabilitada en su interior, adquiriendo su configuración actual. 
 
LA IGLESIA DE NUESTRA SEÑORA DE LA PRESENTACIÓN



Fachada principal, portada y campanario de la Iglesia de Nuestra Señora de la Presentación de Torres de Albanchez
(foto: archivo propio)

El edificio está construido en piedra, mampostería en general y sillería regular en la fachada principal y zonas puntuales. Presenta planta rectangular y una disposición Este-Oeste. El lateral Norte -lado del Evangelio- da a una gran plaza denominada de la Iglesia y en él se abre su única portada. Ésta es sencilla, aunque no exenta de elegancia; renacentista, aunque con cierto aire gótico. Presenta medio punto con arquivoltas, que descansan sobre impostas y jambas cajeadas, y la enmarcan dos columnas finas sobre plinto con sencillos capiteles que sostienen la cornisa que remata el conjunto y da paso al tejado. Existe en el lado izquierdo de la portada, en la parte superior de la fachada, el resto de lo que parece ser una lápida conmemorativa, y que por la tipografía de la escritura podría ser fechada en el siglo XVI. Reza así: "SIENDO CURA D. ESTEVAN RODRIXEZ AÑO...".
Externamente sobresale del conjunto el presbiterio, cubierto con tejado a cuatro aguas y fuertemente ceñido por recios contrafuertes. El otro volumen, en los pies del templo, es el campanario, obra contemporánea y que no es en absoluto acorde estéticamente con el conjunto.
El interior se estructura en una sola nave cubierta con bóveda de cañón -que enmascara la techumbre de madera original-, reforzada con arcos fajones. En los laterales se sitúan capillas de diferente tamaño, dos en el lado del Evangelio flanqueando la puerta, y otra pequeña en el lado de la Epístola, en los pies del templo. Aquí se encuetra también el coro, de madera y en alto. El presbiterio se cubre con cúpula de media naranja sobre pechinas, siendo esta zona de la cabecera un añadido del siglo XVII. El retablo mayor, sobredorado y neobarroco, es una pieza adquirida recientemente gracias a los donativos de la feligresía. Contiene en su hornacina central una imagen contemporánea de la Virgen en el momento de la Presentación del Niño en el Templo.


Interior del templo parroquial. Nave de cañón y Presbiterio al fondo
(foto: archivo propio)


Presbiterio y retablo
(foto: archivo propio)

Coro en los pies del templo. Se aprecia sobre él la armadura de madera, únicamente visible en esta parte, que cubría originalmente la nave del templo y hoy enmascarada por la nave de cañón.
(foto: archivo propio)

Nada queda del rico patrimonio que esta iglesia tuviera en otros tiempos. Existía un bello retablo mayor, desaparecido junto con todas las imágenes en los deleznables hechos del 36. Entre estas últimas se encontraba una hermosa talla barroca de un Crucificado de brazos articulados, por lo que seguramente debió servir para la ceremonia del "desenclavamiento" el Viernes Santo y para la procesión del Santo Entierro. También de bella factura era la antigua imagen de la patrona, Nuestra Señora del Campo, posiblemente obra renacentista a juzgar por sus rasgos, y que fue arrojada desde el campanario en un acto de barbarie. De ambas se nos da cumplida información en el número 159 de la Revista "Don Lope de Sosa" de Marzo de 1926, donde el que fuera cronista de Jaén, Don Alfredo Cazabán, escribe sobre estas singulares imágenes por desgracia desaparecidas, artículo que tan bien ilustra con sus fotos Don Jesús Génave. También desaparecieron interesantes obras de orfebrería, como una fuente vidriada y una cruz procesional, que se conservaban en su sacristía. Por otro lado, en paradero desconocido se halla un gran lienzo de las Ánimas que pudo contemplarse hasta los años 60 en el interior del templo.
En 1943 se adquirió un retablo mayor nuevo, que sin embargo fue suprimido en la década de los 50, conservándose sólo la hornacina central que se encuentra hoy en la Ermita de la Virgen del Campo y alberga a la imagen de la patrona durante el tiempo estival en que ésta permanece en su casa.
También fueron sustituidas algunas imágenes relacionadas con la Semana Santa: Jesús Nazareno, Virgen de los Dolores, San Juan y Santo Entierro de Cristo, que fueron adquiridas en Madrid entre 1943 y 1945 por el entonces párroco Don Guillermo Molina. La talla de Nuestro Padre Jesús Nazareno fue costeada gracias a los donativos de todos lo feligreses de la Parroquia. Nuestra Señora de los Dolores fue adquirida por Doña Felisa Vélez, y la talla de San Juan por el entonces alcalde de Torres de Albanchez Don Juan Manuel Díaz.

Imágenes procesionales de Nuestra Señora de los Dolores, Jesús Nazareno y San Juan.
Iglesia de Torres de Albanchez
(foto: archivo propio)

 
     
Bibliografía:

- Romero Alarcón, Valeriano. Torres de Albanchez, miscelánea histórcia y arqueología. Jaén, 2007.
- VVAA. Jaén, Pueblos y Ciudades. Jaén, 1997.
Documentos Históricos de Villarrodrigo (Blog).
   


1 comentario:

  1. Conoceran ahi en Torres de Albanez todavia a Candido Garcia Rivera ?

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