domingo, 31 de mayo de 2015

El Palacio de la Encomienda o Casa de la Inquisición en CHICLANA DE SEGURA


Fachada de la Casa de la Encomienda o de la Inquisición de Chiclana de Segura
(foto: archivo propio)

UN POCO DE HISTORIA

Chiclana de Segura domina el valle medio del Guadalimar desde una posición elevada, coronando una muela en la que los musulmanes edificaron una inexpugnable fortificación que más tarde los cristianos ampliarían.
Nada queda de aquel castillo salvo algunas piedras y el recuerdo, pero su posición estratégica le valió a Chiclana ser cabecera de una de las Encomiendas de la Orden de Santiago después de la conquista de este emplazamiento por Fernando III a finales de 1226 o principios de 1227. Efectivamente, la Encomienda de Montizón-Chiclana tuvo su sede aquí, y sus comendadores, entre los que cabe citar al poeta-guerrero Jorge Manrique, tenían su residencia en el castillo.

Vista de Chiclana desde el emplazamiento de su antiguo castillo
(foto: archivo propio)

El 5 de Marzo del año 1566 acaeció un triste suceso del que nos da cuenta el informe sobre la villa en las Relaciones Topográficas mandadas hacer por el rey Felipe II. Según el texto, entre las 11 y 12 de la noche se desprendieron unas rocas sobre las que se asentaba el castillo, destruyendo 15 casas, matando a 30 personas e hiriendo a otras 20. Este hecho dejó definitivamente en ruina la fortaleza, que fue abandonada. Los comendadores trasladaron su residencia entonces al centro de la villa, a un palacete que se construirá en los años siguientes (siendo comendador Don Jerónimo de Cavanillas, que ejerció el cargo de 1550 a 1593) y que para 1575, año de la redacción de las Relaciones, ya debía estar finalizado, pues se dice que la villa cuenta con una casa de la encomienda que es tercia, donde se recogen los diezmos de vino y cereal que los habitantes entregaban a la Orden de Santiago. De ahí su primera denominación, Palacio o Casa de la Encomienda.
En cuanto a la segunda, "Casa de la Inquisición", hace referencia al hecho de que este edificio representara paralelamente la justicia divina en Chiclana. En la segunda mitad del siglo XIII Beas de Segura se convierte en cabecera de una Vicaría vere nullius con jurisdicción también sobre la villa de Chiclana, por lo que el poder eclesiástico en ambas poblaciones lo ejercía el vicario, dependiente exclusivamente del Prior de Uclés, sin estar sujeto por tanto a jurisdicción diocesana alguna. Se trataba de un privilegio que disfrutaban los territorios de Órdenes Militares. 

EL PALACIO DE LA ENCOMIENDA O CASA DE LA INQUISICIÓN

Calle Real, en donde se sitúa la Casa de la Encomienda (a la izquierda en la fotografía)
(foto: archivo propio)

En el número 15 de la Calle Real, en el corazón del núcleo medieval de Chiclana, se levanta este edificio de planta trapezoidal, justo debajo de la roca sobre la que en otro tiempo se elevara el castillo de la localidad.
La fachada principal es el elemento de mayor interés artístico. Realizada en cantería de sillares regulares, en ella se abren la portada y vanos en los laterales, todo ello en perfecta simetría.
La portada, centrada en el muro, es estrecha y estilizada y se divide en dos cuerpos. En el inferior presenta arco de medio punto (convertido hoy en un vano adintelado) sobre impostas y ménsula en la clave, enmarcado por pilastras acanaladas con capiteles corintios que descansan sobre altos plintos. Sostienen un sencillo entablamento. Centrada en el mismo y sobre la puerta, cruz de la Orden de Calatrava sobre cartela, y a los lados ménsulas labradas que sujetan el balcón superior. En el segundo cuerpo, frontón partido adornado con bolas en las esquinas sobre pinaculillos, y en el centro vano adintelado con balcón, enmarcado por pilastras cajeadas que sostienen un pequeño entablamento. Se remata con frontón curvo partido, con volutas en los extremos y de nuevo bolas en las esquinas. Sobre el vano y a eje, cruz de la Orden de Calatrava inscrita en un tondo y una pluma y una espada a los lados.

Portada de la Casa de la Encomienda
(foto: archivo propio)

En los laterales de la portada, y a igual distancia de la misma, se abren dos pares de vanos adintelados (dos ventanales en el lado derecho, puerta y ventanal en el izquierdo), colocados a eje entre sí. Repiten esquemas decorativos similares a los de la portada principal, aunque invertidos. El vano inferior se remata con el frontón curvo descrito, mientras que el superior lo hace con cornisa con bolas y pinaculillos en los extremos.

Remate de la puerta y ventanal del lado izquierdo de la fachada
(foto: archivo propio)

El patio, también de planta irregular, posee tres pisos, separados por voladizos. En el piso inferior, columnas de orden toscano sostienen zapatas y vigas de madera, propias de la época.

Patio de planta trapezoidal de la Casa de la Encomienda
(foto: archivo propio)

¿UNA CRUZ DE LA ORDEN DE CALATRAVA EN UNA CASA DE LA ENCOMIENDA E INQUISICIÓN EN TERRITORIO SANTIAGUISTA?


Cruz de la Orden de Calatrava sobre la ménsua de la clave del arco de la puerta,
algo deteriorada en su parte superior por la inclusión de un balcón en época posterior.
Casa de la Encomienda. Chiclana de Segura
(foto: archivo propio)
 
Me llama poderosamente la atención un detalle de la portada de este edificio, y es la inclusión de hasta dos cruces de la Orden de Calatrava en la misma, una sobre la puerta principal y otra rematando la fachada. No se trata de un error, es claramente la representación de la Cruz de Calatrava. Pero, ¿qué hace en esta importante edificación de una villa que perteneció a la Orden de Santiago?
La primera hipótesis, muy poco probable, sería la de una confusión del maestro tallista. De haberse producido tal error, seguramente la cruz hubiese sido sustituida de inmediato.
Buceando un poco en la Historia, la única explicación plausible para la presencia de este símbolo en la fachada de esta casa viene de la mano de un personaje de relevancia como es Don Sancho de Sandoval Guerrero, aristócrata nacido en Beas en 1580, Caballero de la Orden de Calatrava y que fue Familiar del Santo Oficio de la Inquisición, Regidor de Beas y Alcalde de la Santa Hermandad de esta villa. Emparentado con el Duque de Lerma -valido de Felipe III- e íntimo amigo de Francisco de Quevedo (con el que mantuvo por cierto una abundante correspondencia), este noble tuvo grandes influencias en la corte española del primer tercio del siglo XVII.
Si se ha reparado en los cargos que ostentaba Sandoval, entre ellos destacan los de Caballero de la Orden de Calatrava y Familiar del Santo Oficio. El grado de notoriedad que adquirieron los Familiares de la Inquisición en esta época fue bastante elevado, dado que dicho cargo, en origen discreto, fue frecuentado cada vez más por nobles y caballeros que vieron en él una fuente de prestigio y privilegios. Si a esta circunstancia le sumamos el hecho de que en la época pecado y delito eran una misma cosa, de lo cual se deduce la confusión de competencias que muy a menudo se producía entre lo civil y lo religioso (valga como ejemplo la propia casa que nos ocupa), todo ello podría explicar la presencia de la cruz de Calatrava en la portada de Chiclana, allí colocada probablemente por Sandoval, pues no sería descartable que la dicha portada y ventanales, de un lenguaje ya barroco, fueran el resultado de unas obras de embellecimiento de la fachada de esta casa promovidas por este noble en la primera mitad del siglo XVII en un gesto de mecenazgo a la vez que de demostración de poder sobre la población rural que controlaba y vigilaba.

Bibliografía:

- Ortega Rubio, Juan. Relaciones Topográficas de los Pueblos de España. Madrid, 1918.
- VVAA. Jaén. Pueblos y Ciudades. Jaén, 1997.


1 comentario:

  1. Muy curiosa la informacion que aportas sobre Chiclana de segura.Me ha gustado mucho

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