Fuentes de Jaén. La Fuente de los Chorros de ORCERA


Vista frontal de la Fuente de los Chorros de Orcera
(foto: archivo propio)

La Fuente de los Chorros se sitúa a las espaldas del templo parroquial 
de Nuestra Señora de la Asunción de Orcera
(foto: archivo propio)  

Ubicación: C/ Doctor Palanca. Google Maps (pincha sobre este enlace) 

Es todo un placer pasear por las estrechas calles del casco antiguo de Orcera, población perteneciente a la comarca de la Sierra de Segura, al Noreste de Jaén. No en vano, Orcera ha sabido conservar la que posiblemente sea la mejor muestra de arquitectura popular de toda la Provincia. Uno de los rincones más atractivos del entramado urbanístico orcereño se encuentra a las espaldas de la Iglesia parroquial de Nuestra Señora de la Asunción. Presidiendo una recoleta plazuela ajardinada se encuentra esta fuente monumental de sencillas formas pero elegante traza.
Se desconoce la fecha de ejecución de esta fuente. Las Relaciones Topográficas de los pueblos de España, mandadas hacer por el rey Felipe II en 1575, en el apartado dedicado a Orcera, por aquel entonces arrabal de la villa de Segura de la Sierra, nos dan noticia de la existencia de una fuente en la plaza: "...de la dicha fuente de Sancta María (situada ésta a las afueras de la población en dirección a la vecina localidad de Benatae, junto al desaparecido monasterio franciscano de Santa María de la Peña) se toma y trahe el agua a la plaça de el dicho lugar donde ay una prinçipal fuente de dos cannos de hierro con su pilar de donde todo el pueblo se sirve y abreban sus bestias". Bien podrían referirse las Relaciones a esta fuente, que pudo construirse, por tanto, al tiempo de la propia Iglesia parroquial, en el siglo XVI, y posteriormente ser trasladada detrás del templo. Orcera vive a partir de la década de los 30 de esta centuria una renovación urbanística importante que tiene como centro neurálgico la plaza de la Alhóndiga en donde comienza a levantarse el templo parroquial. La fuente de los Chorros pudo, en definitiva, ser un elemento más de dicha renovación. No obstante, su aspecto clásico ha llevado a otros autores a fecharla en el siglo XVIII.

Escudo de Orcera en el centro de la fuente
(foto: archivo propio)

La fuente se encuentra empotrada en la fachada de una casa. Es de sillería en piedra, de diseño apaisado, formada por un gran frontis en cuya parte central se abren dos arcos de medio punto ciegos, de relleno en ladrillo, en los cuales se sitúan dos caños de bronce que afloran en el centro de unas rosetas de seis pétalos o puntas talladas en piedra, y que desaguan en piletas cuadradas. Sobre el cuerpo principal, un gran frontón triangular en cuyo centro está reproducido, también en piedra, el escudo de la villa, elemento añadido ya en el siglo XX. Rematan el frontón un conjunto de grandes piñas esculpidas sobre basamentos, una en el centro y las otras dos en las esquinas, decoración que se repetía en la baranda que estaba situada delante de la fuente como se puede comprobar en una fotografía antigua de principios del siglo XX que reproducimos a continuación. Precisamente en el mismo documento gráfico se aprecia el enorme pilar a los pies del conjunto, que fue suprimido en su restauración. Los bloques de piedra de este pilar fueron reaprovechados para construir la escalinata de acceso al templo parroquial.

Fuente de los Chorros en una fotografía de 1911. 
No aparece el escudo de la localidad (la cartela central está vacía) y se aprecia la baranda antigua jalonada de balaustres en piedra, así como el antiguo pilar.
Portfolio Fotográfico de España. Provincia de Jaén 




En los fogones de Jaén. SOPA DE AJO

Como ya está entrando el frío, apetece algún plato con enjundia para entrar en calor. Hoy haremos una sopa que aunque tiene un origen humilde, ya que sus ingredientes básicos son: el agua, el pan duro, los ajos, el aceite y el pimentón, ha estado sometido, precisamente por su popularidad, a variantes, dependiendo de la economía de la familia y los gustos de la cocinera, y se le han ido añadiendo ingredientes como: jamón, chorizo, tocino o huevo.
Tradicionalmente, esta sopa ha sido un almuerzo muy frecuente en toda España y un plato típico de los días de cuaresma por no llevar carne. El dramaturgo Ricardo de la Vega hizo un poema dedicado a las siete virtudes de las sopas de ajo:

Siete virtudes
tienen las sopas:
quitan el hambre
y dan sed poca.
Hacen dormir
y digerir.
Nunca enfadan
y siempre agradan.
Y crían la cara
colorada.



Foto: Mª Cristina Gimeno Ramos


Ingredientes:

- Media barra de pan de varios días.
- 3 ó 4 dientes de ajo.
- Una cucharadita de pimentón dulce.
- Un litro y medio de agua.
- 4 ó 5 cucharadas de aceite.
- Sal.
- 100 gr. de jamón.
- 2 chorizos de Carchelejo.
- Un huevo.

Modo de hacerlo:

En una cazuela, mejor de barro, ponemos el aceite y freímos los ajos pelados, el jamón hecho tacos y el chorizo a rodajas. Mientras, cortamos el pan a rodajas finas. Echamos el pan en la cazuela y le damos unas cuantas vueltas con los demás ingredientes. 
Añadimos el pimentón, cuidando que no se queme. Echamos el agua y dejamos cocer. Salamos. 
Antes de servir, batimos el huevo y se lo echamos a la sopa. Servir en cuencos de barro y bien calentita.

Buen provecho




Castillos y Atalayas de Jaén. Las torres Mocha y del Reloj de PEAL DE BECERRO


Vista parcial de Peal de Becerro desde el Sur. 
En el punto más elevado de la población, las torres Mocha (izqda.) y del Reloj (drcha.)
(foto: archivo propio)

Peal de Becerro se encuentra en el Este de la Provincia de Jaén y es la puerta natural de entrada a la Sierra de Cazorla. Cuenta el municipio con un valioso patrimonio histórico en el que destaca sin duda la cámara sepulcral de Toya, de época ibérica, que se ha conservado en perfectas condiciones. Pero en esta ocasión nos ocuparemos de su patrimonio medieval, del que han llegado hasta nosotros un par de torreones que pertenecieron al antiguo castillo de la población y que constituyen la seña de identidad del perfil urbanístico de Peal de Becerro.

UN POCO DE HISTORIA

Efectivamente, estas dos torres ocupan el lugar más elevado del casco urbano, sobre un montículo que domina la población.
Peal de Becerro pudo ser una pequeña alquería en época islámica, de poca importancia habida cuenta de la cercanía de Toya, que desde época ibérica constituyó una ciudad importante que se mantuvo, con altibajos, hasta el dominio musulmán de la Península. De hecho, Peal no aparece mencionado aún entre los lugares conquistados por el Arzobispo de Toledo Ximénez de Rada en la década de los 30 del siglo XIII.aparece años después, en 1257, en el documento en el que el Arzobispo don Sancho, hijo de Fernando III, hace donación a la villa de Quesada de ciertas aldeas y castillos de la zona, entre ellos, Peal. Tras la conquista, el lugar pasa a formar parte del Adelantamiento de Cazorla, un amplio territorio bajo el gobierno de los prelados toledanos. 
Serán los cristianos los que concedan cierta entidad a este pequeño núcleo de población y construyan el castillo de Peal, posiblemente sobre los restos de una anterior edificación militar islámica en madera. El recinto tenía una planta alargada, y del mismo han sobrevivido las dos torres que nos ocupan, llamadas "del Reloj" y "Mocha", de planta cuadrada, del tipo "homenaje" y que, situadas en los extremos de la fortificación, servirían para dominar bien los puntos débiles extramuros. Además, en caso de invasión del castillo dificultarían el ataque a una u otra desde el patio de armas al protegerse mutuamente con fuego cruzado.
La existencia de la fortaleza fue relativamente pacífica, a excepción de algunos asedios como el ocurrido en 1361 en que fue saqueada e incendiada en una razia protagonizada por tropas musulmanas del vecino reino de Granada.
Todavía en las primeras décadas del siglo XX era posible contemplar algunos otros restos de la fortificación, hoy desaparecidos. Las torres fueron declaradas Bien de Interés Cultural en 1985. En 1987 la delegación de Cultura de la Junta de Andalucía, ante su estado de avanzado deterioro, llevó a cabo una restauración por el procedimiento de emergencia dirigida por el arquitecto Luis Carlos Gutiérrez Calatrava, que resultó modélica en cuanto a su rigor y tratamiento: consolidación de bóvedas y construcción de azotea para la evacuación de aguas, reparación de cerramientos exteriores e interiores, reposición de piezas y carpintería exterior y acondicionamiento del exterior y zonas de acceso.

TORRE DEL RELOJ 


Torre del Reloj
(foto: archivo propio)

La torre del Reloj es tardía, erigida a finales del siglo XIV. Tiene unos doce metros de altura por algo más de seis metros de lado. De planta cuadrangular y hasta cuatro niveles o pisos, se asienta sobre zócalo de roca, correspondiendo el nivel inferior al aljibe. Su sillería no es totalmente regular, y presenta vanos abiertos tardíamente donde antes hubo saeteras. La entrada sí es la original y se encuentra a nivel de la segunda planta, a 3,80 m. del suelo. En la zona superior, el almenado, que es el original, se conserva bien, así como unos balcones con función de matacanes situados en el centro de tres de las caras de la torre. En el lado Noreste el matacán fue destruido para colocar un reloj que le dio nombre a la torre. Hoy se presenta reconstruido y el reloj es de factura moderna. Como dato curioso, una de las piedras mandileras del matacán Sureste tiene una singular decoración en forma de espiga.
 

Matacán sureste. Torre del Reloj de Peal de Becerro
(foto: archivo propio)

  
TORRE MOCHA


Torre Mocha
(foto: archivo propio)

La torre Mocha resulta menos airosa que la del Reloj, debido en parte a que la entrada a la misma se realiza a un nivel intermedio a través de la plaza en la que se encuentran estas construcciones. La altura de la torre por sus caras Sureste y Suroeste es bastante considerable. Mide unos siete metros de lado, y está construida en sillarejo que muestra marcas de cantería. Tiene sus esquinas reforzadas a soga y tizón, y está rematada con canes que sostenían balcones amatacanados como su compañera, hoy desaparecidos. Los diferentes niveles reciben luz de ciertas saeteras, escasas en número (dos por cada lado). No tiene almenado, de ahí el nombre que recibe esta torre. La entrada se realiza por una puerta estrecha de arco apuntado que apoya sobre impostas.
Su construcción debió realizarse entre los siglos XIII y XIV y a lo largo del tiempo se le fueron adosando construcciones parasitarias que distorsionaron su imagen, en la actualidad suprimidas tras las restauraciones acometidas.

Puerta de acceso a la Torre Mocha
(foto: archivo propio)


Vista de la Torre Mocha por su parte Sur
(foto: archivo propio)


Auditorium

La Torre Mocha y la Torre del Reloj conforman un singular espacio urbanístico en la Plaza Cronista Cazabán, complementado por un Auditorium para actividades culturales y lúdicas al aire libre, diseñado por Isicio Ruiz Albusac.

Auditorium junto a las torres y la iglesia parroquial. Peal de Becerro
(foto: archivo propio)


Bibliografía:

- Eslava Galán, Juan. Castillos y Atalayas del Reino de Jaén. Jaén, 1999.
- Ureña Portero, Gabriel. Jaén, Tierra de Castillos. Jaén, 2004.
- VVAA. Jaén. Pueblos y Ciudades. Jaén, 1998.


 

En los fogones de Jaén. RIN RAN DE CAZORLA

El Rin Ran es un plato típico de la Sierra de Cazorla desde tiempos antiguos, muy extendida por otras zonas rurales de nuestra geografía andaluza para los jornaleros del campo por su bajo coste, y ahora muy acorde con la crisis que vivimos. Éste es un plato polivalente que se sirve como tapa, entrante, acompañante de otros o como plato principal. Cuenta la tradición que cuando se preparaba el rin-ran en el campo siempre llovía.
Gracias a Anita Labesa, que muy gustosamente me ha cedido su receta de rin-ran. Ella nos prepara este plato, típico de su tierra, para servirla como tapa en la caseta parroquial en la feria de la Virgen del Rosario en Mancha Real. Sirva como homenaje para todas aquellas mujeres que persisten en mantener sus tradiciones y platos típicos de estas tierras de Jaén.


Foto: Mª Cristina Gimeno Ramos

Ingredientes:

-  Un kilo de patatas.
-  Cuatro o cinco "ñoras" o pimientos choriceros.
-  Dos trozos grandes de bacalao desalado y desmigado.
-  Un diente de ajo.
- Un vaso, de los de vino, de aceite de oliva virgen extra denominación de origen “ Sierra de Cazorla”.
-  Media cucharadita, de las de café, de cominos molidos.
-  Una cebolleta.
-  Dos huevos cocidos.
-  Aceitunas sin hueso (opcional).

 
Modo de hacerlo:

Se cuecen las ñoras y las patatas, con poca sal, y se guarda agua de la cocción. 
En el vaso de la batidora ponemos los pimientos cocidos , el diente de ajo, el aceite y los cominos y lo batimos todo con un poco de agua de la cocción.
Este majado lo revolvemos con la patata chafada con un tenedor y con el bacalao desmigajado.
Picamos la cebolleta y los huevos cocidos y mezclamos con el revuelto anterior.
Por último añadimos las aceitunas, si queremos.
Este plato se sirve frío y lo podemos presentar con las aceitunas verdes o negras y en unas rebanadas de pan.

Buen Provecho