jueves, 10 de febrero de 2011

Pantanos de Jaén. El Tranco

EL PANTANO DEL TRANCO



Localización: NE de la Provincia de Jaén, Sierra de Segura.
Municipios: Hornos de Segura y Santiago-Pontones.
Río: Guadalquivir.
Capacidad: 498 hm3.
Superficie: 1.800 has.
Altitud: 643 m.
Fecha de construcción: 1930-1945.
Altura de la presa: 83 m.

 
Vista aérea de la aldea y presa del Tranco
(foto: diario Jaén)

Hablar del Tranco es hablar del más importante y carismático de los pantanos jiennenses. Este pequeño mar de interior fue de los primeros en construirse en Jaén allá por la década de los 30 del siglo pasado, es el de mayor tamaño y capacidad (498 hm. cúbicos, 1.800 has. de extensión -lleno-), y es el más conocido de todos por ser el estanque de ese jardín tan mono que tenemos en la Provincia que es el Parque Natural de Cazorla, Segura y las Villas.

Vista parcial del embalse y la presa
(foto: archivo propio)

Se trata del primer pantano de la cabecera del Guadalquivir y está situado a tan sólo 50 km. de la Cañada de las Fuentes, nacimiento de este río, siguiendo el curso del mismo.
Construido por el MOP dentro del Plan de Obras Hidráulicas, fue en su día el segundo pantano del país, tras el de Esla (Zamora) y el tercero de Europa. El primer proyecto para un pantano en este lugar, denominado desde antiguo como la cerrada del Tranco de Monzoque, vio la luz en 1912 gracias al ingeniero don Antonio Anguís Díaz, aunque las obras no comenzarán hasta 1930 ya con un nuevo proyecto de don Antonio del Águila y Rada. El 28 de febrero de 1944 se cierran las compuertas y comienza el embalse de agua, aunque la culminación de ciertos detalles de la obra se prolongan hasta 1945. Su inauguración tendrá lugar en 1948.
La construcción de este gran embalse vino a sepultar bajo sus aguas la hermosa vega de Hornos, un feraz valle repleto de cortijadas y aldeas llenas de vida. Sus habitantes tuvieron que emigrar, ubicándose muchos de ellos en poblados de colonización de la vega de Andújar. Aún queda un testigo mudo que desafía a las aguas del pantano, elevándose eternamente sobre ellas en su diminuta isla. Se trata del castillo de Bujaraiza, una de esas poblaciones que quedaron bajo las aguas del Tranco. Existe también otra isla, mucho mayor, llamada "Cabeza de la Viña".

 
Castillo de Bujaraiza en el pantano del Tranco
(foto: www.skyscrapercity.com)

La cuenca receptora es reducida, sólo de 550 km. cuadrados, aunque de alta pluviosidad debido al relieve montañoso que circunda el embalse, que hace de divisoria entre las sierras de Segura, Cazorla y las Villas, aunque todo él se encuentra inmerso en los municipios de Hornos de Segura y Santiago-Pontones, excepto la propia presa y la central hidroeléctrica, que pertenecen al término municipal de Villanueva del Arzobispo. La aldea del Tranco, junto a la presa, que se construyó para albergar a los trabajadores que tomaron parte en las obras, es ya término de Hornos.
Sin embargo, siempre se le ha denominado Tranco de Beas, ya que era en esta población donde residían los ingenieros durante las obras.

 
El Tranco, al máximo de su capacidad (Julio 2010)
(foto: archivo propio)

 
Central Hidroeléctrica
(foto: archivo propio)

El Tranco tiene variados usos: para el consumo humano, riego, producción eléctrica (39.800 kilovatios) y turismo. Dentro de este último cabe destacar la práctica de deportes naúticos como pasear en hidropedal, piraguas y vela. El Tranco también es un importante foco de atracción para los amantes de la pesca deportiva (truchas y black bass). Además del bellísimo paisaje circundante, el entorno ofrece muhas visitas interesantes como el Parque Cinegético, el Centro de Interpretación del Parque Natural en la Torre del Vinagre, el Jardín Botánico, la piscifactoría del Río Borosa o el precioso pueblo de Hornos de Segura, el más cercano al pantano. 

 
Vista aérea del Tranco desde Hornos de Segura
(foto: Paisajes Españoles)

Para alojarse, comer o tapear, hay gran variedad de establecimientos (hoteles, hostales, casas rurales, restaurantes, bares...) a lo largo de la carretera A-319 Cazorla-El Tranco, que va bordeando el pantano hasta culminar en la presa junto a la aldea. La gastronomía de la zona bien merece una parada.

 
Presa del Tranco 
(foto: archivo propio) 


Fuente:
- Briones, Florentino. El Pantano del Tranco de Beas. Revista de Obras Públicas. 1946.
- La Senda del Agua. Especial Diario Jaén. Julio de 2010. 

6 comentarios:

  1. Interessante local. Gosto de passear por aqui. Sempre vou longe...
    Um beijo querido amigo

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  2. Yo he estado ahí con un hidropedal y es impresionante. Grandes fotos, por cierto.

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  3. Hola paisano!!hijo mío, que estoy más perdido que el barco del arroz...

    Muy buenas fotos, y bueno, aunque no te escriba mucho no quiere decir que no entre a verte de vez en cuando. El artículo está genial, y las fotos son una pasada, vamos, como todo el blog en general.

    Un abrazo!!cuidate ;)

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  4. Qué alegría encontrarme con un blog como este, siempre me gusta leer cosas de mi Jaén, aunque estoy cerca lo echo de menos. Un saludo

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  5. Bonito paraje para visitar sin prisa. Fue un embalse que tardó muchos años en construirse aunque, mirándolo bien, tuvimos por medio la guerra civil.

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