lunes, 2 de enero de 2012

El Urbanismo Medieval de JIMENA


Vista parcial de Jimena
(foto: archivo propio)

Se acomoda el blanco caserío de Jimena en la ladera Norte del Aznaitín, adaptando sabiamente cada una de sus casas, de sus calles y sus plazuelas a las curvas de nivel que determina la orografía. Y los frutos del buen empeño de decenas de generaciones de jimenatos ya desde la lejana Edad Media los podemos contemplar hoy en un urbanismo perfectamente bien conservado que no ha perdido prácticamente ese sabor medieval, tan nítido en este pueblo de Sierra Mágina.
Cuando se llega a la Plaza de Jimena, el imponente torreón, perteneciente al antiguo castillo, nos aporta ya una primera pista de su legado islámico. Y cruzar el arco del Postigo, verdadera entrada al núcleo medieval, y pasear por el laberinto de callejas del casco antiguo, nos confirma las sospechas, pues es como traspasar una frontera entre la Jimena moderna y la medieval, latente aún hoy en pleno siglo XXI.
Efectivamente, la Plaza, nuestro punto de partida, no se convertirá hasta bien entrado el siglo XVI en el centro neurálgico de la localidad. En época medieval no existía, y por este punto se accedía a la población, a través del mencionado arco del Postigo, principal puerta de la muralla que rodeaba Jimena.

Plaza de la Constitución de Jimena con el torreón del antiguo castillo y el arco del Postigo
(foto: archivo propio)

El intrincado callejero posee todos los ingredientes del urbanismo medieval islámico. La irregularidad en el trazado es patente, calles estrechas que ascienden y descienden, que se bifurcan sorpresivamente o no tienen salida, en recuerdo de antiguos adarves. Algunas callejuelas se engalanan coquetamente con deliciosos arquillos de medio punto con su teja árabe, mientras el blanco refulge en las fachadas de las casas, en las cuales es difícil también encontrar orden en la disposición de puertas y ventanas. Y las macetas cuelgan de rejas y balcones para adornar y refrescar. 
En fin... Jimena, entre el verde de los pinares de su sierra y de los frutales de su huerta, es una manchita blanca, reducto urbanístico y arquitectónico de otras épocas, de otras culturas...

Detalles Urbanos:

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Fotografías: Jesús Molina Gimeno




1 comentario:

  1. Me gusta mucho vuestro blog, es bastante interesante. Las imagenes son muy buenas. Gracias por compartirlo!

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