sábado, 28 de noviembre de 2015

Montañas de Jaén. EL YELMO



El Yelmo desde el Castillo de Segura de la Sierra
(foto: archivo propio)

Coordenadas: 38º15'16'' N / 2º39'29'' O
Localización: NE de la Provincia de Jaén.
Comarca: Sierra de Segura.
Municipio: Segura de la Sierra.
Cordillera: Subbética
Sierra: Sierra de Segura.
Altitud: 1.809 m.
Acceso: en coche hasta la cumbre por pista forestal. Desde la JF-7016 (interior de la Sierra) o desde la A-317 Cortijos Nuevos-El Robledo.
Distancia al núcleo más cercano: 10,5 km. a El Robledo.


Vista desde el valle de Segura del Yelmo, a la derecha,
y la villa de Segura de la Sierra, a la izquierda.
(foto: archivo propio)

El Yelmo desde Torres de Albanchez. Segura de la Sierra aparece a la izquierda.
(foto: archivo propio)

Hablar sobre el Yelmo es evocar una de las montañas más emblemáticas no sólo de la Sierra de Segura o de la Provincia de Jaén, sino también en todo el tercio Sur de la Península Ibérica. No es su discreta altura (1.809 m. sobre el nivel del mar) el motivo de este reconocimiento, pues son muchos los picos que la superan en las Cordilleras Béticas. Su posición relativamente aislada en el norte menos montañoso del macizo de Cazorla y Segura, lo que hace destacar su enorme mole, y especialmente el elegante perfil que muestra visible desde el valle de Segura han contribuido a su merecida fama. ¿Cuántas montañas en este país pueden presumir de haber sido inmortalizadas por los versos de Francisco de Quevedo?


Hornos de Segura con el Yelmo al fondo
(foto: archivo propio)

¿CÓMO LLEGAR?

Es posible acceder hasta la misma cumbre del Yelmo en automóvil gracias a que la pista forestal que conduce a la misma se ha arreglado recientemente. No obstante, si se accede en turismo, es recomendable hacerlo en primavera, verano o comienzos del otoño para evitar heladas y nieve.
Existen dos modos de acceder. Por la A-317, abandonando ésta en Cortijos Nuevos y tomando una pequeña carretera que nos conduce a El Ojuelo y, seguidamente, a El Robledo, de donde sale la referida pista forestal. Desde El Robledo a la cumbre hay 10,5 km. de distancia.
Desde el interior de la sierra se puede llegar desde la JF-7016 tomando una pista forestal que enlaza con la anterior que sube desde El Robledo.
Tengan cuidado con el último tramo antes de llegar a la cumbre, es estrecho y sinuoso.

EL YELMO

El vértice geodésico de primer orden del Yelmo está registrado con el número 88.754 en el Instituto Geográfico Nacional. Es una montaña perteneciente a los Sistemas Béticos y dentro de éstos, a la Cordillera Subbética y a la Sierra de Segura.
Geológicamente, su cumbre constituye un impresionante pliegue sinclinal compuesto por areniscas del Albiense con el afloramiento de formaciones calizas y dolomíticas del Cretácico Superior.
Sus empinadas laderas están cubiertas de densa vegetación, que va desapareciendo conforme aumenta la altitud. Precisamente la roca madre desnuda en la cumbre, piedra caliza blanquecina, parece ser el origen de su nombre pues, visto desde algunos puntos, entre ellos la propia villa de Segura de la Sierra, asemeja a un casco o yelmo. Otros han querido ver un rostro mirando hacia arriba. No obstante, el nombre de este gigante de piedra que rasca el cielo con su nariz es probable que proceda de "yermo" (carente de vegetación), pues así aparece referido en documentos antiguos. En las Relaciones Topográficas mandadas hacer por el rey Felipe II en 1575 se dice: "...ay a media legua de la villa (Segura de la Sierra) a la parte del mediodía un çerro muy alto que se llama Yelmo o Yermo que anbos nonbres le bienen muy bien, porques yermo y despoblado (...) Ay casi mil varas en alto que pareçe que tiene a Sigura debajo. Este çerro es montuoso, no se puede andar a caballo, en lo alto del ay una fuente de muy buen agua, ay en lo alto un edefiçio de torre o casa (...) Es cosa lo deste Yelmo notable". Comprobamos que ya en el siglo XVI causaba admiración esta emblemática montaña.
La vegetación de sus laderas es, como se ha dicho, abundante destacando el pino además de la encina, coscoja, quejigo, majuelo y cornicabra. Conforme se asciende aparece la vegetación de alta montaña, como piornos y lastonares.

Pequeño arbusto espinoso denominado "piorno" o "cojín de monja" en la cumbre del Yelmo.
(foto: archivo propio)

El Yelmo posee en su cumbre importantes repetidores de radio, televisión y telefonía móvil; una caseta para refugio de alta montaña que en verano es utilizada para vigilancia de incendios por el plan Infoca; una estación meteorológica; y un monolito del Instituto Geográfico Nacional que indica el vértice geodésico de primer orden.
Por otra parte, se ha convertido desde hace ya algunos años en una de las estaciones de vuelo libre más importantes de España por las caractrerísticas que presenta su cumbre. Los amantes del parapente y el paramotor tienen aquí un importante referente, viéndose incrementada aún más la actividad desde que en Segura de la Sierra se celebra el Festival Internacional del Aire, que nació en 1999 y lleva el nombre del Yelmo, uno de los más importantes a nivel mundial en esta categoría.
La actividad deportiva no queda ahí, pues esta montaña nos ofrece paisajes, naturaleza y duros retos para los que gustan de practicar el senderismo o el cicloturismo.

Vista desde el Yelmo hacia el Norte. Segura de la Sierra y Orcera en primer término.
A la izquierda La Puerta de Segura. Al fondo, Torres de Albanchez.
(foto: archivo propio)

Vista desde el Yelmo hacia el Oeste.
En primer término El Robledo, a la derecha El Ojuelo, al fondo a la izquierda Cortijos Nuevos.
(foto: archivo propio)


Vista desde el Yelmo hacia el Sur. En el centro de la fotografía la villa de Hornos de Segura
y el pantano del Tranco. Detrás la Sierra de las Villas. Al fondo a la izquierda la Sierra de Cazorla.
(foto: archivo propio)

Vista desde el Yelmo hacia el Este: la Sierra de Segura profunda
(foto: archivo propio)

Cumbre del Yelmo coronado de antenas
(foto: archivo propio)

Parapentista sobrevolando los cielos de Segura
(foto: archivo propio)

EL YELMO EN LA LITERATURA

Pocas montañas pueden presumir de haber sido inmortalizadas por literatos de la talla de Francisco de Quevedo y Villegas. La relación del poeta y escritor barroco con la Sierra de Segura viene de la mano de algunas amistades que tenía en Segura de la Sierra o Beas de Segura (ver artículo en este mismo blog Francisco de Quevedo y la Sierra de Segura), entre ellas el noble y escritor Don Alonso Messía de Leyva o el también noble Sancho de Sandoval.
Durante sus estancias en casa de Messía, Quevedo compondrá algunos poemas inspirados en la agreste naturaleza de esta Sierra de Segura, que sorprende y sobrecoge al autor.
Al Yelmo dedicará una silva que reproducimos a continuación.


El Yelmo de Segura de la Sierra (Monte muy alto al Austro)

O sea que olvidado,
o incrédulo del caso sucedido,
o mal escarmentado,
¡Oh peñasco atrevido!,
llevas a las estrellas frente osada
de ceños y carámbanos armada;

debajo de tí truena,
que respeta tus cumbres el verano,
y allá en tus faldas suena
lluvioso y tierno caño;
y donde eres al cielo cama dura,
das a Guadalquivir cuna en Segura.

Por de más alto vuelo
te codiciara el águila gloriosa,
pues arrimado al cielo,
lo que no pudo él, osa;
sobre Olimpo nos muestras por momentos
las determinaciones de los vientos.

Escondes a la vista
el Yelmo con que Júpiter Tronante,
armado en la conquista,
si no te vio triunfante,
te vio valiente y animoso, y vemos
que hoy le arriman escalas tus extremos.

Coronado de pinos,
el cerco blanco de la luna enramas,
y en los astros divinos,
que son etéreas llamas,
te enciendes por turbar antiguas paces,
y al cielo vecindad medrosa haces.

Son parto de tus peñas
Mundo y Guadalquivir, famosos ríos,
y luego los despeñas
por altos montes fríos,
de tan soberbios y ásperos lugares,
que parece que llueves los que pares.

Baja recién nacido
Guadalquivir, y llega tan cansado,
que le ve encanecido
en su niñez el prado,
con la espuma que hace y con la nieve,
por duros cerros resbalando leve.

Ceñido en breve orilla,
llega a tomar el cetro de los ríos,
y en cercando a Sevilla,
le coronan navíos;
por ser tan noble su primera fuente,
que es de los cielos alto descendiente.

Con pasos perezosos,
al mar camina, como va a la muerte,
y en senos procelosos
por tributo se vierte;
donde yace del golfo repetado
por lo que en él Belisa se ha mirado.

O sea que olvidado
(Las tres últimas Musas castellanas:
segunda cumbre del Parnaso Español, 1626)


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1 comentario:

  1. Siguiendo a Quevedo he caído en su blog. De lo que me alegro, porque conozco muy poco la provincia de Jaén.
    Felicidades por lo que contiene.

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